Cada cierto tiempo alguien me echa en cara la hipocresía del Gobierno por limitar cada vez más los espacios públicos en los que se permite fumar y subir el precio del tabaco con el argumento de que es una sustancia perjudicial para la salud, mientras al mismo tiempo se sigue lucrando vendiendo tabaco y llenando las arcas del Estado con los impuestos que se le aplican.
Si es una droga tan mala,, que mata a tanta gente y es tan perjudicial, ¿por qué el Estado sigue vendiendo tabaco y llenándose los bolsillos, en lugar de prohibir directamente el tabaco? ¿No es hipocresía decir que una sustancia es mala para la salud y a la vez forrarse vendiéndola, mientras se sube el precio “por nuestra salud”?
Este suele ser el argumento que ofendidísimos fumadores echan el cara al Gobierno: si el tabaco es tan malo para la salud, deberían prohibirlo y no forrarse vendiéndolo.
Bueno, pues es un argumento que no comparto en absoluto, aunque explicarlo (lo siento) me va a llevar algo más de la escasa línea y media que lleva exponer la falaz y demagógica premisa en contra de la ley anti-tabaco del párrafo anterior.
Para empezar, no soy nada prohibicionista en asuntos de drogas, es más, estoy a favor de la LEGALIZACIÓN de todas las drogas, incluso las más duras y perjudiciales (y el tabaco es una droga dura): estoy a favor de que, especialmente las drogas más duras y perjudiciales, puedan conseguirse de forma segura y que quien quiera chutarse hasta matarse o destrozar su cuerpo, al menos que no se mate por un chute mal cortado con polvo de ladrillo en vena, por ejemplo, como se han dado casos. Estoy a favor del control sanitario de las sustancias adictivas. Si quieres meterte mierda en el cuerpo, al menos que sepas lo que te estás metiendo. Si hay controles sanitarios sobre los alimentos, creo que evitaría muchas muertes que también existieran esos controles sobre las drogas, y obviamente es imposible hacerlo sobre las drogas ilegales. Cuando fumas un cigarrillo, sabes lo que estás fumando. Si fuese ilegal, podrías estar fumando algo mucho peor para tu salud al carecer de controles, y las muertes serían mucho más frecuentes.
Y no nos engañemos: el tabaco mata, pero mata poco a poco. Otras drogas como la heroína o la cocaína también matan, pero más rápidamente. Y el alcohol también mata, destroza el hígado, no tan lentamente como el tabaco pero tampoco tan rápido como las otras drogas mencionadas.
Cuando hablamos del conflicto entre legalización o ilegalización de las drogas, creo que hay que tener presentes varios conceptos importantes: uno es la seguridad que mencionaba antes, la eliminación de las mafias, la disminución de la marginalidad social asociada a tener que conseguir una sustancia adictiva, cara e ilegal, disminución de los altos precios que llevan a la delincuencia para conseguir la dosis necesaria para pasar el mono…
Imagínate que el tabaco fuese ilegalizado. Obviamente, dejar de fumar de un día para otro está descartado, porque si fuese tan fácil ya lo habrías hecho, ¿no? En una hipotética situación de tabaco ilegal como la propuesta, no podrías conseguir tu cajetilla en el estanco ni en el bar, tendrías que intentar obtener tu dosis de nicotina por otras vías poco recomendables. Y si el precio de una sustancia ilegal se deja en manos de las mafias de contrabandistas, es bastante probable que el precio se encareciera. Imagínate que te costara la cajetilla de tu vicio, pongamos de 5 cigarros, a 60 euros. Imagínate que para cada chute de nicotina tuvieras que acudir a en poblachos marginado de las afueras donde la policía apenas se acerca y la delincuencia está a la orden del día. Imaginemos que te expones a que te roben o incluso te maten cuando estás intentando conseguir tu dosis diaria de droga. Es fácil deducir que, en una situación así y con un porcentaje relativamente alto de adictos a la nicotina, la conflictividad social derivada del consumo de tabaco aumentaría de forma alarmante y las muertes derivadas indirectamente del consumo de tabaco crecerían, ¿no te parece? ¿De verdad sigues pensando que, para ser coherente, el gobierno debería prohibir el tabaco por ser perjudicial para la salud? ¿Qué sería más perjudicial?
Por no hablar de los costes sanitarios derivados del consumo de tabaco: los impuestos que el Estado recauda por cada cajetilla vendida pueden destinarse a pagar una parte de la factura sanitaria de los propios fumadores y de todas las personas del entorno del fumador que se ven perjudicadas por su adicción (que no hábito: hábito es morderse las uñas; fumar es una adicción). Si el tabaco fuese una sustancia ilegal, no hay ningún elemento para deducir que el consumo se reduciría (y experiencias en ese sentido las ha habido) y además tendríamos el añadido de que la factura sanitaria de los adictos correría a cargo prácticamente en su totalidad de las arcas del Estado (salvo en el minoritario caso de adictos con mutua privada), los ingresos irían a parar íntegramente a manos de las mafias y el Estado no dispondría de esa vía de financiación extra para pagar los costes sanitarios de los adictos al tabaco.
Por todo eso me sorprende cuando se acusa al gobierno de hipocresía por tener legalizadas dos de las drogas más potentes que existen (el tabaco y el alcohol, porque si nos ponemos puristas, el café y el chocolate también son drogas y también tienen efectos perjudiciales sobre el organismo). Me refiero a que tenerlas legalizadas, reguladas y controladas repercute en un beneficio para toda la sociedad, reduciendo la conflictividad social y la marginación, y también es beneficioso para los propios adictos, al saber que podrán conseguir su droga de forma segura, confiable y relativamente barata. Lo que no quita para que, mediante subidas progresivas de precios (pero dentro de unos límites que no la hagan inasequible) y limitación de los espacios donde se puede consumir, se desincentive su consumo y se prohíba la publicidad, porque no hay que olvidar que aunque esté legalizada, el tabaco es una droga que mata. Yo no lo veo hipócrita, es más, lo encuentro bastante lógico y considero que sería bueno aplicarlo a otras drogas.
Añado, como innecesaria coda final: ni fumo, ni me gusta que se fume a mi alrededor, pero creo que prohibir la venta del tabaco traería más consecuencias negativas que beneficios, tanto para los fumadores como para toda la sociedad.