No mires a los ojos de la gente

Revoltijo de política, medios de comunicación, economía, sociedad y asuntos propios

Archive for Septiembre, 2009

Ya sé que muchos estáis flipando con la medida y no entendéis que, desde el lunes, el perverso gobierno socialista haya decidido subirnos los impuestos y encima corromper a nuestras hijas, permitiendo que se les pueda vender sin receta a inocentes y virginales niñas la pastilla del día después sin el consentimiento de los padres. Me pregunto dónde estaban los padres para darles su consentimiento –léase: educación- a sus hijas para follar sin condón, pero supongo que a esa pregunta ningún padre indignado sabrá responder. Déjenlo, ya me lo sé: que sus hijas vayan por ahí cardando a pelo es culpa de Zapatero, Aído y de Educación para la Ciudadanía, que las visten como putas. O algo. Y encima ni siquiera te dejan darle un par de hostias (a la niña, no a Zapatero). Eso es porque los Ministros nunca han sido padres, porque todo el mundo sabe que 15 años de dejadez en la educación de los hijos se arregla con una buena hostia a tiempo.

Ah, y para quienes estéis pensando que las niñas usarán la pastilla mágica como anticonceptivo, tomándosela antes de tener relaciones, os explico algunas cosillas relacionadas con los efectos, unos secundarios y otros no: ese cóctel de hormonas te provoca dolores de cabeza, náuseas, mareos y, lo más evidente de todo, te baja la regla. Así que no veo yo muy factible lo de tomarse la pastillita a las 10 antes de salir de casa por si acaso pillo a las 3 de la mañana, porque para entonces lo más probable es que tengas el cuerpo hecho una birria y de lo último que te queden ganas es de echar un polvo. Es más, me atrevería a decir que si la pruebas una vez, se te quitan las ganas de echar un polvo sin preservativo para el resto de tu vida, pero como son ELLAS las que se meten la bomba de hormonas en su cuerpo, y es a ELLOS a los que es que me corta el rollo, tengo menos sensibilidad, ¿es que no confías en mí? tranquila, tía, si yo controlo, si me quisieras lo harías (existe toda una colección de tópicos manidos frases para presionar a una adolescente enamorada para follar sin preservativo)pues este punto ya no lo tengo tan claro.

Coñas aparte, os voy a contar una cosa: aquí, en Catalunya, la pastilla del día después lleva dándose sin receta desde hace, como mínimo, 10 años (que fue cuando yo la necesité), así que no veo a qué viene ahora tanto jaleo porque se pueda comprar en farmacias sin receta.

La diferencia es que aquí la pastilla te la daban sin receta y gratis en centros de planificación familiar, y cualquier pueblo mínimamente grande tiene al menos uno. Hasta ahora, aquí no hacía falta ir al ginecólogo, ni al médico de cabecera, ni mucho menos al pediatra si te veías en un apuro: acudías al SISA (servicio de información sexual y reproductiva ¿afectiva?), no te tomaban ni los datos, te hacían algunas preguntas eso sí, y te daban una charla informativa (y no espantaviejas) sobre salud y hábitos sexuales y los peligros del sexo inseguro, y te daban la pastillita de la felicidad.

El único problema de este sistema era, tal vez, los horarios de los centros, que no estaban abiertos todos los días. En concreto el SISA de mi pueblo abría los lunes por la mañana y los viernes por la tarde, por lo que si tenías un susto entre semana estabas jodida igual o tenías que buscar alguna otra alternativa. Pero por lo menos teníamos (y de hecho tenemos) acceso a este servicio, donde sin tener que dar datos personales, sin que avisen a tus padres, sin tener que visitar a tu médico y que conste en tu expediente clínico… sin nada de eso, solo a cambio de INFORMACIÓN SEXUAL, aquí podías conseguir la pastilla. Y de regalo, un puñado de condones gratis. Que esa es otra: tú podías ir al SISA en los horarios en los que estaba abierto y pillar aprovisionamiento de condones sin tener que pagar un duro.

Ignoro si este servicio continuará, aunque me gustaría pensar que sí. No solo estaba para casos límite en que tienes que recurrir a la pastilla del día después, obviamente, sino que también atendía consultas de todo tipo relacionadas con el sexo, desde una perspectiva muy cercana y sin caer en que argumentos del tipo las pajas te dejan ciego.

El problema es que hay otras comunidades autónomas donde servicios como este directamente no existen y conseguir la pastilla del día después es casi una misión imposible porque o no hay centros de planificación familiar fuera de los hospitales, o si existen las personas que los atienden se niegan a dar esta pastilla sin receta, por la objeción de conciencia de médicos y/o farmacéuticos que te dicen que si TÚ estás preñada tienes que tener al crío porque es lo que ordena SU religión, porque los ginecólogos te dan cita para dentro de 6 meses, o por el motivo que sea. Así que estabas jodida igual. De ahí que el Gobierno haya decidido que las farmacias vendan la píldora del día después, porque no era justo que quien tuviera un susto y tuviera la desgracia de vivir en determinadas comunidades autónomas más beatorras, tuviera que apechugar con un embarazo no deseado pudiendo evitarlo, o acabar teniendo que recurrir a métodos más drásticos.

Que conste que vender la pastilla del día después en las farmacias no me parece la mejor opción, eh! Ya expresé mis reparos en mayo, cuando se propuso la medida, principalmente porque considero que tiene que ir acompañada de un esfuerzo enorme en educación sexual, o puede traer consigo algunos peligros. Probablemente no tantos como los que se pretenden evitar con la medida, no nos pongamos en lo peor, pero sí puede dar lugar a un incremento de enfermedades de transmisión sexual, a una dejadez en los hábitos de sexo seguro, etc.

Pero sí me parece la opción menos mala en esas situaciones en que conseguir la pastilla por medios médicos es una odisea. En mi comunidad autónoma, me gustaba más las cosas como estaban antes: te daban las pastillas sin receta igualmente, pero incidían mucho en la información sexual, te daban la charla sobre educación sexual y peligros del sexo inseguro, y además te llevabas unos cuantos condones gratis, y podías volver a por más preservativos o a por información adicional cuando quisieras. Con buen rollo, sin brocas ni discursos moralistas. Pero como no en todos los sitios tienen esa suerte, para proteger a las mujeres que tengan un susto y no quieran arriesgarse a quedarse embarazadas y tener que abortar después es por lo que se ha tenido que tirar de esta opción y quien la necesite la la pueda comprar en la farmacia, porque está visto que si se deja en manos de gobiernos meapilas, los números de embarazos adolescentes se disparan. Que no es la mejor opción lo sabemos todas, pero al menos garantiza que quien necesite la pastilla pueda recurrir a ella.

Me está costando aguantarme las ganas de escribir sobre la subida de impuestos anunciada, y quiero aguantármelas principalmente porque todavía NO hay nada aprobado ni definitivo. El anuncio de la subida de impuestos, de momento, solo es un borrador de los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene. Las medidas aprobadas definitivamente aún pueden cambiar mucho respecto a lo que nos están contando estos días, dependiendo de las enmiendas de los diferentes grupos parlamentarios que finalmente se aprueben.

Ahora bien, teniendo esto presente, sí haré algunas consideraciones rápidas, porque se están diciendo muchas cosas sobre el tema que no me gustaría dejar pasar:

Que la subida de impuestos es necesaria para poder financiar los mayores gastos del Estado en servicios sociales, creo que solo lo pone en duda el PP por pura estrategia electoral: si aumenta el número de parados y el número de gente sin prestación social, el Estado debe atenderles, no puede dejarles en la estacada. El propio PP votó a favor de la prestación de 420 euros para parados que hubieran agotado la prestación por desempleo (finalmente ampliada hasta enero, aunque aún sigo considerando absurdo que se deje fuera a gente que lleva más tiempo en paro y sin cobrar ayuda alguna). ¿De dónde piensan en el Partido Popular que el Estado va a sacar ese dinero? ¿Fotocopiando billetes de 20 euros? Un incremento del número de parados y un incremento del número de personas sin prestación social alguna que podrá cobrar los 420 euros, tiene que llevar impepinablemente aparejado un aumento del gasto social. No queda más remedio.

Y teniendo en cuenta que es necesario el aumento del gasto social, que constituye el grueso de las cuentas del Estado, podéis dar propuestas de austeridad para mejorar la gestión, podéis hablar de suprimir Ministerios y altos cargos, podéis mandar al paro a 350 diputados, podéis proponer que se subaste todo el parque móvil de Moncloa y obligar a Zapatero a desplazarse en patinete, pero las cuentas claras: ¿Cuánto nos ahorraríamos con esas medidas? ¿a cuántos parados y durante cuanto tiempo darían de comer esas medidas? Pues eso. Que no queda más remedio que subir los impuestos.

Ahora bien, que estemos de acuerdo en que hay que subir los impuestos no significa que esté de acuerdo con la propuesta del Gobierno. Algunas consideraciones al respecto:

Igual que no estaba de acuerdo con la deducción fiscal de 400 euros para todo el mundo, no estoy de acuerdo en que se elimine para todo el mundo. Pensaba que cuando Zapatero admitió que era un error que esta medida no hubiera sido desarrollada teniendo en cuenta el nivel de renta, lo que estaba diciendo era que lo tendría en cuenta para la próxima reforma fiscal, no que se cargaría la deducción también sin tener en cuenta el nivel de renta… De todas formas, insisto: lo que se ha presentado es solo un borrador, así que todavía es posible que acabe formando parte de la reforma fiscal propuesta. Es pronto para valorarlo.

Las rentas del capital pasarán a tributar del 18% actual al 21% a partir de 6.000 euros. Las rentas del capital no equivale a lo que tienes ahorrado en el banco, sino a los intereses que te renta lo que tienes ahorrado en el banco. Es absurdo quejarse de que a la abuela que lleva ahorrando toda la vida la van a crujir a impuestos porque para que el banco te dé 6.000 euros al año en intereses, a un 3,3% de interés, tienes que tener ahorrado más de 200.000 euros. Y la diferencia entre el 18% actual y el 21% propuesto, son 90 euros. Vamos, que si tienes 200.000 euros ahorrados, el banco te da un milloncejo de las antiguas pesetas (¡cómo odio esa expresión!) al año y te quejas de que te cobren 90 euros más es para ahostiarte, perdona.

De hecho, lo que considero criticable desde mi punto de vista es que los ingresos derivados del trabajo estén gravados con un 43%, y los que viven de rentas paguen un 21% sobre los intereses (no sobre el capital, porque por lo visto suprimir el impuesto sobre el patrimonio es de izquierdas y yo debo vivir en el s. XIX, supongo). Si eso es progresista, a mí a partir de ahora no me llaméis Caperucita Roja: ahora soy señora de Feroz. A quien realmente crujiiría esta medida es a quienes vendan su piso y no puedan reinvertir en vivienda habitual, bien porque se la compraran hace más de dos años como en el caso de Prieto, o por cualquier otro motivo (no os riáis: tengo varios amigos que vendieron su casa al no poder pagar la hipoteca por las constantes subidas del euríbor, y se fueron de alquiler). A los que les va a dar gustirrinín de verdad ese 3% de diferencia es a aquéllos que se han entrampado en una hipoteca puente (que a quien se le ocurre, por otra parte…) durante más de dos años, que van a ver que cuando por fin consigan vender su antigua vivienda el Estado se les lleva un buen tajo en impuestos.

La subida del IVA tampoco me gusta. Os pongáis como os pongáis, NO es una medida progresista. Sí, en términos absolutos pagará más quien tiene mayor poder adquisitivo (obviamente), pero en términos relativos la subida se llevará, en el mejor de los casos, el mismo % y en el peor probablemente un porcentaje mayor sobre los ingresos de quienes menos tienen. Y eso, aunque lo intentéis explicar para tontos, no es ni progresivo ni progresista. Y por cierto, los tampones, las compresas y los pañales, por poner solo unos ejemplos de productos de consumo habitual y necesario, tienen un IVA de artículo de lujo.

Por otra parte, creo que una subida de dos puntos en el IVA general y en el reducido contribuirá a atornillar la deflación más que a combatirla. Me explico: estamos en un escenario de bajada de precios, de inflación negativa y de retraimiento del consumo debido al compás de espera de los consumidores que esperan obtener mejores precios si esperan a realizar determinadas compras. Obviamente, no es el escenario deseable para la parte ofertante del mercado (vulgo: esta situación es mala para las empresas). Pero combatir la deflación subiendo el IVA no creo que sea el método más adecuado, porque creo que las empresas se verán obligadas aún más a bajar precios. Convendría recordar que el volumen de ventas de supermercados e hipermercados, por ejemplo, no solo no ha bajado sino que ha crecido en torno al 5% respecto al año anterior. Lo que han bajado han sido los beneficios, lo que significa que han tenido que recurrir a bajadas de precios, técnicas de liberación de stocks (3×2, segunda unidad a mitad de precio, etc.) y los consumidores están recurriendo a las ofertas y a las socorridas marcas blancas. Subir artificialmente el precio de estos productos mediante impuestos creo que en lógica consecuencia llevará aparejado que productores y distribuidores bajen el precio en sus tramos, con lo que no solo no combatiremos la deflación sino que además estaremos dándole un buen golpe a las cuentas de resultados de las empresas.

Además, creo que subir el IVA es la parte fácil de los presupuestos. Es un impuesto fácil de recaudar y llega rápido a las arcas del Estado. Del Gobierno espero un poquito más de audacia en materia económica. Se justifica la medida porque hace falta que el Estado ingrese dinero rápido para evitar que el déficit público se dispare y los intereses de la deuda nos coman vivos. Vale, os compro el argumento. Entonces, ¿por qué la subida del IVA, según está planteado en el borrador, no se empezará a aplicar hasta el verano que viene, y por lo tanto no se empezará a recaudar hasta el último trimestre del 2010? ¿No teníamos tanta prisa? Vale que estamos aún lejos de otros países europeos. De acuerdo. ¿Y este es el mejor momento para hacerlo? ¿No nos podíamos haber planteado acercarnos a la presión fiscal del resto de Europa en época de bonanza, que tenemos que hacerlo ahora en plena crisis y con unos datos de paro que ponen los pelos de punta? No me lo trago. Ni me gusta la idea, ni creo que sea buen momento para llevarla a cabo.

Tampoco estoy de acuerdo con que la única política progresista en materia fiscal esté en la redistribución. Por esa regla de tres, podríamos aprobar una exención fiscal del 100% a las rentas y patrimonios más altos del país, no se nos vayan a enfadar, financiamos el Estado del Bienestar exclusivamente las clases medias y así todo queda en familia. Pues no. No creo que debamos renunciar a que quien más tiene más pague, como parte de una política fiscal progresista y redistributiva.

Y, por último, me jode que no se hable de invertir en evitar el fraude fiscal en el país de la Unión Europea que menos invierte en el asunto. Como dice Javier: Doctores tiene la hacienda y la iglesia para lograr esto. Pero lo que no es posible ni creíble que los empresarios declaren ser setecientoseuristas en un país de mileuristas. Simple y llanamente. Esto es una estafa a gran escala.

Y hasta aquí la reflexión de hoy, con los datos que tenemos hasta ahora, creo que no me dejo ningún punto por tocar, aunque si me he dejado algo en el tintero para eso están los comentarios. En cuanto se aprueben los presupuestos definitivos, más.

Ah! Una cosilla más: Si van criticar la propuesta de los presupuestos generales presentado por el Gobierno, háganme el favor de no calcular cuanto nos costará en cada casa, en cada familia, en cada hogar, o cada persona, porque puede dar lugar a cifras completamente alucinantes. Lo que tiene nuestro sistema fiscal en que no todas las familias, hogares o personas pagamos los mismos impuestos ni nos aplicamos todos a una las mismas desgravaciones, así que no me digan que cada hogar va a pagar 800 euros en impuestos, o que cada persona va a pagar 2 euros al día, porque es un insulto a la inteligencia. A no ser que lo que quieran sea confundir y manipular al personal, que en tal caso tienen ustedes barra libre para decir tantas burradas como crean conveniente.

Sep-29-09

¿Son más crueles los niños o los adultos?

posted by Jéssica

En mi escasa vida adulta las he pasado putas: con 20 años tuve un jefe cuyo comportamiento estaba a un palmo del acoso sexual (frases como “¡¡joder, Jéssica, te crece el culo pero no te crecen las tetas!!” estaban a la orden del día). Con 24 años supe lo que era el mobbing: mi jefe estuvo 3 meses sin hablarme y sin pasarme trabajo, y yo aproveché para montar Red Progresista. Con 25, el que pensaba que era el hombre con el que pasaría el resto de mi vida, me dejó por una mujer 10 años más joven (si yo tenía 25, y ella 10 años menos… es igual, nunca se me han dado bien las matemáticas).

Y aún así, todo eso se supera, sales adelante, recurres a los abogados del sindicato y tiras millas, conoces a otra persona, incluso ¡te casas por la Iglesia!, y ya ni te acuerdas de los días en los que pensabas que tu vida era una mierda.

Lo que no supera por mucho tiempo que pase, o al menos yo no lo he logrado, es el acoso escolar que sufrí en el colegio, los insultos de los niños, los concursos para ver a quien se le ocurría el mote más cruel y más hiriente, los escupitajos en la mochila y en el pelo, el tener que sprintear para llegar a casa cual versión infantil de Ussain Bolt con una caterva de enrgúmenos detrás. Eso no se supera por más años que pasen: los insultos y la marginación en el colegio te marcan para toda la vida. Han pasado 20 años y no me remuerde la conciencia reconocer que, si tuviera 15 minutos de impunidad, les destrozaría la cabeza con una piedra a todos los hijos de puta que me hicieron la vida imposible en el colegio.

Cuando yo iba al colegio, hace 20 años, aún no existía el Photoshop ni los ordenadores estaban tan extendidos como hoy en día. Es probable que, de haber tenido esos medios a su alcance, más de un día y más de dos mi colegio hubiera aparecido empapelado con fotomontajes asquerosos con mi cara, hechos por los graciosillos de turno, a los que no les faltaba imaginación cuando de crueldad se trataba. Seguro que les habría parecido de los más divertido. Y yo me habría hundido todavía más en la miseria: las palabras, aunque duelan, se las lleva el viento y retumban en el cerebro; los escupitajos en la cara y en la ropa se lavan; los chicles pegados al pelo se arreglan cortando por lo sano; pero los papeles con tu cara en un montaje cruel pueden perseguirte durante mucho tiempo. Mucho tiempo.

El caso de Jokin me conmovió en lo más íntimo, porque podría haber sido yo: un adolescente que no pudo resistir por más tiempo la presión y el acoso al que era sometido por sus compañeros de colegio, y desesperado, acabó suicidándose. Suicidándose. Un adolecente. Acosado por sus compañeros de colegio. No pudo aguantar más los insultos y la degradación a la que le sometían.

Me pregunto si piensan en ello todos los que se lo han pasado teta haciendo fotomontajes a costa de las hijas de Zapatero. Si a Antonio Burgos, que utiliza su tribuna en un medio de comunicación con cientos de miles de lectores, se le ha pasado por la cabeza algo de todo lo que he mencionado, antes de ponerse a insultar a dos adolescentes sin piedad. Probablemente todos los que se están descojonando vivos a costa de las hijas de Zapatero no fueron acosados en el colegio como yo: no puedo evitar pensar que ellos estaban en el lado de los acosadores. Del lado de los que, en su crueldad, son capaces de inducir a un adolescente al suicidio.

Cuando esas niñas vuelvan al colegio, van a pasar un calvario. Si los adultos son capaces de esa crueldad, cuando se les presupone sentido común en base a su mayoría de edad y un comportamiento acorde a la educación en sociedad, ¿de qué no serán capaces los niños en toda su crueldad? ¿Hasta dónde llegarán los compañeros de clase de Alba y Laura, si los mayores han demostrado ya que no conocen límites en su crueldad?

Si yo fuese Sonsoles, estaría contemplando la posibilidad del Home School, o bien internarlas en un colegio en Suiza, lo más cerca. Por el bien de su salud y de su estabilidad emocional.

Y a todos los acosadores, a todos los que se han dedicado a despellejar a estas adolescentes hasta hacerles la vida imposible, mi más profundo desprecio.

Mira, por una vez y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con Risto Mejide:

Me entero por Maripuchi de una frase de Cristina Cifuentes (diputada en la Asamblea de Madrid) que se me había pasado:

Mi felicitación al equipo de PROPAGANDA de Moncloa, mañana nos suben los impuestos y TODOS hablando de las hijas de ZP.

Pues mira, no. De entrada, recordar que propaganda no tiene por qué tener un significado peyorativo: propaganda es la comunicación de ideas. No creo que haya nadie en el equipo de propaganda de La Moncloa tan cruel como para destrozar conscientemente la adolescencia de dos crías para intentar “tapar” mediáticamente una subida de impuestos.

Igual que Maripuchi, yo también dudo mucho de que en Moncloa sean tan cueles de exponer a las hijas de Zapatero al choteo colectivo de forma premeditada, y que tanto el padre como las hijas se presten voluntariamente al teatro: son unas adolescentes, en plena edad del pavo, que lo deben estar pasando fatal conociendo todos los fotomontajes y los chistes que se están haciendo a costa de ellas. Nadie en su sano juicio expondría a sus hijas así. Ninguna adolescente se prestaría a tan monumental destrozo de su imagen (de las pocas cosas a las que tienen aprecio a esa edad). Una cosa es permitir que tus hijas expresen su personalidad mediante la ropa y que no se centren en las apariencias, y otra cosa es disfrazarlas conscientemente para generar polémica y que las despellejen vivas.

La subida de impuestos no se puede tapar con una foto (en cambio, una trama de corrupción tan compleja como la trama Correa, el caso Gürtel, es más difícil de seguir y, por lo tanto, más fácil de tapar) y mañana, en cuanto nos hayamos leído los nuevos criterios para la subida de impuestos, estaremos todos dándole cera al Gobierno una vez más, no se preocupen por eso Cristina Cifuentes & Cia. Pero sí nos mola mucho la política del HOLA, y en este caso la secuencia del pensamiento lógico conservador ha sido la siguiente: si Zapatero no es capaz de ejercer como buen padre de familia y hacerse respetar por sus propias hijas, ¿cómo pretende estar capacitado para ejercer la Presidencia del Gobierno, la segunda autoridad del país? De ahí a pedir la dimisión de Zapatero por mal padre, van 10 minutos.

No, señores del PP, no cuela: esto no ha salido de Moncloa, y ustedes tienen mucho por lo que callar estos días. ¿He oído financiación ilegal del Partido Popular? ¿He oído indicios de prevaricación de un juez más que amigo?

Esto no viene de Moncloa (¡joder, que los que sacaron la foto en portada fueron El Mundo y el ABC! ¿tan idiotas creen que son los dos diarios conservadores?), sino del PP, que ya no se para en minucias como destrozar la adolescencia de dos chicas si con ello logra su objetivo de alcanzar el poder.

Nota final: no niego que sea una pifia, lo que niego es que sea premeditada. La eterna cuestión: ¿son malvados o son idiotas?

Alucino: nuestro Presidente va a la cumbre del G-20 a intentar llegar a acuerdos con el resto de países para intentar coordinarse para frenar la crisis, y tenemos a la mitad de la prensa seria y a casi todos los opinadores del país comentando la ropa de dos adolescentes. ¿De qué me suena a mí esto? ¿Por qué cada vez que criticamos a alguien por su forma de vestir, resulta que son mujeres las que reciben los dardos envenenados?

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En todas las fotos anteriores, las mujeres han sido criticadas por su forma de vestir. Lo llamativo del último caso, al menos para mí, es que las protagonistas son adolescentes y no tienen ninguna responsabilidad política.

Me permitiréis que, por una vez y sin que sirva de precedente, haga mías unas palabras de Esperanza Aguirre, claro que ella lo dijo para defender a su compañera Soraya de las críticas por la famosa foto del vestido y los piececitos, y nunca la he oído defender a Chacón por lo del smoking o a Ministra de Cultura por lo del vestido de Ágata Ruiz de la Prada: “Me indigna que sea motivo de discusión qué vestimos y cómo peinamos“.

Pero en vez de centrarnos en lo importante, en la cumbre del G-20, nos pasamos horas hablando de la ropa de las niñas de Zapatero. Claro, así nos va. Si has visto la famosa foto y me vas a decir que es que desentonan y dan mal ejemplo, dos cosas: 1) es Zapatero quien nos representa en tanto que Presidente del Gobierno, y no sus hijas; 2) a mí me enseñaron a no juzgar a las personas por su apariencia, ¿y a ti? El texto siguiente no es mío, lo he leído en una columna de Eduardo Álvarez, de el consejo editorial de El Mundo, y lo comparto con vosotras porque estoy totalmente de acuerdo con lo que dice, y así me ahorro el trabajo de reescribirlo a mi manera.

Como si de la hija de Belén Esteban se tratara, nadie habla de otra cosa más que de la foto de las hijas de Zapatero (¡menuda suerte para el PP valenciano!). Se está vapuleando de forma tan cruel a estas dos adolescentes por la ropa que llevaban en Nueva York, donde, acompañando a sus padres, fueron saludas por los Obama, que me siento obligado a salir en su defensa.

¿Es que acaso es un escándalo que dos adolescentes -sí, esa edad tan complicada- se sientan atraídas por la estética gótica? De pronto, parece como si media España se hubiera vuelto reaccionaria y quisiera cerrar los ojos ante la realidad, que no es otra que los adolescentes en nuestro país, afortunadamente, tienen unos gustos estéticos muy variopintos y casi siempre extremos, como es propio de la edad.

Punks, pijos, góticos, rockeros, lolitas, raperos… Qué sé yo… Ya soy demasiado mayor para poder poner nombre a la cantidad de ´tribus’ que forman los chavales a la hora de vestir. Cuando se tiene 14, 15 o 17 años, el look es una de las cosas más importantes y cada chaval expresa su personalidad y sus afinidades a través de la ropa que elige, o del maquillaje y el peinado que escoge…

Las hijas de Zapatero se han decantado por la estética gótica. Vamos, nada nuevo bajo el sol. Yo que soy un fan declarado de Alaska, y que me he criado ‘casi a los pechos’ de la intérprete de ‘A quien le importa’, entiendo que la elección del negro, del cuero, de las pulseras tribales o de las botas militares ejerza tanta fascinación para cientos de miles de niños y niñas de la edad de las hijas de ZP.

Los comprendo exactamente igual que a los otros cientos de miles que se decantan, por ejemplo, por esa estética ‘fashion’ que lleva a las niñas -sobre todo- a querer aparentar muchos más años de los que tienen, a estar todo el día pendientes de la última marca de moda y a sablear a sus padres para que les compren modelitos con los que intentan emular a una ‘top model’ de pasarela. Me parece algo lógico de la edad; no creo que tenga nada de malo.

Pero por lo que se ve, se lee y se oye, no comparten mi opinión tantos biempensantes a los que les parece que las niñas góticas ‘desentonaban’ junto a los Obama. ¿Existe, acaso, algún libro de Protocolo donde se diga como deben ir vestidos los niños cuando van a ser saludados por un presidente? Yo creo que dice mucho de la personalidad de estas dos chavalas el que no se hayan ‘disfrazado’ de lo que no son para ir a un acto donde iba a estar el hombre más poderoso del mundo.

Igual que cuando veíamos las fotos del hijo menor de los Aznar corretear por La Moncloa nos parecía normal que llevara esas pintas de pijo, me parece igual de bien que si las hijas de los ZP son góticas vayan al Metropolitan vestidas con su ropa. Porque es su padre el que tiene una función pública y el que se debe a unos usos y costumbres más o menos protocolarios, y no ellas.

Y a tanto chistoso que se cree muy ocurrente por comparar a nuestra ‘familia monclovita’ con Los Monster o Los Addams, les recomendaría que dedicaran este fin de semana un rato a ver algún capítulo de cualquiera de las dos magníficas series de televisión que a muchos nos marcaron la infancia.

Estoy seguro de que disfrutarían. Yo aprendí de Lili y Herman Monster que no se puede juzgar a nadie por su apariencia externa. Si eso es lo que Zapatero y Sonsoles Espinosa están inculcando a sus hijas, les doy mi más sincera enhorabuena.

[nota final: no es la primera vez que Zapatero protesta para que los medios de comunicación preserven la intimidad de sus hijas menores de edad]

Vamos a aprovechar que es viernes y no nos lee nadie para hacerme un poco de autobombo: el diario La Vanguardia me ha premiado en un concurso en el que, si tengo que ser sincera, ni siquiera sabía que participaba. Resulta que hace un par de años, LaVanguardia.es implementó una iniciativa pionera entre los diarios tradicionales que también se publican on-line, hasta donde yo sé: un sistema de trackbacks mediante el cual, si enlazas en tu blog una noticia de este medio, en la propia noticia (barra lateral derecha) automáticamente aparece un link a la entrada de tu blog. No sé si hay algún otro periódico tradicional que, en su web, tenga algo parecido (otros medios on-line creados con wordpress sí recogen y publican trackbacks).

Y resulta que, desde hace unos meses, en la redacción del periódico recogen y leen todas las entradas de blogs que enlazan a sus noticias y cada 15 días premian la que les parece que destaca, por el motivo que ellos consideren. Y cual no sería mi sorpresa al enterarme de que mi post sobre la consulta de Arenys, a pesar de haber dado pie a estas dos horas debatiendo con Ennhiro y Jordi Eduard sobre si era una encuesta o un sondeo de opinión, ha resultado ser el post ganador de la quincena. Lo cual dice más de la calidad del resto de blogs que del mío: no es por meterle el dedo en el ojo a nadie, pero si ese post ha sido el mejor de la quincena, es como para hacérnoslo mirar, eh!

¿El premio? Una chulada: un destacado en la sección Tengo un blog (que será un honor compartir con Albert Medran, que ya ganó el premio antes que yo), y una suscripción gratuita de 6 meses a los servicios de pago de La Vanguardia: acceso a la edición de papel a través de la web / e-paper. Y para el destacado en su web, me han hecho una entrevista con apenas 6 preguntas, pero como me enrollo cual persiana (para una vez que me publican una entrevista en un periódico importante, ¡tendré que aprovechar! ¿no?) ya me han avisado de que tendrán que meterle tijera por cuestiones de espacio. Así que os cuelgo después del salto, para quien pudiera estar interesad@, la encuesta original sin censura :D. En cuanto me pasen el link a la entrada de La Vanguardia, actualizaré el post. La entrevista en La Vanguardia aquí. La entrevista completa a continuación

Y es lo mejor que nos podría pasar, porque la alternativa es aterradora, os lo digo desde ya. En realidad, más que una predicción es la expresión de un deseo: que el gobierno que no pudo ser en Madrid por el tamayazo podamos verlo en el gobierno de España, PSOE e IU gobernando juntos.

¿Que por qué? Porque lo han vuelto a hacer. Otra vez, PSOE e IU tenían casi a punto las negociaciones para controlar a las SICAV, esas sociedades inversión que manejan el 2% del PIB español, refugio de las altas fortunas mediante trapicheos oscuros, que tributan a un ridículo 1%, y que ni siquiera están controladas por Hacienda, sino por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (sí, esa misma que se enteró de la movida de Gescartera por la prensa…). Y al final se ha quedado todo en agua de borrajas. En su día, PP y PSOE votaron a favor de que estas sociedades de camuflaje inversión pasaran de estar controladas por Hacienda a ser vigilada por la CNMV, con criterios mucho más laxos.

Ya ocurrió anteriormente, cuando PSOE e IU ya tenían casi listos los acuerdos para subir la tributación a las estrellas galácticas del fútbol, que actualmente pagan el mismo IRPF que cualquier mileurista como tú o como yo. A horas de la votación, aún no sabemos por qué, la negociación se rompió misteriosamente y el PSOE decidió pactar con la derecha nacionalista de CiU, y la medida quedó en nada, y los futbolistas con sueldos estratosféricos siguen pagando el mismo IRPF que yo. Progresividad fiscal por los cojones.

En las negociaciones con los grupos parlamentarios para subir el IRPF a las rentas más altas así como el impuesto sobre el capital (el del patrimonio se suprimió y yo todavía estoy esperando una explicación coherente sobre por qué decidió eliminarse directamente en lugar de reformarse para que lo paguen realmente aquellas personas con un patrimonio importante y no las clases medias, como se argumentaba). IU y PSOE estaban negociando cómo llevarlo al Parlamento y las conversaciones, aunque en un estado menos elaborado que las dos propuestas anteriores, también quedaron en suspenso.

Y ahora, con las SICAV, lo han vuelto a hacer. Así que supongo que subirles la tributación del 1% al 3% ya ni hablaremos.

Así que espero que en las próximas elecciones generales los votantes desencantados del PSOE no se queden en casa y voten a alguna candidatura de izquierdas, porque de lo contrario nos podemos dar por jodidos. Porque no será el PP quien gane las elecciones, sino el Gobierno quien las pierda. Y no será ni la crisis ni PRISA quien hará caer al gobierno de Zapatero: serán sus propios votantes entre desconcertados y desilusionados.

Entre mis más morbosas fantasías ya se encuentran el poder ver a un par de Ministros de Izquierda Unida. En el de Trabajo y Asuntos Sociales, y en Vivienda, por ejemplo.

Zapatero tiene una agenda internacional para los próximos días bastante completita. Pasará 5 días en Nueva York y algún otro en Pittsburgh. El lunes viajaron el Presidente y sus hijas en el avión oficial, y Sonsoles Espinosa (que ha sido oficialmente invitada por Michelle Obama a Pittsburgh) se ha reunido con su familia al día siguiente en un vuelo comercial.

La prensa de la derecha está estos días haciendo gala, una vez más, de su machismo recalcitrante y están acusando al Presidente de hacer un gasto enorme en tiempos de crisis. Cuando aún colean los gastos de seguridad a costa del erario público por la boda de Anita Aznar en El Escorial, que el PP y sus medios afines tengan la consigna de aprovechar el viaje oficial del Presidente a Estados Unidos acompañado de su familia me parece de una poca vergüenza que tira de espaldas.

Ana Pardo, autora del blog En la maleta de Zapatero, explica el viaje y la polémica. Rescato un par de párrafos que me parece que resumen muy bien mi propio punto de vista al respecto:

¿El gasto? Qué estupidez… Si las hijas y la mujer del jefe del Ejecutivo fueran a Nueva York u a otro sitio por su cuenta tendrían que llevar un despliegue de seguridad mayor del que les acompaña moviéndose con su padre. Han hecho muy bien utilizando el avión oficial, que ahorra costes en seguridad y que también los periodistas hemos utilizado tantas veces sin tener absolutamente ningún derecho a él, con el consecuente ahorro en transporte para nuestras empresas privadas. (….)

Las hijas del presidentes, dos niñas a las que sus padres siempre han querido mantener al margen de la vida política del padre -y me consta que lo consiguen- no tienen por qué quedarse en casa porque el país esté en crisis y su padre sea el honbre que gobierna ese país. Igual que las hijas de los que opinan cómo debe ser gobernado ese país, muchas de las cuales, desgraciadamente, también tienen que llevar seguridad a costa del erario público. Y bien invertido está.

Hay quien cree que esto de la conciliación entre la vida familiar y laboral es exclusivamente un asunto de mujeres trabajadoras. Y no es cierto: la conciliación familiar y laboral debe implicar a toda la familia, a ambos progenitores, no solo a ellas. Me consta que cuando una empresa aprueba medidas para conciliar la vida laboral y familiar de sus trabajadores, enseguida se alzan voces alertando que eso repercutirá en una discriminación de las mujeres a la hora de contratarlas, porque claro, podrán acojerse a las medidas de conciliación. Señores, y los hombres también. Las medidas de conciliación van dirigidas tanto a hombres como a mujeres. Pero cuando un padre se implica en la conciliación de la vida laboral y familiar, se le critica.

Zapatero, en este viaje, tenía dos opciones (tres, si me apuras):

a) Pasar los 10, 15 días o los que sean de viaje oficial en Estados Unidos y no ver a su familia en todo ese tiempo. Ya se encargará su mujer de las hijas, que para eso están las mujeres, ¿no? Para encargarse de la familia, que es su labor.

b) Intentar conciliar. Viajar con sus hijas (que aún está de vacaciones) y con su mujer, pero para no levantar “suspicacias” (ja!) en la presa seria, que tanto sus hijas como su mujer tomasen un vuelo comercial, con lo cual la familia tendría que pagar el billete, pero el Estado tendría que hacerse cargo de la seguridad de las tres. ¿O a alguien se le pasa por la cabeza que las hijas y la esposa del Presidente viajen sin escolta?

c) Intentar conciliar. Llevar a sus hijas y a su mujer (que al final no pudo ser) en el mismo avión presidencial, ahorrándose así el coste de la seguridad adicional. Que es lo que ha hecho.

Pero claro, parece ser que el papel de la mujer es quedarse en casa con la pata quebrada, y si un padre no ve a sus hijas en 10 días, o en dos semanas, o en tres meses, pues no pasa nada: ya se encarga su mujer de las hijas, que para eso está. ¿No? Panda de machistas demagogos y cínicos.

Sep-21-09

Los diputados que se aburren

posted by Jéssica

Estoy un poco hartita ya de escuchar eso de que algunos fichajes del gobierno para ministros, cuando dejan el ministerio y pasan a la infantería del Congreso de los Diputados, se aburren y por eso vuelven a la actividad privada. Pues mira, no. Si se aburren es porque quieren, pero esa imagen de que el trabajo de un diputado lo puede hacer un mono amaestrado para pulsar un botón a mi señal me empieza a cabrear un poco.

¿No hay trabajo en comisiones en las que participar? Y si el trabajo en comisiones ya está asignado, ¿no hay compañeros a los que apoyar en su labor aportándoles los conocimientos derivados de su actividad profesional? ¿No hay que leer proyectos que después pasarán a votación, no hay enmiendas que aportar a esos proyectos? ¿No hay iniciativas que proponer en sus respectivos ámbitos de actividad profesional, que tan bien conocen? ¿No hay que reunirse con asociaciones, entidades, lo que sea, y escuchar sus ideas y reivindicaciones para tratar de llevarlas al Congreso? ¿Tan maravillosos eran sus mundos antes de entrar en la actividad política, que no consideran que haya nada que cambiar? Antes de ser Ministros, ¿nunca hablaron con sus compañeros de trabajo de si yo pudiera, cambiaría esto o aquello? ¡Coño! Entonces, ¿para qué aceptaron ser Ministros, si todo estaba tan bien y no había nada que cambiar en sus ámbitos?

Es que no me creo lo del aburrimiento parlamentario. Es que niego la mayor: Es que no me creo que un diputado solo tenga encomendada la misión de apretar un botón a la orden de Edu Madina. Un poquito de respeto, hombre.

No cuestionaré que los retos profesionales a los que tengan que enfrentarse fuera del Parlamento les resulten intelectualmente más estimulantes. Tampoco discutiré que probablemente ganen mucho más en la empresa privada (nota para quienes crean que nuestros representantes públicos cobran sueldos estupendísimos: la mayoría están perdiendo dinero dedicándose a la actividad política, ganarían mucho más si trabajaran para empresas privadas. Si queréis los mejores cerebros en el Congreso y en el Senado y no una panda de gañanes, no pretenderéis obligarles a que encima cobren el salario mínimo y, encima, que no haya fuga de cerebros, ¿verdad? El próximo mail reenviado, que tenga la lista de los sueldos de los altos ejecutivos de empresas que están enviando mogollón de gente al paro, ¿vale?). Pero sí creo que estoy en condiciones de discutir que el trabajo parlamentario sea aburrido. Es aburrido para quien no quiere dar ni golpe, pero no para la mayoría que tiene ganas trabajar en los asuntos de su competencia y de mejorar las cosas. En el Parlamento se aburre quien quiere o no está motivado por lo que podría hacer por mejorar la vida de las personas.

Creo que este súbito interés por hacernos creer que la vida del parlamentario es aburrida, como anteriormente lo fue el pretender hacernos creer que ser diputado es un lujo o que tienen muchas vacaciones y no dan ni golpe, responde al amarillismo mediático más irresponsable. Primero, porque no es cierto, y segundo porque contribuye a instalar en la opinión pública la idea de que diputados y senadores son prescindibles y que deberíamos sustituirlos por otros. Jáuregui parece que ya ha caído en la trampa del populismo, comenta que habría que sustituir a los partidos políticos que ya están caducos por nuevas estructuras de corte populista, y pone como ejemplos de esta necesidad la situación en buena parte de América Latina y, más cerca, ¡en Italia! Magnífico ejemplo, Jáuregui, precisamente de lo que digo: de cómo la prensa amarillea y extiende la idea de que la clase política actual no sirve para nada (son simples monos amaestrados para apretar un botón a la orden del jefe) y deberían ser sustituidas por una nueva clase dirigente surgida del pueblo. Cabría preguntarse, querido Fernando, qué parte de responsabilidad tenéis tú mismo desde tu tribuna y tus compinches compañeros de profesión en ese desprestigio generalizado de la clase política actual.

¿Alguien puede decirme un solo momento, uno solo, en el que el Grupo PRISA, o El País en particular, se haya guiado por una voluntad de servicio público, y no por intereses económicos?

Porque si sois capaces de ponerme un solo ejemplo, rectificaré lo dicho y os daré la razón.

Mientras tanto, me reafirmo: Ahora, y hace un año, y hace diez, el Grupo PRISA se ha regido por intereses económicos a la hora de decidir su línea editorial y el sesgo que le caracteriza. Antes lo hacía porque le interesaba estar cerca del gobierno y ganarse la simpatía de los lectores próximos a la izquierda, y ahora lo hace porque el decreto ley de la TDT interfiere en sus intereses comerciales. Pero tanto antes como ahora, son los intereses comerciales los que han marcado la línea editorial de El País. Y de cualquier otro medio de comunicación en este país, que todos tienen sus intereses y sus expectativas, no es un mal propio de PRISA.

Así que sigo pensando que lo único que ha cambiado ha sido el tono de los editoriales y de las noticias, pero no los motivos. Los motivos de la actitud de PRISA, antes y ahora, son económicos. A no ser, repito, que alguien me dé un solo ejemplo en el que el grupo editorial se haya movido por voluntad de servicio público y de ser una prensa objetiva y de calidad, y no por sus propios intereses empresariales, que es legítimo que los tenga, como cualquier otra empresa.

Ningún medio de comunicación tiene la obligación de ser objetivo: tiene la obligación de ser veraz, que es muy distinto. Y aún no he oído a nadie de los que promueven el boicot contra PRISA decir que El País ha mentido. Les he oído quejarse, eso sí, de haber cambiado de criterio editorial por motivos económicos. ¿Y qué? ¿Acaso es un medio informativo de titularidad pública? No lo es, es una empresa, y una empresa (¡sorpresa!) tiene intereses empresariales. La materia prima con la que El País trabaja es la información, y utiliza esa materia prima según sus intereses empresariales. ¿Qué esperábais? ¿Altruismo? No, venga, ¿en serio?

“Lamentablemente”, dice, “sus únicos intereses no son mejores que los de cualquier otra empresa cuyo objetivo son las ganancias por encima de otros aspectos.

Vaya por dios.

El tono de PRISA, y el de cualquier otro grupo de comunicación, es sesgado. Lo era antes, y lo es ahora. Y el sesgo viene marcado por su estrategia comercial y/o política y sus legítimos intereses económicos en tanto empresa privada que son. Así que si ahora El País os parece tendencioso, antes también lo era. Solo que antes os gustaba y ahora no, de ahí la indignación. Pero, honradamente, sigue pareciéndome una pataleta infantil. A la que tenéis derecho, no faltaba más, pero no me pidáis que me sume a la pataleta, porque hace tiempo que dejé de creer en la objetividad de la prensa, en los Reyes Magos y en el ratoncito Pérez.