23
España: tenemos un problema
Nota: Iba a titular éste post “23 de Abril: día del Libro” pero tal como me ha quedado, al final he optado por el de “España: tenemos un problema”. Quizá hoy estoy algo más pesimista de lo habitual. Y lo peor de todo es que sin motivo aparente. Siento descargarlo con los lectores de éste blog, que me escuchan sin rechistar (que ésa es otra: a ver si protestamos un poquito y me dais caña en los comentarios, que parece que o me dais la razón en todo, o me habéis dejado directamente por imposible…![]()
Hoy se celebra en muchas comunidades autónomas españolas el día del Libro. Es decir: mañana, a los chicos, hay que regalarles un libro (no valen cómics, mucho menos DVS’s o CD’s, que hay mucho listo…
. A las chicas, hay que regalarles rosas. Hace ya mucho tiempo que aprendimos a leer, pero ¿qué más da? El machismo atávico español no va a cambiar su inercia de un día para otro, ni siquiera de un año para otro. Muchas mujeres tendrán que morir todavía en el intento. Y aún hay quien se echa las manos a la cabeza ante reformas legales como la ley del divorcio. Casada, y bien casada, hasta que la muerte os separe. Amén
He dado un triple salto mortal en el razonamiento que estaba siguiendo, lo sé y no lo pretendía, pero así se va a quedar. En otro post, probablemente desarrolle ésa línea argumental, aunque las modificaciones en la ley del divorcio son tan espesas, que ahora no me apetece entrar a comentarlas. Y tampoco me apetece hablar ahora de violencia doméstica, porque probablemente acabaría redactando un post kilométrico y para éso hacen falta fuerzas. Acababa de redactar uno sobre el macro-juicio contra AlQaeda que empezó ayer por la tarde en Madrid, con datos recopilados de varias webs y algunos links interesantes (¡alabado sea Google News! Te alabamos, señor), y el maldito Internet Explorer se me ha reiniciado y he perdido todo el trabajo. ¡Maldita sea! No me quedan fuerzas para empezar desde cero: tengo cuerda para rato sobre otros temas en los que puedo aportar mucho más…
Éste post iba a ir sobre un tema sencillito (aparentemente): la Diada de Sant Jordi en Catalunya, el día del Libro, que suena bastante mejor, en el resto de España (creo), pero se me ha complicado la cosa y ha acabado derivando en lo que van a ver…
Está bien que tengamos un día del Libro. Es decir: está bien que dediquemos, al menos un día al año, por tradición, a comprar libros. Ahora sólo nos falta buscar una fecha en el calendario libre para instituir un día para leerlos. Y es que, si no fuera por Sant Jordi o san Jorge, muchos profesionales del negocio editorial ya podrían dedicarse a editar revistas porno…
No estoy descubriendo al asesino de Kenedy si digo que en España se lee poco, poquísimo. Lo que los españoles tardamos todo un año en leer, en los países nórdicos se lo ventilan en tres meses. Y ésto es aún más problemático en el segmento de menos de 30 años. La nueva generación de nacidos en España entre los años 80 y los 90 han desarrollado una extraña alergia a los libros. Creo que científicos norteamericanos ya están estudiando el problema. En Barcelona, se nos ha ocurrido que con un día al año no es suficiente para formentar la lectura, así que nos hemos cogido un año entero para intentarlo. Hasta el momento, sin mucho éxito.
Ya sé que Sardá no tiene la culpa de todos los males de ésta sociedad, pero no me negarán que no es precisamente un buen ejemplo. Ni él ni los zánganos de Gran Hermano o las petardas de Salsa Rosa y todos los sucedáneos. Se está transmitiendo a los jóvenes la idea de que basta con acostarse con algún frikie (o decirlo de forma que parezca medio creíble…
o participar en un concurso diseñado para hamsters para ganar pasta y dedicarte a vivir del cuento. Con éste panorama, es normal que a los jóvenes españoles la cultura les dé repelús. ¿Para qué, si no les sirve de nada? Y ojo que no estamos hablando de ser el típico gamberrete de clase, más o menos graciosillo; sino de ser un PUTO IGNORANTE toda la vida. El empollón de la clase nunca había estado más marginado.
¿Qué va a ser de ésta generación, cuando hayan pasado 10 años? Me temo que serán una pandilla de borregos sin criterio, con quienes políticos y empresarios sin escrúpulos (ambos) harán con ellos lo que quieran. Una sociedad así, narcotizada y sin criterio, es la que están buscando. Sociedad basura.








Añadir tu comentario