Si, como afirma Egocrata, el principal problema de la crisis financiera actual consiste en que el mercado de créditos interbancarios está completamente parado porque nadie se fía de nadie, es decir, los bancos no se atreven a prestarse dinero entre ellos porque nadie sabe hasta qué punto están afectados los demás por “activos tóxicos”, que los diferentes Estados de la Unión Europea ejerzan de avalistas de los propios bancos, garantizando los préstamos interbancarios parece, a bote pronto, una buena idea.
No obstante, hay algo que me preocupa, y que Antonio Flórez resume en una pregunta retórica: ¿Qué saben ellos que no sabemos nosotros? O, dicho de otra manera: si los bancos no se fían entre ellos, y por tanto no se atreven a prestarse dinero unos a otros, cabe suponer que su desconfianza se basa en razones objetivas (ítem más: ¿acaso los que manejan el dinero no _deberían_ basar en razones objetivas cualquier maniobra que realicen, por especulativa que sea?). Luego, si no se fían unos de otro, ¿por qué el Estado, con el dinero de todos, _sí_ debería fiarse?
Me preocupa que garantizar los préstamos que los bancos, hoy por hoy, no se atreven a hacerse entre ellos, sea un juego de alto riesgo, garantizando operaciones especulativas peligrosas que en condiciones normales y sin red no se atreverían a realizar.
Cierto es que actualmente, aunque en otro plano, el Estado ya se constituye en garante en operaciones de alto riesgo que la empresa privada no se atreve a asegurar, por ejemplo mediante el Consorcio de Compensación de Seguros, que podríamos decir que es una aseguradora pública para “conductores de alto riesgo” a los que ninguna aseguradora privada quiere como clientes. Así pues, esta propuesta de garantizar los préstamos interbancarios no está muy lejos de un procedimiento que es práctica habitual en España. Y además, es una medida que contribuirá a relajar tensiones en el mercado interbancario, a que se restablezcan los flujos de capitales entre entidades financieras y, cabría suponer, a que el mercado del préstamo a particulares y empresas se reactivara, si bien con muchas más garantías de las que eran necesarias hasta hace unos meses (todo lo cual ya me parece bien).
Sin embargo, no puedo quitarme de encima esa desazón que me produce el pensar que tal vez el Estado pueda estar avalando con dinero público más operaciones de alto riesgo que sería sano para todos que no se produjeran… De hecho, quizá habría sido mucho más sano para todos que no se hubieran producido las operaciones de alto riesgo que nos han llevado a esta situación, pero eso ahora ya no podemos borrarlo. ¿Quizá sí podamos evitar que ocurra de nuevo? No lo sé. Mi cínica interior lo duda bastante. Estoy preocupada.
Y, ya puestos, me preocupa que Marc Vidal refrende mis propias dudas sobre los fondos de garantía.
Lo mas solvente, o de lo más solvente que he leido sobre economia y “la que esta cayendo”, creo que lo puedes encontrar aqui: http://jgmontalvo.blogspot.com/. Espero que te/nos sirva .
Por cierto: el Servicio de Inspección del Banco de España podría aumentar algo la plantilla ya que no se quiere entrar en el accionariado, no en los Consejos de Administración por las razones dadas por Pedro Solbes.
En cualquier caso estan muy, pero que muy calladitos los dirigentes de los bancos.
Otros aprovechan “la crisis” para demandar mayor concentración en las cajas de ahorro, lo cual no me parece motivo adecuado, pero como de todas maneras opino que con 20 cajas vamos “sobrados” bienvenidos.
Cierto, también leo con frecuencia MontalvoLand y me encanta. Me parece una persona documentada, que sabe de lo que habla, y con un afán didáctico que hace fácil y comprensible su lectura. Lo incorporo al feevy inmediatamente.
Es cierto, lo menos que existe ahora mismo es confianza en el sistema financiero de manera global.