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Los promotores ya están bajando el precio de la obra nueva
Después de las malas noticias para los implicados en el mercadeo y la especulación con un derecho constitucional que comentaba ayer, hoy una nueva oleada. Un buena noticia para todos los particulares aspirantes a hipotecarnos algún día (los hay que somos masoquistas vocacionales, qué le vamos a hacer), aunque para los promotores inmobiliarios el hecho de tener que rebajar sus aspiraciones de beneficios astronómicos a simplemente estratosféricos no sé si se podrá calificar de buena noticia.
El caso es que el diario económico Cinco Días publica hoy que, para capear la caída de las ventas, los promotores inmobiliarios están bajando los precios de las viviendas de nueva construcción. De momento, las rebajas que el diario comenta tampoco son como para lanzarse compulsivamente a la compra de vivienda de nueva construcción: los promotores están bajando entre el 5% y el 10% del precio inicialmente previsto de la obra nueva, lo que nos sigue dejando fuera del mercado a mileuristas y submileuristas.
Los promotores, como es lógico, muestran su temor a declarar abiertamente que han entrado en una espiral de bajadas que motive a los compradores a aplazar unos meses la decisión de compra, en espera de mejores precios.
a cara de la moneda es que, para evitar problemas de ventas cuando se pongan en el mercado, algunos proyectos residenciales en grandes ciudades como Madrid y Barcelona han quedado paralizados. Esto provocará el aumento de las cifras de paro en el sector, lo que repercutirá en el consumo y, por lo tanto, en toda la economía.
A los que no podemos aspirar a comprarnos un piso a los precios actuales y apostamos por esperar un tiempo, se nos chantajea acusándonos de colapsar un mercado que es motor de la economía española, de paralizar el sector, colapsar la economía en su conjunto y provocar una crisis de dimensiones apocalípticas. No es culpa nuestra: que recorten un poco sus previsiones de beneficios, que no se arruinarán por ello, y bajen los precios de los pisos para que puedan seguir vendiendo y nosotros podamos por fin comprar.
Como comentaba en el post anterior, me cuesta entender como, después de ver la evolución del precio de la obra nueva que ha expulsado del mercado a un porcentaje significativo de compradores potenciales que ahora simplemente no pueden comprar porque no pueden pagar esos precios desorbitados, ahora los promotores inmobiliarios ponen el grito en el cielo y anuncian la crisis que se avecina si la demanda cae. Si has subido tanto el precio que casi nadie puede comprar, luego no te quejes de que casi nadie compra, vamos, digo yo. Es como en esas discotecas super exclusivas en las que el portero solo deja entrar a una de cada 10 personas que hay en la fila, y los que consiguen entrar se dan cuenta de que, con lo cara que les ha resultado la entrada y lo caras que están las copas, solo pueden permitirse una ronda de agua del grifo… Y unos meses después, la misma discoteca echa el cierre por falta de clientela… Coño, haber bajado el precio de la entrada y de las copas, y haber puesto a un portero menos capullo; y si no, pues no te quejes de que tienes que cerrar porque nadie viene.
Es que los hay que lo quieren todo, y en lugar de hacer una reflexión sobre qué están haciendo mal y corregirlo, nos echan la culpa a los consumidores que no pasamos por el aro porque nos lo han puesto tan alto y tan pequeño que nos resulta imposible pasar por él: no porque no queramos, sino porque no podemos.
Incluso desde el diario económico Cinco Días sostienen hoy en su editorial la misma tesis que yo: si quieren capear la crisis que la contracción de la demanda les depara, los promotores inmobiliarios deben lanzar un mensaje estimulantecon rebajas suficientemente apetecibles como para que la demanda se reactive. Al fin y al cabo, el precio final de venta puede acabar siendo el miso ahora con rebajas sustanciales que dentro de unos meses de rebajas paulatinas, pero con el handicap de que cuanto más esperen, más alargarán su agonía y la de todos, se paralizarán obras por falta de liquidez y de expectativas de venta realizada de esas obras y el sector de la construcción registrará tasas de paro que nos pondrán los pelos de punta, con lo que la economía en su conjunto se resentirá.
No nos echen la culpa de la crisis a los curritos con el agua al cuello que no podemos pagar sus precios: los constructores deben bajar los precios de la obra nueva y hacerse cargo de la situación que han contribuido a generar. Esto afectará a aquéllos que hayan contratado una hipoteca “puente” o ya hayan puesto a la venta su antiguo piso para comprarse uno nuevo, pero de los perfiles de vendedores hablaré en otro post.








Y si no… que sigan el ejemplo del pibe este de Fuenlabrada (no recuerdo el nombre), que construye viviendas y las vende a un tercio del precio del mercado y aún así, gana dinero… Que recibía amenazas, decía … claro, cómo no…
Por mí, se pueden meter todos toditos los pisos donde les quepan. Así revienten.
Errrr… Perdona, Jessica, pero no. Los precios no eran altos porque los promotores eran malvados. Los precios eran altos porque los prometores vendían a esos precios, y les quitaban los pisos de las manos. Subían el precio, y volvía a suceder. Y así, hasta el año pasado.
Un tipo no hace un edificio y lo vende para hacer felices a la gente, lo vende para hacer dinero. Si los compradores son tan imbéciles que pagan lo que sea sin hacerse preguntas, hipotecándose hasta el carnet de identidad y todo convencidos que los tipos de interés no cambiarán nunca la culpa no es de los constructores, es de la gilipollez colectiva de los compradores.
Si algo te parece caro, vota con tu cartera: no lo compres. Coño, ya lo haces (alquilas, ¿no?). Echa la culpa a los imbéciles que invierten en ladrillo como idiotas.
Egocrata, aunque les quitaran los pisos de las manos, cada nueva subida expulsaba del mercado a un porcentaje significativo de los compradores. Entre aquéllos a los que las subidas han expulsado del mercado, y los que ya consideran cubierta su particular “cartera de inversión” en el ladrillo, ahora no pueden quejarse de que ya no quedan más compradores en el mercado o no son suficientes para todos.
Si subían el precio y la gente les quitaba los pisos de las manos; volvían a subir el precio y volvía a ocurrir lo mismo; volvían a subir el precio… y deja de ocurrir, ¿qué tienen que hacer ahora? ¿Lloriquear porque no vendes pisos y chantajearnos con que si no compramos se avecina una crisis que nos va a dejar a todos con el culo al aire? ¿O bajar los precios para reactivar la demanda y atraer a todos aquéllos que expulsaron del mercado? No sé tú, pero yo lo veo claro…
Y los precios ya están bajando. No sé dónde ves el problema.
En realidad, el problema lo veo en el chantajismo de “si bajan los precios nos vamos todos a hacer puñetas”, como si los precios bajaran por sí solos.
[...] Irreflexiones sin importancia sobre la comunicación en la vida política « Los promotores ya están bajando el precio de la obra nueva [...]
Que no se preocupe ningún promotor. Ahora viene el Estado a hincharles de millones con el Pacte Nacional. ¡Vayan preparando el 3%!
¿Has leído el post sobre el Pacto Nacional?
Me gustaría que argumentaras más y señalaras menos con el dedo.
¡Que no se preocupe ningún hipotecado, que viene el Camarada Tersites a llenarles los bolsillos de millones y a luchar contra el euríbor! En cuanto a carga argumental, viene a ser lo mismo.
Jéssica, ¿no te parece raro que se anuncie el gasto en viviendas precisamente ahora?
La burbuja ha estallado, los pisos en venta se multiplican, los precios de la vivienda nueva cen…
Y precisamente ahora se anuncian pacto y gastos en vivienda. ¿No es un poco extraño?
Da la sensación de que los constructores,, ahora que las ven venir negras, han acordado con sus cómplices políticos estas medidas. ¡Dinerito público fresco durante diez años! Así se compensa la bajada de precios.
Suena un poco conspiranoico, ¿no?
Yo no creo que la burbuja inmobiliaria haya estallado, sino que el globo se está desinflando poco a poco. La solución a la crisis, realmente, pasa precisamente por lo que tú dices: que estalle la burbuja, vuelvan a poner los precios de la obra nueva a cotas razonables para que los que hemos sido expulsados del mercado inmobiliario por las subidas de precios podamos volver y quizá decidirnos a comprar y de este modo reactivar la demanda.
Esto arrastrará también el precio de la vivienda de segunda mano, y habrá quien lo pase realmente mal porque ha comprado una vivienda nueva recientemente y esperaba pagar al menos la mitad de la hipoteca con lo que obtuviera vendiendo su vieja vivienda, y ahora tiene dos hipotecas esperando vender la antigua. Estas personas perderán dinero, mucho dinero. No tengo cifras sobre cuantas personas se verán afectadas en esta situación, pero si hay (según Público del lunes) medio millón de viviendas a la venta, no pueden ser muchas personas las que respondan a este perfil.
Los constructores requerirán dinero público mediante construcción de viviendas de protección oficial si se niegan a la evidencia de la contracción de la demanda y mantienen los precios a los niveles actuales. Eso hará que dejen de construir nuevas promociones mientras no tengan liquidez tras vender las actuales, y provocará una crisis en el sector que solo mediante la construcción de VPO’s podría solucionarse en parte. Pero por la construcción de vivienda protegida los constructores no ganan tanto como por la construcción de vivienda de renta libre, así que volvemos donde estábamos.
[...] comenté hace unos días que los promotores inmobiliarios se están encontrando con dificultades para vender por completo promociones de obra nueva ya terminada, y por ese motivo están optando [...]
El promotor lo que no va a hacer es perder dinero, eso ya os lo digo yo. No lo van a bajar mucho, lo que va a pasar es que se mantendrán los precios.
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