Aviso a las hordas meneadoras
Por norma general, en este blog respeto los argumentos de los comentarios, aunque borro los insultos. Y si el comentario únicamente contiene insultos, es eliminado y el autor puesto en la lista de users que pasan por moderación previa.
Pero, como las hordas meneadoras son una jodida plaga que vienen con esa chulería y esa actitud que si la vieras en el hijo de otro pensarías ¡Qué dos hostias a tiempo…!, he decidido que voy a mantener los insultos. Y me voy a dar el gustazo de responder igual. No es una actividad muy edificante, pero sí bastante entretenida. ¿Que me acusan de sectaria y censuradora? Pues yo le digo que es un infraser apestoso y mononeuronal. Y así, oye, de buen rollo. Que una buena pelea en el barro quita el stress.
Ya, si eso, cuando esta plaga se retire, volvemos a la normalidad y este blog volverá a ser un lugar donde los adultos debaten con argumentos, pero parece ser que hoy se va a convertir en el patio del colegio donde los niños se dicen unos a otros: ¡tonto! ¡feo! ¡joputa! ¡cabrón! Pues vale. Un regreso a la infancia. Os tengo que reconocer que vuestra actitud me ha quitado unos 20 años de encima.
Meneame es a la inteligenncia colectiva lo que Gran Hermano a la sociología.
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Último post en el blog de Burrhus, el elefante neocón: Palos, zanahorias, objetivos y el más allá
Salud.