La disciplina de voto y el respeto a las ideas
Son varias las personas que me han dicho que el PSOE tendrá que replantearse, de cara a las próximas elecciones europeas, no llevar en sus listas candidatos del PSC por haber roto la disciplina de voto impuesta por el PSOE (en contra del criterio del grupo de grupo socialista europeo, que pidió oficialmente la abstención en la votación). Me pregunto: ¿quienes rompieron la disciplina de voto, entonces? ¿María Badia y Raimon Obiols, que siguieron el criterio del grupo socialista Europeo, o los eurodiputados del PSOE que por intereses localistas siguieron su propio criterio?
Pero más allá de quien siguió la disciplina de voto y a quien hay que hacer caso, lo que más me escuece de este asunto es que mis compañeros extiendan la obediencia debida incluso a decisiones tomadas por la dirección que van en claramente en contra de lo prometido durante la campaña electoral, de aquello por lo que millones de personas nos otorgaron su confianza. Me dicen que el motivo es que la elección de Durao Barroso es buena para España. Aún nadie me ha sabido aclarar concretamente en qué. Aún espero que quienes me critican por alabar la coherencia de Badia y Obiols me den un solo motivo por el cual una persona de izquierdas debería celebrar la elección de Barroso como Presidente del Parlamento Europeo, más allá del porque es lo que manda el jefe.
Incluso para los militares, la “obediencia debida” dejó de ser un eximente si deciden acatar órdenes manifiestamente injustas o ilegales. ¿Vamos a ir nosotros más lejos con lo que les exigimos a nuestros representantes públicos? ¿Obediencia debida a la dirección, cuando la dirección se pasa por el forro lo que nos prometió en campaña, aquello por lo que le dimos nuestro voto? Venga ya, ¿en serio?
Yo me siento orgullosa de María Badía y de Raimon Obiols, me siento orgullosa de que sean ellos los representantes de mi partido en Europa, me siento representada por ellos y no por quienes apoyan la candidatura de un Presidente de derechas en el europarlamento, de un presidente de derechas que, entre otras grandezas, impulsó la directiva de la jornada laboral de 65 horas o fue el anfitrión en la reunión de las Azores donde se decidió finalmente invadir Irak (por poner solo un par de ejemplos).
No. El porque lo digo yo y punto no me ha valido nunca. Si en el PSOE quieren que sus votantes apoyen una decisión que no comprenden y que va en contra de lo prometido en campaña, van a tener que explicarse mejor y recurrir a argumentos algo más sofisticados que el tienen que votar lo que se les manda por disciplina de voto. Si tengo que elegir entre la disciplina de voto, y la coherencia y respeto por las promesas electorales, yo me quedo con lo segundo.
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Ahora bien… disciplina de voto, desgraciadamente, la hay tanto en el PSC, como en el PSOE y el resto de partidos. No me creo que todo parlamentario (ya no digamos votante) del PSC esté de acuerdo, ni tan siquiera remotamente, con las medidas pro-nacionalistas impulsadas por el parlamento catalán, votadas favorablemente por el PSC.
Y las medidas pro-nacionalistas, perdóname que me da la risa.
El representante le debe a la ciudadanía, pues, absoluta lealtad a ésta, más que al partido!
En cuanto a lo otro… pues a mí no me parece motivo de risa, pero bueno.
Y las listas abiertas también tienen sus problemas, si no que se lo digan a Obama con los problemas que está teniendo para que los congresistas de su partido voten a favor de la reforma sanitaria: a ver quien es el guapo que pasa por socialista en su circunscripción electoral…
Respecto a lo otro (no me apetece desviar un tema más que sobado), te puedo asegurar que no soy el único “no-jacobino-y-tampoco-españolazo” que, después de haber vivido allí una temporada, opina que la Catalunya “oficial” y parte de la “real” es abiertamente hostil con aquel foráneo (especialmente procedente del resto de España) que no abraza “les quatre barres” como identidad políticamente correcta, el catalán como única lengua vehicular válida, y si puede ser, asume que es un “muerto de hambre al cual acoge Catalunya y debe estarle eternamente agradecido por ello” (yo fui para estar con mi novia, renunciando a posibilidades laborales infinitamente mejores, fíjate tú si me moría de hambre…). Ojo, es un diagnóstico en el que he coincidido incluso con nacionalistas vascos, que también se han sentido incómodos allí. Se hacen muchas tropelías en nombre del fet diferencial, y algo tendrá que ver el PSC en esto, digo yo. Pero vamos, que no estoy entrando en cuestiones político-administrativas, la cosa no va por ahí.
Un saludo.
Y que mis padres lleven 50 años viviendo y trabajando en Catalunya y nunca hayan tenido problemas, a pesar de entender el catalán pero negarse obstinadamente a hablarlo (en parte porque no les ha hecho ni puñetera falta, en parte proque tampoco se sienten cómodos hablándolo)…
Y sobre las listas abiertas, perdona pero tu disertación me suena más a “dogma de fé” (yo creo que pasaría esto) que a argumentos basados en la observación empírica de los hechos. Y yo con dogmas de fé no comulgo: me lo prohíbe mi religión.
En cuanto a “lo otro”… he hablado, literalmente, de la Catalunya “oficial” y parte de la “real”. Los ciudadanos obtusos se circunscriben a la “parte de la real”, no creo que haga falta ser sarcástica cuando ya lo he dejado bien clarito desde el principio. Y, por supuesto, todo depende de a qué aspire cada cual. Yo siempre he dicho que si las inquietudes de uno se limitan “trabajar y consumir”, no hay demasiados problemas ni en Barcelona ni en Vladivostok. Pero algunos aspiramos a algo más que eso, tenemos otras inquietudes. A mí, personalmente, me ha sabido muy mal (vamos, que he pasado más de cinco y más de diez noches en vela) haber tenido que decirle a mi novia que, para mí, un proyecto de vida en Cataluña es inviable.
PD: En realidad, creo que cualquier proyecto de vida medianamente serio es inviable en cualquier urbe española. Pero por otras razones más tangibles, que todos conocemos.
Todavía no sé qué, desde la Catalunya oficial, te hace que sea tan incómodo un proyecto vital en Catalunya respecto al idioma o al “nacionalismo” imperante. ¿Que hay gente borde? Probablemente, y no creo que sea achacable al Parlamento. Muéstrame dónde no hay gente obtusa y cerrada de mente, y me dispongo a emigrar ipso facto.
Creo que hay un error de base: obviamente, toooooodo el parlamento no vota a favor porque si no las medidas se aprobarían por unanimidad y no por mayoría. La composición del Parlamento corresponde a lo que ha votado la sociedad, y por lo tanto la mayoría del Parlamento corresponde a la mayoría social. Luego, eres tú en todo caso el que está en minoría. Lo siento :(
Por cierto… y con esto volvemos a enlazar con el tema inicial… ¿qué porcentaje de los votos actuales obtendría el PSC sin la “marca PSOE” detrás? Que sí, que en términos objetivos, es la “mayoría social” catalana… pero desde tu subjetividad, y consciente de la realidad sociocultural catalana, y especialmente del cinturón industrial, ¿te atreverías a afirmar que la posición, digamos, profundamente “catalanista” (curioso eufemismo) del PSC representa la posición de una mayoría social siquiera entre sus votantes?
Por otra parte, y como bien sabrás, y de esto sí existen evidencias empíricas de sobra, la sociología de masas puede fácilmente condicionar la opinión política o de lo que sea de una mayoría social. Y en Catalunya está muy, muy claro (más que en ningún otro lugar que conozca) qué es lo políticamente correcto y qué no lo es.
En las autonómicas, nos votarían prácticamente los mismos.
No soy jacobino, no me tengo por tal, aunque siento, como sentía Rosa Luxemburgo, un estremecimiento especial cuando oigo a los nacionalistas.
No estoy de acuerdo con que los socialistas españoles hayan votado a uno del cuaterto de las Azores.
Pero entiendo el voto de los socialistas catalanes como un rasgo más de, ¿la necesidad? que tienen los socialistas del PSC de marcar diferencias con el PSOE y nada más. Ellos seguros, entre otras cosas, que la posición actual del PSOE les aegurará la correspondiente cuoita en las próximas listas.
La situación, para los que vivimos fuera es cansina ya, no se trata de soportar estos rasgos de diferenciación, sino al mismo tiempo soportar las bobadas de los coaligados en el tripartito.
Si, echo de menos al PSOE de Cataluña, echo de menos a Triginer y compañía antes de que entraran el PSOE los convergentes.
Soporto muy mal el nacionalismo español, muy mal, no se porque razón no puedo soportar mal el filonacionalismo de la UGT y el PSC de Cataluña.
Muy bonito el blog, es mas amigable.
Miguel Alvarez
N
Es una cuestión de coherencia. El ser un partido diferenciado hace que el PSC tenga más autonomía para hacerlo, mayor margen de maniobra que cualquier federación del PSOE, pero no que carezca de responsabilidad política y marque diferencias por puro vicio, sino porque cosas como el apoyo a Duaro Barroso son intragables.
Y el PSOE de Catalunya, hoy en día, no se comería un colín. Cuando alguien lo propone porque el PSC le ha llevado la contraria al PSOE en algo, suena a rebote jacobino. Si al ir en contra del PSOE el PSC hubiera tomado una decisión que me pareciera criticable, la habría criticado igual: pero no por ir en contra del PSOE, sino por el fondo de la cuestión. Como en este caso. Le estáis dando mucha importancia al hecho de que se incumplió la disciplina de voto (¿no la incumplió el PSOE respecto al grupo socialista europeo?), y muy poco en el fondo de la cuestión, sobre si la directriz que se les dio es correcta o incorrecta.
Ello no quita que me parece bien que alguien le eche cojones para no votar al Barroso y que por otro lado nadie me ha explicado aun porque mi partido le ha votado: Los militantes no somos figurines de cartón-piedra que salen detrás de la foto del candidato…
Un saludo.
El problema es cuando tu política está hipercondicionada por ese “compañero de viaje” en permanente amenaza de fuga. Ojo, esto lo aplico igualmente para el pacto que me toca más de cerca, el de PSE-PP en Euskadi, que no me gusta ni un pelo, y así lo he manifestado en múltiples ocasiones.
¿Qué mal hay en gobernar con CiU? Hombre, si tengo que elegir, prefiero pactar con uno de izquierdas aunque sea nacionalista que uno de derechas también nacionalista. Cuestión de prioridades. ¿CiU moderada? ¿La misma CiU que está avalando las consultas soberanistas como la de Arenys en toda Catalunya? ¿Me lo estás diciendo en serio? ¿Eso es una derecha civilizada, la que proclama la independencia por vías ilegales y consultas que no son vinculantes y confunden a la ciudadanía? Creo que tenemos conceptos muy diferentes de lo que es una derecha “civilizada” entonces.
Después de más de 25 años de autonomía gobernada por CiU, esto ya no era una autonomía, era un régimen. El clientelismo campaba a sus anchas, y era una cuestión de higiene democrática limpiar todo eso. Gobernando con CiU habría sido imposible. ¿Te acuerdas de lo que hizo en PNV en los últimos meses de mandato en funciones, después de las elecciones? Colocar en altos cargos de la administración a su gente por la vía de decretos y nombramientos de urgencia, comprometer buena parte del presupuesto del año en empresas amigas, etc. Pues imagínate lo mismo, pero durante 25 años. Insoportable.
Pero es que además hay dos cuestiones, una que tiene que ver con la fuerza parlamentaria de cada partido: Las fuerzas de PSE y PP no pueden competir por lo que un pacto PSE-PP en Euskadi permite que Patxi López aplique políticas socialistas sin que el PP pueda ponerle muchas trabas; en cambio CiU está ligeramente, solo ligeramente por encima del PSC, lo que hace ese pacto inviable e ineficiente: a nivel programático es imposible ponerse de acuerdo, las políticas concretas que prometieron ambos partidos son incompatibles y el margen de negociación es escaso. Y tienes en el Parlamento una mayoría de izquierdas que aprobarían las medidas propuestas por la mitad de ese hipotético gobierno de coalición y tumbarían las propuestas de la otra mitad. ¿Eso es un gobierno de coalición? Es imposible. Si lo que quieres es algo tan solo a nivel testimonial, valdría, pero a nivel práctico una alianza así es imposible debido a la aritmética parlamentaria favorable a la izquierda y a que los programas de los dos partidos aspirantes a gobernar en coalición son radicalmente opuestos.
Un ejemplo práctico, políticas concretas. Imagínate un gobierno de CiU y PSC. PSC propone invertir más en escuelas públicas, CiU propone el cheque escolar para que los padres puedan elegir escuela concertada o privada si lo desean con subvención autonómica. ¿Cómo se iban a poner de acuerdo? Imposible. Ambos presentan sus proyectos en el Parlament por separado, y la mayoría de izquierdas aprueba el del PSC. ¿Eso es lo que tú entiendes por un gobierno en coalición? Yo entiendo otra cosa.
Política también es pedagogía. No soy nada partidaria de los argumentos de brocha gorda ni de los que dicen que cualquier problema lo arreglaban en dos patás.
Lo que comentas de la situación en Cataluña suena muy razonable. Pero a veces es mejor dejar gobernar a la lista más votada (bastante higiénico por otra parte) que asociarse según con quien. Parece que esa era la teoría de Z pero Montilla la desmontó…
P.D.: en mi comentario anterior se escapó una “s”. Era “no los distingas”.
a) partidario del liberalismo salvaje y desatado. Proponen reflotar la burbuja inmobiliaria y que se permita construir en todas partes salvo donde esté prohibido. Obtiene el 40% de los votos.
b) socialista moderado. Proponen un urbanismo ordenado y que se permita construir en base a las necesidades reales de crecimiento de la población y teniendo en cuenta los servicios básicos. Obtiene el 38% de los votos.
c) socialista radical. Proponen un urbanismo moderado mucho más restrictivo y que se permita construir en base a las necesidades reales de crecimiento de la población y teniendo en cuenta los servicios básicos y el respeto escrupuloso a la naturaleza. Obtiene el 16 % de los votos.
d) Comunista radical. Proponen un urbanismo restrictivo, no construir a menos de 500 metros de cualquier hierbajo, y prohibir los todoterrenos. Obtiene el 6% de los votos.
¿Deben gobernar los liberales radicales y cargarse el terreno, contra la voluntad del 60% de la ciudadanía? ¿O pueden ponerse de acuerdo los demás, con muchos puntos del programa electoral en comùn? Pues ese es el panorama que tenemos. Dejar gobernar a la lista màs votada en este caso es injusto e incluso, si me apuras, antidemocrático.
Y miremos los datos: en las gallegas, el partido que perdió un diputado fue el BNG, el PSdeGa obtuvo LOS MISMOS diputados que en las anteriores cuando logró gobernar, y lo que le impidió reeditar el pacto fue que el Bloque perdió un diputado y por lo tanto el PP tenía mayoría absoluta. En Catalunya, según las encuestas, PSC sube y ERC baja, por lo que si IC-V no consigue los escaños que faltan para reeditar el tripartito, nos vamos al carajo. Pero no por errores del PSC o por haber gobernado con ERC, ya que los más perjudicados, otra vez, son los nacionalistas.
Insisto, miremos los detalles, los matices, las implicaciones de nuestras propuestas, no nos quedemos en el argumento de brocha gorda. Y tener en cuenta los datos antes de expresar una opinión alegremente tampoco estorba (como por ejemplo decir que en Galicia no se reeditó el pacto de gobierno porque el PSdeGa perdió votos con su pacto con el Bloque, o que el pacto con ERC perjudica al PSOE: si en Catalunya que los conocemos y los sufrimos en primera persona no nos perjudica en intención de voto directa, y en cambio sí lo hace fuera, tal vez tenga algo que ver la campaña ultramontana del PP para demonizar a Esquerra, no sé, digo yo).
Por lo tanto, si tenemos un sistema multipartidista, dejar gobernar a la lista más votada en minoría supone un fraude a los votantes, que en caso de habérseles planteado esa circunstancia probablemente no habrían fragmentado tanto el voto y el Parlament sería una cámara prácticamente bipartidista. Es injusto cambiar las reglas del juego a mitad del partido, y es antidemocrático no respetar la voluntad ciudadana y el sentir social mayoritario.
P.D.: hablando de datos, lo que dices en el último post de los “20 años de monopolio” referido a PRISA y la televisión de pago es falso. Existen o han existido Quiero TV, Ono, Imagenio, Vía Digital, así a bote pronto…
Siento si mi tono vehemente te ofende aunque te he dado datos y explicaciones para aburrir, pero es que a mí hay cosas que me parecen un insulto a la inteligencia. ¿Que no vas a votar al PSOE por mi culpa? Discúlpame, que voy a cortarme las venas un rato y ahora vuelvo. (para que quede claro, eso SÍ ha sido sacar las garras, porque eso me ha ofendido, otra de esas cosas que me parecen un insulto a la inteligencia, y un insulto personal ya puestos).
Creo que he criticado a Zapatero desde mi independencia cuando he considerado que tenía que hacerlo, así que me vengas con que los militantes cuando nos tocan lo nuestro “sacamos las garras” y espantamos a la clientela, porque no va conmigo. Si ahora no te acepto la crítica es, simplemente, porque considero que en este tema no tienes razón, por mucho que te ofenda que te lo diga. Si algo me caracteriza es ejercer la crítica contra los míos cuando creo que la merecen. ¿Que tengo que ser amable contigo incluso cuando me parece que no tienes razón, es más, que tus argumentos se basan en humo, para que así votes al PSOE? Me meo toa. Yo no estoy para convencer a nadie de lo que tiene que votar, allá cada cual, pero si tus razones ideológicas se basan en mi amabilidad, apañao vas.
Y añado que me parece vergonzoso atribuir a casi un millón de militantes una actitud o un carácter común. Cada uno será de su padre y de su madre, y cada uno tendrá su carácter, sus actitudes, su forma de hacer, de pensar y de reaccionar. Lo tuyo se llama prejuicios, y con prejuicios no se puede debatir.