La educación sexual os hará libres

Por norma general, la vida personal de un candidato a un cargo público no debería ser relevante a la hora de decidir su idoneidad para el cargo al que aspira. O, por expresarlo de otra manera: para optar al cargo de vicepresidenta de los Estados Unidos, debería ser irrelevante el estado civil de la candidata o las juergas que se corren sus hijos. Por norma general, ya que estos datos no nos aportan ningún tipo de información válida para juzgar la valía personal y profesional de la persona.

Familia Palin

La excepción, por supuesto, la encontramos en candidatos que pretenden que _su_ forma de entender la vida familiar, sus valores y su forma de educar a los hijos es la adecuada y exportable a todas las familias del país. Si la candidata republicana a vicepresidenta está en contra de los programas de educación sexual a adolescentes, y resulta que su propia hija adolescente está embarazada de 5 meses, creo que tenemos derecho a saberlo. Si pretende extender SU concepción de la familia y de la sexualidad a todas las escuelas del país, los centros de planificación familiar y los programas de educación sexual adolescente y prevención de embarazos no deseados, lo que afectará a todos los adolescentes y sus familias, tenemos derecho a saber qué resultados ha dado esa forma de educar a los hijos en la propia familia de la candidata. Si una educación sexual represiva basado principalmente en el concepto de “abstinencia sexual hasta el matrimonio” y “la única función del sexo es la procreación“, da como resultado un desconocimiento total sobre métodos anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual, y un fracaso estrepitoso en el área de la abstinencia, desembocando en un embarazo adolescente no deseado, tenemos derecho a saberlo puesto que es este modelo el que pretenden imponer a todas las familias del país mediante las escuelas públicas y los centros de planificación familiar.

El modelo conservador que propugna Sarah Palin, candidata por el partido republicano a la presidencia de Estados Unidos (suponiendo que antes averigüe qué es lo que hace un vicepresidente) ha fracasado en su propia familia. Sarah Palin se opone a los programas de educación sexual, y su hija de 17 años está embarazada de 5 meses, cabe suponer razonablemente que por un desconocimiento importante en cuando a métodos anticonceptivos se refiere. Si ese es el modelo a seguir, la ciudadanía tiene derecho a conocer las consecuencias de ese tipo de educación sexual represiva, y decidir en consecuencia si es la educación que quiere que reciban sus propios hijos. Se trata, pues, de uno de los pocos casos en los que la vida privada y familiar de la candidata puede orientar el voto basándose en argumentos objetivos.

Una educación sexual basada en las bondades de la abstinencia y que restrinja la información de los adolescentes sobre métodos anticonceptivos únicamente puede desembocar en el drama familiar y personal. Tener un hijo a los 17 años, hoy en día en el mundo occidental, es acabar de un plumazo con la juventud, las expectativas de futuro y el proceso de maduración de la pareja de adolescentes. Por no hablar de la vida y la educación que le esperan a la criatura, con unos padres inmaduros y poco preparados para hacerse cargo de las responsabilidades que representa traer un hijo al mundo.

La educación sexual es un tema demasiado serio como para frivolizar o hacer experimentos: la mejor política en cuanto a educación sexual se refiere es la información. Solo con información, los jóvenes serán libres de hacer con su cuerpo lo que quieran, y no se verán obligados a afrontar consecuencias no deseadas e inesperadas de sus actos que el desconocimiento ha provocado. Y la candidata republicana a la vicepresidencia de Estados Unidos está en contra de facilitar el acceso a la información sobre sexualidad y anticoncepción a los jóvenes estadounidenses, lo que puede provocar, como en su propia familia se ha comprobado, un aumento de los embarazos adolescentes no deseados.

También te puede interesar:

10 comentarios »

 
  1. anxel dice:

    No será más razonable aquí voy a usar lo mejor que pueda un estilo formal, en un tema tan sensible por personal que corresponda a los padres en primer lugar y no a um proceso de higiene estatal… uno tampoco aboga por la abstinencia en materia de drogas legales o ilegales y no me bería fracasado si mis hijos renunciasen al sexo para ser curas. Una cosa es tener un proyecto global de educación y otra que en aspectos concretos o dentro de un espacio de decisión individual que inevitablemente se debe dejar a un menor si no se quiere caer en una devastadora actitud sobreprotectora, torna una dirección abrupta y posible, si se cree a un adolescente, que debe ser guiado pero responsable de sus actos y de sí mismo.

  2. RGAlmazán dice:

    Totalmente de acuerdo. Claras, rotundas y veraces las críticas que haces. Sólo una objeción. No es que haya fallado el modelo porque la hija no sabe sobre anticonceptivos, no, es que lo que propugna la candidata es la abstinencia y se ve que su hija no le ha hecho mucho caso. ¿No habrá sido el espíritu santo?

    Salud y República

  3. Jéssica dice:

    Anxel, precisamente si lo que pretendemos es que los hijos tomen sus decisiones, hurtarles información vital para la toma de decisiones responsable es reducir hasta la asfixia el espacio de decisión individual que tienen, al limitarles sus posibilidades de escoger y al ocultarles las consecuencias de tomar una decisión u otra.

    Rafa, yo no creo que haya fallado en que su hija no le hiciera caso en cuanto a la abstinencia sexual: es que parto de la base de que tratar que un adolescente cumpla eso de la abstinencia sexual hasta el matrimonio es poco menos que una misión imposible, así que mejor poner los medios para que esté preparado y pueda hacer con su cuerpo lo que le dé la gana, sin consecuencias desastrosas para su vida debido a la falta de información.

    Ítem más: partir de la base de que un adolescente va a cumplir siempre lo que digan sus padres, ¿no es pecar ligeramente de ingenu@?

  4. anxel dice:

    Nadie habla de no inculcar valoraciones sino que el medio de acceder a la formación no sea un programa social. Sé que este es un problema de Background respeto al tuyo y aquí permíteme que no lo monopolice ideológicamente y dé cada uno su posición. Bastante ya he centrado mi atención en tu blog como para encarnizarme en algo que me llega pero no va a llegar a ningún sitio.

  5. Jéssica dice:

    Lo que viene a ser lo mismo que restringirles la información, Anxel. Los adolescentes también tienen derechos, y uno de sus derechos es conocer los riesgos para su salud que pueda comportarles el hecho de ser sexualmente activos. Igual que un niño con unos padres testigos de Jehová tiene cuya vida corra peligro, tiene derecho a recibir una transfusión de sangre aunque sus padres se opongan, porque las convicciones religiosas de los padres no deben limitar el derecho a la propia salud del niño. Con el sexo, lo mismo. Con el handicap de que es más probable que uno tenga relaciones sexuales antes de haber cumplido la mayoría de edad, que de necesitar una transfusión de sangre, por simple cálculo estadístico.

    Si uno tiene unos padres cafres que le limitan al acceso a la información sobre temas de salud sexual y reproductiva, métodos anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual, tiene derecho a poder acceder a la información de otra manera, y una de las mejores formas de garantizar el acceso universal a esa información, vital para la salud y el futuro de los adolescentes a edades tan tempranas en las que todavía no han madurado como adultos, es hacérsela llegar a través de las escuelas, mediante clases de salud sexual, prevención de enfermedades de transmisión sexual y anticoncepción. Y después, que los jóvenes decidan de acuerdo a sus propios criterios: seguir las normas morales que sus padres les han inculcado sobre abstinencia y relaciones prematrimoniales, o hacer de su capa un sayo. Pero insisto, los padres no tienen derecho a poner en peligro la salud y la vida de sus hijos, porque las vidas de estos no les pertenecen.

  6. [...] es una filfa… El problema radica no en que valores intenta promover en su hija, sinó que le ha negado toda información. A mí, me puede parecer mal que mi hijo le guste practicar el submarinismo, el alpinismo o [...]

  7. [...] a mí, que no comulgo precisamente con los principios de Sarah Palin, me parece de una hipocresía pasmosa por parte de McCain y su equipo que primero la nombren [...]

  8. [...] y montan el cirio porque creen que les van a hurtar a ellos ese derecho, y les importa un pimiento la libertad de elección de sus hijos, que conozcan todas las posibilidades y puedan elegir libre e informadamente su destino. Menos mal [...]

 

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>