Oh, My God! He creado un monstruo!! 6 de Noviembre de 2008
Sin intención de hacer leña del árbol caído, me imagino que algo así debió pensar McCain, según cuentan, cuando Sarah Palin manifestó hace unos días su convicción de llegar a presidenta dentro de 8 años a un imitador de Nicolas Sarkozy. Parece ser que esta declaración de intenciones no gustó nada en el equipo de campaña de McCain, y el propio candidato republicano vio con malos ojos la ambición de su segunda de abordo, prácticamente una desconocida hasta que él la nombró candidata a vicepresidenta.
Y a mí, que no comulgo precisamente con los principios de Sarah Palin, me parece de una hipocresía pasmosa por parte de McCain y su equipo que primero la nombren candidata a vicepresidenta y luego esperen que se quede calladita y no demuestre la más mínima ambición sin que le den permiso primero. ¿Acaso debe conformarse con el papel que le asignen los que mandan, como si de un maniquí se tratara? Está claro el papel que le han otorgado a Sarah Palin en la campaña electoral de McCain: mujer florero que acompaña al hombre importante y solo se pronuncia cuando se lo mandan, sin ambición propia. Y con un presupuesto para ropa, maquillaje y peluquería prácticamente ilimitado.
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Placer culpable: literatura romántica 4 de Noviembre de 2008
Preludio del debate sobre pornografía vs. novelas románticas iniciado en Facebook por César Usan. Como hoy está todo el mundo liado con las elecciones presidenciales en Estados Unidos, es un buen momento para salir del armario ya que nadie se va a enterar, y admito que me gustan las novelas románticas, el género conocido como “chick-lit”.
Para quien no tenga muy claro en qué consiste el género chick-lit, os pondré brevemente en antecedentes: se la conoce popularmente como “esa clase de literatura para mujeres, escrita por mujeres“. Más o menos como el Cosmopolitan, pero en tapa dura, con más páginas y sin fotos (no sé qué pensará la audiencia, pero yo tengo serias dudas de que el Cosmo realmente esté escrito por mujeres:más bien parece escrito por un comité de hombres profundamente misóginos que se hacen pasar por mujeres liberadas… más o menos como este tipo de libros que César se niega a considerar “literatura”
.
Sin embargo, la descripción popular de libros para mujeres escritos por mujeres dice poco de la naturaleza de este “género literario” (ejem!). Se trata de novelas bastante cortas, que se leen rápido y con relativa facilidad, sobre mujeres con una vida típicamente fashion. Los personajes protagonistas son mujeres habitualmentebastante superficiales, con trabajos de esos que los hombres “yo no soy machista pero” considerarían adecuados para las mujeres, que coinciden poco más o menos con los que comercializa la Nintendo DS para formar a las mujeres del futuro ya desde niñas, para que sepan desde bien pequeñas el papel que les corresponde en este mundo: diseñadora de moda, veterinaria, peluquera, cocinera o mamá (brrrrr!!!). Añádele a ese repertorio trabajar también en una revista, femenina por supuesto, pero no como periodista sino como subdirectora por lo menos, y tendrás cubiertas casi todas las posibilidades de empleo de las protas de estos “chorri-libros”. Cuando algún personaje femenino y secundario tiene una carrera que exige titulación universitaria, como abogada por ejemplo, suele ser una abogada que sólo lleva casos de mujeres puteadas por los hombres, y ella misma es o lesbiana, o divorciada resentida con odio visceral hacia todos los hombres del mundo, o ambas cosas a la vez. Vaya panorama.
Normalmente, las tramas suelen girar en torno a dos líneas básicas: si la protagonista tiene una carrera de éxito (en uno de esos empleos aptos para mujeres, claro) con una vida frívola y muy fashion trufada de ropa cara y fiestas guays, lo que busca es tener una pareja porque sin un hombre a su lado sienten que les falta algo y que sus vidas no están completas siendo solteras; en cambio, si la protagonista está casada con un hombre maravilloso y tiene unos hijos preciosos y dedica su vida a ejercer de perfecta ama de casa, lo que busca es un empleo, no para autorrealizarse profesionalmente, sino para entretenerse en algo y salir del aburrimiento de sus vidas, muy en plan “Avon llama a su puerta“ (la carrera de éxito profesional en estos casos siempre y sin excepción pertenece al marido).
Con estos mimbres, es evidente que sólo puede tejerse un cesto plagado de tópicos machistas, y efectivamente, así es: tenemos mujeres con graves desórdenes alimenticios que se presentan como un éxito de su tremenda fuerza de voluntad, historias que promueven la anorexia como algo deseable, protagonistas para las que una talla 38 equivale a un grave problema de sobrepeso y para las que la belleza y el aspecto físico es lo más importante, pasando a un muy segundo plano aspectos como la inteligencia, la cultura general o la formación académica. Con todo lo que llevo dicho hasta ahora, ¿todavía os sorprende que crea que estos libros en realidad no están escritos por mujeres, como se nos quiere hacer creer, sino por hombres misóginos que quieren hacerse pasar por mujeres post-feministas?
Y, sin embargo, algo tienen estos libros porque enganchan, son poderosamente adictivos y parece que tienen un considerable éxito entre el público femenino. Se trata de literatura de evasión, donde todo acaba bien, los villanos reciben el castigo que se merecen y la protagonista siempre acaba liada con el príncipe azul, a pesar de todo. Si hasta yo, que me considero una feminista recalcitrante, he caído en sus garras y los leo con una mezcla de asco y deleite, ¿dónde radica su poder de atracción? No lo sé, la verdad. Son historias más o menos cercanas (si hacemos abstracción de lo forzado de los personajes, claro), sin una moraleja final, lo cual es de agradecer (por otra parte, tampoco es necesaria una moraleja final, porque recorre todo el libro de principi a fin), las situaciones descritas son divertidas y las exponen en un tono desenfadado, y muchas de nosotras nos podemos sentir identificadas en mayor o menor medida con la protagonista a la que la devora la ansiedad por esa llamada que nunca llega, o que se siente humillada por una jefa negrera, por ejemplo. ¡Ojo! Hablo de situaciones puntuales descritas, porque identificarse casi plenamente con las protagonistas de estos libros podría considerarse una seria patología clínica: el síndrome de Victoria Beckam, creo que lo llaman.
Yo utilizó estos “chorri-libros” para desconectar en épocas de stress, aunque a veces es peor el remedio que la enfermedad: desconecto el modo “políticamente comprometida“, pero activo el modo “feminista mitinera plasta” y le caliento la cabeza a Joan con mi dignidad ofendida por los tópicos machistas que me salen al paso en esos libros supuestamente inofensivos.
¿Por qué lees esos libros, si no te gustan y encima te ponen de mala leche?
Pues es una buena pregunta, porque a pesar de todo lo que he dicho antes, ¡me gustan estos libros! No puedo entenderlo. Hay quien dice que son el equivalente alimenticio al chocolate: consumo rápido y satisfacción inmediata, pero cero nutrientes. No es una mala metáfora, pero me preocupa lo de la satisfacción rápida, porque creo que son altamente perjudiciales para la salud. Hay que leerlos con la suficiente distancia higiénica para que no penetren en una todos los tópicos machistas que destilan, o la toxicidad de estos chorri-libros puede provocar daños irreparables. No obstante, tomados con la suficiente distancia, tengo que confesar que son divertidos y entretenidos para pasar el rato y no pensar demasiado.
Ahora bien, y he aquí donde quería llegar con todo esto: a pesar de todo lo dicho anteriormente, de esas sutiles (o no tan sutiles) demostraciones despiadadas de lo que se espera de una mujer del siglo XXI, el grueso de la argumentación, la propia novela rosa, el mundo de fantasía y el hecho de que siempre acaben bien, que la protagonista siempre consiga al amor príncipe azul y la relación sea un cuento de hadas… todo eso, las lectoras fieles de este tipo de novelas sabemos que no es verdad, que es un mundo de fantasía y punto. Quiero decir con esto, en contra de la argumentación propuesta por César, que la novela romántica no contribuye a generar falsas expectativas en las mujeres que aspiran a la relación ideal y a vivir en un mundo de color de rosa: no, las aficionadas a este tipo de lecturas sabemos perfectamente que el príncipe azul ronca, que se afeita y deja pelos en el lavamanos, que se ducha y deja las toallas húmedas encima de la cama y, en definitiva, no aspiramos a la relación ideal influidas por estas historias, sino que tenemos perfectamente claro que, aunque sean un placer malsano, son ficción.
Y mañana, más sobre pornografía vs. novela romántica, y aquéllo que realmente genera falsas expectativas en las mujeres respecto a las relaciones amorosas: los cuentos infantiles. Que el post de hoy ya me ha quedado bastante largo.
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Que alguien me lo explique, porque no lo entiendo 16 de Septiembre de 2008
Como no logro entenderlo, ¿me podría alguien explicar por qué en las tiendas de ropa para ADULTAS puedes encontrar pantalones de la talla 32 (!!!!!), que debe corresponder calculo que a la cintura de una niña de 10 años, pero te las ves y te las deseas para encontrar algo de la talla 40, que se corresponde con la de una mujer de caderas mediterráneas?
Si tuviera fuerza de voluntad suficiente, me hacía anoréxica, aunque solo fuera para saber por una vez qué se siente al ponerse unos tejanos por debajo de la talla 36 después de la adolescencia.
Como ha dejado escrito en su blog Ana Concejo: Es el momento de reivindicar nuestro cuerpo y nuestra salud, porque la anorexia y la bulimia son la fórmula exacta para vivir en una permanente infelicidad. Y añado de mi cosecha: que no nos lo pongan más difícil aún, complicándonos la vida para encontrar ropa en cualquier tienda, que si tienes una 40 tienes que empezar a frecuentar las tiendas de “tallas especiales”, es que algo no se está haciendo bien. ¿Qué ganan limitando las tallas de esas tiendas a unas medidas casi casi irreales? ¿Bajar la edad de su público objetivo?
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¿Una mujer embarazada, en el Ministerio de Defensa? 16 de Abril de 2008
Vaya por delante que me cuesta entender los motivos políticos y prácticos del nombramiento de Carme Chacón como Ministra de Defensa. Desde un punto de vista puramente mediático, lo entiendo, pero no logro ir más allá.
Ahora bien, que no entienda las razones del nombramiento de Chacón como Minisra de Defensa no significa necesariamente que entienda las críticas que se le dedican.
Desde un punto de vista puramente pragmático (es decir, machismo encubierto de “yo solo miro que sea práctico“
, los críticos con el nombramiento argumentan:
No es conveniente que una mujer embarazada se haga cargo del Ministerio de Defensa, por si hay una emergencia nacional, y resulta que la Ministra está de baja por maternidad, o se encuentra indispuesta a causa del embarazo. Un retraso simplemente de horas en un momento crítico puede costar muchas vidas humanas.

Ajá, muy bien. Suena razonable, ¿verdad? El razonamiento implícito es evidente: la persona que ostente la titularidad del Ministerio de Defensa tiene que estar al pie del cañón 24 horas al día, 7 días a la semana. Por el mismo precio, podrían añadir que cuando una mujer se encuentra con el síndrome premenstrual, las posiblidades de que ordene al ejército invadir Polonia se multiplican por 1.000, por lo que una mujer nunca debería estar al frente de los ejércitos. Total, ya metidos en harina, ¿para qué cortarse en lo políticamente correcto? Jordi Perales responde a esta última cuestión:
Si un hombre llega a la pitopausia, ¿no puede decidir invadir Bagdad? ¡Ay, calla, que eso ya lo hizo alguien!
Bien, me gustaría preguntarles a quienes sostienen esa disponiblidad 24/7 que la Ministra de Defensa no puede garantizar por su estado de gestación, si realmente se han planteado si existe alguna persona humana capaz de garantizar esa disponibilidad total, al margen de enfermedades o cualquier otra contingencia común. Más aún, les preguntaré a los que se oponen a que una mujer embarazada ostente el mando democrático de las fuerzas armadas, ¿qué opinarían si el titular fuese un hombre, un Ministro de Defensa como se ha hecho toda la vida, y tuviese que ser operado de próstata, por ejemplo? ¿Entonces no pasaría nada? ¿No importaría que se desatase una crisis nacional, y el Ministro estuviera en el quirófano, en el post-operatorio, o de baja médica?
Alibamor cree que, en ese caso, simplemente no ocurriría nada.
David, de Testigo para la Acusación, responde que en el caso de que el hipotético Ministro tuviese que ser operado de la próstata:
Sería todo un machote!!! Defensa funcionaría hasta con el ministro anestesiado!
Y Jordi Perales, con mucho sentido común, dice (1 y 2):
Hay una cosa que una ministra de defensa no puede tener y un ministro de defensa si. Dos cojones, pero resulta que no sirven de mucho a la hora de tomar decisiones, incluso a veces estorban. Casi mejor ministra que ministro.
Charro Azul, en cambio, me echa en cara que la comparación entre un embarazo y un problema de próstata huele a demagogia.
Pero le respondo que no estoy comparando un embarazo con un problema de próstata: Estoy comparando una baja típicamente femenina (por maternidad) con una baja típicamente masculina (por una operación de próstata), y que lo que huele a demagogia es que digan que una mujer, por el hecho de estar embarazada, no puede desempeñar el cargo para el que ha sido nombrada. Ese tipo de argumentos, precisamente, justifica a los que despiden a una mujer tras enterarse de que está embarazada (aunque ese tipo de despidos sean nulos, pocas lo denuncian), o bien directamente no contratan o no promueven a cargos de responsabilidad a mujeres que hayan manifestado su intención de tener hijos en el medio plazo. No es extraño, se dan casos de técnicos de Recursos Humanos que directamente lo preguntan en las entrevistas de trabajo.
Como me dijo Felipe Morales,
Los átomos se desintegran, los prejuicios no.
Si algo tiene el nombramiento de Carme Chacón como Ministra de Defensa es la ejemplaridad a la que Zapatero aludía en la rueda de prensa en la que informó de la nueva composición de su gabinete. Predicar con el ejemplo, no hay lugar ni puesto de responsabilidad que una mujer no pueda desempeñar, por muy embarazadísima que esté.
Nota a pie de página: En días así, resulta mucho más evidente que twitter es conversación.
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Duda: ¿se puede apostatar después de haberte casado por la Iglesia? 18 de Marzo de 2008
Tengo una duda importante: me caso por la Iglesia el 28 de junio de este año, es decir, dentro de poco más de 3 meses, y no sé si después de haber pasado por el altar me estará permitido apostatar o no.
Sí, ya sé lo que me váis a preguntar: si quieres apostatar, ¿por qué cxxo te casas por la iglesia? De hecho, Mireia fue la primera en decirme que eso es perpetuar una instituación en la que no crees y que además es altamente perjudicial para la independencia de la mujer, y lo tengo muy presente.
Pero casarse es cosa de dos, como todo en pareja, y en ocasiones cede una parte y en ocasiones cede la otra, y en otras ceden ambos para llegar a un punto intermedio. Sobre la boda, él no contemplaba otra alternativa que por la Iglesia (supongo que porque asociaba casarse por lo civil a hacerlo en un despacho gris del ayuntamiento o del registro civil, y en eso tiene razón, a mí tampoco me hace gracia, pero ¿y en el jardín del restaurante, al aire libre? eso ya es otra cosa…
, y tengo que admitir que a mí toda la parafernalia del asunto me hace gracia, así que ¿por qué no? La verdad es que me lo estoy tomando con mucho humor, no consigo disociarlo de la preparación de un carnaval o una gran fiesta, y me lo estoy pasando bomba.
Pero las consecuencias que tendrá esto para los que viven del negocio de la fé me preocupan. Consolarme pensando que un grano no hace granero no oculta la profunda incoherencia de lo que voy a hacer, partiendo ya de la base de lo asimétrico de los planteamientos de ambas partes: para el cura que me casa, es una muestra de mi fe que le permitirá engordar el censo de cristianos católicos del que pervive la idea de que la religión católica es la más numerosa en España; para mí, es una especie de carnaval, una fiesta con una parafernalia curiosa, y también un convencionalismo social y una forma de darle una alegría a mi madre, que se emocionó al verme vestida de blanco por primera vez.
Me cabrea que se aprovechen de mí para obtener beneficios, que presupongan por qué hago algo (vale, sí, ya lo sé, no es excusa), así que estoy planteándome dejar claro que NO comulgo con la Iglesia católica y sus postulados reaccionarios, apostatando. Pero, eso sí, después de la boda, para poder darles el capricho a mi novio, a mi familia y a la suya. ¿Incoherente? En parte sí, para ser coherente conmigo misma no debería prestarme a ese juego y directamente decir que NO, que no me caso por la Iglesia porque me parece una institución retrógrada que discrimina y humilla a la mujer (y ya veremos cuando nos toque pasar por el cursillo prematrimonial…
. Pero como dije más arriba, la pareja es cosa de dos, y en ocasiones toca que ceder, y ser razonablemente coherente. A ver cómo me las apaño para cuadrar ambas cosas.
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Convivir en pareja es más sano con una habitación para mí sola 15 de Marzo de 2008
Atención! En este post abuso sin compasión de las fotos.
Después de que Joan se apropiara con sabadosidad y alevosía de mi habitación de estudiar, mientras yo estaba en Madrid entretenida sacándole la lengua al presidente, decidí que necesitaba con urgencia arreglar la otra habitación para mí sola, pues es una pena que estuviera muerta de asco ejerciendo de almacén de los muebles de mi pisito de soltera. Además, es la segunda habitación más grande de la casa, no tenía sentido desaprovecharla. Así que Joan y yo hicimos un pacto: yo me quedo con la habitación grande para estudiar, me monto mi despachito allí, si él me ayuda a montar el escritorio.
Mi anterior habitación de estudiar, ahora okupada por Joan. Conformaros con esta idílica imagen, hacedme caso: es mejor para vuestra salud mental que no veais como está ahora…
Habitación grande con los muebles de comedor de mi apartamento de soltera
Y ayer nos pegamos la gran paliza, que montar un mueble de Ikea parece fácil, pero estos suecos son muy mala gente, que os lo digo yo. Han planificado cuidadosamente un método de tortura por la vía, primero, de tratarnos como hamsters enjaulados en sus tiendas, haciéndonos recorrer toda la exposición por un camino marcado del que no nos podemos salir; después, poniendo publicidad incluso detrás de las puertas de los lavabos, que ya hay que tener mala leche, ni un momento de relax íntimo tiene una en esas malditas tiendas; después, otra tortura ingeniándotelas para meter todas las cajas en el coche, menos una, que no cabe; y, por último, la tortura definitiva: montar los muebles.
Montar unos muebles de Ikea NO es tan fácil como te cuentan
Después de la gran paliza que nos dimos ayer por la noche montando muebles (sobre todo Joan: yo solo ejercí de competente pinche), el escritorio nuevo quedó razonablemente bien montado, y me he podido dedicar a enchufar el ordenador y sus mil gadgets, montar un lío tremendo de cables debajo de la mesa (que he conseguido arrinconar para que no molesten), poner en peligro la seguridad de todo el edificio conectando como cien enchufes en una sola toma de corriente, y llenando el espacio de trabajo, que ahora es grande y cómodo, con mil chorradas, muñequitos y peluches varios.
Y además me cabe mi querido sofá amarillo, que ha venido conmigo de casa en casa desde que me fui a vivir sola, y en el que podré tumbarme a leer a solas, o ver la tele a mi aire sin tener que compartir el mando a distancia ni pactar el canal y el tiempo de visualización. ¡Ah, la libertad está hecha de pequeñas cosas!
¿No fue Virginia Wolf quien dijo que una mujer debería disponer de su propio dinero y su propia habitación? Desde luego, mi experiencia viviendo en pareja me lleva a concluir en la misma dirección: es mucho más sano para la pareja (y para mí misma) tener mi propia habitación, conservar mi espacio vital, donde poder pensar con traquilidad, relajarme, leer, escuchar música, ver la tele, y disfrutar de mi mundo interior en soledad, algo que se agradece de vez en cuando.
Recuerdo cuando empezamos a vivir juntos, no hace tanto, en mi apartamento de 40 metros cuadrados y una sola habitación, compartíamos incluso la mesilla de noche. Era agradable y romántico, muy bonito, pero también había momentos en que me subía por las paredes, necesitaba una desconexión y no encontraba espacio donde tener un rato de soledad, y eso en mi opinión debilita mucho a la pareja: estaba nerviosa, arisca y de mala leche, y a él le costaba entender el motivo, especialmente cuando nunca ha vivido solo. Con el cambio de piso la cosa fue mucho mejor, ahora tenemos tres habitaciones y un comedor enooooorme, y un sofá mucho más grande en el que espatarrarme a ver la tele y hacerme la dueña del mando a distancia aprovechando los momentos en los que Joan se mete en la habitación a jugar al ordenador. Pero aún así continuaba echando en falta mi espacio propio. Y ahora ya lo tengo, montado y organizado a mi gusto.
Ya solo me falta tener un cacharro wifi de esos para tener internet en mi habitación y conectarme con el mundo exterior. Creo que iremos a comprarlo esta tarde, a ver si hay suerte y ya dejo montado mi nuevo despachito. De momento, me conformo con usar el portátil para postear y subir fotos, aunque ya me lo están reclamando.
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Maldita incoherencia y maldita hipocresía mía 23 de Noviembre de 2007
Arrastro un cansancio tremendo estos días. Llevo unas semanas de agotamiento extremo, con stress laboral y personal. Este es ya el tercer sábado seguido que me toca trabajar, con el agravante de que el domingo también lo trabajaremos; el sábado pasado además de madrugar para ir a currar un par de horas, nos fuimos a la feria de Bodas y Bodas y nos pasamos toda la tarde allí de un stand a otro; el sábado que viene también me toca trabajar; puntualmente entre semana he tenido que ir de formación a ciudades alejadas de mi casa (es lo que tiene haberse ido a vivir al culo del mundo a cambio de una piscina comunitaria), ayer además tuve formación en Sant Quirze con una manada de adolescentes hiperactivos, y después ejecutiva en la agrupación hasta casi las 12 de la noche… ¡Salvar el mundo es agotador!
En fin, que estoy para el arrastre y la fiesta no ha hecho más que empezar, la casa está hecha una pocilga y si me descuido no nos queda ropa limpia que ponernos ni comida no-intoxicable en la nevera que llevarnos a la boca. Un drama. Si sigo a este ritmo, voy a palmar sin darme cuenta.
Y lo peor es que aún no estamos casados y ya me siento una mala esposa por no tenerle las camisas limpias, los calcetines emparejados, la cena preparada y coserle los botones cuando me lo pide. Cuando ayer me dijo que le había llevado unas camisas a su abuela para que le cosiera un botón a cada una, creo que le habría ahogado con las mangas. Me sentí humillada y derrotada. Y asqueada de mí misma. Asqueada de mí misma como mujer por no haber sabido cumplir, y asqueada de mí misma como feminista por creer que cumplir era mi obligación. Cuando me dijo que no quería que nuestros hijos tuvieran una madre ausente, ya me acabé de hundir en la misera de mi condición de mujer, esposa, futura madre y trabajadora.
Él es un pequeño desastre, un terremoto que por donde pasa deja huella, y encima está todavía muy enmadrado, su madre se lo ha hecho TODO toda su vida y él, aunque está poniendo de su parte todo lo que puede (está aprendiendo a cocinar, y la limpieza de la cocina en general la tiene bastante controlada), aún tiene mucho que aprender en cuanto a convivencia y vida independiente. Básicamente, que la ropa no tiene patitas para irse sola a la lavadora, y que si uno no pone de su parte para no ir tirándolo todo, luego no se nos amontona… Y esas cosas. Pero me culpo a mí misma por no estar disponible cuando la casa me necesita (¡ojo! no él: la casa, que está hecha un desastre), por no tener las energías suficientes de ponerme a recojer cuando llego del trabajo, por no llegar a tenerlo todo bajo control, por mi falta de energías…
Quedamos en que nos repartiríamos las tareas del hogar entre los dos, pero ahora veo que lo que eso quería decir es que nos pondríamos los dos a la vez a hacer las tareas del hogar, y si he llegado a casa a las 11 de la noche y él lleva allí desde las 7, yo esperaría que hubiera hecho algo, y él no se ve capaz de ponerse solo, le supera y necesita que me ponga con él para que no se le haga tan pesado. Total, que si yo no tengo energías, las cosas en mi casa no se hacen, porque tenemos que hacer las tareas del hogar los dos juntos. Debí leer la letra pequeña antes de firmar ese contrato.
A veces me odio a mí misma por ser una femenista recalcitrante y a la vez sentirme presa de estos convencionalismos sociales que me provocan sentirme fatal por no ser una buena esposa como se esperaría de mí. Malditas contradicciones. Maldita incoherencia. Maldita sociedad y malditos estereotipos interiorizados que me encadenan. Maldita hipocresía la mía.
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No era así como lo planeamos 13 de Agosto de 2007
Hace unos días charlaba con una amiga sobre el desconcierto que nos produce la manera de vivir de la nueva generación, esas ansias por querer vivir rápido (¿y morir joven?), de querer probarlo todo cuando apenas son unos niños, a diferencia (quizá) de la nuestra, en la que los niños seguían siendo niños aunque con ganas de ser mayores. Hoy en día, según su percepción, es algo habitual que las niñas pierdan la virginidad a los 13 años, que se produzcan cada vez más abortos en menores por embarazos no deseados, y que niños y adolescentes se estrenen en el uso de las drogas a edades cada vez más espectacularmente tempranas. Ella llega a la siguiente conclusión:
Desde que trabajo en un lugar de ocio me doy cuenta que quien educa hoy en dia no son los padres sino la Tv, los videojuegos, el dinero y la calle.
Y yo estoy de acuerdo con ella. Trabajamos demasiado para ocuparnos de los hijos, cuando llegamos a casa estamos cansados de trabajar tantas horas fuera y no nos ocupamos de educarlos: ¡bastante trabajo tenemos con mantenerlos!
Y eso, si tenemos la suerte de poder tener hijos, porque tal y como se está poniendo el tema inmobiliario, yo me lo veo crudo crudo… Como ahora trabajan por norma general los dos miembros de la pareja, los pisos se pagan el doble (¿qué digo el doble? ¡el triple!) de caros. Han visto que, si nos apretamos el cinturón podemos pagarlos y nos están apretando el cinturón, la corbata y la soga al cuello hasta asfixiarnos. A este paso, toda una generación estéril por el método anticonceptivo más eficaz: la letra del piso.
Esto último me preocupa especialmente, porque Joan y yo queremos tener hijos, preferentemente el primero antes de los 30 (y yo ya he cumplido los 26), pero tal y como está el patio, no sé si la letra de la hipoteca nos va a permitir ser padres algún día.
Honradamente, a veces pienso que con la incorporación de la mujer al mercado laboral nos han tangao pero bien. Nos han estafado, compañera. No era esto lo que planeamos, y ahora lo estamos pagando.
¿Quien se encarga ahora de las tareas del hogar? Con suerte, externalizamos estos menesteres con personal subcontratado en las capas más desfavorecidas de la sociedad. Hablemos claro: habitualmente, mujeres inmigrantes y mujeres autóctonas con un nivel cultural y educativo bajísimo tirando a nulo. Mujeres todas, en cualquier caso, de los estratos más desfavorecidos de la sociedad. ¡Pues sí que hemos progresado! Y eso, digo, en el mejor de los casos, porque en el peor es mayoritariamente la mujer quien se encarga de trabajar fuera de casa y de seguir trabajando cuando vuelve al hogar. Seamos honestos: el reparto equitativo de tareas domésticas aún está lejos de ser una realidad, así que sea la señora de la casa o sea una empleada doméstica, mayoritariamente sigue siendo la mujer quien se encarga. Trabajamos fuera de casa, y trabajamos dentro. Como decía, ¡pues sí que hemos progresado!
¿Y quien se encarga ahora de educar a los hijos? Tradicionalmente, era la madre, el ama de casa, quien se encargaba de estos asuntos. ¿Y ahora, que la madre está igual de ausente o más que el padre? La televisión, la calle y, con suerte, los abuelos y la canguro. Vamos de mal en peor. Y no, que conste que no es que una feminista recalcitrante como yo esté renegando de la incorporación de la mujer al mundo del trabajo, solo digo que nos hemos dejado algunos cabos sueltos por el camino, y que conviene arreglarlos entre todos antes de que todo el tinglado se nos vaya a hacer puñetas. Empezar por poder acceder a una vivienda digna que nos permita llegar a final de mes sería un buen principio. ¿Y eso de la Renta Básica de Ciudadanía? Pues tampoco suena del todo mal. La plena equiparación en sueldos y en responsabilidades de hombres y mujeres en el mercado laboral es un objetivo al que no debemos renunciar. Y que ellos se pongan las pilas en casa (y eso pasa por que sean las madres las primeras que empiecen a educar a sus hijos en la igualdad y en la responsabilidad en las tareas del hogar, y los padres por responsabilizarse plenamente de la educación de sus hijos) sería un gran avance para la nueva generación
Lo que tengo claro es que no era así como lo planeamos cuando decidimos estudiar, ser universitarias e incorporarnos al mercado laboral en ¿las mismas? condiciones que nuestros compañeros. Algo ha fallado, los hombres siguen siendo quienes ostentan el poder, y aunque la ley de igualdad sea un pequeño avance en el buen sentido, aún nos queda mucho trabajo por hacer, pero no podemos dormirnos en los laureles. Ahora esta sociedad tiene no una sino varias piezas sueltas, y una de ellas es cómo se está educando la nueva generación. El síndrome del emperador, por ejemplo, hace tiempo que debería habernos puesto sobre aviso. Se nos va de las manos
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Crónicas domésticas: Quiero ser “la querida” 4 de Julio de 2007
En ocasiones, pretendes tener una conversación trascendental sobre perspectiva de género, y a lo más que llegamos es al género absurdo. Para muestra, un botón.
ÉL: - Mañana tengo que volver a trabajar, ¡no quiero! (le daban el alta después de más de una semana de baja por unas quemaduras)
YO: - Ya, carinyu, si en casa se está muy bien de medio vacaciones, pero de algo tendremos que vivir…
ÉL: - ¿Por qué no ganas el suficiente dinero como para que yo me quede en casa? ¡Yo quiero ser la mujer en esta relación! (obvia decir que “la mujer” en esta relación, que soy yo, no se queda en casa precisamente…![]()
YO: - ¿Quieres trabajar más horas, ganar menos, y encargarte de la casa y de los niños? (y no añado además tener la regla, quedarte preñado, parir… mientras yo me quedo en el sofá haciendo zaping. Eso me lo cayo no sea que cambie de idea, que igual hasta salgo ganando con el cambio)
<ÉL: - Ya trabajo más horas y gano menos, y durante estos días me he encargado de la casa… bueno, un poco.YO: - Vale, ya solo te falta encargarte de los niños. Vas por buen camino.
ÉL: - Pero lo que yo quiero es quedarme en casa, no tener que trabajar y que tú me mantengas…
YO: - Carinyu, entonces tú no quieres ser la mujer en esta relación, ¡tú quieres ser “la querida”!
plofff.
—-
Llevo unos días sin demasiadas ganas de politiquear. Llega el calor y determinadas cosas como que me aburren. Ayer ni ví el gran debate más que 10 minutos, la última intervención de Zapatero y la de Duran Lleida. Le he ido siguiendo por Internet en los blogs y en los medios, pero sin demasiado entusiasmo, la verdad. 10 días para las vacaciones, comienza la cuenta atrás.
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Lecturas de verano (1): Las Natashas tristes 17 de Agosto de 2005
Esclavas sexuales del siglo XXI, de Victor Malarek, Editorial Kailas.
Se trata de un trabajo de campo sobre las mafias en el negocio de la prostutición en los países de la Europa del Este. A pesar de la aparente ligereza de una “lectura de verano“, personalmente me ha resultado demoledor. Cada nuevo dato es como un puñetazo en la boca del estómago. Pero me han chocado especialmente tres puntos, que me gustaría exponer a continuación para el debate:
Para empezar, un hecho constatado: la mayor parte de las prostitutas de éste país son extranjeras. Sólo el 2% de las prostitutas que ejercen en nuestro país son españolas. Todo un dato para reflexionar. Cuando habla de las condenas a los proxenetas, o a los traficantes de mujeres, las cifras que aporta el autor son de risa si no fuera por lo triste del caso. En cantidad de condenas, y en cantidad de años. Uno de los motivos que aporta para ésto, es el racismo inherente a la sociedad. No me refiero al racismo típico de considerar al otro de una raza inferior o similar, no. Se trata del hecho de asumir, por un lado, que “los hombres tienen ciertas necesidades”, y que es natural que recurran a la prostitución; y por otro lado que mejor que sean las inmigrantes las que se dediquen a la prostitución, a que ésos mismos hombres malvados violen o rapten a nuestras niñas, porque “tienen ciertas necesidades” y es natural que lo hagan… Estracto un párrafo del libro, páginas 99 y 100. Son las palabras de David, propietario de un burdel en Tel-Aviv. Que nadie quiera ver antisemitismo o derivados por escoger ésta cita: lo hago porque es de los que más claro habla al referirse al negocio de la prostitución:
(…
Un millón de hombres recurre mensualmente a la prostitución. No hay nada de malo en ello. Necesitan desahogarse, eso no es inmoral (…
. Hay otros que vienen aquí porque es bien sabido que a las mujeres judías no les gusta hacer según qué cosas y saben que aquí lo conseguirán. Para ellos, la prostitución es su salvación.
(…
Gracias a la prostitución no hay violaciones. Se traen a esas mujeres y se evita que fuercen a chicas inocentes. (…
Los hombres, por nuestra constitución, por nuestro apetito sexual y nuestra necesidad, tenemos que hacerlo, necesitamos sexo.
Como argumento, por muy interiorizado que esté, me parece simplemente repugnante. Pero es que además olvida con sorprendente facilidad que estamos hablando de chicas traficadas, que están en ésa situación no por voluntad propia sino porque las han forzado y torturado para ello. Desde mi punto de vista, es equiparable a la violación. Pero parece que las prostitutas traficadas no son “chicas inocentes”.
También trata otra cuestión, que me gustaría repasar: el autor nombra una serie de portales del sexo en Internet, entre ellos la Guía Mundial del Sexo. No se trata de cyber-sexo al uso, sino una guía de información sobre cualquier tema relacionado con la prostitución, desde el punto de vista del “cliente” (hay que joderse), con foros con miles de informes donde los hombres pueden entrar e intercambiar información y opiniones sobre turismo sexual, de primera mano, en más de 100 países..
Si quiere saber dónde está la marcha en su ciudad o en su próximo viaje, aquí encontrará la respuesta (…
Informarse sobre el panorama local antes de llegar allí le permite ponerse manos a la obra inmediatamente y evitar las trampas. Aprovehe los comentarios de los aventureros (!) como usted y envíenos sus experiencias.
No obstante, cuando alguien de buenas intenciones entra en ésos foros para advertir de que la mayor parte de ésas mujeres no son prostitutas precisamente por voluntad propia sino porque las han engañado, raptado, forzado y torturado para ello, éstos “aventureros” por poco echan espumarajos por la boca. Para muestra, un botón (página 11
, sobre lo que le respondieron a un chico que entró para exponer su particular punto de vista, su experiencia con las prostitutas de su país:
Si quieres ir de trabajador social apúntate a http://www.gov/. Esto es un foro de hombres a los que les gusta echar polvos, no de los que quieren oír historias tristes o para cortarse las venas Parece que te gusta mucho echar culpas sobre responsabilidades. Esas mujeres saben muy bien lo que hacen y es lo que han elegido (…
son responsables de su elección y punto.
O también:
¿Qué quieres que te diga? Es un negocio sucio, si no quieres leer cosas como ésa te sugeriría que no entraras en éste sitio. Me cuesta creer que puedas cambiar nada lloriqueando ante la gente que escribe aquí.
O todavía mucho, mucho peor:
¿Quieres que se mueran? ¿Quieres que sus familias pasen hambre y maten a sus hijos porque no tienen dinero para comprar comida (…
? ¿Te has rascado el bolsillo para ayudarlas? Seguro que no. Así que deja de lloriquear.
Hay para todos los gustos: aquí no pintas nada, si no te gusta no lo mires, o el peor de todos, el que encima cree estar ayudando. Cualquier excusa debe ser válida para calmar la conciencia adormecida, imagino…
Pero el tercer punto que quería tratar es, con distancia, el más doloroso de los tres. Es el que hace referencia a la implicación de soldados de naciones unidas en el negocio del contrabando de seres humanos, en la compra-venta de esclavas sexuales, en los avisos a los propietarios de locales antes de que se produzcan redadas para conseguir “servicios gratis”. ¿Se puede caer tan bajo? Se puede, se puede. Muchos se preguntan cómo es que éstas mujeres no denuncian a sus captores: debe ser muy difícil hacerlo cuando tienes que hacerlo ante la misma persona que la noche anterior estaba abusando de tu cuerpo sin pagar, a cambio de protección al proxeneta…
En fin: aterrador. Y ésto es sólo una parte del problema, la punta del iceberg. Si me preguntan por la forma de resolverlo, no se me ocurre, más allá de la concienciación. En caso de que determinadas mentes se dejen concienciar. Recuerdo el revuelo que armó el anuncio aquel de “La prostitución existe porque tú pagas” en Madrid. Pues a mí me pareció bien, ¿qué queréis que os diga? He leído varias formas de terminar con la prostitución (en el caso de que éso sea posible): penalizar el ejercicio de la prostitución (es decir, a las prostitutas), penalizar el proxenetismo (como es el caso de España), o penalizar al cliente. Excepto la primera, en la que quien paga es precisamente la víctima, las otras dos me parecen unas medidas excelentes, siempre que se lleven a cabo con honradez. Porque en el momento en que las fuerzas del orden, quienes deberían velar por la protección del más débil, se dejan tentar por la carne en venta, y por el dinero del contrabando, ya se pueden adoptar todas las medidas legales que se quieran, que estamos vendidas.
Por cierto: preguntadle a Jorge Valin de mi parte si en su País de las Maravillas existen los policías corruptos o son pluriempleados que venden su tiempo libre el mejor postor; si existen las mafias, o son empresarios que toman de la Naturaleza la materia prima para su negocio; si las mujeres secuestradas y torturadas son también heroínas de la libertad como los asesinos a sueldo o son un bien necesario en términos macroeconómicos para su país de origen, que obtiene mayor beneficio de aquello que mejor sabe producir en relación a otros países (probablemente la prostituta traficada no quiera serlo, pero a nadie le gusta trabajar. La prostituta traficada puede elegir: trabajar o que la maten apaleada, es su libre elección).
Más información sobre el tema aquí (27/05/2005)
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Derecho a réplica de Sor Gemma Morató 1 de Agosto de 2005
Como ya comenté ayer, he recibido la autorización de Sor Gemma Morató para publicar su réplica al post que escribí protestando por el tratamiento que se da a la mujer en su página web, a mi modo de ver totalmente denigrante pues expresa que sólo hay dos opciones para una mujer en la vida, ser monja o prostituir su cuerpo por dinero.
Como ya dije también, les escribí un mail quejándome de la situación y recibí su respuesta, de la que me hago eco aquí para que todos puedan leerla, con su autorización expresa, para que cada cual pueda valorar y tomar la postura que crea oportuna.
A modo de resumen diré que la conversación con Gemma ha resultado agradable e instructiva. Y también ha servido para pulverizar muchos de los estereotipos que me había creado. Si lee éstas líneas, quiero decirle públicamente que no me gustaría perder el contacto, y que seguro que tiene muchas cosas que enseñarme, aunque nuestros puntos de vista estén en las antípodas el uno del otro. He descubierto que es una persona con mucho cariño que aportar, con mucha experiencia por lo que ha visto y transmite una vitalidad que se contagia.
Éste es un extracto de la conversación que mantuvimos.
Hola Jessica:
Siento que te hayas sentido tan ofendida, no era nuestra intención. Nuestra página va dedicada a gente que ya busca algo en concreto y dentro de un contexto no le molesta lo que decimos. ¿Por qué? Pues por que hay otros perfiles para escoger.
Te aseguro que me escribe mucha gente joven que ha tenido muchas relaciones y se siente vacío y no hablamos de ser “putas” (no hemos usado ese término), sino de tener una vida vacía. Si ves, todo el texto lo comprenderás.
Romántica es la persona que sueña, a eso nos referimos con pensar y analizar. Veré si lo modifico pues la historia de mi vocación.
Y es verdad, no hay dos opciones, hay muchas en la vida, todas buenas. Pero es una manera de decir que cualquier persona desde la fe, debe plantearse su vocación la que sea.
Me duele que de toda la web te hayas quedado sólo con un pequeño apartado. Siento tu enfado.
Gracias por escribir y felicidades por el bog, muy interesante. ¿Eres periodista? Lo iré visitando. ¿Es muy difícil construir uno?
Un abrazo, Gemma
A lo que yo respondí (en síntesis, porque el mensaje es mucho más extenso) lo siguiente:
Ante todo, muchas gracias, Gemma por responder. He de admitir, honradamente, que no lo esperaba: pensé que mi mensaje pasaría desapercibido o que sería simplemente ignorado. Ha sido una grata sorpresa descubrir tu mensaje ésta mañana en mi buzón.
Respecto a la web, entiendo que vaya dirigido a personas que ya buscan algo en concreto. En mi caso, he accedido por pura curiosidad, y quizá deberíais saber que vuestras definiciones han causado bastante revuelo… Os enlaza un blog que visito a menudo, que escribe un periodista de Informativos Telecinco, Ignacio Escolar, y que es muy popular. Te copio el enlace para que puedas verlo por ti misma. Su título es “¿Sólo hay dos opciones?” y puedes acceder mediante éste link: http://www.escolar.net/MT/archives/2005/07/solo_ hay_dos_op.html
Como podrás ver, no ha dejado indiferente a nadie. En el momento de escribir éste mail, iba ya por más de 400 mensajes al respecto, por lo que si deseas aclarar vuestra posición, no te recomiendo que dejes un mensaje ahí, pues se perdería en un mar de comentarios, sino que le envíes directamente un mail al autor del blog, y si él lo cree oportuno quizá publique vuestra opinión y tengáis el derecho a réplica que todo el mundo merece. Su mail está en la página web, es escolar@gmail.com
Creo que lo que más ha ofendido ha sido el término gigolá, entendiéndose como sinónimo de puta. Si un gigoló es un hombre que se prostituye por dinero, se supone que una gigolá es una mujer que se prostituye por dinero, es decir, una puta con todas las letras. De ahí que la frase Toda joven debería plantearse muy seriamente estas dos opciones: ¿ser gigolá o ser monja? Sea claramente ofensiva para las que no sentimos la llamada de la vocación. Entendemos que se puede leer como “Sólo hay dos opciones: puta o monja”. Y eso resulta ofensivo. Llevamos muchos años escuchando por parte de los hombres frases del estilo “menos mi madre y mi hermana, no hay coño que no esté en venta”, y ahora escuchar lo mismo por parte de otras mujeres, pues francamente, a una se le pasa por la cabeza que si el hombre es un lobo para el hombre, la mujer es una zorra para la mujer…No es que me haya quedado únicamente con ésa parte: es que el apartado Quien entiendo que es en el que se me incluye. El resto, pues bien, no he sentido la llamada de mi vocación como te decía, así que ni frío ni calor. Me he quedado con ése apartado al comprobar a quien os dirigís y en qué tono. De verdad, no creo que llamando a las candidatas cachondas, borrachinas o lindezas semejantes vuestro mensaje vaya a calar más hondo… No sé, es una opinión.
Tampoco considero que una persona soñadora piense y analice fríamente, más bien creo que son opuestos: creo que la persona que es romántica y soñadora no tiene los pies en la tierra, no piensa y analiza con la cabeza sino que se deja llevar por el corazón sin analizar las consecuencias de sus actos, es impulsiva en contraposición a calculadora, se deja llevar en contraposición a quien piensa y analiza antes de tomar cualquier decisión… Ya digo que es una opinión, como cualquier otra, pero creo que la comparación es equivocada.
Y sobre el blog, pues es muy sencillo construir uno. Si quieres puedo echaros una mano. (…
Por cierto (no, no soy periodista, sólo aficionada), tenía pensado publicar hoy un artículo sobre vuestra web (…
. En resumen: que tenía ya redactado un artículo sobre vuestra página web y sobre ése apartado en concreto y, si queréis, puedo publicar también la respuesta al mail que os dirigí el viernes, como derecho a réplica. En los comentarios tendréis vuestra tribuna. Mi blog no es muy visitado, apenas tiene entre 30 o 40 visitas diarias, pero puesto que iba a publicar el artículo de todas formas, pienso que qué menos que daros vuestra oportunidad a responder de forma pública. Si estáis de acuerdo, puedo publicar tanto el mail que me habéis enviado, como éste que os estoy escribiendo. Si no estáis de acuerdo, lo conservaré de forma privada, y quedará como una conversación más entre tú y yo, y aquí no ha pasado nada.
Espero no haberte aburrido, pues mi capacidad de enrollarme, como ves, no conoce límites.
Saludos y encantada de conocerte:
Jéssica
A lo que Gemma me contestó, autorizándome con las siguientes líneas:
(…
La verdad, no busco problemas, sólo me dedico a contestar a muchos jóvenes que a través de este apartado se atreven a explicarme su vacío, su depresión, sus vidas, su embarazo no deseado, su tristeza de que la familia no lo apoya… pero a lo mejor lo cambio porque fuera del ambiente de fe o de persona que realmente entiende ese lenguaje, entiendo pueda molestar.
Publica lo que quieras, espero que no te pases. Gracias por lo del otro blog, pensar´´e que hacer.
(…
Un abrazo, Gemma
Así ha sido, y así se lo he contado. Ahora ya tienen todos los datos, y que cada cual juzgue según su criterio.
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¿Puta o monja? Pues va a ser que no… 31 de Julio de 2005

Vía Escolar.net aterrizo en un enlace sorprendente, que busca captar nuevas novicias. Se llama Mivocacion.com
Lo de novicia es ya un poco tarde para mí, pero éso de meterme a monja… No sé, nunca me lo he planteado. Me intereso especialmente por el enlace sobre a Quien va dirigido. ¿Hablarán de mi? Vamos a ver qué dicen:
Lo primero que me encuentro es lo siguiente:
¿Te gusta analizar y pensar? Eres una romántica
¿Te va la marcha frenética? Eres una vividora
¡Vaya hombre! Pues la cosa promete… Desde luego, los estereotipos de mujer están muy claros, aunque desde mi punto de vista, algo desenfocados.
No tenía yo ni idea de que las personas románticas fueran analíticas y racionales, más bien creía que era todo lo contrario: que una persona romántica y soñadora no acostumbra a tener los pies en la tierra, sino a dejarse llevar por el corazón más que por la cabeza… Me estoy poniendo analítica. ¿Seré una romántica? ¡A mis años!
¿Y éso de la marcha frenética? ¿Por salir a bailar los sábados por la noche, ya me consideran una vividora? ¿Y no necesitan más datos? Pues estamos buenos. ¿Y yo? ¿Puedo decir de ellas auténticas burradas con tan pocos datos? ¿Lo intentamos? Porque lo primero que me viene a la cabeza son las palabras neurótica reprimida.
Mejor sigo con la investigación. Voy a pinchar en el apartado de Vividora, que el de romántica ya lo he leído y es una autobiografía que, dicho sea de paso, no me convence lo más mínimo. Ésto es lo que dicen de aquéllas a las que les gusta la marcha frenética (ya me gustaría saber qué entienden por marcha frenética, que puede ser cualquier cosa):
¿Te gustan los hombres, la disco y las pelas?
¿Te enamoras con facilidad?Toda joven debería plantearse muy seriamente estas dos opciones: ¿ser gigolá o ser monja?Entregar tu cuerpo por dinero. Vivir de los hombres, sin trabajar. Prostituirse. Vida fácil y cómoda. (…
¿Borrachina?, ¿Marchosa? ¿Enamoradiza?
Bien. Tal vez seas la monja perfecta.
¿Conoces bien el mundo y la vida? Pues mejor podrás ayudar a los hombres y mujeres de este mundo. Y no serás la primera: Santa María Magdalena, sin ir más lejos, también fue una cachonda como tú.Piénsalo. Piensa en ser religiosa.Piénsalo. Piensa e
Lo que pienso es que va a ser que no, y que me están entrando unas ganas de… O putas (¿gigolás?) o monjas. Vamos, que se me está poniendo una mala leche…
Si pretendían captar la atención, pueden estar contentas de que lo han conseguido. Pero, por mi parte, la reacción que han suscitado no ha sido precisamente la de acercarme al convento más cercano, sino la de escribirles un mail, respetuoso aunque indignado, que os copio aquí:
Estoy indignada por las definiciones en las que encasillan a las mujeres en su página web. No espero que sean un ejemplo de feminismo militante, pero por lo menos podrían tener un poco de decencia y respeto a la hora de dirigirse a aquéllas personas cuya opinión pretenden captar.¿Creen que llamándonos cachondas van a lograr más adeptas?
¿Consideran romántica a una persona que piensa y analiza?¿Sólo hay dos opciones? ¿O putas o monjas? ¿Es ése el amor que predican? Conmigo no cuenten.
Jéssica
Si alguien más se anima a decirles cuatro cosas a éstas brujas (es lo más suave que se me ocurre), puede escribirles a: dominicasbcn@terra.es y a hcdpes@planalfa.es
Addenda: en honor a la verdad, tengo que aclarar un par de cosas a los lectores. La primera, que éste post lo escribí el viernes, y he pospuesto su publicación en espera de una respuesta al mail que les envié. Ésa respuesta se ha producido hoy, en un tono muy respetuoso y conciliador, por cierto, lo que no cambia mi punto de vista, pero es de ley admitirlo.
Les he pedido permiso para publicar su respuesta, en respeto a su derecho a réplica. Sor Gemma Morató se ha pasado por el blog y me ha felicitado por él. Espero su permiso para publicar su réplica. En caso de que la respuesta sea afirmativa, la publicaré en un post más adelante, con fecha del mismo día que reciba la confirmación, y lo enlazaré con éste, para que la respuesta no quede perdida en el tiempo y sea visible en las mismas condiciones que cualquier otro artículo.
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La frikada del día: patinazo de la COPE a pie de mani 16 de Julio de 2005
Como ya sabéis, he estado desconectada desde antes de San Juan, así que me he perdido bastantes cositas interesantes que han pasado en la blogosfera en éstas dos semanas largas. Digo ésto porque espero que me perdonéis si a éste post se le ha pasado ya la fecha de caducidad, pero no me podía resisitir…
Aún no sé cómo, he aparecido en el Blog Microsiervos, donde he encontrado un post que casi me tumba de espaldas. Se titula a favor de la familia, y probablemente ya lo habréis leído, pero por si queda algún despistado en el ciberespacio, lo reproduciré.
Yo lo habría encabezado de la siguiente manera:
En una manifestación de [buscando en el diccionario políticamente correcto............ No maching files] fachas, ¿cómo encontrarías al más tonto? ¡Al azar!
Éso es justamente lo que le ocurrió a la COPE durante la retransmisión de la manifestación contra los homosexuales… ¡Uy, perdón! A favor de la familia heteroparental, que aborrece el divorcio, los métodos de planificación familiar y la educación laica (las queridas, se manifestarán otro sábado por el reconocimiento social del rol que ocupan en la familia tradicional. Están buscando un hueco, a ver si queda un sábado libre de aquí a septiembre.).
Resulta que estuvieron toda la tarde recogiendo testimonios de gente que estuvo en la manifestación del 18-J, de la que el lunes se cumple un mes (por cierto, ya se ha casado la primera pareja homosexual y el mundo aún no se ha hundido), y en éstas que una super-maruja madre de 8 hijos (no diré súper mujer porque ni ella se considera mujer, sino madre y esposa) cogió el micrófono y se dedicó a decir sandeces dándoselas encima de culta. Ahí va la transcripción del patinazo sonoro:
Periodista: Una madre de familia se ha acercado aquí con parte de su prole. Aquí tenemos a sus dos niñas al lado. Margarita, buenas tardes.
Margarita: Buenas tardes.
P: ¿Encantada de estar aquí hoy apoyando esta movilización?
M: Igualmente. Mira sí, estoy encantada porque soy madre y esposa y tengo ocho hijos y pienso que esta ley me agrede a mi especialmente como madre. Porque si una mujer no se siente protegida por las leyes civiles y por su marido, difícilmente querrá tener hijos. Y luego quiero decir otra cosa. Estudié neurociencia cuando hacía psicología. Y entonces allí nos hablaban de que cuando los animales tienen lesionado una glándula que se llama… las amígdalas, empiezan a presentar comportamientos tales como los que hacen los… homosexuales: copular por el ano. En donde el ano, al recibir esos… esos espermas, no puede nunca… engendrar, porque se encuentra con caca. Entonces… yo no creo que eso sea interesante para la sociedad en ningún aspecto.
P: Bien… Gracias…
M: Y luego, las mujeres, al masturbarse…
P: Margarita… ¡Gracias!… [Le corta] Eh… La verdad es que ha sido una opinión… de una manifestante. ¡Hay muchos! Hay muchos aquí que están aquí apoyando… Niños con caretas blancas, la boca cruzada con unos esparadrapos… Con el lema «Zapatero no nos escucha, Zapatero no nos deja hablar». Devolvemos de momento la conexión.
Estudio: Gracias. Ese es el ambiente que a esta hora de la tarde se está viviendo en la Puerta del Sol en Madrid.
Sí, había muchos, pero como todos fueran igual…
He aquí el audio. Yo desisto de comentarlo, porque desde lo de que una mujer necesita sentirse protegida “por las leyes civiles y por su marido” para tener hijos, hasta lo de las mujeres al masturbarse, que me he quedado con las ganas de saber lo que iba a decir, no hay por dónde cogerlo. Les paso a ustedes las armas de matar para destriparlo (o adornarlo, allá cada cual) si les apetece. Yo por mi parte ya me he reído a gusto y tengo bastante.
Tanto
















