Mal rollito… 4 de Diciembre de 2008
No soy capaz de definir concretamente el motivo, pero el caso es que la publicidad institucional del Plan de Retorno Voluntario para extranjeros en paro me deja mal cuerpo. ¿Quizá porque me recuerda vagamente al “Aquí no cabemos todos” de aquel cartel de Duran Lleida? Tal vez, no lo sé. El caso es que este anuncio me gusta entre poco y nada.
Por no hablar del hecho de que esta campaña no la asuma como propia ningún ministerio (¿quizá sería lo propio atribuírsela al Ministerio de Trabajo?), y en la publi aparezca únicamente “Gobierno de España”. ¿Por qué esta campaña no aparece asociada a ningún Ministerio? ¿Quizá les deja tan mal cuerpo como a mí, y nadie quiere asumir la autoría de la “brillante idea”?
¿Será simplemente que hoy estoy más picajosa y puñetera de lo habitual?
También te puede interesar:
Guardado en Convivencia y civismo, Crisis, Economía, Medios de comunicación, Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Política (general), Política internacional, Sociedad | 3 comentarios »
Plan de rescate de empresas con beneficios 17 de Noviembre de 2008
No dejo de maravillarme ante la desfachatez de algunas empresas de determinados sectores que, aún duplicando los beneficios del año anterior, piden al Gobierno un plan de rescate, por aquéllo de la crisis. O por subirse al carro, a ver si cuela y cae algo, digo yo, porque si no no se entiende:
- Los fabricantes de automóviles duplican beneficios a pesar de la crisis
- La crisis llega al automóvil
- El motor español pide un plan de rescate como el alemán o el francés
- Los EREs son la única solución viable para el sector del automóvil
No lo sé, a lo mejor soy yo que no lo entiendo…
También te puede interesar:
La explicación más sorprendente sobre la burbuja inmobiliaria 14 de Noviembre de 2008
Pásmense: Las empresas inmobliarias obtienen beneficios escandalosos en contra de su voluntad, obligadas por la administración. Sí, sí, como lo leen: Los promotores inmobiliarios están deseando construir vivienda social a un precio razonable, pero es la administración la que les obliga a imponer márgenes de precios escandalosos, llevarse beneficios sonrojantes y subir el precio de los pisos para forrarse cada vez más a costa de nuestros bolsillos. Si la administración pública les dejara construir vivienda social, como es su deseo (no se vayan a creer que a los promotores les gusta forrarse escandalosamente, ¡qué va! si ellos ya bajarían los precios y reducirían márgenes de beneficios, pero ¡no les dejan!), no se verían obligados a especular con un bien de primera necesidad, que además es un derecho garantizado constitucionalmente.
Esta sorprendente teoría de la administración que coacciona a las empresas a llevarse beneficios espectaculares en contra de su voluntad tiene la firma nada menos que de José Manuel Galindo, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE) para más señas, y la ha soltado sin sonrojarse en un encuentro digital con los lectores de El País.
Durante la entrevista digital, un internauta inquiría por qué no se apuesta por una vivienda más social y a un precio más asequible. El presidente de APCE ha respondido que los promotores desean apostar por este tipo de iniciativas, pero para ello hace falta “financiación, disponibilidad de suelo, y ayudas a los adquirentes”, todo lo cual “está en manos de las administraciones”. “Los promotores estaríamos encantados en desarrollar este tipo de viviendas partiendo de las tres premisas anteriores”, añadió.
Galindo apuntó además que a los empresarios del sector les preocupa los altos precios que se han alcanzado. “El sector inmobiliario sería el primer interesado en que la vivienda no fuera cara”, comentó, “como a cualquier empresario, lo que le interesa al sector inmobiliario es que su producto se venda y cuanto más rápido mejor”. Sin embargo, no consideró positiva una bajada generalizada de precios, ya que la mayoría de las casas (el 90 por ciento) están en manos de las familias, muchas de las cuales han gastado los ahorros de su vida en adquirir un domicilio.
Qué grande, el tío.
También te puede interesar:
Guardado en Crisis, Economía, Vivienda | 14 comentarios »
Obra nueva: rebajas de hasta 90.000 euros 13 de Noviembre de 2008
Lo he visto esta mañana en el periódico y no daba crédito a lo que veía: pisos que “la temporada pasada” no se lograron vender por 210.00 euros, rebajado a 130.000, ¡una rebaja de casi el 45%! Espera, que todavía va a ser verdad lo que decía la ministra y resultará que estamos en un buen momento para comprar (aunque no por los motivos que Beatriz Corredor alegaba; además, como dice Júcaro, es que ni siquiera deberíamos tener que plantearnos si es buen momento o no para poder acceder a un bien básico que la Constitución nos garantiza por derecho propio). Ahora ya sólo hace falta que algún banco nos conceda la hipoteca, pero eso ya es otra guerra…
El anuncio habla de “Outlet” inmobiliario (para quien no lo sepa, los outlets son tiendas que venden ropa de marca pero de la temporada pasada y a precio “asequible”
. La promoción parece que se refiere a algo así como “restos de la temporada pasada”, es decir, los últimos pisos que han quedado por vender en varias promociones, que intentan “sacarse de encima” con rebajas importantes, casi a la mitad de lo que preveían venderlos hace solo un año.
Lo que me lleva a preguntarme si con lo que han ganado de las otras ventas pueden cubrir las pérdidas de esta rebaja, o si aún rebajando 90.000 euros del precio incial aún siguen teniendo beneficios, lo que vendría a evidenciar una burbuja inmobiliaria de dimensiones vergonzosas y alentada desde los propios promotores (esos mismos que ahora van llorando al Gobierno a que les subvencione, pobrecitos). Leyendo sobre el “Pocero Bueno”, me inclino a creer en esta segunda posibilidad…
También te puede interesar:
Guardado en Buenas noticias, Crisis, Economía, Vivienda | 4 comentarios »
¿Repetimos? 13 de Noviembre de 2008
Esperanza Aguirre inauguró anoche oficialmente El Día de la Marmota en versión pepera: Ayer, en el programa 59 segundos, la lideresa afirmó estar convencida de que Zapatero tendría que convocar elecciones anticipadas. Y le pone fecha: 2010. Y hasta motivo: la crisis económica, evidentemente (claro que también dijo que Franco era socialista, lo cual ya por sí solo es motivo más que suficiente para dudar de la capacidad intelectual de la que fuera ministra de Cultura del Gobierno Aznar…
. Soraya Sáenz de Santamaría se apunta a la misma argumentación, pero la niña de Rajoy es un poco menos audaz que la lideresa: con que las próximas elecciones sean antes del 2012 se conforma. No sea que para entonces el sector crítico del Partido Popular, cada vez más cabreado, haya pasado a cuchillo a la portavoz y a la secretaria general.
Espera, ¿de qué me suena a mí todo esto? Eso de las elecciones anticipadas, ¿no es lo que estuvieron repitiendo por tierra, mar y aire durante la pasada legislatura, con los argumentos más peregrinos? Que si las “mentiras” de Zapatero (según el PP) en la negociación con ETA, que si el gobierno querría evitar la negociación de los presupuestos generales del 2008, que si al PSOE le vendría bien convocar eleccioens antes de que llegara la crisis… Pensaban que así desgastaban al Gobierno, dando una imagen de precariedad, y en consecuencia cualquier excusa era buena para pedir un adelanto electoral. Un adelanto electoral que no se produjo entonces, y con toda probabilidad tampoco se producirá ahora.
Es que es de sentido común, si ellas no lo saben se lo cuento: no tiene sentido que un gobierno que acaba de ganar unas elecciones como quien dice hace cuatro días, convoque elecciones anticipadas en mitad de la tormenta económica, con la ciudadanía en general bastante encabronada. Si la mayor parte de los analistas coinciden en que la crisis pasará hacia finales del 2010, ¿qué sentido tiene convocar elecciones anticipadas _antes_? Sería como pegarse un tiro en un pie. Si las próximas generales están previstas para el 2012, y para entonces es previsible que volvamos a disfrutar de una relativa estabilidad económica y crecimiento moderado, ¿para qué iba el Gobierno a convocar elecciones antes? ¿Les han tomado por una panda de gilipollas? Pues sorpresa: una panda de gilipollas no gana dos elecciones generales seguidas, ¿no les parece? ¿O nos toman a todo el electorado en general por imbéciles? Debe ser eso. ¡Que dimitan los votantes!
Si en la pasada legislatura, pedir adelanto electoral constantemente no les dio resultado, y siguen en la oposición, ¿qué les hace pensar que ahora sí funcionará la misma técnica? Señoras, ¿no estarán confundiendo deseos con realidades una vez más?
Como curiosidad y nota a pie de página, porque tampoco viene a cuento pero me parece interesante, el vídeo que he visto en Madrid Progresista donde Esperanza Aguirre afirma sin cortarse un pelo que ella cree que Franco era bastante socialista… por el mero hecho de oponerse a la democracia “liberal”. Qué arte tiene esta señora para decir burradas sin que se le corra el rímel de la risa. Yo no sería capaz.
También te puede interesar:
Buen momento para comprar, según Beatriz Corredor 10 de Noviembre de 2008
De nuevo la Ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, anima a la ciudadanía a que se embarque imprudentemente en la compra de una vivienda en lugar de esperar tiempos mejores, para evitar que los precios en el mercado inmobiliario sigan cayendo ante la escasa demanda. Ya he perdido la cuenta de las veces que la Ministra ha dicho, desde que tomó posesión, que estamos “en un buen momento para comprar“. La pregunta pertinente es ¿un buen momento, para quien?
Sería bueno advertir que, con la crisis que ya tenemos encima, con las previsiones de aumento de paro en los próximos meses, recomendarnos que nos hipotequemos ahora en vez de esperar tiempos mejores (no vaya a ser que los precios de los pisos sigan bajando… ) es lo más parecido a tomarnos por una panda de lemmings. Además, conviene recordar que quienes compren una vivienda ahora y en los próximos meses se queden en el paro, NO se beneficiarán de la posibilidad de aplazar el 50% de la cuota porque solo afecta a quienes se hipotecaron antes de enero del 2008.
Recordemos que en abril el G-14, el lobby de las inmobiliarias, afirmaba que los precios de los pisos ya había tocado fondo, y pero el precio ha seguido bajando; en junio, Beatriz Corredor hizo su primera declaración en esta línea: “es el momento adecuado para comprar una vivienda” porque en aquel momento afirmaba que su incremento de precio subía entorno al IPC, lo que provocó un duro comunicado de la Plataforma por una Vivienda Digna; en octubre, Guillermo Chicote (presidente de los promotores españoles, para más señas) afirmó que no iba a permitir que los pisos bajaran un 30% o un 40% porque antes se los regalaba al banco; y ahora la ministra se descuelga con la afirmación de que es un buen momento para comprar “porque ha bajado el euríbor“, ¡como si los tipos de interés actuales fuesen a durar eternamente!
Es enternecedora la voluntad de la Ministra del Mercado Inmobiliario de ayudar a las pobres promotoras e inmobiliarias a que no se vean obligadas a bajar los precios y reducir sus escandalosos márgenes de beneficios, ya lo dijo ella misma hace unos días y es de agradecer su descarnada sinceridad: el objetivo del ministerio es la oferta y la demanda “se adapten” (¿aunque sea a costa de engañarnos con recomendaciones que van en contra del “interés general”?). Pero, sinceramente: esperaba que el Ministerio de Vivienda sirviese para ayudar a que pudiéramos acceder al derecho constitucional de una vivienda digna, y no para ayudar a las empresas del negocio inmobiliario a seguir enriqueciéndose. Ahora afirma:
“El mercado está obligando ya a los constructores a bajar precios, porque la oferta es muy amplia y la demanda no la está absorbiendo.”
Y al mismo tiempo, afirma que es un buen momento para comprar. ¡Basta ya, señora ministra! Si las inmobiliarias, promotoras y constructoras todavía tienen que bajar sus precios y recortar márgenes de beneficios para poder vender los pisos que tienen en stock, que los bajen. Pero no nos venga la ministra del ramo, quien debe garantizar nuestros derechos, a engañarnos poniéndose de parte de quien nos está dificultando el acceso a la vivienda que nos garantiza la constitución por su empecinamiento en mantener los precios escandalosamente altos e innacesibles para el grueso de la población. Porque esto empieza ya a parecerse al timo de la estampita.
También te puede interesar:
Guardado en Crisis, Economía, Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Vivienda | 8 comentarios »
Primer revés a la jornada laboral de 65 horas 7 de Noviembre de 2008
La Comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento Europeo ha rechazado por 35 votos a favor y 13 en contra la propuesta de directiva europea del tiempo de trabajo, que permitía ampliar la jornada laboral a 65 horas semanales “de común acuerdo” (juas!) entre empleado y empleador. Pero no contemos victoria todavía, esto es solo el primer paso en la lucha contra el recorte de derechos laborales y sociales con la excusa de la crisis.
Todavía falta que se pronuncie el Parlamento Europeo sobre esta medida, que se vota el 16 de diciembre, y por eso se ha convocado ya una manifestación para el mismo día en Estrasburgo: con el objetivo de mantener presionar para mantener la jornada máxima legal (para cualquier tipo de trabajador) en 48 horas y no abrir una puerta por la que se pueda condicionar a los trabajadores con menor poder negociador (y en condiciones más precarias) para hacer jornadas de 60 horas semanales. Aún nos queda tiempo para hacer presión y no dejar que restrinjan nuestros derechos.
También te puede interesar:
Guardado en Buenas noticias, Crisis, Economía, Política internacional | 8 comentarios »
Ante la duda, culpa a la crisis. 3 historias reales 30 de Octubre de 2008
O al euríbor, que para el caso viene a ser casi lo mismo. Os voy a contar tres historias reales. Tres historias que tienen mucho que ver con la crisis y lo absurdo de la situación actual; tres historias que quizá no sean más que meras anécdotas, pero que ayudarán a entender muchas de las escenas a las que asistimos estos días.
Historia real número 1:
Maripuchi es una persona real, que trabaja en una empresa real donde lleva realizando las mismas funciones nada menos que 12 años. Con el tiempo y el uso de las nuevas tecnologías, ella ha adquirido experiencia para realizar su trabajo con mayor soltura, rapidez y eficiencia, pero sigue haciendo las mismas funciones con el resultado de que ahora tiene 3 horas al día libres para, según sus propias palabras, “tocarse la bandurria“. Al resto de sus compañeros les ocurre lo mismo: pueden realizar las tareas asignadas en menos tiempo de lo que dura su jornada laboral, por lo que a diario les sobran varias horas para hacer el vago.
A diferencia del resto de compañeros, Maripuchi decidió informar a su superior directo de que se aburría como una ostra en horas de trabajo, y quería que le asignaran más tareas para no estar mano sobre mano durante tanto rato. No obtuvo respuesta a su petición. Sobra decir que al resto de compañeros ni se les pasó por la cabeza solicitar un aumento de su carga de trabajo: ya les iba bien poder pasarse unas cuantas horas al día cotorreando sin dar ni golpe. Todo el mundo sabe que el stress es malísimo para la salud.
Al poco tiempo, Maripuchi cambió de trabajo, fue a otro sitio donde ganaba más pero también donde podía aportar mucho más, donde sus capacidades y su experiencia estaban mucho mejor aprovechadas y donde no se aburría por falta de trabajo.
La antigua empresa de Maripuchi pidió una auditoría para conseguir reducir costes y mejorar sus procedimientos administrativos para evitar que se perdieran horas productivas, de tal forma que se consigueran reducir costes sin tener que recurrir a la reducción de plantilla. Se burlaron del auditor y le dijeron que ahorrando en post-its la empresa no iba a mejorar sus cuentas para el próximo ejercicio.
Meses después, la antigua empresa de Maripuchi presentó un expediente de regulación de empleo, y un tercio de la plantilla (un tercio de todos esos que se pasaban tres horas diarias sin dar ni golpe) se fue al paro. Le echaron la culpa a la crisis, algunos incluso dijeron que la culpa la tenía Zapatero que no ha hecho nada por evitarla.
Historia real número 2:
Marta es una persona real que trabaja en una empresa real dedicada al alquiler de coches, la más importante del mundo nada menos. Marta es jefa de equipo del turno de tarde en la segunda oficina de la empresa con mayor volumen de negocio del país. En esta empresa han robado 20 coches en 6 meses, coches nuevos, por valor de 24.000 euros el más barato. Las pérdidas están siendo astronómicas.
Pero la empresa de Marta no sólo no pone medidas para evitar que esto siga ocurriendo, sino que además el procedimiento administrativo establecido en la oficina, por un responsable de oficina que es un auténtico lumbreras, favorece que sigan habiendo robos: no se controlan las llaves de los coches, no se controla la salida del parking por personal ajeno a la empresa… un despelote generalizado, vamos.
La empresa de Marta ha perdido, haciendo una estimación a la baja, más de 80 millones de pesetas en robos en apenas 6 meses, más lo que han dejado de ganar por el robo de lo que podríamos considerar su “materia prima”, y no ha sido capaz de hacer nada para evitarlo. El comité de empresa cree que en unos meses les dirán que las pérdidas son excesivas, que no pueden asumirlas y, como siempre, su solución consistirá en aplicar recortes de plantilla. También culparán a la crisis.
Historia real número 3:
Jéssica es una clienta real enfadada porque su proveedor de internet pretende cobrarle una factura de 168 euros por el concepto “penalización por inclumplimiento de contrato por baja anticipada“, a pesar de que ella sigue siendo clienta de esta compañía y no se ha dado de baja, ni antes ni después de que venciera el contrato de permanencia.
A pesar de las numerosas y desesperantes gestiones telefónicas de las que Jéssica no puede obtener constancia, y a pesar de que la compañía admite el error al emitir la factura, le comunican que no pueden anularla y que la única solución que le queda a Jéssica es pagar esa factura incorrecta. Para su tranquilidad, le juran por el código pin de su blackberry que en los próximos recibos de ADSL le abonarán este importe. A Jéssica no le convence en absoluto esta solución, pues entiende que equivale a hacerle un préstamo a su proveedor de internet por valor de 168 euros, que la empresa se compromete verbalmente a devolverle en cómodos plazos de 29,90 sin intereses. Hasta ahí podíamos llegar.
En un momento dado, Jéssica recibe un carta de aviso de la asesoría jurídica del proveedor de internet (ya había hablado anteriormente con ellos, sin mucho éxito por lo que se ve) en la que le informan del último requerimiento de pago de esa factura incorrecta, con fecha límite un día antes de haber recibido la carta. Advierten que llevarán el expediente al juzgado más cercano y adjuntan la copia de la demanda que enviarán al juez. En la oficina de atención al consumidor informan a Jéssica de que si la demanda no está sellada por el juzgado no tiene de qué preocuparse todavía pues significa que no ha sido enviada, y que ahora el procedimiento a seguir es conminar al proveedor de internet, mediante una reclamación por escrito, a que no proceda a la demanda, adjuntando toda la documentación en poder de Jéssica.
Así que en vista de que las numerosas reclamaciones por teléfono no han surtido efecto alguno, Jéssica trata de averiguar la dirección postal a la que enviar un burofax certificado al proveedor de internet, y para ello tiene la feliz idea de llamar al teléfono de atención al cliente. En el servicio puesto a disposición del cliente (es un decir) se niegan repetidas veces a facilitarle la dirección postal para que Jéssica pueda cursar su reclamación por escrito. Inasequible al desaliento, Jéssica expone su caso en twitter, y dos amigos le pasan la información que necesita. ¡Salvada! Así que Jéssica redacta la carta de reclamación, se encamina a correos, paga los 11 euros con 95, envía el burofax certificado y queda a la espera de la respuesta.
El proveedor de internet no sólo no da respuesta a la reclamación de Jéssica, sino que persiste en su intento de cobrar una factura que sabe incorrecta, con la promesa de que le devolverán en los próximos recibos el importe cobrado de forma improcedente. Jéssica decide darse de baja de la compañía, iniciando así otro calvario administrativo, que tampoco viene al caso relatar ahora.
El caso de Jéssica no es único, y un número considerable de clientes de esta compañía decide optar por la misma solución y darse de baja. El proveedor de internet tiene a más personal realizando gestiones administrativas y de recobros de facturas improcedentes de las que su estructura de costes y su volumen de facturación aconsejarían; los costes de la asesoría jurídica se disparan al querer llevar a juicio a numerosos clientes para cobrar facturas incorrectas. Ante esta situación, la empresa decide plantear un expediente de regulación de empleo, así como ajustar los procedimientos administrativos y de atención al cliente (no hay mal que por bien no venga). Todo el mundo coincide en que es una pena que por culpa de la crisis se quede tanta gente en el paro (las cifras hablan de 550 personas), y creen que toda la culpa la tiene Zapatero.
Tres historias reales. Tres ejemplos, o quizá una pauta generalizada: ante la duda, las personas nunca son responsables de las consecuencias de sus actos o de su falta de organización. La culpa siempre es de la crisis.
También te puede interesar:
Guardado en Crisis, Economía, Sociedad | 10 comentarios »
La dichosa fotito 28 de Octubre de 2008
A ver, que Bush es un pato cojo, un gobernante al final de su mandato, con las manos atadas, que ya no pinta nada, que le quedan cuatro días y que para cuando se celebre la traída y llevada reunión del G-20 ya no tendrá ningún poder para poner en marcha las medidas acordadas… ¿A cuento de qué tanto ruido por figurar en esa foto? ¡Vale ya!
Pongamos nuestro interés es mantener buenas relaciones con el próximo presidente de EE.UU., quien sí tenga responsabilidad para aplicar, o no, lo acordado en una reunión a la que (me temo) ni siquiera él estará invitado. Pero empeñarnos tanto en ir a una reunión promovida por un presidente saliente y en la que lo que se acuerde (si es que se acuerda algo) no será vinculante para la mayor economía mundial y epicentro del terremoto económico que nos azota es una estupidez, que además está teniendo un coste elevadísimo para la imagen del Presidente Zapatero: como finalmente no consiga estar allí, le van a llover hostias por todos lados. ¿A cuento de qué nos metemos en semejante berenjenal diplomático?
Me pregunto: ¿No hubiera sido más fácil explicar a la ciudadanía que la prioridad es entendernos con el próximo presidente estadounidense, y no empeñarnos en que nos invite el presidente saliente, con quien nunca nos hemos llevado bien? Vale, que sí, que molaría estar, pero si no se puede, ¿no habrían sido más eficientes, sobre todo para la imagen pública de Zapatero, ser más discreto con sus gestiones diplomáticas? Es que son ganar de dar la nota, como no le salga el bien el tortazo va a ser de escándalo. Me cuesta mucho entender esta situación en la que nos hemos metido, en la que hay tanto que perder y tan poco que ganar.
También te puede interesar:
Imagen de austeridad 27 de Octubre de 2008
Los dirigentes políticos deben ser los primeros “en dar una imagen de austeridad, sobre todo ahora que hay muchas familias catalanas que tienen graves problemas para llegar a fin de mes“
Alicia Sánchez-Camacho, lideresa de la delegación del PP en Catalunya, a cuento del tuneado del coche oficial de Ernest Benach.
Vale ya, por favor, de acudir al recurso lacrimógeno de las familias que no llegan a final de mes, ¡basta! ¿Es que no se dan cuenta de que es un un insulto a la inteligencia? Puede pretender Alicia que los políticos den “imagen” de austeridad en solidaridad con las familias que no llegan a final de mes, pero no nos chupamos el dedo: sabemos lo que ganan.
Me empezaré a creer eso de la “imagen de austeridad” cuando en vez de imagen, lo que den es ejemplo y se autoasignen un sueldo acorde con el de “esas familias que tienen graves problemas para llegar a fin de mes” y sepan lo que es hacer malabarismos con una nómina de menos de 1.000 euros. Mientras las demostraciones de solidaridad sean una mera cuestión de estética, déjenlo, no se molesten porque a estas alturas ya no cuela.
También te puede interesar:
Guardado en Crisis, Economía, Partido Popular (PP), Política (general), Política catalana | 3 comentarios »
Siempre es bueno que haya un euríbor al que echarle la culpa 23 de Octubre de 2008
¿Sabéis una cosa? Estoy hasta las narices de economistas de pacotilla que aseguran que el motivo de que en España el mercado inmobiliario esté en parada cardio-respiratoria es que los intereses están al 5%. ¡Al 5%! ¡Y se quejan! Argumentan que si los intereses estuvieran bajos, al 3% por ejemplo como hace un año, se venderían más pisos y no habría crisis.
Como decía mi abuela, siempre es bueno que haya niños shicos a los que esharle la curpa.
En nuestro mercado inmobiliario, los tipos de interés tan bajos no son parte de la solución: son parte del problema.
El precio de la vivienda ha subido alentado por unos tipos de interés escandalosamente bajos y unos plazos de amortización escandalosamente elevados. Yo no he cumplido todavía los 30 años, y conozco gente que compró su vivienda con una hipoteca a 15 años. Hará unos 6 años, mi ex y yo nos hipotecamos a 25 años. Y hoy en día es relativamente frecuente encontrar hipotecas a 40, 45 o incluso 50 años. Cuanto más flexibles sean los bancos con los plazos de amortización de la hipotecas, más margen hay para subir los precios de los pisos. Y cuanto más suben los precios de los pisos, más flexibles se vuelven los bancos con los plazos de amortización si quieren seguir contratando hipotecas… Hasta que dicen “basta, hasta quí hemos llegado“, y el mercado se estanca, los precios ya no pueden seguir subiendo, y los últimos en apuntarse al pelotazo inmobiliario se pegan el hostiazo padre.
Con unos tipos de interés tan bajos, mucha gente se ha animado a entramparse en hipotecas a un montón de años y a interés variable, sin pensar que precisamente al estar euríbor tan bajo lo previsible era que subiera, ¿en qué cabeza caben tipos de interés por debajo de la inflación a perpetuidad? Y si suben los tipos de interés, sube la cuota de la hipoteca. Por lo tanto, pedir un crédito con tipos de interés bajo, con una cuota al límite de la capacidad de endeudamiento, y no preveer que los intereses subirán y por tanto subirá también la cutoa es jugar a la ruleta rusa con seis balas. Y aún así, los intereses bajos han propiciado un alud de nuevas hipotecas, como si esa situación (coyuntural, para ayudar a reflotar el consumo en Francia y Alemania principalmente) fuese a durar para siempre. ¿Cuánta gente habrá sido engañada y ahora, tras una subida de dos puntos del euríbor, se encuentra con el agua al cuello? Los intereses bajos han sido un problema, no una solución.
Más aún, el conocer de todas esas personas entrampadas en hipotecas draconianas con cuotas inasumibles ha hecho que muchas otras personas que tenían previsto comprarse un piso en el corto plazo, se acojonen y decidan espera. No quieren que les pase lo mismo si el euríbor sigue subiendo. Y aunque todos esos economistas de cafetería a los que me refería antes digan lo contrario, unos intereses al 5% sigue siendo un tipo de interés bastante bajo, pero ellos confunden sus deseos con la realidad.
Y, en tercer lugar, los precios descaradamente altos de los pisos y el saber ya a ciencia cierta que la burbuja inmobiliaria explotó hace meses provocan que la demanda se contraiga aún más, y todos los posibles clientes tiendan a esperar bajadas de precios y no comprar todavía, lo que contribuye a que el mercado inmobiliario continúe estancado. Y más que lo va a estar si los promotores inmobiliarios siguen empeñados en que los precios no van a bajar más y que antes que dejar caer los precios regalarían los pisos al banco. Curiosa actitud: se quejan de que el mercado inmobiliario está estancado, que no se vende nada, pero se niegan a bajar precios a pesar del descenso de la demanda. In market we trust. La solución que proponen es que el gobierno baje los impuestos sobre la compra de la vivienda y aumente las desgravaciones fiscales, para que comprar una vivienda cueste menos a los compradores sin que los vendedores tengan que bajar el precio, tontos no son. Pero los impuestos son los mismos ahora que el año pasado y que hace dos años, en pleno boom inmobiliario. ¿También van a culpar a los impuestos del crack inmobiliario? Hay que ser cara dura.
En resumen: si hemos llegado a esta situación de K.O. técnico en nuestro mercado inmobiliario no es porque los tipos de interés _estén_ altos, que no lo están, sino porque:
1. El euríbor ha permanecido bajo demasiado tiempo, y se ha trasmitido la sensación de que iba a permanecer así para siempre.
2. Los bancos ya no pueden alargar más los plazos de amortización de los créditos hipotecarios. El Banco de España ya permitió aumentar el límite hasta los 50 años, pero no hay vida para pagarlo.
3. El euríbor ha empezado a subir y eso se ha trasladado a las cuotas, sujetas en su mayoría a interés variable. Muchos posibles compradores se han echado atrás al ver a otros hipotecados con el agua al cuello. Miedito.
4. El tomar conciencia de que los precios de los pisos ha alcanzado cotas inasumibles, y el tópico “los pisos nunca bajan de precio” era una mentira podrida ha hecho que muchos posibles compradores esperen tiempos mejores.
5. Y, por supuesto, la crisis de las hipotecas sub-prime que Prieto está explicando muy bien en su blog, y el endurecimiento generalizado de las condiciones para acceder a un crédito hace que se mire con lupa a quien se le concede una hipoteca. Con lo que, si todavía quedaba alguien dispuesto a comprar con semejante panorama, ya se encarga el banco de hacerle entrar en razón.
También te puede interesar:
Guardado en Crisis, Economía, Sociedad, Vivienda | 8 comentarios »
El drama de la ministra de vivienda 21 de Octubre de 2008
¿Cuántas inexactitudes puede pronunciar una ministra de vivienda en una sola declaración? Yo he contado unas cuantas esta mañana, atendiendo a este artículo de El País. Veamos:
Beatriz Corredor, ha asegurado hoy que “no es un drama” que las viviendas valgan “realmente lo que son”.
Para empezar, clase de economía básica: _nada_ “vale realmente lo que es“, sino lo que el mercado esté dispuesto a pagar a cambio. Da igual que algo valga x, si hay un número significativo de personas que están dispuestas a pagar 10 veces más de lo que cuesta. Dicho de otra manera, da igual que construir un piso valga (pongamos por caso) 600 euros el metro cuadrado, si hay demanda suficiente dispuesta a pagar por él 6.000 euros el metro cuadrado. Sólo el necio confunde valor y precio.
Subrayó que el objetivo del ministerio es la oferta y la demanda “se adapten”.
¡¡¿¿Perdóoooonnnn??!! ¿Este el el objetivo del Ministerio de Vivienda? ¡Pues apañados vamos! Que oferta y demanda se adapten es el objetivo del mercado, no del Ministerio. De hecho, el objetivo del Ministerio de Vivienda debería ser garantizar el derecho constitucional a una vivienda digna para todas aquéllas personas que no puedan pagar precios de mercado, ya sea mediante la construcción de viviendas de protección oficial o de precio tasado, la promoción del alquiler social, etc. Pero de que se adapten oferta y demanda debería poder encargarse el propio mercado por sí solo a no ser (me temo) que lo que pretenda sea ayudar a los promotores inmobiliarios a no recortar sus escandalosos márgenes a pesar de verse obligados a bajar los precios para que “la oferta y la demanda se adapten”. ¿No dijo Guillermo Chicote, presidente de los promotores españoles (esos que decían en abril que el precio de los pisos ya había tocado fondo), que antes que bajar los precios de los pisos un 30% se los regalaba al banco? Toda una declaración de fé en el mercado… Yo no pienso comprar hasta que tú bajes el precio, y antes de bajar el precio tú prefieres regalárselo al banco. Me explique la ministra cómo va a conseguir entonces el objetivo de adaptar la oferta y la demanda.
Sin embargo, Corredor ha asegurado que “no es una buena noticia” que se desplome un valor “que ayuda al ahorro familiar”, en referencia a los pequeños inversores que habían apostado por el ladrillo para depositar sus ahorros.
Menos lloros. Mientras no vendan, no pierden dinero, y si han apostado por el ladrillo para depositar sus ahorros, entiendo que se trata de una inversión a muy largo plazo (no en vano, para pagar una hipoteca hacen falta más de 25 años… ). Si no, no estamos hablando de “pequeños ahorradores”, sino de especuladores. Que alquilen los pisos que tienen vacíos. Y a los pasapiseros, enjuiciamiento por el delito de maquinación para alterar el precio de las cosas.
Preguntada sobre la posibilidad de que aumente el plazo de las cuentas ahorro vivienda, medida que la ministra calificó ayer de “razonable” ( … ) sobre todo para las familias a las que el banco no les concede una hipoteca.
¡Qué manía con las familias! Querida Ministra, la cuenta vivienda es un producto financiero destinado sobre todo a la juventud para incentivar el ahorro gracias a las desgravaciones fiascales, hasta ahora durante un plazo máximo de 4 años, para comprarse su primera vivienda. Eso de aludir constantemente a las familias cada vez que hablamos de economía es un recurso lacrimógeno que empieza a cansar.
Respecto al actual nivel del Euríbor, la ministra ha mostrado su confianza en que el indicador “se sitúe en los parámetros normales de referencia con el tipo de interés fijado con el Banco Central Europeo (BCE)”, lo que “bajará inmediatamente las cuotas hipotecarias“.
Bueno, pues tampoco. Las cuotas hipotecarias no bajarán “inmediatamente”, porque se revisan, dependiendo de la hipoteca, por períodos de 6 o 12 meses. Por lo tanto, supongamos que a mí me actualizaron los tipos de interés el mes pasado, y que HOY baja el euríbor 0.5 puntos. Esta bajada yo no la veré reflejada en mis cuotas hipotecarias “inmediatamente”, sino en la próxima actualización de tipos de interés (dentro de 6 meses o quizá dentro de un año), y eso suponiendo que durante los próximos meses el euríbor permanezca estable, lo que es mucho suponer teniendo en cuenta que se negocia a diario.
Y a propósito: no os fiéis de los que dicen que con una alza de + 0.xx del euríbor, se verán incrementadas las cuotas de la hipoteca en nosécuantos leuros, porque también es falso: las variaciones del euríbor afectan de forma diferente dependiendo del % de capital y el % de interés que componga la cuota mensual. Al principio de la vida del crédito hipotecario la cuota mensual que se paga es prácticamente todo intereses y una mínima parte capital; y, conforme avanzan los años, de cada cuota se paga más capital y menos intereses, siendo las últimas cuotas prácticamente todo capital y una mínima parte de intereses. Esto significa que si tienes tu hipoteca contratada hace poco tiempo, las variaciones del tipo de interés te afectan con mucha mayor intensidad.
Lo siento, pero lo que sí es un drama es que la vivienda se haya convertido en un lujo, cuando es un derecho constitucional. Y en esta situación a la que hemos llegado, lo que requiere la ciudadanía son dirigentes capaces, y no una ministra que no tiene clara la diferencia entre precio y valor, que no entiende cómo afecta el interés variable a las hipotecas y que, si me apuras, no tiene demasiado claros los objetivos del ministerio que dirige. No vamos bien.
También te puede interesar:
Guardado en Crisis, Economía, Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Política (general), Vivienda | 9 comentarios »
Refundar el capitalismo sobre bases éticas 20 de Octubre de 2008
Ante la crisis financiera internacional, Sarkozy propone refundar el capitalismo “sobre bases éticas”, entiendo que con la intención de que no se produzcan nuevas crisis a consecuencia de la especulación y la asunción de riesgos excesivos.
Dejando aparte el hecho (históricamente demostrado) de que un capitalismo sin crisis periódicas es como un mar sin olas, que yo sepa, en la base del capitalismo está la obtención del máximo beneficio. Punto. ¿Refundar el capitalismo sobre bases éticas? ¿Cómo? Se me ocurren algunas ideas:
- Redistribución de la riqueza vía impuestos
- Protección a los más desfavorecidos por el propio sistema (desempleados, enfermos, ancianos, etc.)
- Igualdad de oportunidades vía educación pública universal y de calidad
- Sindicatos fuertes con poder de negociación equiparable al de los empleadores, que protejan los derechos laborales de los trabajadores
¿Es en este tipo de cosas en las que Sarkozy estaba pensando cuando afirmó que había que refundar el capitalismo sobre bases éticas? Pues le diré una cosa, eso ya está inventado: se llama socialdemocracia.
También te puede interesar:
Guardado en Buenas noticias, Crisis, Economía, Política internacional | 4 comentarios »
La Bolsa como indicador de… ¿qué? 16 de Octubre de 2008
Estoy francamente sorprendida de comprobar cómo, para los medios de comunicación españoles, la medida de lo buenas o malas que son las medidas adoptadas por los gobiernos para afrontar la crisis se encuentra en la evolución de las Bolsas europeas o del Íbex a lo largo del mismo día o del día siguiente. Así amanezcan las bolsas al alza o a la baja, así de buenas o malas habrán sido las medidas adoptadas el día anterior, y en consecuencia nos desayunamos cada día con el dato de la subida o bajada de los principales índices mundiales: que si el Ibex 35 tiene la mayor bajada de su historia, que si el Dow Jones se ha pegado un batacazo, que si el Nasdaq mantiene el tipo pero baja también…
El razonamiento que siguen viene a ser el siguiente: Si la Bolsa subió ayer, es que las medidas tomadas por los gobiernos el día anterior fueron buenas. Si baja, es que fueron malas. El mercado de valores se erige, verbigracia de la prensa “seria”, como juez supremo de las decisiones en materia económica tomadas por los gobiernos para luchar contra la crisis.
Un razonamiento bastante simple (no soy quien para criticar el nivel de los periodistas de economía en la prensa generalista: ya se encarga Marc Vidal de ponerlos a parir). Sospecho que el hilo argumental que siguen los redactores de economía viene a ser algo parecido a esto:
Premisa 1: El principal problema de la crisis financiera consiste en la falta de confianza.
Premisa 2: Las medidas que los distintos gobiernos están tomando se encaminan a incrementar o mantener el nivel de confianza.
Premisa 3: Las Bolsas internacionales son un buen termómetro del nivel de confianza
Conclusión: la evolución de las bolsas nos da la medida de lo buenas o malas que son las medidas que están tomando los gobiernos en lo referente a la crisis.
Lo que yo cuestiono, está claro, es la exactitud de la premisa número 3, al menos a tan corto plazo. Los movimientos de las Bolsas, en un periodo de tiempo tan corto, no miden el nivel de confianza generado por las medidas adoptadas, sino las expectativas acerca de cómo reaccionarán el resto de actores en los mercados ante las medidas adoptadas. Es decir, las bolsas no refrendan la utilidad o no me las medidas adoptadas por los gobiernos, sino que, a tan corto plazo, no representan más que las expectativas a corto plazo de la evolución de la propia bolsa, en una endogamia que no tiene por qué necesariamente guardar relación con el estado anímico de la ciudadanía en general, ni con la confianza que nos merezca al común de los mortales nuestros sistema financiero. Es especulación pura y simple, y poco o nada tiene que ver con el clima de confianza general.
¿Queréis saber qué dato del mercado de valores _creo yo_ que sí está íntimamente relacionado con la confianza? Los planes de pensiones que invierten en renta variable, en contraste con los de renta fija. Creo que esos sí son un buen indicador que reflejan el nivel de confianza en el futuro de la economía a largo plazo, si es que queremos utilizar los datos de la bolsa como indicativo, pero claro, la evolución de la composición en % de renta fija y renta variable sobre el total en los planes de pensiones no se obtiene tampoco de un día para otro, con lo que los medios de comunicación se quedarían sin titulares impactantes.
También te puede interesar:
Guardado en Crisis, Economía, Medios de comunicación | 5 comentarios »
Dudas sobre la garantía estatal de los préstamos interbancarios 13 de Octubre de 2008
Si, como afirma Egocrata, el principal problema de la crisis financiera actual consiste en que el mercado de créditos interbancarios está completamente parado porque nadie se fía de nadie, es decir, los bancos no se atreven a prestarse dinero entre ellos porque nadie sabe hasta qué punto están afectados los demás por “activos tóxicos”, que los diferentes Estados de la Unión Europea ejerzan de avalistas de los propios bancos, garantizando los préstamos interbancarios parece, a bote pronto, una buena idea.
No obstante, hay algo que me preocupa, y que Antonio Flórez resume en una pregunta retórica: ¿Qué saben ellos que no sabemos nosotros? O, dicho de otra manera: si los bancos no se fían entre ellos, y por tanto no se atreven a prestarse dinero unos a otros, cabe suponer que su desconfianza se basa en razones objetivas (ítem más: ¿acaso los que manejan el dinero no _deberían_ basar en razones objetivas cualquier maniobra que realicen, por especulativa que sea?). Luego, si no se fían unos de otro, ¿por qué el Estado, con el dinero de todos, _sí_ debería fiarse?
Me preocupa que garantizar los préstamos que los bancos, hoy por hoy, no se atreven a hacerse entre ellos, sea un juego de alto riesgo, garantizando operaciones especulativas peligrosas que en condiciones normales y sin red no se atreverían a realizar.
Cierto es que actualmente, aunque en otro plano, el Estado ya se constituye en garante en operaciones de alto riesgo que la empresa privada no se atreve a asegurar, por ejemplo mediante el Consorcio de Compensación de Seguros, que podríamos decir que es una aseguradora pública para “conductores de alto riesgo” a los que ninguna aseguradora privada quiere como clientes. Así pues, esta propuesta de garantizar los préstamos interbancarios no está muy lejos de un procedimiento que es práctica habitual en España. Y además, es una medida que contribuirá a relajar tensiones en el mercado interbancario, a que se restablezcan los flujos de capitales entre entidades financieras y, cabría suponer, a que el mercado del préstamo a particulares y empresas se reactivara, si bien con muchas más garantías de las que eran necesarias hasta hace unos meses (todo lo cual ya me parece bien).
Sin embargo, no puedo quitarme de encima esa desazón que me produce el pensar que tal vez el Estado pueda estar avalando con dinero público más operaciones de alto riesgo que sería sano para todos que no se produjeran… De hecho, quizá habría sido mucho más sano para todos que no se hubieran producido las operaciones de alto riesgo que nos han llevado a esta situación, pero eso ahora ya no podemos borrarlo. ¿Quizá sí podamos evitar que ocurra de nuevo? No lo sé. Mi cínica interior lo duda bastante. Estoy preocupada.
Y, ya puestos, me preocupa que Marc Vidal refrende mis propias dudas sobre los fondos de garantía.
También te puede interesar:
Guardado en Crisis, Economía, Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Política (general), Política internacional | 3 comentarios »
Dudas que me plantea el incremento del fondo de garantía 8 de Octubre de 2008
Vale, en vista de cómo está el patio, el Gobierno ha aumentado la garantía de los depósitos bancarios de 20.000 a 100.000 euros. En cristiano: hasta hace un par de días, cada persona podía recuperar el dinero de sus cuentas bancarias hasta un máximo de 20.000 euros de cada entidad que quebrara; en cambio, con el aumento de la garantía de los depósitos, ahora podrán cobrar hasta un máximo de 100.000 euros por persona y entidad que se vaya al garete. Al menos, en teoría.
Bien, pues esta medida me plantea una serie de dudas, principalmente porque está pensada para mantener o recuperar algo tan etéreo como es la confianza de los ahorradores, y cuando se trata de obtener resultados “en el plano psicológico“, como en este caso en que el objetivo es “reforzar la confianza“, podemos encontrarnos con que las medidas adoptadas se dan hostias con la realidad, como cuando pretendemos que alguien se tome un placebo para que se sienta mejor, pero mientras la enfermedad sigue avanzando. Que es ni más ni menos que lo que me preocupa en este caso.
¿Cómo funcionaban los fondos de garantía hasta ahora? Básicamente, con dinero que aportaban las propias entidades bancarias y que NO se tocaba, y que estaba guardado a buen recaudo, y en caso de quiebra de una entidad, los ahorradores tenían ese dinero garantizado. Es decir, el dinero se aportaba al fondo de garantía durante el normal funcionamiento de cajas y bancos, por lo que se trata de fondos aportados _antes_ de que la entidad en problemas quiebre. Por eso constituyen una garantía, porque no hay que reclamar ese dinero después de que la banca haya quebrado, sino que el dinero de los ahorradores había sido retirado de la circulación y guardado previamente por las entidades. Hasta aquí, me siguen, ¿verdad?
Bien, pues si ese fondo de garantía se aumenta de 20.000 hasta 100.000 euros, aquí tenemos dos posibilidades:
Posibilidad 1: que sean las propias entidades bancarias quienes sufraguen este incremento de la garantía de los depósitos. Por lo que he podido leer, no será así, dado que esto afectaría negativamente a la liquidez de las propias entidades bancarias, que reaccionarían lógicamente restringiendo todavía más el crédito al tener menos dinero para prestar (pues tendrían que dedicar una parte mayor de los fondos depositados en sus cuentas para el fondo de garantía).
Posibilidad 2: Así pues, si no son las entidades bancarias quienes aumentarán el fondo de garantía, alguien tiene que hacerlo. ¿Quien? El Estado. Es decir, que el gobierno garantice los fondos de garantía, lo que me parece un recurso retórico curioso (pero ¡oye! todo sea por aumentar la confianza. Si cuela…![]()



