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Tierna infancia
En el colegio de Entrevías, en Vallecas (Madrid) se ha sabido que varios niños de 12 y 13 años forzaban, durante la hora del descanso, a otros niños de entre 6 y 7 años a mantener relaciones sexuales, a practicarles sexo oral, a lamer el suelo del aula y los zapatos de sus agresores. Es aterrador. Quien acuñara la expresión “tierna infancia” no sabía de lo que hablaba.
Anoche escuché por la radio que la dirección del centro conocía los hechos y no hizo nada para evitar que se repitieran y proteger a los más pequeños de los mayores por considerarlo “chiquilladas”. Escuché también que no se avisó a los padres de los chavales, y que fueron los padres de los agredidos los que se enteraron por sus hijos. No he podido verificar ésta información en el resto de noticias que he encontrado ésta mañana sobre el tema. Os revelaré mis fuentes, y que cada uno les de la credibilidad que estime oportuna: ayer lo escuché en Hora25 en la Ser, y hoy lo ha publicado El País.
Con todo, lo que me parece más grave es que, por lo visto, los hechos se produjeron, según he podido leer, a la hora del mediodía, en el momento de la siesta, tiempo en el que los menores estaban solos, y eran cuidados por pre-adolescentes de 12 y 13 años, en lugar de por profesores. ¿En qué estaba pensando la dirección del centro?
Ahora los padres han interpuesto una denuncia. Y ahora, cuando ya es quizá demasiado tarde, la dirección del centro reacciona y expulsa a dos de los 4 (presuntos) agresores. ¿Qué ha cambiado en la dirección del colegio? Si tuvieron conocimiento de los hechos y los notificaron a los padres, ¿porqué han esperado hasta ahora, que se ha hecho público, para expulsar a los agresores? ¿Porqué no lo hizo antes? Y si no informaron a los padres de lo que estaba ocurriendo, por tomarlo como cosas de críos, ¿qué les ha hecho ahora cambiar de opinión? ¿La denuncia de los padres, el miedo a la presión social, el que por fin se hayan dado cuenta de su error? ¿En qué estaban pensando para no haber tomado medidas antes?
Me pongo en el lugar de los padres, y desde luego una se plantea en manos de quien estamos dejando a nuestros niños. ¿Qué razones, qué motivos o qué circunstancias pueden llevar a unos educadores infantiles a dejar a unos niños solos, al cuidado de otros algo más mayores; a cerrar los ojos ante tamaña crueldad que sucede a su alrededor? ¿Están los educadores ciegos, demasiado cansados, extresados, no tienen medios para responder, o qué está pasando aquí?
No puedo entenderlo: como el caso Jokin sacó a la luz, en la mayor parte de los colegios (por no decir en todos) se acosa y se maltrata a los compañeros y además sale baratísimo; ésto de forzar a mantener relaciones sexuales a unos niños totalmente indenfensos es que clama al cielo. Y el denominador común es siempre el mismo: los profesores no ven, o no quieren, o no pueden ver lo que sucede a su alrededor, dentro de los propios centros escolares; y si lo ven, no actúan, no hacen nada por evitar que hechos como éstos se repitan. ¿Qué les ocurre a los pedagogos de éste país?
Los que me leeis desde hace semanas sabéis que creo que es la familia, los padres, quienes deben educar a sus hijos para evitar que se conviertan en acosadores, maltratadores, monstruos en definitiva. ¿Qué clase de valores han transmitido, o han olvidado transmitir a sus hijos? ¿Donde estaban los padres de ésos pre-adolescentes mientras sus hios forzaban sexualmente a niños de 5 ó 6 años en el patio del colegio? ¿Qué les debe estar pasando ahora por la mente?
Padres, hijos, profesores y educadores involucrados en éste caso y otros similares: tienen todo mi desprecio.








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