¿No te resulta curiosa la facilidad con la que algunas personas acuden a la palabra “censura“, sin ni siquiera detenerse un momento a evaluar otras posibilidades alternativas?
¿No te extrañas cuando personas a las que no conoces pretenden juzgar tu vida con gruesas palabras y descalificativos, y hacer valer en tu casa el derecho a comportarse como les viene en gana sin seguir las más elementales reglas de la buena educación, como son por ejemplo no insultar a la anfitriona?
¿No te sorprendes cuando de tu opinión personal obtienen una conclusión relativa al comportamiento de toooooodo un colectivo formado por millones de personas?
A mí es que el comportamiento humano nunca dejará de sorprenderme.