Hoy Rajoy por fin ha propuesto a los que él desea que sean los portavoces del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y en el Senado. Ahora será el propio Grupo Parlamentario Popular quien tenga que ratificar su decisión, si bien no es previsible que le lleven la contraria al gran líder. Los designados por la recién estrenada autoridad digital de su líder para nombrar cargos de su propio equipo han sido Soraya Sáenz de Santamaría como portavoz en el Congreso, y Pío García Escudero en el Senado.
Sobre el segundo, es un viejo conocido, pues renueva el cargo que ya ostentó durante la pasada legislatura. Si eso es lo que entienden por renovación en el Partido Popular, apaga y vámonos…
Pero lo que me sorprende sobremanera es la acogida que el nombramiento de Soraya Sáenz de Santamaría está teniendo, casi de forma unánime, en todos los medios de comunicación. Hablan de renovación (más de lo mismo), rejuvenecimiento, caras nuevas, cambio en la línea estratégica y en el tono crispador que el partido venía manteniendo hasta ahora… Incluso remarcan las diferencias de Soraya con respecto a su antecesor en el cargo, Eduardo Zaplana. Me parece un exceso, la verdad.
Yo no intuyo renovación por ningún lado en el nombramiento de Soraya Sáenz de Santamaría, ni siquiera un poquito como Egocrata a tenor de a quien fastidia este nombramiento; ni mucho menos intuyo el fin de una era, la de la crispación, como predice Escolar.
Soraya es la militante más próxima a Rajoy
que éste puede encontrar hoy en día en su partido, más aún en cargos de responsabilidad orgánica. Y Rajoy, aunque lo pretenda, no puede desembarazarse de la herencia de estos últimos 4 años, y la estrategia de oposición que ha desarrollado su partido. No puede decir ahora que todo aquéllo no iba con él, y Soraya ha sido su compañera de viaje más fiel. No hay cambio de estrategia, ni caras nuevas, por tanto, pues Sáenz de Santamaría ha sido la mano derecha del líder en su viaje fallido a la Moncloa durante estos 4 años. Como ocurría con Pío García Escudero, si esto es renovación, que venga Fraga y lo vea.
Pero no es solo el hecho de que Soraya haya sido la mano derecha y la persona en la que Rajoy desposita mayor confianza del PP lo que me hace dudar de que la renovación en el PP sea algo digno de tal nombre. Si nos atenemos al cargo que ostentaba hasta ahora, Secretaria de Política Autonómica y Municipal, y los temas que ha tratado durante esta legislatura, nos podremos hacer una idea del sentido de su nombramiento, más allá de lealtades personales. Hagamos un repaso a los temas “estrella” de la pasada legislatura en los que intervino la flamante portavoz del PP en el Congreso de los Diputados: El proceso de reforma del Estatut de Catalunya, la supuesta desigualdad entre españoles dependiendo de la comunidad autónoma en la que viven, la integridad y unidad de la nación española, el España se rompe, el Plan Ibarretxe, la negociación con ETA… ¿Y qué temas van a sonar en esta primera fase de la legislatura? Se los adelanto: la publicación de las balanzas fiscales, el desarrollo del Estatut que Zapatero pretende pilotar directamente desde La Moncloa, un nuevo pacto de Estado contra el terrorismo que incluya a todos los partidos políticos y en el que me temo que el PP no va a colaborar (sobre todo, teniendo en cuenta las declaraciones de la Presidenta del PP en Euskadi, María San Gil, diciendo que el Gobierno seguirá negociando con ETA), y quizá incluso la reforma de la ley electoral.
Teniendo en cuenta los temas que hay encima de la mesa, no me sorprende en absoluto que haya sido la responsable de la política autonómica y municipal quien haya sido nombrada como portavoz. Este hecho ya nos hará preveer por dónde irán los tiros durante, al menos, la primera etapa de la legislatura. Item más: Soraya no es precisamente del ala moderada del PP, sino del sector más conservador, que podríamos identificar con Esperanza Aguirre (si bien ella no se identifica en esta corriente del partido, ideológicamente son bastante próximas). Y si atendemos a que Soraya era habitualmente la persona que se quedaba de guardia en el PP cuando Acebes se largaba de fin de semana, y que el tono de ambos es indistinguible… Yo no apostaría ni por el fin de la crispación, ni por una nueva etapa en el PP, ni por la renovación interna, ni por un cambio en la agenda política, ni nada que se le parezca.
Sí, Soraya es joven, es de una nueva generación a la que actualmente ocupa el puente de mando en Génova 13, es mujer y puede (dicen) que tenga otro tono en sus intervenciones parlamentarias. Pero basar la supuesta renovación del PP en esos puntos es, en mi opinión, centrarse en los aspectos más superficiales y pasar por alto el fondo de la cuestión. Antentos porque, como dice Nacho, Soraya es un lobo con piel de cordero, y los medios de comunicación se han tragado el anzuelo con caña y todo.
En definitiva, la superficialidad con la que los medios de comunicación en general han tratado el tema, y la práctica unanimidad de criterio con la que se han referido a la “renovación popular” me ha decepcionado bastante.
Actualización: Aire fresco, Manolo Saco en su columna de hoy es el único periodista al que (de momento) le he leído cuestionar la supuesta renovación y la apuesta por la moderación del Partido Popular con el nombramiento de Soraya Sáenz de Santamaría.
¿Renovación en el PP? Motivos para dudar…
Rajoy por fin ha propuesto a los que él desea que sean los portavoces del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y en el Senado. Ahora será el propio Grupo Parlamentario Popular quien tenga que ratificar su decisión, si bien no es previsible que…
Para evitar malentendidos le adelanto que no soy afiliado a ningún partido, y que mis preferencias políticas están en el republicanismo de izquierdas.
Desde esta posición le manifiesto mi extrañeza por los análisis políticos, el suyo entre otros, centrados exclusivamente en criticar la NO renovación del PP.
Estoy interesado en mejorar la deplorable situación de las instituciones políticas de este pais, por eso me parece más eficaz exigir la renovación del PSOE y la persona propuesta para presidente del congreso (tercera autoridad del estado) no significa renovación sino populismo vacuo.
Me resulta bastante indiferente la IMPOSIBLE renovación del PP mientras Génova siga ocupada por los Aznar boys y las falanges episcopales. La crítica al PP puede resultar un ejercicio humorístico más o menos ingenioso pero absolutamente inane como trabajo político de izquierdas.
Spook, teniendo en cuenta que esto es un blog personal y no una herramienta de influencia política, y que su autora no tiene ningún tipo de influencia en La Moncloa, sinceramente, ¿qué quieres que te diga? Que hablo de lo que me da la gana y de lo que me interesa, y la agenda no me la marca nadie. Ahora, que tú puedes utilizar tu tiempo y tu blog en medrar como te parezca oportuno, faltaría más.
Por otro lado, me parece que no has entendido el fondo del mensaje. La idea no es criticar o no la renovación en el Partido Popular, con su pan se lo coman, sino el seguidismo y la superficialidad de los medios de comunicación, que me parece mucho más importante.
Creo que las dos estirpes de periodistas tienen razón. Por un lado, Sáenz de Santamaría supone una renovación. Aunque sea, en las formas más elementales; en lo básico… Soraya es Mariano. Y Rajoy es el responsable [y artífice] de los últimos 4 años de oposición.
Jéssica, me gustaría aclarar mis palabras que citas. Cuando hablo de un lobo con piel de cordero me refiero a que es una politica dura a pesar de su imagen dulce pero en ningún momento la identifico ni con el ala más conservadora del PP, a mi al menos no me lo parece.
Rejoy no es un tipo precisamente tonto y lo ha demostrado desde el final de las elecciones sosegando la situación y es consciente de que el PP necesita un lavado de cara (por cierto el chiste de ayer de El Mundo al respecto era magistral), asi que me parece que la elección de Soraya es acertada.
Nacho, si te refieres a un lavado de cara sin entrar en el fondo, estoy de acuerdo contigo. De hecho, creo que se trata de eso, de una renovación superficial, ni siquiera en las formas, sino únicamente en la imagen.
Jessica, lo siento pero no. Yo si veo diferencias entre Zaplana y Soraya. No creo que sea superficial
Porque Zaplana es el extremo, pero no creo que Soraya esté muy lejos. Entre el centro y Zaplana, yo la veo más cerca de Zaplana que del centro. En cualquier caso, no tardaremos en salir de dudas.
Jéssica, mal empezamos.
Usted puede escribir de lo que le de la gana incluso de lo que le interese , no creo haberlo criticado, lo doy por supuesto.
Y usted da por supuesto que yo trato de medrar, ahí se equivoca.
Veamos si he entendido el fondo de su mensaje:
Escribí en el comentario que tanto le desagrada:
” le manifiesto mi extrañeza por los análisis políticos, el suyo entre otros…”
Como puede comprobar mi crítica es a los analistas políticos, no solo a usted. Tampoco deseo presumir de mis cualidades hermeneúticas, no es mérito mío, su comentario es suficientemente claro y explícito.
Ahora me pregunto si es usted la que no entendió mi comentario.
Quizá por una excesiva prevención ante la crítica??
Ahora me pregunto si es usted la que no entendió mi comentario.
Quizá por una excesiva prevención ante la crítica??
¿Y en lugar de aclararlo, te dedicas al psicoanálisis?
En Twitter me preguntaba hace un rato, precisamente al hilo de este comentario: ¿porqué hay personas que se empeñan en marcarme la temática del blog en función de lo que ell@s consideran prioritario para el país? ¿Tan influyente soy?
Estoy interesado en mejorar la deplorable situación de las instituciones políticas de este pais, por eso me parece más eficaz exigir la renovación del PSOE y la persona propuesta para presidente del congreso (tercera autoridad del estado) no significa renovación sino populismo vacuo.
Me parece muy bien, allá tú. No es la finalidad de mi blog, así que no entiendo porqué tendría que adecuar la temática de mi blog a tus intereses personales.
Pues en vista de la tropa que va a llevar el congreso del PP en Junio, te tengo que dar la razón. No suena a renovación.
Yo sí soy socialista, pero intentaré ser objetivo opinando del PP.
En el PP no ha habido renovación, porque los que están ahora ya estaban antes. Solo han intercambiado los puestos; si bien es verdad que quien dará la cara ahora parece ser la menos radical del grupo.