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Jun
22

El huracán (mediático) Aquilino

Vía Escolar.net:

El PP ha metido la pata con la comparecencia de Aquilino Polaino en el Senado. Que ahora se desmarquen de las declaraciones homofóbicas y descatalogadas de éste hombre en la tribuna de oradores a toro pasado, no sirve de gran cosa. Creo que han metido la pata hasta el sobaco.

El que ahora se desmarquen y digan que ellos, como partido y como personas, no suscriben las declaraciones de éste señor, invitado por ellos, va a servir de bien poco. Entre otras cosas porque, aunque digan que la opinión del PP en éste tema es de sobra conocida, también son de sobra conocidas las declaraciones de Fraga en pleno mitin, diciendo que los homosexuales se sienten orgullosos de funcionar al revés, y que los detalles de sus relaciones son asquerosos y encima se pretenden legalizar. Esto lo solventan diciendo que son las cosas de Don Manuel, pero pasan de largo sobre la cuestión de que Don Manuel las pronuncia en pleno mitin, en plena campaña electoral de la que es candidato a la Xunta, y que son declaraciones aplaudidas por miles de militantes. Cierto: la opinión del PP en el tema es de sobra conocida, pero en sentido contrario al que ellos creen. De nada sirve que ahora se desmarquen de las tesis del señor Polaino en el Senado. Me explicaré porqué.

El señor Polaino no es un señor que pasaba por allí, dijo una serie de barbaridades y se marchó a casa. No. Hay que ver las cosas en su contexto.

En el Senado se debatía la polémica reforma del código civil que permitirá el matrimonio y la adopción por parte de parejas de homosexuales, y precisamente éste segundo punto era el que requería la comparecencia de expertos en el tema para que los legisladores pudieran evaluar los efectos de ésta modificación del código civil sobre los sujetos de la modificación, es decir, los niños adoptados. Cada grupo parlamentario sostiene una opinión sobre la modificación de ésta ley, y convocó a tres experos para que apoyaran científicamente la opinión de cada grupo.

De nada sirve que ahora el PP diga que no suscribe las opiniones del señor Polaino, y que convocar a un experto no significa que el convocante asuma las tesis del invitado, porque en realidad es todo lo contrario: No es que el PP asuma las tesis del experto en cuestión, sino que el experto sostiene unas tesis muy cercanas a las del PP, y por éso se le convoca: para que apoye con argumentos supuestamente científicos la opinión del PP para no apoyar la reforma del código civil.

Estoy dispuesta a admitir las excusas de descoordinación, de problemas de agenda con los expertos que el PP convocó inicialmente, y todo lo que ellos quieran. Pero el hecho es que ellos fueron los responsables de la comparecencia del señor Aquilino Polaino, que acudió en calidad de experto para apoyar científicamente las tesis del PP, y les ha salido rana. Se ha armado un buen revuelo, y es que para éstas cosas no se puede coger al primero que pasaba por allí, que por otro lado tampoco es el caso. El señor Aquilino era un personaje de sobra conocido, y sus tesis también. Sabían a lo que se exponían cuando le convocaban, por lo que ahora alguien debe asumir su responsabilidad.

Resulta curioso que incluso desde los micrófonos de la COPE se critique la polémitica comparecencia, por entender que les hace un flaco favor a sus reivindicaciones (cosa con la que estoy totalmente de acuerdo), y Federico Jiménez Losantos apunta directamente a Ángel Acebes como posible responsable. ¿Es posible? Posible, es. Y además, no me extrañaría nada. ¿Es cierto? No pondría la mano en el fuego, no lo sé, aunque tampoco parece descartable a priori.

Y, para finalizar, un par de párrafos dedicados a las declaraciones del señor Aquilino: no soy una experta en el tema de la homosexualidad, pero creo que los dirigentes del PP han convocado para que apoye sus opiniones a un doctor que utiliza métodos tan modernos y revolucionarios que ya se utilizaban durante el franquismo para curar la homosexualidad, que a diferencia de la opinión de la Organización Mundial de la Salud, él continúa considerando como una enfermedad mental. Él y muchos militantes y dirigentes del PP, aunque ahora lo nieguen. Ésto, ya de por sí, no habla demasiado bien, ni en favor de la libertad sexual de los españoles, ni de la tolerancia del PP hacia un sector de sus propios militantes.

Éste señor es un peligro para la salud pública, que trata de curar a sus pacientes basándose en el psicoanálisis, una rama de la psicología bastante devaluada hoy en día, por contener numerosas incorrecciones y falsedades. La técnica del señor Aquilino Polaino se basa en el experimento del perro de Pavlov, que salivaba al escuchar la campanilla de la comida. Algo parecido: éste hombre trataba de que sus pacientes asimilaran la excitación sexual que les produce una persona del mismo sexo con sensaciones desagradables, como vómitos o incluso electroshocks. Durante el franquismo se llegó incluso a practicar la pérdida de masa encefálica. Aterrador. Y encima, con nulos resultados. Un médico que es un peligro para la salud pública debería ser apartado de la práctica de la medicina.

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