El drama de la ministra de vivienda
¿Cuántas inexactitudes puede pronunciar una ministra de vivienda en una sola declaración? Yo he contado unas cuantas esta mañana, atendiendo a este artículo de El País. Veamos:
Beatriz Corredor, ha asegurado hoy que “no es un drama” que las viviendas valgan “realmente lo que son”.
Para empezar, clase de economía básica: _nada_ “vale realmente lo que es“, sino lo que el mercado esté dispuesto a pagar a cambio. Da igual que algo valga x, si hay un número significativo de personas que están dispuestas a pagar 10 veces más de lo que cuesta. Dicho de otra manera, da igual que construir un piso valga (pongamos por caso) 600 euros el metro cuadrado, si hay demanda suficiente dispuesta a pagar por él 6.000 euros el metro cuadrado. Sólo el necio confunde valor y precio.
Subrayó que el objetivo del ministerio es la oferta y la demanda “se adapten”.
¡¡¿¿Perdóoooonnnn??!! ¿Este el el objetivo del Ministerio de Vivienda? ¡Pues apañados vamos! Que oferta y demanda se adapten es el objetivo del mercado, no del Ministerio. De hecho, el objetivo del Ministerio de Vivienda debería ser garantizar el derecho constitucional a una vivienda digna para todas aquéllas personas que no puedan pagar precios de mercado, ya sea mediante la construcción de viviendas de protección oficial o de precio tasado, la promoción del alquiler social, etc. Pero de que se adapten oferta y demanda debería poder encargarse el propio mercado por sí solo a no ser (me temo) que lo que pretenda sea ayudar a los promotores inmobiliarios a no recortar sus escandalosos márgenes a pesar de verse obligados a bajar los precios para que “la oferta y la demanda se adapten”. ¿No dijo Guillermo Chicote, presidente de los promotores españoles (esos que decían en abril que el precio de los pisos ya había tocado fondo), que antes que bajar los precios de los pisos un 30% se los regalaba al banco? Toda una declaración de fé en el mercado… Yo no pienso comprar hasta que tú bajes el precio, y antes de bajar el precio tú prefieres regalárselo al banco. Me explique la ministra cómo va a conseguir entonces el objetivo de adaptar la oferta y la demanda.
Sin embargo, Corredor ha asegurado que “no es una buena noticia” que se desplome un valor “que ayuda al ahorro familiar”, en referencia a los pequeños inversores que habían apostado por el ladrillo para depositar sus ahorros.
Menos lloros. Mientras no vendan, no pierden dinero, y si han apostado por el ladrillo para depositar sus ahorros, entiendo que se trata de una inversión a muy largo plazo (no en vano, para pagar una hipoteca hacen falta más de 25 años… ). Si no, no estamos hablando de “pequeños ahorradores”, sino de especuladores. Que alquilen los pisos que tienen vacíos. Y a los pasapiseros, enjuiciamiento por el delito de maquinación para alterar el precio de las cosas.
Preguntada sobre la posibilidad de que aumente el plazo de las cuentas ahorro vivienda, medida que la ministra calificó ayer de “razonable” ( … ) sobre todo para las familias a las que el banco no les concede una hipoteca.
¡Qué manía con las familias! Querida Ministra, la cuenta vivienda es un producto financiero destinado sobre todo a la juventud para incentivar el ahorro gracias a las desgravaciones fiascales, hasta ahora durante un plazo máximo de 4 años, para comprarse su primera vivienda. Eso de aludir constantemente a las familias cada vez que hablamos de economía es un recurso lacrimógeno que empieza a cansar.
Respecto al actual nivel del Euríbor, la ministra ha mostrado su confianza en que el indicador “se sitúe en los parámetros normales de referencia con el tipo de interés fijado con el Banco Central Europeo (BCE)”, lo que “bajará inmediatamente las cuotas hipotecarias“.
Bueno, pues tampoco. Las cuotas hipotecarias no bajarán “inmediatamente”, porque se revisan, dependiendo de la hipoteca, por períodos de 6 o 12 meses. Por lo tanto, supongamos que a mí me actualizaron los tipos de interés el mes pasado, y que HOY baja el euríbor 0.5 puntos. Esta bajada yo no la veré reflejada en mis cuotas hipotecarias “inmediatamente”, sino en la próxima actualización de tipos de interés (dentro de 6 meses o quizá dentro de un año), y eso suponiendo que durante los próximos meses el euríbor permanezca estable, lo que es mucho suponer teniendo en cuenta que se negocia a diario.
Y a propósito: no os fiéis de los que dicen que con una alza de + 0.xx del euríbor, se verán incrementadas las cuotas de la hipoteca en nosécuantos leuros, porque también es falso: las variaciones del euríbor afectan de forma diferente dependiendo del % de capital y el % de interés que componga la cuota mensual. Al principio de la vida del crédito hipotecario la cuota mensual que se paga es prácticamente todo intereses y una mínima parte capital; y, conforme avanzan los años, de cada cuota se paga más capital y menos intereses, siendo las últimas cuotas prácticamente todo capital y una mínima parte de intereses. Esto significa que si tienes tu hipoteca contratada hace poco tiempo, las variaciones del tipo de interés te afectan con mucha mayor intensidad.
Lo siento, pero lo que sí es un drama es que la vivienda se haya convertido en un lujo, cuando es un derecho constitucional. Y en esta situación a la que hemos llegado, lo que requiere la ciudadanía son dirigentes capaces, y no una ministra que no tiene clara la diferencia entre precio y valor, que no entiende cómo afecta el interés variable a las hipotecas y que, si me apuras, no tiene demasiado claros los objetivos del ministerio que dirige. No vamos bien.
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Salud y República
Firmado: María Antonia Trujillo.
Pd. Está bien eso de quitarse la máscara. El objetivo del ministerio inmobiliario es el que es. Ahora solo falta que el gobierno ponga en marcha el ministerio de la vivienda.
Primero, no podemos asumir que unas palabritas entre comillas en un periódico sean exactitudes de la ministra, como el mismo título del País aclara. No tergiversemos.
Segundo, la exactitud no explica el fallo lógico del penúltimo parrafo porque la última frase no es correcta según la propia explicación de las revisiones, etc. Sobre todo, me parece un poco irreal que un ejercicio de crítica progresista sea todo negativo, sin aportar la carta al ministerio, ni al partido propio para que se tome en cuenta y las cosas mejoren. Mandar correoes y copiar a los mencionados para que sepan que estamos atentos y esperamos más y mejor. Si no, le estamos dando mas amunición a la peor derecha, sin aportar nada y nos quejaremos de verdad si vuelve a ganar por falta de opciones.
¿Me estás diciendo que no puedo publicar un post crítico para no dar munición a la derecha (¡como si les hiciera falta lo que digo en mi blog!), y en su lugar debería enviar un correo “a quien corresponda” explicando esto mismo?
¿Sabes tú algo de mi actividad como militante, y qué aporto o dejo de aportar?
Es que me parece increíble, vamos, que se pretendan tapar las cagadas de los propios bajo la excusa de “no dar munición a la derecha”, y se utilice ese argumento para coartar la libertad de expresión. Así tampoco vamos bien.
Y, de todas formas, no me corresponde a mí, la última de la clase en economía, marcarle las incorrecciones a la ministra. Presupongo que en su gabinete tendrá gente mucho más preparada que yo para informarla. En mi humilde blog escribo a golpe de mala leche, como he dicho en más de una ocasión: el cabreo me inspira. Y el cabreo circula en todas direcciones, hacia amigos y hacia enemigos. Si alguno “de los nuestros” mete la pata me cabrea tanto o más que si meten la pata los ajenos. ¿O sólo podemos criticar al PP y no a los nuestros, para no dar munición a la derecha? No estoy de acuerdo. Creo que la honradez intelectual obliga a criticar tanto al nuestro cuando se equivoca como al otro cuando no estamos de acuerdo.