07
El PP confirma la buena noticia de esta mañana
Según Mariano Rajoy, «No son buenas noticias ni la salida de Bono ni la llegada de Rubalcaba». Por supuesto, si el PP hubiera dicho lo contrario, sería motivo de preocupación para los socialistas. Cuando el enemigo se alegra de una decisión que has tomado, puedes empezar a preocuparte.
Que para el principal partido de la oposición Rubalcaba no es precisamente santo de su devoción no es ninguna sorpresa. Que Bono, en tanto que submarino del PP dentro del PSOE(1), era el ministro mejor valorado por los populares, tampoco es ninguna novedad. Rajoy consideró una “equivocación” el nombramiento de Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro de Interior, porque “hay muchos puntos oscuros en su biografía” y “no es una persona de la que el PP se fíe”. Motivo de más. Desde hace dos años, Rajoy y los suyos no se fían, literalmente, de nadie fuera de su partido (y en ocasiones, ni de sus propios compañeros de filas, y si no que se lo cuenten a Piqué).
Gracias, Rajoy, por confirmar que lo que muchos consideramos una buena noticia es, realmente, una buena noticia.
(1) Sirvan de explicación de esta afirmación unos cuantos ejemplos:
- El pulso que Bono sostiene con Maragall
- Cuando Bono dijo a los militares: “o consigo subiros el suelo o dimito“, cuando esa subida de sueldo ya estaba aprobada en Consejo de Ministros semanas antes
- El pulso con Moratinos, con el puntal de la diplomacia internacional, cuando la presidenta de Filipinas se había comprometido con él a no ejecutar a Paco Larrañaga durante su mandato, cuando Moratinos ya había obtenido lo mismo meses antes
- El esperpento de la la medalla que se autoimpuso, porque él lo vale
Estos son solo unos cuantos ejemplos por los que considero a Bono una especie de agente del PP, aunque sus motivaciones no sean beneficiar a los populares sino a sí mismo. Tanto o más peligroso por ese motivo.








Añadir tu comentario