La píldora del día después, sin receta y en la farmacia: la opción menos mala
Ya sé que muchos estáis flipando con la medida y no entendéis que, desde el lunes, el perverso gobierno socialista haya decidido subirnos los impuestos y encima corromper a nuestras hijas, permitiendo que se les pueda vender sin receta a inocentes y virginales niñas la pastilla del día después sin el consentimiento de los padres. Me pregunto dónde estaban los padres para darles su consentimiento –léase: educación- a sus hijas para follar sin condón, pero supongo que a esa pregunta ningún padre indignado sabrá responder. Déjenlo, ya me lo sé: que sus hijas vayan por ahí cardando a pelo es culpa de Zapatero, Aído y de Educación para la Ciudadanía, que las visten como putas. O algo. Y encima ni siquiera te dejan darle un par de hostias (a la niña, no a Zapatero). Eso es porque los Ministros nunca han sido padres, porque todo el mundo sabe que 15 años de dejadez en la educación de los hijos se arregla con una buena hostia a tiempo.
Ah, y para quienes estéis pensando que las niñas usarán la pastilla mágica como anticonceptivo, tomándosela antes de tener relaciones, os explico algunas cosillas relacionadas con los efectos, unos secundarios y otros no: ese cóctel de hormonas te provoca dolores de cabeza, náuseas, mareos y, lo más evidente de todo, te baja la regla. Así que no veo yo muy factible lo de tomarse la pastillita a las 10 antes de salir de casa por si acaso pillo a las 3 de la mañana, porque para entonces lo más probable es que tengas el cuerpo hecho una birria y de lo último que te queden ganas es de echar un polvo. Es más, me atrevería a decir que si la pruebas una vez, se te quitan las ganas de echar un polvo sin preservativo para el resto de tu vida, pero como son ELLAS las que se meten la bomba de hormonas en su cuerpo, y es a ELLOS a los que es que me corta el rollo, tengo menos sensibilidad, ¿es que no confías en mí? tranquila, tía, si yo controlo, si me quisieras lo harías (existe toda una colección de tópicos manidos frases para presionar a una adolescente enamorada para follar sin preservativo)… pues este punto ya no lo tengo tan claro.
Coñas aparte, os voy a contar una cosa: aquí, en Catalunya, la pastilla del día después lleva dándose sin receta desde hace, como mínimo, 10 años (que fue cuando yo la necesité), así que no veo a qué viene ahora tanto jaleo porque se pueda comprar en farmacias sin receta.
La diferencia es que aquí la pastilla te la daban sin receta y gratis en centros de planificación familiar, y cualquier pueblo mínimamente grande tiene al menos uno. Hasta ahora, aquí no hacía falta ir al ginecólogo, ni al médico de cabecera, ni mucho menos al pediatra si te veías en un apuro: acudías al SISA (servicio de información sexual y reproductiva ¿afectiva?), no te tomaban ni los datos, te hacían algunas preguntas eso sí, y te daban una charla informativa (y no espantaviejas) sobre salud y hábitos sexuales y los peligros del sexo inseguro, y te daban la pastillita de la felicidad.
El único problema de este sistema era, tal vez, los horarios de los centros, que no estaban abiertos todos los días. En concreto el SISA de mi pueblo abría los lunes por la mañana y los viernes por la tarde, por lo que si tenías un susto entre semana estabas jodida igual o tenías que buscar alguna otra alternativa. Pero por lo menos teníamos (y de hecho tenemos) acceso a este servicio, donde sin tener que dar datos personales, sin que avisen a tus padres, sin tener que visitar a tu médico y que conste en tu expediente clínico… sin nada de eso, solo a cambio de INFORMACIÓN SEXUAL, aquí podías conseguir la pastilla. Y de regalo, un puñado de condones gratis. Que esa es otra: tú podías ir al SISA en los horarios en los que estaba abierto y pillar aprovisionamiento de condones sin tener que pagar un duro.
Ignoro si este servicio continuará, aunque me gustaría pensar que sí. No solo estaba para casos límite en que tienes que recurrir a la pastilla del día después, obviamente, sino que también atendía consultas de todo tipo relacionadas con el sexo, desde una perspectiva muy cercana y sin caer en que argumentos del tipo las pajas te dejan ciego.
El problema es que hay otras comunidades autónomas donde servicios como este directamente no existen y conseguir la pastilla del día después es casi una misión imposible porque o no hay centros de planificación familiar fuera de los hospitales, o si existen las personas que los atienden se niegan a dar esta pastilla sin receta, por la objeción de conciencia de médicos y/o farmacéuticos que te dicen que si TÚ estás preñada tienes que tener al crío porque es lo que ordena SU religión, porque los ginecólogos te dan cita para dentro de 6 meses, o por el motivo que sea. Así que estabas jodida igual. De ahí que el Gobierno haya decidido que las farmacias vendan la píldora del día después, porque no era justo que quien tuviera un susto y tuviera la desgracia de vivir en determinadas comunidades autónomas más beatorras, tuviera que apechugar con un embarazo no deseado pudiendo evitarlo, o acabar teniendo que recurrir a métodos más drásticos.
Que conste que vender la pastilla del día después en las farmacias no me parece la mejor opción, eh! Ya expresé mis reparos en mayo, cuando se propuso la medida, principalmente porque considero que tiene que ir acompañada de un esfuerzo enorme en educación sexual, o puede traer consigo algunos peligros. Probablemente no tantos como los que se pretenden evitar con la medida, no nos pongamos en lo peor, pero sí puede dar lugar a un incremento de enfermedades de transmisión sexual, a una dejadez en los hábitos de sexo seguro, etc.
Pero sí me parece la opción menos mala en esas situaciones en que conseguir la pastilla por medios médicos es una odisea. En mi comunidad autónoma, me gustaba más las cosas como estaban antes: te daban las pastillas sin receta igualmente, pero incidían mucho en la información sexual, te daban la charla sobre educación sexual y peligros del sexo inseguro, y además te llevabas unos cuantos condones gratis, y podías volver a por más preservativos o a por información adicional cuando quisieras. Con buen rollo, sin brocas ni discursos moralistas. Pero como no en todos los sitios tienen esa suerte, para proteger a las mujeres que tengan un susto y no quieran arriesgarse a quedarse embarazadas y tener que abortar después es por lo que se ha tenido que tirar de esta opción y quien la necesite la la pueda comprar en la farmacia, porque está visto que si se deja en manos de gobiernos meapilas, los números de embarazos adolescentes se disparan. Que no es la mejor opción lo sabemos todas, pero al menos garantiza que quien necesite la pastilla pueda recurrir a ella.
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También me gusta que el objetivo principal de la nueva ley y de las diferentes iniciativas en este terreno sea reducir el número de embarazos no deseados, y consecuentemente de abortos,
Saludos y buen blog!
Desde siempre el tema sexo ha sido tabú para todos los mojigatos de esta piel de toro, luego hay gente con estudios y con una mentalidad normal y no de la época de Paquito que informan a sus hijos y hablan con ellos sin ningún tipo de problema.
Pasate por mi blog, escribí una entrada hablando del mismo tema hace algún tiempo.
Saludos =)
o al menos eso pasa en mi ciudad.
Resumiendo que al farmacéutico que se niegue a despachar la cosa habría que cerrarle el negocio seis meses la primera vez y de finitivamente si reincide y los precios… pero hombre,¿a quién se le ocurre que un producto con esos fines- y a quien va dirigido- deba venderse a esos precios abusivos?
Nos vemos/
Y con la que se ha montado porque se venda en farmacias sin receta, si encima se dispensa gratis, la que lían los meapilas podría haber sido de infarto.