¿Una mujer embarazada, en el Ministerio de Defensa?   16 de Abril de 2008

Vaya por delante que me cuesta entender los motivos políticos y prácticos del nombramiento de Carme Chacón como Ministra de Defensa. Desde un punto de vista puramente mediático, lo entiendo, pero no logro ir más allá.

Ahora bien, que no entienda las razones del nombramiento de Chacón como Minisra de Defensa no significa necesariamente que entienda las críticas que se le dedican.

Desde un punto de vista puramente pragmático (es decir, machismo encubierto de “yo solo miro que sea prácticoWink, los críticos con el nombramiento argumentan:

No es conveniente que una mujer embarazada se haga cargo del Ministerio de Defensa, por si hay una emergencia nacional, y resulta que la Ministra está de baja por maternidad, o se encuentra indispuesta a causa del embarazo. Un retraso simplemente de horas en un momento crítico puede costar muchas vidas humanas.

Ajá, muy bien. Suena razonable, ¿verdad? El razonamiento implícito es evidente: la persona que ostente la titularidad del Ministerio de Defensa tiene que estar al pie del cañón 24 horas al día, 7 días a la semana. Por el mismo precio, podrían añadir que cuando una mujer se encuentra con el síndrome premenstrual, las posiblidades de que ordene al ejército invadir Polonia se multiplican por 1.000, por lo que una mujer nunca debería estar al frente de los ejércitos. Total, ya metidos en harina, ¿para qué cortarse en lo políticamente correcto? Jordi Perales responde a esta última cuestión:

Si un hombre llega a la pitopausia, ¿no puede decidir invadir Bagdad? ¡Ay, calla, que eso ya lo hizo alguien!

Bien, me gustaría preguntarles a quienes sostienen esa disponiblidad 24/7 que la Ministra de Defensa no puede garantizar por su estado de gestación, si realmente se han planteado si existe alguna persona humana capaz de garantizar esa disponibilidad total, al margen de enfermedades o cualquier otra contingencia común. Más aún, les preguntaré a los que se oponen a que una mujer embarazada ostente el mando democrático de las fuerzas armadas, ¿qué opinarían si el titular fuese un hombre, un Ministro de Defensa como se ha hecho toda la vida, y tuviese que ser operado de próstata, por ejemplo? ¿Entonces no pasaría nada? ¿No importaría que se desatase una crisis nacional, y el Ministro estuviera en el quirófano, en el post-operatorio, o de baja médica?

Alibamor cree que, en ese caso, simplemente no ocurriría nada.

David, de Testigo para la Acusación, responde que en el caso de que el hipotético Ministro tuviese que ser operado de la próstata:

Sería todo un machote!!! Defensa funcionaría hasta con el ministro anestesiado!

Y Jordi Perales, con mucho sentido común, dice (1 y 2):

Hay una cosa que una ministra de defensa no puede tener y un ministro de defensa si. Dos cojones, pero resulta que no sirven de mucho a la hora de tomar decisiones, incluso a veces estorban. Casi mejor ministra que ministro.

Charro Azul, en cambio, me echa en cara que la comparación entre un embarazo y un problema de próstata huele a demagogia.

Pero le respondo que no estoy comparando un embarazo con un problema de próstata: Estoy comparando una baja típicamente femenina (por maternidad) con una baja típicamente masculina (por una operación de próstata), y que lo que huele a demagogia es que digan que una mujer, por el hecho de estar embarazada, no puede desempeñar el cargo para el que ha sido nombrada. Ese tipo de argumentos, precisamente, justifica a los que despiden a una mujer tras enterarse de que está embarazada (aunque ese tipo de despidos sean nulos, pocas lo denuncian), o bien directamente no contratan o no promueven a cargos de responsabilidad a mujeres que hayan manifestado su intención de tener hijos en el medio plazo. No es extraño, se dan casos de técnicos de Recursos Humanos que directamente lo preguntan en las entrevistas de trabajo.

Como me dijo Felipe Morales,

Los átomos se desintegran, los prejuicios no.

Si algo tiene el nombramiento de Carme Chacón como Ministra de Defensa es la ejemplaridad a la que Zapatero aludía en la rueda de prensa en la que informó de la nueva composición de su gabinete. Predicar con el ejemplo, no hay lugar ni puesto de responsabilidad que una mujer no pueda desempeñar, por muy embarazadísima que esté.

Nota a pie de página: En días así, resulta mucho más evidente que twitter es conversación.

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Esta entrada se publicó , el Miércoles, 16 de Abril de 2008 a las 11:35 am horas y está guardada bajo (2008) Elecciones generales 2008, Feminismo, Medios de comunicación, Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Política (general), Sociedad. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante la fuente RSS 2.0.Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

10 Comentarios

16 de Abril de 2008 a las 3:21 pm
anx dijo:

Esta Sra, Carmen Chacón, es sólo un chivo expiatorio de la demagogia paritaria (y no m líen, tanto m da el ejercicio de su maternidad) de Zapatero. Es lo que duele. Escogería el presidente Zapatero a una Chacón sobradamente recien llegada preñada para presidir e imponer desfiles (quiero incidir en la impresión militar) si su estrategia no fuese la de feminizar la política a golpe de decreto. No sólo hay que ser justo sino parecerlo. Y aquí el mérito parece ser el último mono.

16 de Abril de 2008 a las 10:54 pm
Alberto dijo:

A mi personalmente lo que se está escuchando y leyendo en determinados medios me parece demencial. Que en pleno siglo XXI se siga juzgando la capacidad de una persona y su profesionalidad por su sexo me parece cavernícola y si encima esos juicios vienen de la radio de los obispos, ni te cuento. A las ministras y ministros habrá que criticarles una vez realizada su gestión y hacerlo tanto si es hombre como si es mujer. Mientras tanto todo comentario está de más, hasta los que les dedican a la nueva portavoz del PP solo por no llevar algo colgando entre las piernas. Y es que ya se sabe que para algunos, sin eso, no hay nada más. Qué lástima de personajillos. Un saludo.

17 de Abril de 2008 a las 11:10 am
Lolo dijo:

¿Tiene que ver algo el sexo o la tendencia sexual de cada uno para desempeñar uno u otro cargo? ¿Por qué los españoles (no me interesa lo que se haga en otros países) somos tan proclives a tachar de improcedente el nombramiento de una mujer para ciertos cargos? ¿Y si encima de mujer hubiese sido lesbiana? ¿Qué ocurriría? ¿Y si el ministro de defensa hubiese sido Pedro Cerolo? ¿Qué pasaría? PUES NADA. La tendencia sexual de cada uno o al género al que represente bien nos tiene que traer al fresco, lo que importa es la calidad y la funcionalidad y la profesionalidad de la persona que ostenta ese cargo y sé que Carme Chacón será una muy buena ministra de defensa.
Aún no comprendo cómo un personaje público, simplemente por ser público se le pueda criticar si es homosexual, bisexual, hombre, mujer o transexua; si en vez de preocuparnos por que dicha persona haga bien su trabajo nos preocupamos en que si hace o deja de hacer de puertas para adentro de su casa (donde ya es su vida privada) creo que en España seguimos teniendo el mismo problema de siempre: el cotilleo y la prensa rosa y amarilla.
Animo no solamente a esta ministra y al resto de ministras, sino a todo el equipo de gobierno encabezado por José Luís Rodríguez Zapatero.

29 de Abril de 2008 a las 5:31 pm
Patxi Igandekoa dijo:

Mucho se habla de que si feminismo que si igualdad y no sé yo de qué más, de que si el nombramiento de la Chacón es inconveniente porque en caso de “emergencia nacional” la ministra no podría rendir al 100 por 100, y de que mujeres en la cartera de Defensa bien, de acuerdo, pero sin bombo. Etc, etc, etc.

¿Y quién ha pensado en el que corre el mayor riesgo con todo este trajín de viajes de inspección a Afganistán y a Bosnia, con todos estos desfiles, con estas broncas por el acceso a Internet y con los estampidos de las salvas de honor, que junto con los tambores y los gritos de la soldadesca deben retumbar como las procesiones de Semana Santa en la cavidad amniótica?

Sí, señores (y señoras) de la blogprog; me refiero al pobre feto, que con todo este jaleo va a nacer desfilando o como poco con un ros de legionario. Nombrar Ministra de Defensa a una mujer encinta no es un disparate por la tropa, sino por el niño. Todo lo demás son bobadas.

¿Y quién dice que han nombrado ministra a Carme Chacón? Yo creo que este es un nombramiento proxy cuyo principal beneficiario es Miguel Barroso.

29 de Abril de 2008 a las 5:34 pm
Jéssica dijo:

Eso, Patxi, la mujer embarazada donde debe estar es en casa. Por el bien del niño. Nada de trabajar, no sea que el feto le salga un obseso del trabajo.

29 de Abril de 2008 a las 6:44 pm
Patxi Igandekoa dijo:

En casa no he querido decir. Pero estarás de acuerdo conmigo en que Bosnia-Herzegowina no es el mejor sitio para un nonato, por muy socialistas que sean sus influyentes y acomodados progenitores.

Lamento que mis comentarios hayan sido interpretados erroneamente en clave machista. No iba por ahí mi intención. Pero a no ser que alguien invente un procedimiento que permita dejar el feto en casa antes de salir a un viaje de inspección, hay cosas que tienen prioridad absoluta.

Lo dijo Fraga: la naturaleza es de derechas; la matriz también; y el Ejército Español ni te cuento.

15 de Mayo de 2008 a las 2:58 pm
  Cómo dejar en pelotas la política de comunicación del PSOE, con una sola pregunta — No mires a los ojos de la gente dijo:

[...] todo esto: muchos ríos de tinta han hecho correr tanto el nombramiento de Chacón para el Ministerio de Defensa, como el nombramiento de Bibiana Aído en Igualdad. Se han cuestionado los motivos por los que han [...]

16 de Mayo de 2008 a las 11:58 am
andrea dijo:

El cargo de una embarazada para el Ministerio de Defensa responde a la pérdida de perspectiva con que se está gobernando este país y obedece más a criterios de ficción que de realidad.

Cunde el esfuerzo que los gobiernos hacen por apartar al ciudadano de su propia autoestima como individuos y convertirlos en comparsas de un sueño político que está deviniendo en pesadilla de la que no parece posible despertar.

La ficción de conquistar la igualdad por la “simbología” ha llevado a Zapatero a una locura (para no llamarle directamente cinismo) en la que confunde el fondo con la forma, el continente con el contenido y le basta con que las cosas “parezcan ser” en vez de que sean como simplemente son.

La igualdad es poder disfrutar de la diferencia y acabar con ella no es igualdad, es uniformidad.

Si las mujeres españolas pudieran permitirse el lujo de ser madres a la par que jóvenes y a la par que estudiantes, seguramente ahora no tendríamos una embarazada como ministra de defensa porque habría podido hacer sus deberes maternales a una edad más temprana y estimulante para sus impulsos personales.

Le pasa a la ministra de defensa lo que a todas las mujeres españolas: La maternidad en España no es una opción voluntaria, se ha convertido en el último tren de las mujeres que tienen que retrasarla hasta que la puedan financiar.

Pero en las esferas del poder prefieren obviar esta falta de apoyo social sistemático a la maternidad libre y confundir las mentes ciudadanas apostando por una política cruelmente machista: Anular la diferencia, convertir la maternidad en un obstáculo como pregonan algunas feministas poderosas que perturban a las mujeres cuando dicen a bombo y platillo que la maternidad es un obstáculo para su vida laboral o aún van más allá y no les duelen prendas al afirmaar que la maternidad es el mayor obstáculo de la vida de las mujeres. (Hemos podido leer ambas aseveraciones feministas en la prensa).

La ministra de defensa es una víctima de la guerra de los sexos que no se acabará si se confunde el objetivo que no es otro que el respeto y el cuidado, respeto a la diferencia, a los espacios internos del ser humano, al amor y a la vida, cuidado a la maternidad que es contraria al ejército y a la violencia.

Pobre misnistra que tiene que compaginar la maternidad con la tarea más obscena del gobierno y ocuparse de los asuntos de la defensa que cada país se ha fabricado no por la paz sino por el miedo a los otros.

El embarazo es una explosión de amor y de vida, no entiende de asuntos bélicos, Carmen Chacón lleva a la vida intrauterina de su bebé un mar de conflictos y todo ello para que Zapatero demuestre “al mundo” que su apuesta por la falsa igualdad iba en serio. Que pena.

16 de Mayo de 2008 a las 12:03 pm
Jéssica dijo:

Andrea, que la maternidad es un obstáculo en la carrera profesional de las mujeres, es un HECHO, no una invención de las feministas. Más bien al contrario, cuando las feministas reconocemos y admitimos abiertamente es hecho, lo que pretendemos es poner de manifiesto la organización profundamente machista de la sociedad, que convierte la maternidad en una carga. No somos nosotras, a las que la maternidad nos resulta una carga insoportable en nuestra ambición profesional: es el mercado laboral dirigido por los hombres el que nos lo pone difícil.

Admitir un hecho es el primer paso para cambiarlo. Admitir que la maternidad es un obstáculo en nuestras carreras profesionales es el primer paso para tomar las medidas oportunas para que deje de serlo, ¿no te parece?

Ojalá llegara algún día en que pudiéramos compaginar maternidad y vida laboral. Y en que los hombres pudieran compaginar paternidad y vida laboral con la misma intensidad que nosotras. Pero ocultar la realidad de que esto no es así hoy en día no ayuda en nada.

16 de Mayo de 2008 a las 2:00 pm
andrea dijo:

Es un problema de enfoque que al desenfocarlo lo que se pretende defender se vuelve en contra, es decir si se admite que la maternidad es un obstásculo se valora en el terreno del machismo, del hombre, si se dice que la vida laboral interfiere gravemente la maternidad y no al revés, como se está diciendo, el enfoque sitúa el problema exactamente donde está. Y a partir de un buen enfoque se priorizan las tareas; volviendo al caso del triste ministerio de defensa: Para que Carmen Chacón sea en estos momentos de su vida ministara ha de sacrificar su maternidad que queda en segundo término, se pliega su condición femenina a la condición masculina de gobernar el mundo a su manera (la manera masculina) (Bueno, seamos realistas: la pequeña España) y el embarzo discurre en segundo plano a una carrera en la que ni siquiera está demostrada ni se exige una competencia determinada y no es la cercana madre la excelencia para tal cargo ni de ello va a devenir un beneficio para la humanidad, más que nada porque de ella no se espera nada más que deefienda una política para un mundo dominado por los hombres. Entretanto el embarazo trascurre entre Afganistán, entierros de víctimas terroristas y en viajes contradictorios para la teoría de la igualdad: Si una mujer embarazada puede hacer exactamente lo mismo que otra que no lo esté o que un hombre, si un embarazo no es ninguna enfermedad y si todas somos iguales ante la ley ¿A que viene ese dispositivo de acompañamiento hospitalario con la ministra? Médicos de varias especialidades en el séquito de la ministra no es buena carta de presentación para universalizar el empleo a las embarazadas, no parece razonable que los empleadores se rindan a contratar mujeres embarazadas que salen tan caras, pero claro, aquí pagamos todos y nadie a la vez, se puede despilfarrar, pero las mujeres no podrán tomar como ejemplo un caso tan oneroso económicamente hablando y ni siquiera se pueden permitir salir del trabajo a la formación maternal que ofrece la Atención Primaria de Salud.

Gracias a la labor de las feministas hemos avanzado y consegeuido libertades importantes pero ahora están desmadradas (digo las que mandan) o tal vez simplemente alejadas de los problemas de las mujeres y con unas prioridadesa distintas. Repito: Una pena.

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