No hay más que ver las propuestas “estrella” de los candidatos a la Presidencia de los dos partidos mayoritarios:
- Reducir el número de diputados del Congreso de 350 a 300.
50 personas a la puta calle. Con sus correspondientes chóferes, asesores, secretarias, asistentes y demás. Pongamos, tirando por lo bajo, unas 150 personas al paro.
- Suprimir las diputaciones provinciales.
Más gente a la puta rue. Desconozco el número total, pero pongamos que de 52 provincias más Ceuta y Melilla, respetaremos los dos cabildos insulares de Baleares y Canarias, las comunidades uniprovinciales imagino que no tendrán diputación (no lo sé), por lo que si quitamos Madrid, Murcia, Cantabria, Asturias y La Rioja (¿me dejo alguna) nos quedan 45 diputaciones provinciales suprimidas. A tomar por culo.
¿Cuántas personas pueden trabajar en una diputación provincial, entre diputados, secretarias, técnicos, asistentes, personal administrativo, etc.? ¿200 personas? 200 x 45 = 9.000 personas más al paro.
Pobre Ignasi, ahora que había renunciado a su sueldo de alcalde para dedicarlo a “políticas sociales” porque, entre otras cosas, el sueldo de diputado provincial es más goloso y además es incompatible con el de alcalde, van y se lo quieren cargar. ¿Cómo se las ingeniará para venderlo de cara a la galería que se acabó destinar su sueldo a políticas sociales, que quiere recuperarlo? No me cabe duda de que a la serpiente manipuladora que es algo se le ocurrirá, y si no ahí está Pepe para justificar que los cargos públicos tienen una gran solvencia técnica y dedican muchas horas a gestionar el municipio y por eso deben cobrar sus nóminas, mientras el personal contratado para llevar a cabo precisamente esa labor vivimos del aire y nos alimentamos de ilusión, o bien somos inútiles rematados, en cualquier caso no hace falta que nos paguen la nómina.
Tothom entén que si algú és dedica de forma prioritària a l’Ajuntament, no pots demanar-li que doni el sou al partit, que és del que presumeixen alguns.
Todo el mundo entiende que si alguien se dedica de forma prioritaria al Ayuntamiento, no le puedes pedir que done el sueldo al partido, que es de lo que presumen algunos.
Otros no podemos presumir de eso, porque a pesar de dedicarnos “de forma prioritaria al Ayuntamiento”, nos hemos pasado meses sin sueldo. Por lo visto no todo el mundo entiende que las personas deben cobrar por su trabajo, ¿o quizá es que eso que “todo el mundo entiende” solo se aplica a los concejales, Pepe? Cuando hablo de hipocresía municipal y de gentuza mentirosa, lo digo por algo.
- Reducir por ley el número de asesores que puede tener cada cargo público.
Incuantificable. Entre Presidente, Ministros, Presidentes Autonómicos, Consellers-Consejeros, Alcaldes, concejales y demás morralla, es imposible determinar cuántos asesores pueden llegar a sumar. En la cola del INEM falta gente.
- Adelgazar la administración pública. Eliminar empresas públicas, reducir el número de interinos y personal laboral sin plaza.
Funcionarios que no son funcionarios de verdad porque no tienen plaza asignada o bien porque trabajan para esos engendros que son las empresas públicas creadas expresamente para tener personal contratado realizando funciones fijas y necesarias para el habitual funcionamiento de la administración, pero que de esta forma permiten 1) no tener que convocar plaza de funcionarios 2) enchufar de directivos -y también de empleados de menor cualificación- a los amiguetes o familiares 3) contratar al personal con unas condiciones laborales peores que los trabajadores de la administración 4) despedir a los “desafectos” sin contemplaciones y 5) en un momento dado, dejar de pagar las facturas que la empresa pública gira periódicamente, y aquí no pasa nada. ¡Todo son ventajas! Solamente en Extremadura eran más de 40 las empresas públicas que Monago quería cargarse, y desconozco el número de empleados de las mismas, así que extrapolarlo al resto de España es una misión imposible. Pero vamos, un montón de gente.
Conclusión: el plan maestro para salir de la crisis de los grandes cerebros que nos aspiran a gobernar, consiste en enviar a un montón de gente al paro. Pues yo a este plan le veo lagunas.
Menos mal que esta iba a ser la legislatura del pleno empleo. Entonces, si para salir de la crisis hay que mandar al paro a miles de personas, ¿a ver si va a resultar que es que en España sobra gente…?