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Quizá el monopolio no era tan malo…
Llevo desde el lunes sin conexión a Internet. Les estoy escribiendo ésto desde un cyber (con un teclado, además, que hay que aporrear para que salgan las letras en pantalla de lo mal que va, así que disculpen si me como alguna letra…
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Ése es el motivo fundamental de que no haya actualizado el blog en dos días ni haya respondido a los comentarios, porque no será por falta de cosas que tenía que decir, ya lo sabéis….
En fin: que llevo dos días protestándole a ya.com, porque encima estoy de exámenes, y estudio en la Universitat Oberta de Catalunya, es decir, que si me dejan sin internet, hablando en plata, me joden viva, encima en éstos días. Quizá en cualquier otra época lo hubiera tolerado más o menos (quizá menos que más), pero me pillan en un momento delicado.
Así que llevo tres días protestando por un servicio que no me están prestando y que ya veremos a ver cómo acaba. De momento me han dicho que el problema debería estar resuelto entre hoy y mañana, y que la primera aproximación que han hecho los técnicos de telefónica es que probablemente otro operador de Internet me esté pisando la línea, pero no me pueden asegurar quien. Muy bonito.
Me recomiendan que llame a Telefónica, al 1002, para que me lo aclaren. Lo intento y me tratan como si fuera gilipollas: les pregunto que quiero saber qué proveedor de Internet está utilizando mi línea, y su la respuesta de cuatro teleoperadoras distinta es, con mucho retintín, si no sé a quien le pago las facturas. Magnífico. ¿Les hacen pasar un cursillo de bordería antes de contratarlas, o qué?
Me marean, me dan vueltas de un teléfono a otro, he llamado ésta mañana a más de 10 números distintos y sin respuesta. El patrón común en más del 60% de las llamadas ha sido acabar hablando con el departamento comercial. ¡¡Señorita, que yo he llamado a un departamento técnico, que no quiero ADSL!! Lo que quiero que me digan es a quien han autorizado ustedes a hacer uso de mi línea telefónica para suministrarme servicios ADSL sin mi permiso… Pues nada.
Me olía que podía ser Wanadoo el culpable, pues era el proveedor con quien estuve dada de alta anteriormente, del que conseguí que me liberaran la línea en marzo después de tres meses de peleas y burofaxes semanales para que me dieran de baja. Les llamo y me dicen que ellos no tienen nada que ver, que no tengo ningún servicio contratado con ellos desde marzo, que hable con mi actual proveedor a ver si ellos saben algo… Alucinante.
Llevo toda la mañana gastando pasta en números 902 para no obtener respuesta y acabar cabreada como una mona. De verdad que he llegado a pensar que el monopolio no era tan malo. al menos sólo habría tenido que entenderme con una sola compañía.
En fin, paciencia.








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