Migraña
¿Has sentido alguna vez un dolor de cabeza tan salvaje que parecería que te has estado dando de cabezazos contra el parachoques de un camión? Si estás pensando en ese dolor de cabeza que produce la resaca de whisky de garrafón, déjame decirte que de lo que te estoy hablando es 40 veces peor. Si consigues hacerte a la idea, te acercarás por un momento a algo parecido a lo que siente una persona que sufre ataques de migraña.
La migraña es una enfermedad crónica de tipo neurológico, de causa no conocida, que se manifiesta por crisis o ataques repetitivos de un fuerte dolor de cabeza originado en uno de los lados del cerebro (más o menos, como si una garra con las uñas larguísimas te apretara el lado izquierdo de la cabeza clavándote las uñas en el cerebro), que suelen tener una duración de entre unas horas y varios días, acompañado de náuseas, mucosidad, fotofobia (molestia a la luz) y fonofobia (molestia al ruido), y que empeora con la actividad física. No puedes leer, no puedes pensar con claridad, sientes molestias al tratar de mantener los ojos abiertos, te molesta la luz, te cuesta hablar, te cuesta moverte, se te quitan las ganas de comer, tienes ganas de vomitar, no te deja dormir (con lo cual, la falta de sueño también repercute negativamente sobre el cuerpo intensificando los síntomas de la propia migraña), incluso cualquier movimiento de tu compañero de cama te hace gritar de dolor…
Como es evidente, una crisis de migraña te deja para el arrastre, postrándote en cama casi sin poder moverte y sufriendo unos dolores terribles de cabeza. Según la Organización Mundial de la Salud, la migraña está considerada una de las enfermedades más discapacitantes, ¡junto a la tetraplejia y la demencia! No en vano, es una de las principales causas de absentismo laboral: según un estudio presentado en el IX Congreso de la Federación Europea de Sociedades Neurológicas que se celebra en Atenas, los pacientes pierden en promedio un día de trabajo al mes, y según los datos del Programa PALM, repreenta alrededor de 9 días perdidos al año y un coste de 642 millones de euros anuales.
Si la migraña no es bien tratada puede convertirse en un infierno. Además de perturbar las relaciones familiares y amistosas, se resienten la vida profesional y hasta la propia autoestima. Sólo un 19% de los afectados consigue no perder ni una jornada de trabajo o de estudios, pero un 55% falta hasta diez días al año; un 15% entre 11 y 20; un 9% entre 21 y 50, y un 2% más de 50. En cuanto a los sentimientos personales, un 87% reconoce que pierde vitalidad y capacidad de concentración, mientras que un 80% admite que su carácter empeora y confiesa su hastío y frustración.
Y lo que es peor: por el momento no tiene cura (es una enfermedad crónica) ni remedio que lo alivie. No hay NADA que alivie los dolores de cabeza producidos por la migraña, por lo que lo único que los médicos pueden recomendar en estos casos son cosas que no se pueden adquirir en farmacias: silencio, oscuridad, tranquilidad (sobre todo, mucha tranquilidad), y evitar el chocolate, el café, el alcohol, etc.
La migraña es una enfermedad mayoritariamente femenina (se calcula que 3 millones y medio de españoles sufren migrañas, de los que el 70% son mujeres) y suele estar asociada a episodios de estress y a la menstruación. Suele aparecer en la adolescencia, y se prolonga hasta alrededor de los 45 años. ¿Puedes hacerte a la idea de lo que significa vivir durante 30 años de tu vida con intensos dolores de cabeza que aparecen cuando menos te lo esperas y prácticamente te dejan incapacitada durante varios días?
A pesar de todo esto, existe un gran desconocimiento en general sobre todo lo que rodea esta enfermedad neurológica. Baste mencionar una única cifra: el 20% de las mujeres que padecen migrañas no visita al médico. Una cifra sorprendente, teniendo en cuenta que estamos hablando de una enfermedad neurológica, y no de un simple dolor de cabeza. La incomprensión en el entorno de la afectada retrasa en la práctica la consulta al médico y el adecuado diagnóstico del síndrome. Un 42% de los europeos (38% en el caso de los españoles) tarda más de tres años en acudir al doctor por primera vez.
Otro aspecto relacionado con el desconocimiento que dificulta la vida de las personas que padecen migrañas es la incomprensión social relacionada con esta enfermedad. Es común que en su entorno laboral sus propios compañeros no comprendan el alcance de la situación y se refieran a la persona en tono despectivo, minimizando la gravedad de la enfermedad por puro desconocimiento, con frases del estilo de “está de baja por un dolor de cabeza”. Más aún, en el propio entorno familiar de la persona afectada son corrientes frases del estilo “no puede ser que estés así por un simple dolor de cabeza“, o “anda ya, que te quejas de vicio“, o “mira que eres blanda y tienes poco aguante” o “tómate una aspirina, levántate de la cama y deja ya de quejarte“… Así, al dolor crónico hay que sumarle la incomprensión social.
Por esas causalidades que tiene la vida, el 12 de mayo, día de mi cumpleaños, es el día mundial de la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad que me ha tocado sufrir de cerca debido a que mi madre está afectada. Se cree que las migrañas pueden ser hereditarias, y están íntimamente relacionadas con las enfermedades del grupo del dolor crónico. Entre ellas, la fibromialgia provoca dolor crónico y es difícil de detectar debido a la vaguedad de los síntomas; el dolor crónico cambia la vida, causa depresión, imposibilita a los que lo padecen de hacer actividades cotidianas e incluso puede conllevar la pérdida del trabajo, según el último estudio Pain in Europe de 2005, una encuesta a nivel europeo que en España está avalada por la Sociedad Española del Dolor. Las migrañas, con todo lo que conllevan, son sólo una versión ligera de esta otra enfermedad, de la que escribiré en breve.
Yo sufro de migrañas. Por suerte para mí, no son demasiado frecuentes (3 ó 4 veces al año, a lo sumo), pero estoy en una edad en la que el ciclo del dolor es ascendente. No logro imaginarme cómo será mi vida conviviendo con este dolor más a menudo (ni consigo imaginarme la fortaleza que tiene mi madre al convivir A DIARIO con un dolor que le recorre todo el cuerpo). Hoy es uno de esos días en los que gustosamente me habría quedado en casa con la luz apagada y las ventanas cerradas. El último ataque de migraña que estoy padeciendo no me ha dejado dormir en toda la noche; a las 3 de madrugada, tras horas de intentar superar las náuseas, estaba intentando vomitar sin ningún éxito (¿qué podía quedarme en el estómago a esas horas de la noche?); la consecuencia obvia es que hoy, además del terrible dolor de cabeza, me duele todo el cuerpo, las cervicales me están haciendo polvo, casi no me tengo en pie y no puedo tirar de cafeína para suplir la falta de horas de sueño porque acentuaría la intensidad el dolor de cabeza, ya de por sí inaguantable.
Hoy he venido a trabajar tras vencer la resistencia opuesta por mi pareja, que no quería dejarme venir a trabajar en estas condiciones, y tras hacerme a mí misma la promesa de volver a casa si la situación se me hacía insoportable. De momento, aquí estamos, al pie del cañón y resistiendo como una campeona. Le he comentado la situación a mi jefa, y no sólo lo ha entendido sino que ha tenido el detalle de encomendarme una serie de tareas mecánicas que no requieren demasiado esfuerzo mental por mi parte. Hoy no estoy en condiciones de hacer otra cosa.
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Me parece más que suficiente putada para, por una vez y sin que sirva de precedente, apearle el tratamiento de usted, ya que tan poco le gusta.
Que te mejores de todo corazón, Chesi.
Un saludo.
Por una parte se me ha nublado la vista cuando leía tu artículo (es duro pasar esto) pero por otra he sentido alivio, porque no te sientes una extraña, por eso también pensé en crear el blog por la necesidad de compartir experiencias, y pensando que habría personas que les pasaría como a mí.
Aún estoy descubriendo la enfermedad y surgen dudas, miedos … bueno sobre todo miedos.
Es cierto lo de la incomprensión social (sobre esto escribiré en el blog, espero tu visita) y si a esto le sumas lo que tú te exiges (más los síntomas) es un mundo y tú eres un punto minúsculo.
Me ha gustado mucho el artículo y pensando pensando “alomojó” rajoy tiene la solución a esto …. como a todo ;-)
jejejejejeje
(http://desdelaizquierda.blogspot.com)
Un saludo!!
Jéssica, deseo que te recuperes lo más rápido posible, se pasa fatal. ánimos.
Respecto a lo de la incomprensión social, lo entiendo yo a nivel personal desde hace años tengo ansiedad, ahora no tengo àtaques de pánico, pero me ha quedado hacer pis a menudo (a veces cada 20 minutos)y ello me ha creado siempre fuertes problemas laborales y sociales, la gente no me considera étc…
En fin, que pase pronto y estes de nuevo al 100 %.
Ahora que en el periódico que compro paso de puntillas sobre la información política y me detengo en la lectura de otras páginas, me acordé de ti. Resulta que, en las mujeres y según esta información, las migrañas actúan como protectora de la memoria además de reducir el riesgo de deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.
Supongo que no será consuelo,pero el enlace igual te interesa.
Saludos.
Desde que estoy con las migrañas se me olvidan más las cosas, incluso lo que he hecho hace una hora.
Los olvidos son hasta el punto de que me dicen lo que he hecho (por ejemplo una llamada de teléfono, intento recordárlo, y nada, no hay forma, como si ese momento no hubiera existido en mi vida … :-((((
Con este aspecto de la enfermedad es con el que peor lo estoy pasando psicológicamente hablando, porque es donde noto que la enfermedad hace algo más que pasarlo mal por otros síntomas (dolores de cabeza, marero, etc.).
Un saludo!!
Ambas afirmáis que no percibís esos beneficios. No me sorprende, sois muy jóvenes y ese menor riesgo de sufrir pérdida de memoria y deterioro cognitivo está matizado con el muy significativo “con el paso de los años” que seguro aún no os afecta.
En fin chicas, supongo que no será ningún alivio y que además tales vaticinios de poco servirán cuando el dolor apriete pero al menos no son tan deprimentes como los referidos a los hombres migrañeros ya que según leo, corremos un mayor riesgo de
ataques cardiacos
Salud y paciencia
Sufro de migraña desde que tengo 9 años,mi padre es migrañoso.
Hasta ahora no se ha encontrado la causa que genere esta enfermedad neurologica. Hay años que me dan 5 a 6 veces con duracion de 1-3 dias.Muchas veces cuando tengo migraña, mi madre me tiene que poner unas cortinas oscuras para poder dormir.La paso muy mal,me dan ganas de vomitar, nauseas,y la sensacion como si me clavaran agujas en los ojos y la sien.
Me gustaria mucho que la ciencia descubriera la cura de esta enfermedad
Yo primero empiezzo a notar cosquilleo en una mano y luego el brazo hasta que pierdo el tacto, ya me pueden pellizcar, pinchar ó lo que quieran que no me entero; otras veces me ataca a la vista, veo manchas de colores ó no veo el todo, veo las caras a medias o todo a trozos, resulta que los nervios me comprimen alguna arteria y depende de donde toque pués me ataca en el habla, brazo, mano,ec., posteriormente a esto bien el gran dolor de cabeza exactamente al tuyo, que puede durar días, una vez llegué a quedar paralizada de todo el cuerpo izquierdo más el gran dolor de cabeza durante cinco días en el hospital, con valiums, transiliums,etc., directos por sueros durante cinco días, hasta que la artería se abrió y la sangre fluyó como si se abriera un grifo a tope, pués esa era mi sensación con el gran dolor en mi cabeza (esta vez me duró que desaparaciera del todo 3 meses) llegaron a decirme los médicos en esa época que si tenía un tumor (antes de hacerme un tac,; me lo hicieron y no había nada, hasta que pasaron los años y gracias a los avances resulta que mi madre tenía migraña asistida y la mía es acompañada, el acompañamiento es que una vez se comprime la arteria, no vuelve a ensancharse, todo el trozo del cuerpo que está dormido se queda igual(como una amobolia)y luego el dolor de cabeza. Suerte que salen medicinas nuevas.Me dieron medicación que me fué muy bién y unas inyecciones automáticas que siempre las llevo encima y en 10 minutos reacciono. Ahora esto ya se ha modernizado, me handado otro tratamiento mejor y estoy encantada. Si llevo siempre conmigo unas pastillas para tomar si me pasa, pero por suerte casi no las tengo que usar. Te aconsejo si no te han solventado el problema, que vayas al neurólogo. De todas formas, si quieres hablar conmigo estaré encantada de atenderte, ya sabes mi correo electrónico. Assumpta, un beso
Por la migrana he dejado de hacer muchas cosas,que me apasionaban, como por ejemplo leer , ya que cuando leo a pesar de usar lentes , empiezo tener dolores de cabeza terribles. Tambien tuve que dejar un buen trabajo por que en la empresa utilizaban insumos quimicos que me provocaban la migraña .Despues de esto me senti muy mal y deprimida porque esta enfermedad nos limita mucho.Pero sin embargo sigo adelante porque ahora mi familia me apoya muchisimo y comprende mi enfermedad.
Y justamente ahora mi enfermedad se ha complicado porque hace unos meses me han diagnosticado hipertension arterial por tal motivo no puedo tener disgustos , ni preocupaciones (que utopia verdad) pero asi es la vida solo hay que echarle muchas ganas y seguir adelante.
personas que nos rodean.
Yo sufro de migraña desde que cumpli los 9 años actualemnte tengo 29 años, mcuhas veces la migraña me ha puesto a llorar del dolor porque aveces es tan fuerte que hasta fiebre y mareo me da, por eso apenas siento que me qeuire dar me tomo las pastillas para el dolor y no me da tan fuerte, pero si no hago caso de las señales de la migraña y espero que me de para asegurarme se vuelve insoportable, pero para que contarle todo lo que me pasa si suetdes tambien les pasa, lo que me hace sentir bien es que me siento identificada con todos ustedes y me moelsta mucho que muchas personas piensen que es un simple dolor de cabeza y que uno exagera!!!!!