Los telediarios perjudican gravemente la salud…
Hay días en que ver el telediario a la hora de comer es hacer una quiniela para atragantarte de un ataque de risa y tener un digusto. Por ejemplo, hoy:
Empieza la juerga con una manifestación de apoyo a Camps en la puerta del juzgado donde ha ido a declarar como imputado por corrupción. Alucinante. Me recuerda a las que le hacían a Julián Muñoz o al Alcalde de Totana. Vivan los corruptos. Si Roldan hubiera sido del PP, no le habría hecho falta huir del país: estos le habrían nombrado Presidente del partido, o más.
Y continúa el cachondeo con Soraya Saenz de Santamaria, pidiendo que no se use el dolor como arma d agitación política. ¿Habla del 11-M? ¿Del Severo Ochoa? Nada de eso: se refiere al asunto del Yak-42. No hay nada como la ley del embudo.
Que prohíban los telediarios a la hora de comer, que cualquier día vamos a lamentar una desgracia…
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