La última voluntad y el funeral de Estado   25 de Agosto de 2008

El funeral de Estado por los fallecidos en Barajas en el vuelo de Spanair JK-5022 será el día 1 de septiembre. Un funeral de Estado. El mero concepto me rechina.

Considero que es importante, sobre todo desde la situación de los familiares de las víctimas, respetar la voluntad de los fallecidos respecto a su propio funeral, en caso de que en algún momento de sus vidas hubieran expresado cómo les gustaría que fueran. Y, sinceramente, dudo mucho que ninguna persona de a pie (que no se desplace habitualmente en coche oficial, se me entiende) se imagine para sí misma un funeral de Estado.

En mi familia, por ejemplo, mis padres saben perfectamente que me gustaría donar mis órganos y, el resto, que sea incinerado. No quiero que me sepulten en un nicho en una pared, dónde vengan a traerme flores mis allegados una vez cada año bisiesto, donde nadie se acuerde de mí, y al cabo de unos años que saquen mi cuerpo de ahí y me tiren a la basura para hacer sitio a muertos más recientes. Nada de eso: cuando muera, quiero seguir viviendo en el cuerpo de otras personas, quiero que mi muerte sirva para dar vida a otras personas que necesiten esos órganos para vivir; y mis cenizas, quiero que las tiren al mar (¿eso contamina?), para que mis familiares y mis amigos no necesiten ir a un triste cementerio donde me tienen abandonada a llevarme flores de vez en cuando. Nada de eso: quiero que cada vez que miren el mar se acuerden de mí, con nostalgia pero sin tristeza, y seguiré viva en su recuerdo y en los cuerpos de las personas a las que con mis órganos contribuí a que continuaran con vida.

Yo no quiero un funeral de Estado. Si tuviera la desgracia de morir en un accidente múltiple y tan trágico como el de Barajas, decidle a quien quiera que se encargue de este tema que no quiero que me metan en una caja de madera, con un cura rezando por mi alma, y acabar emparedada en un muro. Y si resulta que además la persona encargada de rezar por mi alma es Rouco Varela, os juro que me reencarno en el próximo Ministro de Hacienda, y os cagáis todos.

No creo ser una excepción. Estoy segura de que, quien más o quien menos, aunque no nos guste pensar en la muerte, sí que tenemos más o menos una idea de cómo nos gustaría que fuese nuestro funeral, idea que probablemente hayamos compartido alguna vez con nuestros familiares más cercanos. ¿No es así? Y si así es, ¿a cuento de qué celebrar un funeral de Estado, según los deseos del Estado para estos casos y no según los deseos de cada una de las víctimas, celebrado en la intimidad de sus allegados? Personalmente, no me gustaría nada que mi funeral fuese televisado por TVE, y saber que las vecinas estarán pegadas a la tele deseando que la cámara capte las lágrimas de mi madre o la cara de desolación de mi marido. Me dan arcadas solo de pensarlo.

¿A cuento de qué, mercadear política y mediáticamente con 153 muertes, y con las vidas de sus familiares y amigos, como si de la boda del heredero de la jefatura de Estado se tratara? Creo, sinceramente, que para honrar la memoria de las víctimas (de cualquier víctima, ya puestos) no debería realizarse ningún funeral de Estado, no solo por el hecho de que se trata de un ritual católico y el Estado es aconfesional (casi un detalle sin importancia a estas alturas de la película), sino por respeto a todas esas personas, que igual son católicas practicantes como ateas convencidas, protestantes, judías, musulmanas, budistas, en trámites de apostasía o que le tengan una tirria insoportable a Rouco Varela y a los de su cuerda. ¿Qué sabemos nosotros? ¿Y qué derecho tiene el Estado a decidir por las víctimas y por sus familiares la forma en que quieren dar el último adiós a sus seres queridos?

Todo esto del funeral de Estado me parece una vergüenza y una tremenda falta de respeto.

También te puede interesar:

Temas: , , , ,
Esta entrada se publicó , el Lunes, 25 de Agosto de 2008 a las 12:21 pm horas y está guardada bajo Iglesia y Religión, Intimo y personal, Medios de comunicación, Sociedad. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante la fuente RSS 2.0.Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

9 Comentarios

25 de Agosto de 2008 a las 1:28 pm
anxel dijo:

Muy de acuerdo Creo que los funerales de Estado estarían reservados a los militares quizá tb algún mandatario q cporn méritos propios: si falleziera defendiendo con integridad una libertad

25 de Agosto de 2008 a las 2:14 pm
Tierra dijo:

absolutamente de acuerdo con éstas manifestacione. Decididamente todo se convierte en show para la desgracia de los que deseamos que la intimidad sea eso, intimidad. También yo he donado mis órganos, pero deseo ir a la fosa común. Incluso donaría el cuerpo si supiera como. Sea como fuere a mis amigos les dije claro y alto que, cuando me vaya se celebre una buena fiesta. Las lágrimas vienen por si mismas, así ue tendremos que fomentar la sonrisa. Irse es la única certeza que tenemos, así que esa ida debe ser festiva. Los que nos aman de veras nos llevaran en su corazón, la mejor fosa del mundo, y cuando el recuerdo se agote porque es incluso necesario, seguro que han florecido de nuestros restos otros seres. Esa es la alegría que deseo testamentar. Gracias a la persona que es capaz de decir lo que piensa. Por último cito: el hombre es un dios cuando se entrega a sus sueños y un méndigo cuando se pone a reflexionar. (sigo sin tener idea de internet.

25 de Agosto de 2008 a las 6:16 pm
RGAlmazán dijo:

Es lamentable que no se tenga en cuenta la voluntad de los muertos. Tú lo has explicado muy bien, ¿qué pensarían algunos que son musulmanes o protestantes o católicos normales si les dijeran que su funeral lo iba a oficiar un personaje tan tenebroso y maquiavélico como Rouco? Se me ponen los pelos de punta (te lo dice un calvo).

Salud y República

25 de Agosto de 2008 a las 11:14 pm
TJ dijo:

Efectivamente no eres la única que no piensa así. Lástima que en caso de tragedias como este se de más importancia al espectáculo -dolor colectivo lo llaman algunos- que a la intimidad deseada y merecida de las familias.

28 de Agosto de 2008 a las 12:59 am
gsantamaria dijo:

Personalmente, todo lo que se ha montado en torno al accidente de Barajas me parece un circo, y de mal gusto.

Así pues, el funeral de Estado es el perfecto telón para terminar la función.

30 de Agosto de 2008 a las 12:45 pm
jgcenteno (bolche) dijo:

La separación absoluta y total de la Iglesia y el Estado(ni funerales de estado, no bodas de estado, ni crucifijos en colegios y hospitales, tec…Wink es una de las asignaturas pendientes de la transición. Quienes pensaron que el PSOE de Rodríguez Zapatero iba a terminar con esta situación se equivocaron, a mi no me engaño nunca.

31 de Agosto de 2008 a las 8:26 am
Júcaro dijo:

Como todos podríamos ser potenciales objetos de espectáculos como éste, no estaría mal que hiciéramos una especie de testamento en el que dejáramos muy claro que ni muertos queremos ser florero en funerales; que no queremos misas, ni responsos, ni la presencia de medios de comunicación.

31 de Agosto de 2008 a las 11:36 pm
Por un rito funerario estatal « Geografía Subjetiva dijo:

[...] grave para muchos de los votantes del PSOE en las pasadas Elecciones Generales. Es lógico que laicistas y fieles de otras religiones se quejen de este nuevo trato de favor a la Iglesia Católica. No [...]

3 de Septiembre de 2008 a las 12:04 pm
Tierra dijo:

seguimos estando de acuerdo en que la iglesia y aún el estado (kr no están tan separados como se nos pretende hacer creer) dberían ser más respetuosos con el ciudadano al ke sólo se le recuerda a la hora ke todos sabemos y dejar ke optemos por nuestro funeral a nuestro libre albedrío. Algo han de dejarnos hacer en “libertad”, o….

Deja un comentario