Lamento decirlo, pero no comparto la opinión del Presidente Zapatero cuando dice que España está mejor preparada que otros países de su entorno para capear la crisis que ya tenemos encima. Y es que creo que a nuestros directivos y empresarios en general les falta creatividad e imaginación para afrontar la crisis.
¿Por qué digo esto? Porque, en cuanto vienen mal dadas, la respuesta habitual de los emprearios agrupados en la CEOE carece completamente de imaginación, es siempre la misma: recortar gastos de personal. Expedientes de regulación de empleo a mansalva, peticiones de abaratar el despido, moderación salarial, oposición a las clausulas de revisión de salarios en función de la inflación… Siempre las mismas recetas, siempre a lo más fácil, que es a la vez la peor solución para salir de la crisis: generar más paro, empleos peor pagados, nulo incentivo al consumo, etc. Si estas son las soluciones que proponen nuestros empresarios, no vamos a salir de la puñetera crisis en la vida. Así no vamos a ninguna parte.
Y es que, ahora que el panorama internacional proyecta un futuro sombrío y se preveen recortes en las previsiones de beneficios (no confundir con pérdidas, que no es lo mismo), existen miles de áreas en las que se podrían recortar gastos en las empresas, pero curiosamente a los representantes de la CEOE sólo se les ocurre mencionar el capítulo de personal. Pues a mí se me ocurren otros gastos, estos sí supérfluos y realmente prescindibles, en los que se podría meter tijera y que contribuirían a mejorar la productividad de nuestras empresas sin degradar aún más nuestro ya de por sí precario mercado laboral. Ahí van unas cuantas ideas, sin coste alguno:
Racionalizar el uso de material de oficina: post-its, folios, toners, tintas de impresora, etc. No imprimir nada si no es realmente necesario, reaprovechar el papel escribiendo por las dos caras, reutilizar el papel, reciclar, comprar cartuchos de impresora reciclados, concienciar a la plantilla de la importancia de reducir gastos en este apartado para mejorar las cuentas generales de la empresa.
Reducir gastos supérfluos en áreas ejecutivas: se me ocurren unos cuantos capítulos en los que meter la tijera. Para empezar, el coche de empresa, como propone Maripuchi. Tenerlos solo en el caso de que resulten imprescindibles, y aún en estos casos, bajar la categoría de los coches de empresa por otros más baratos y que consuman menos. Facturas astronómicas de restaurantes de postín, tickets varios no justificados pasados como gastos, etc. Todo esto se podría reducir, a poco que se intentara.
Redefinir procedimientos administrativos para incrementar la productividad y reducir costes: estoy pensando en esta empresa que ha emitido una factura errónea a mi nombre, pero no puede anularla porque su procedimiento administrativo no contempla esa posibilidd. En el departamento de atención (es un decir) al cliente, me recomiendan que la pague, y posteriormente me la abonarán en próximos recibos (si es que me fío de su buena fé, que va a ser que no). Como es obvio, me niego a pagar una factura que la propia empresa admite que no me debería cobrar, pero su procedimiento administrativo no contempla esta posibilidad, y derivan mi expediente al departamento de recobros primero y a la asesoría jurídica después, que pretende llevarme a juicio para cobrar una factura que admiten que no me deberían cobrar y prometen abonarme en cuanto la pague. La asesoría tampoco puede anular el procedimiento judicial ya iniciado, porque la única forma que su procedimiento administrativo prevee de paralizar una demanda tan absurda es que su empresa cliente les anule el expediente, y su empresa cliente no puede anular el expediente porque su procedimiento administrativo tampoco prevee esta posibilidad. Resultado: pretenden llevarme a juicio para cobrar una factura que nunca debieron emitir y prometen abonarme en cuanto la pague, y no hay forma de pararlo si yo, que no tengo culpa de nada, no pago y rezo para que me devuelvan el dinero cobrado bajo extorsión. Como dicen en mi pueblo: les va a dar el sol con un colador. ¿No es absurdo todo? ¿No se simplificaría todo, y resultaría menos costoso para todo el mundo, si de entrada pudieran anular una factura mal emitida? Y ya puestos a generalizar, ¿no contribuiría a ahorrar costes y, por tanto, redundaría en mayores beneficios y mejora de la productividad, si los procedimientos administrativos establecidos guardaran algún tipo de relación, aunque fuese lejana y casual, con la realidad?
Reuniones más productivas: ni los lunes a primera hora, ni los viernes por la tarde. Si queremos que las reuniones sirvan realmente para algo y no mermar la productividad de la plantilla por mero capricho, las reuniones deben convocarse en fecha y hora razonables, se debe ir al grano enseguida (y no entretenerse durante sus buenos 30 minutos iniciales hablando de la familia o del partido de fútbol del sábado), todos los asistentes deben haberse preparado previamente la reunión con el fin de evitar hacer perder el tiempo a los demás, nunca deben alargarse las reuniones más de lo razonable y deben finalizar con acuerdos claros entendidos por todas las partes. Vamos, que las reuniones deben servir para algo y planearse para resultar lo más productivas posible y optimizar el tiempo de los asistentes. Parece obvio, ¿no? Pues os sorprenderíais.
Horarios razonables: ¿Qué sentido tienen hoy en día los horarios de 9 a 2 y de 4 a 7, con dos horas para comer, si muchos de nosotros comemos de tupper o en el bar, y con una hora nos basta y nos sobra? ¿Qué sentido tiene que la dedicación del trabajador a la empresa se siga midiendo por el número de horas que pasamos calentando la silla y contemplando embobados la pantalla? ¿Qué sentido tiene que todavía se mire mal al que se marcha a casa antes que el jefe? ¿Qué sentido tiene que el “trabajo por objetivos” sea una excusa para alargar las jornadas laborales hasta la extenuación, y nunca al contrario? La racionalización de horarios, y ya no te hablo ni siquiera de conciliar vida laboral con vida personal, sino simplemente de establecer horarios que potencien la productividad laboral, debería ser una máxima en nuestras empresas en tiempos de crisis. No recortar plantillas para producir menos, sino adaptar los horarios de la plantilla existente para que esta sea más productiva por el mismo precio.
Formación: formar a la plantilla en la mejor utilización de las herramientas disponibles es básico para mejorar su rendimiento y su productividad, pero es vergonzoso que se tenga que recordar a estas alturas de la película. La formación y el reciclaje de la plantilla no es un gasto, sino una inversión.
Estas y otras posibilidades serían posibles soluciones para afrontar en mejores condiciones que las actuales la crisis que ya tenemos encima. Recortar gastos, simplificar procedimientos, mejorar la productividad de la plantilla… todo ello contribuiría a mejorar la cuenta de resultados de las empresas españolas. Pero no, los empresarios agrupados en la CEOE sólo ven una solución: recortar gastos de personal mediante despidos o con sueldos más bajos, contribuyendo de esta manera a que la crisis se cebe aún más con toda la sociedad.
Con esta falta de creatividad e imaginación de los empresarios españoles, no vamos a ninguna parte. Lo siento, Zapatero, pero si estas son las recetas de la patronal para la crisis, no estamos ni ide lejos mejor preparados que nadie.
Creatividad contra la crsis…
Expedientes de regulación de empleo a mansalva, peticiones de abaratar el despido, moderación salarial, oposición a las clausulas de revisión de salarios en función de la inflación… Siempre las mismas recetas, siempre a lo más fácil, que es a…
Totalmente de acuerdo… son cosas de la más razonable que hace tiempo que ya sabemos y nadie se atreve a poner en marcha..
Me parecen perfectas las medidas de ahorro y bastante consecuentes.
Desde luego, aunque fuera verdad, que el Presidente del Gobierno diga que somos los mejor preparados para la crisis o que en tres años vamos a adelantar a Francia (ni de coña), es una osadía que no se puede decir cuando mucha gente está sufriendo despidos y viendo mermados sus ingresos. Así nos va. Hoy sale la noticia el PP adelanta al PSOE en intención de voto. ¡Voto a Bríos!
Salud y República
porque hace unos dias cuando UPS me llamó para verificar la entrega de un envio y les digo que en el domicilio que les consta no habrá nadie el dia de la entrega, les facilito otro y me dicen que no pueden modificarlo hasta que haya un ‘primer intento de entrega fallido’. Balance: una llamada que se alarga más de la cuenta porque no entiendo ese procedimiento, una perdida de 24 horas en poder disponer del paquete que me envian y un gasto doble de transporte por parte de ellos.
En fin, habrá que tomarselo a broma y participar en el concurso de videos de banesto: http://es.youtube.com/concursoibanesto
un saludo y espero que se te solucione ‘yá’ por parte de los que no hacen honor a su nombre.
España no puede estar mejor preparada que otros paises de nuestro entorno para afrontar la crisis por la sencilla razón de que tenemos una industria y una tecnología en peores condiciones.
Tienes razón, Chesi, en lo que comentas y considero que hasta que no haya una inversión del 7´5% en Enseñanza no tendremos nunca un capital humano que sirva para ser verdaderamente competitivos.
Lo mismo Zapatero que Aznar estuvieron mintiendo absurdamente con el tema de nuestra económia y “de que está mejor que el resto de Europa y que los superarmos” (y aquel lo sigue haciendo ahora). Dán vergüenza ajena y nos dejan en ridículo ante Europa.
Increíble. Las constructoras y las inmobiliarias quiebran, las marcas de coches venden un 50% menos, el sector financiero está reventando, las empresas tienen el crédito cortado, el turismo entra en crisis… Y lo que se propone en ahorrar en lapiceros y agilizar las reuniones de trabajo.
Me parece que vivimos muy lejos de la realidad. Millones de trabajadores van a perder sus trabajos, sobre todo en la construcción. Y para conseguir que los emplee otro sector hay que flexibilizar el mercado laboral, o condenarles al paro eterno.
La formación tiene un gran valor en sí misma, pero los efectos del gasto público en educación sobre la productividad del trabajo no están claros.
Simplemente digo que solo se piensa en reducir gastos de personal, cuando se pueden reducir de otros sitios también. Pero si esperamos a estar con la soga al cuello, pasa lo que pasa y no les queda más remedio que tirar de soluciones drásticas.
Camarada Tersites, el gasto público en Educación y el gasto de las empresas en Formación Profesional de los trabajadores son inversiones de lo más productivas que hay a corto y medio plazo pues son inversiones en capital humano. No tenemos más que ver que los paises más competitivos del mundo son los que más invierten en estas partidas.
Ahí tenemos a Finlandia, el país más competitvo del mundo y con el mejor sistema de enseñanza del mundo. ¿Tendrá que ver lo uno con otro?
Empecemos desde el principio. Los países no compiten, ni Finlandia ni ninguno. Intercambian, pero no compiten.
Si el gasto en formación profesional fuera tan productivo, las empresas invertirían en eso. No por amor al arte, sino porque los malvados capitalistas verían el chollo de formar a los trabajadores para aumentar sus beneficios. SI fuerzas a las empresas a invertir más en capital humano de lo que hacen libremente, la cagas.
La formación que se recibe en el sistema educativo es muy valiosa. Pero su valor no se refleja en el PIB, ni necesariamente en la productividad. ¿Seríamos menos productivos si cayera el número de universitarios? Pues no. Seríamos más ignorantes, pero no más productivos.
Tersites, yo me refería a formación en las propias herramientas de la empresa. Un ejemplo estúpido: un curso de Excel de cuatro horas puede ahorrar cientos de horas al año malgastadas en tareas administrativas que se realizan invirtiendo más tiempo del necesario. A eso me refiero.
No se trata de tener más universitarios si no de tener mejores profesionales que procedan de la FP o de la Universidad. Y eso se refleja en la productividad de una economía. Un trabajador mejor preparado para desempeñar determinado puesto (sea el que sea) es más productivo de todas todas que uno que no lo esté y eso repercute en la economía.
Si solo con redudir gastos en servicios públicos ya mejorase nuestra economía, los paises más desarrollados serían los del Á frica o los de Sudamérica. Sin embargo, vemos que los paises con economías más productivas son las que tienen un estado que invierte mucho en Enseñanza y unas empresas que hacen lo mismo en Formación Profesional.
En el Sudeste Asiático están emergiendo muchos paises gracias a la liberalización de mercados pero también gracias a un incremento creciente del gasto público en infraestructuras de todo tipo y entre ellas, todo lo referente a la educación.
la verdad es que no tengo ninguna licenciatura en económicas pero he leído de todo en la blogosfera sobre la crisis. Es importante la cratividad, aunque desde luego, nunca llegue a pensar que alguien propusiera ahorrar post its o tóners para salir de la crisis, eso sí que es creatividad!
[...] de la crisis internacional, uno de los problemas con los que nos encontramos es con los intentos de precarizar (”flexibilizar” lo llaman, que suena mejor) el mercado de trabajo. Estoy segura de que en la mente de todos nosotros está la eurodirectiva de las 65 horas [...]
[...] antigua empresa de Maripuchi pidió una auditoría para conseguir reducir costes y mejorar sus procedimientos administrativos para evitar que se perdieran horas productivas. Se burlaron del auditor y le dijeron que ahorrando [...]