El Grupo Municipal de Acción Nacionalista Vasca continuará gobernando en Mondragón / Arrasate (provincia de Guipúzcoa) a pesar de NO condenar el asesinato a manos de ETA del vecino de la villa, Isaías Carrasco, hace menos de un mes. Hay que agradecerle al Partido Nacionalista Vasco y a Aralar (izquierda abertzale que teóricamente sí condena la violencia, motivo por el cual se escindió de Batasuna en su día) que no apoyaran la moción de censura contra ANV promovida por el PSE para desalojar del ayuntamiento a quienes no condenan el asesinato de un vecino por anteponer la resolución (a su favor) del “conflicto vasco” a la vida de las personas.
La composición del ayuntamiento de Mondragón es la que sigue:
Contrarios a la moción de censura: 12 ediles
- ANV: 7 concejales
- PNV: 4 concejales
- Aralar: 1 concejal
Partidarios de la moción de censura: 9 ediles
- PSE: 4 concejales
- EB: 3 concejales
- EA: 1 concejal
- PP: 1 concejal
Sin los votos favorables del PNV, como se ve, la moción de censura contra ANV no podía prosperar de ninguna manera. Pero los nacionalistas vascos han preferido dar la espalda a las víctimas y a los que condenan el terrorismo, para ponerse del lado de los que les dan cobertura ideológica y mantener en el ayuntamiento, con su voto en contra, a los que buscan mil excusas para escaquearse y no tener que condenar el asesinato de un vecino a manos de ETA. Está claro que para algunos, el fin justifica los medios.
Según Joseba Egibar, Presidente del PNV en Guipúzcoa, tienen el respaldo del Euskadi Buru Batzar en esta decisión, y argumentó que su partido no apoyaba la moción de censura contra la alcaldesa Inocencia Galparsolo y su equipo porque, según ellos, “no conduce a la normalización política“. Entiendo que, según su particular punto de vista, mantener en el gobierno municipal a quien no condena los asesinatos de ETA _sí_ conduce a la normalización política, o al menos la entorpece en menor medida que no dejar gobernar a quienes dan cobertura ideológica al asesinato, ¿no? Brillante, Egibar, no esperaba menos.
Según el mismo Egibar, Galparsolo tendría que haber dimitido por voluntad propia tras el asesinato de Isaías Carrasco, desde la perspectiva ética y moral (sigue soñando, Joseba), aunque también ha dicho que el PNV no apoyará mociones de censura contra ANV en ningún municipio vasco ya que, según él, “eso sería multiplicar el problema”, si bien insistió en la necesidad de “dialogar, trabajar y cumplir los mínimos éticos que debe presidir la acción pública“. La cuadratura del círculo, vamos. ¿O me va a decir Joseba Egibar que la actitud de la alcaldesa de Mondragón, de ANV, escaqueándose como pudo y desapareciendo del municipio para no condenar el atentado, cumple los mínimos éticos que debe presidir la acción pública? Imagino que no será capaz de sostener tal cosa, pero aún así, se oponen al procedimiento democrático de votar a favor del cese de sus cargos a quienes han perdido la confianza de la mayoría del pleno del ayuntamiento.
No obstante, para que no se diga, ha afirmado que la actitud de ANV les merece “desprecio absoluto”. Y bien, si es así, ¿por qué narices no utilizan los mecanismos democráticos a su alcance para condenar esa actitud que les merece un desprecio absoluto? Conviene poner las cosas en su contexto: En el año 1997, tras el asesinato del concejal del PP Miguel Angel Blanco, el mismo Euskadi Buru Batzar del PNV que ahora se opone a la moción de censura contra ANV, por aquel entonces presidido por Xabier Arzalluz autorizó al que ya en aquella época era presidente jeltzale de Gipuzkoa, el susodicho Joseba Egibar, a apoyar una moción de censura contra el alcalde de Mondragón / Arrasate, el Sr. Zubizarreta, del partido que en aquel tiempo se hacía llamar Herri Batasuna. La moción de censura prosperó con el apoyo de PNV, PSE, EA y PP y el nuevo alcalde fue el peneuvista Jose María Loiti. Y yo me pregunto, ¿porqué antes sí y ahora no? ¿Qué ha cambiado para que entonces se considerara una acción democrática y legítima, y ahora no? ¿Entonces la moción de censura sí contribuía a la normalización política, o al menos era inocuo para tal fin, y en cambio ahora “no conduce a la normalización política”? ¿O simplemente se trata de que entonces beneficiaba a los intereses electorales del PNV, y ahora no?
Porque una moción de censura es un mecanismo tan democrático como cualquier otro, y en el PNV se niegan a ponerlo en práctica, imagino que, como siempre, con la mirada puesta en las próximas elecciones autonómicas previstas en principio para el 2009, si bien no sería extraño que se adelantaran a otoño del 2008, en las que esperan no perder más votos por lo que sus votantes más recalcitrantes interpretarían como una traición a otro partido nacionalista. No así, afortunadamente, otros militantes peneuvistas con sentido crítico, como Tximino, que considera literalmente una indignidad la actitud de la cúpula de su partido; también Kostaldean, quien escribe en su blog: A quien no entiendo es a este partido mío. A este EAJ, que se posiciona a favor del amigo del asesino, y no de la viuda. A este que ampara al que no critica. Y varios simpatizantes del PNV que critican la actitud de Egibar y del Euskadi Buru Batzar (EBB) en su conjunto en los comentarios de este otro post.
Y lo que ya me parece absolutamente de traca es la postura de Aralar, que explica en un comunicado que la moción de censura contra ANV “no aporta absolutamente nada a la resolución del conflicto que vive este pueblo”. ¿Están diciendo acaso que los asesinados por ETA no forman parte “del conflicto que vive este pueblo“? ¿Me quiere alguien explicar _qué_ es lo que consideran en Aralar que aportaría algo a la resolución del conflicto que vive este pueblo? ¿Poner, DE UNA PUÑETERA VEZ POR TODAS, la vida y la dignidad de TODAS las personas (independientemente de su ideología) por encima del conflicto, aportaría algo? Porque, si no es así, sinceramente, no lo entiendo. Que alguien me lo explique, por favor.
Por lo que respecta al PSE-PSOE, Miguel Buen, secretario general del PSE-PSOE de Guipúzcoa, ha advertido al PNV que “mientras no se resuelva lo de Mondragón dificilmente habrá acuerdo con el PNV a ningún nivel“. Es un primer paso. El segundo, una vez constituido el nuevo Gobierno, si Rubalcaba repite como Ministro de Interior (y si no es él, no importa, la persona que le sustituya), o bien al Fiscal General del Estado, debería promover la recopilación de pruebas destinadas a instar la ilegalización de ANV, o bien ordenar la instrucción del caso (a quien corresponda por su responsabilidad). Tengo entendido que no condenar un atentado terrorista es uno de los puntos que, según la Ley de Partidos, pueden conllevar la ilegalización de una formación política (eso sí, Mariano, eso sí). Así que, en coherencia, en cuanto el Ministro o Ministra del Interior tome posesión de su cargo, ya está perdiendo el tiempo para ilegalizar a ANV. Y mira que no estoy a favor de la ilegalización de partidos políticos per sé (de la unión de los demócratas para dejarlos fuera de las instituciones mediante los votos, sí), pero si es la doctrina del Ejecutivo, que se cumpla.
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