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Zapatero y el pesimismo en Francia
Rodríguez Zapatero ha sido el último dirigente europeo en apoyar a Jacques Chirac a animar a los franceses para que voten OUI en el referéndum sobre la Constitución Europea de hoy.
Nuestro presidente se marcó el viernes un viajecito relámpago al país vecino, y animó a los franceses con argumentos tan contundentes como que los ciudadanos de 9 países europeos han ratificado ya el tratado constitucional. A lo mejor es que nuestro presidente toma a los franceses, y al resto de los europeos, por tontos. No es cierto que los ciudadanos de 9 países hayan aprobado ya la Constitución Europea, porque en 8 de ellos ha sido ratificada en el Parlamento, y no por referéndum ciudadano. Ha sido la oligarquía quien ha decidido por ellos, y éso, obviamente, no significa que los ciudadanos avalaran la decisión de sus dirigentes. Pretender que los ciudadanos aceptarán todas las medidas que aprueben sus políticos es tanto como pretender que gobernar un país es lo más sencillo del mundo, que nunca hay oposición interna, las manifestaciones de la voluntad popular simplemente no existen. O éso, o que los ciudadanos de ésto no entienden y votarán lo que se les diga.
Ya lo dijo en el mismo acto el líder del Partido Socialista Francés, Francois Hollande: «la política es bella y simple» con el presidente español. Apañados estamos: en el resto de Europa también piensan que es un simple, así que no nos podemos esperar nada bueno.
Pero, como nuestro presidente es un optimista antropológico, como él mismo se define, todo lo ve de color de rosa, ¿qué le vamos a hacer? Cada uno es como es…
También dijo que «Europa necesita a Francia, necesita su ilusión, su cultura, su fuerza y su impulso». Ya lo sabéis, gabachos: O votáis que sí, o ya os estáis bajando del carro de Europa. Vosotros mismos. ¿Qué os habéis creido? Como mucho, os daremos una segunda oportunidad, para que os lo penséis mejor y votéis lo que os conviene, pero porque necesitamos vuestra ilusión y vuestra cultura, no os vayáis a pensar que es por interés… ¡Qué va!
Más argumentos contundentes esgrimidos en Francia para animar a los franceses: «el sí es optimista» o «El no es un laberinto, triste y pesimista. Y yo, con los pesimistas, no me voy a pasar un fin de semana a ningún sitio». Bueno, ¿y a mí qué me importa con quien te vayas tú a pasar el fin de semana? ¿En qué tiene que influir éso en mi decisión de voto? Se estarían planteando los franceses al oírle, me imagino. ¿Significa que está proponiéndoles un fin de semana con él a los partidarios del SÍ? ¿Y qué opina Sonsoles de ésto?
Por mi parte, ya dije en su momento que me ponen más los pesimistas como Saramago, que son los que tiran del carro para cambiar éste mundo de locos, que los optimistas como Zapatero, aunque me invite a pasar un fin de semana en La Moncloa.
Pero mi argumento preferido para que los franceses voten OUI hoy fue el siguiente: desde que la mayoría de los españoles votamos SÍ (la mayoría de los que fueron a votar, se entiende) al texto constitucional europeo, el país ha aumentado su crecimiento económico, ha bajado el paro y no se deslocaliza ninguna empresa. Me expliquen qué tendrá que ver una cosa con la otra, porque no lo veo.
Y, ya para terminar, cerró el acto diciendo que «Con la Constitución europea, Europa liderará el mundo». Acababa de ver La Guerra de las Galaxias, y venía con un poco de rollito Darth Vader. Y concluyó su intervención instando a los franceses a «votar con el corazón», que para pensar ya están los dirigentes, que ésto son cosas de mayores y nosotros no entendemos; y, claro, vaticinó la victoria del OUI, mientras el resto de Europa cierra los ojos, cruza los dedos, y le pone velas a todos los santos conocidos. Ya me explicarán porqué, porque si sale que no, se repite la votación, y santas pascuas. Y así hasta que acaben votando lo que a nosotros nos interesa. ¿Dónde está el problema?
Pues ¡ala! Más optimismo no cabe. Lo que no entiendo es, si realmente piensan todas éstas cosas que se deducen de su discurso, ¿para qué nos dejaron ir a votar? ¿No ven que no se nos puede dejar solos? Cada vez tengo más claro que no fue más que una maniobra de cara a la galería, para que veamos que de vez en cuanto también nos dejan intervenir en las decisiones importantes.
Si Francia vota finalmente que NO, me sentiré un poco como si mi equipo hubiera ganado el partido en la tanda de penaltis.
Ya veremos cómo acaba finalmente todo ésto. Hasta ésta noche no lo sabremos. Peronalmente, creo que al final se acabará imponiendo el OUI: sumo el porcentaje tan amplio de indecisos, y el miedo que han pretendido meterles en el cuerpo a los franceses, y me sale un SÍ como una casa. Sólo les ha faltado decirles que si votan NO vendrá el coco y les comerá. La única cosa buena de votar que NO, al parecer, es que será como darle una patada en el culo a su presidente, y también le tienen ganas… Así que si los franceses acaban votando NO, más en contra de Chirac que en contra del texto, y mucho más que en contra de Europa, será sólo culpa suya.
Seguiremos informando.








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