Primarias en el PSM y redes sociales
Coinciden hoy César Calderón y Ana Aldea en cuestionar la utilidad de las redes sociales en las primarias del PSM, atendiendo al criterio de que son unas elecciones dirigidas a un grupo relativamente pequeño (aproximadamente unos 18.000 militantes tienen derecho a voto) y muy cohesionado mediante la actividad en las agrupaciones locales. Ana entiende que estas “luchas internas” solo dan mala imagen del PSOE, y César cree que solo hay un escenario en el que las redes sociales serían realmente útiles aplicadas a las primarias del PSM: si los propios candidatos se implicaran en la conversación.
Pues yo disiento de ambos.
Sobre la mala imagen que se transmite a los medios de comunicación, que están deseando aprovechar esa circunstancia, me remito a esta fantástico artículo de Luis Solana de ayer, que lo explica mucho mejor que yo. Esto es un ejercicio de democracia interna de la que presumir, aunque haya empezado tan mal. Me permito recordar que en este partido no nos gustan demasiado las imposiciones desde arriba. En las primeras primarias que recuerdo, la ejecutiva federal controlada por Felipe González apoyaba a Almunia, y acabó ganando las primarias un catalán, de apellido Borrell, ¿quien lo diría? Y en las últimas que me vienen a la memoria, el candidato del “aparato” también se llevó un sonoro batacazo, siendo superado por un puñado de votos por un diputado leonés de ojos verdes y semidesconocido, tal vez les suene el nombre: José Luis Rodríguez Zapatero.
Y sobre la importancia de las redes sociales toda vez que nos referimos a un grupo pequeño, homogéneo, compacto y cohesionado, ¡precisamente es en grupos de estas características donde mayor aplicación tienen! En primer lugar, para testear el impacto de uno y otro candidato más allá del propio grupo (recordemos que no estamos hablando de un Congreso para elegir al “aparato” del partido, sino unas primarias donde se elige candidato electoral (Manuel Calleja explica muy bien la diferencia), un candidato sobre el cual también se tendrán que pronunciar más pronto que tarde todos los votantes, no solo los militantes socialistas al corriente de las cuotas; y en segundo lugar porque, si se utilizan bien y con criterio (y no para hacer puro spam), las herramientas que las redes sociales ponen a disposición de los partidarios de uno u otra les permitirán coordinarse entre sí, en diferentes municipios, y aunar esfuerzos entre gente que ya tiene ganas de hacer cosas y de moverse por una causa. ¡Leed a Egocrata, maldita sea!
Gracias a Jordina llego a un post de Rafa Rubio en el que opina como yo, pero afina mucho más.



