La composición del nuevo Gobierno de Zapatero está dando que hablar por motivos que, a mí personalmente, me parecen de orden secundario: principalmente, el mayor número de mujeres que de hombres en su composición, por primera vez en la historia de España; y algunos golpes de efecto, como que la titular del Ministerio de Defensa sea por primera vez una mujer, y para más inri, catalana y embarazada (como si ambas cosas supusiesen algún tipo de tara), o como la creación del nuevo Ministerio de Igualdad, al frente del cual se pondrá Bibiana Aído, la ministra más joven de la democracia; o la nota curiosa de incluir en el Consejo de Ministros Socialistas a una mujer miembro de la CEOE, de la patronal, y además, vasca.
Un Gobierno de las por primera vez en la historia y un Gobierno mediático, con poderosos golpes de efecto como los que he comentado. Teniendo en cuenta las carencias en materia de comunicación que tuvo el anterior gobierno socialista, como incluso Felipe González se encargó de recordárselo a Zapatero en varios mitins (lo habéis hecho bien, pero lo habéis explicado mal, le decía el ex-presidente al candidato a la reeleción), no sé yo si se trata de una rectificación, buscando mayor protagonismo mediático, una mayor atención por parte de los medios de comunicación. Si así fuera, bienvenido sea, que falta hace, pero un Gobierno no puede estar compuesto únicamente por estrellitas mediáticas o con poder de atracción hacia los medios de comunicación, también se le debe exigir capacidad de gestión, iniciativa política y solvencia técnica. No dudo que los y las nombradas por José Luis Rodríguez Zapatero tengan estas tres características, pero no conviene otorgarles tampoco un cheque en blanco. Permaneceremos atentas.
Para empezar, diré que este no es un análisis exhaustivo, sino simplemente la expresión de los aspectos del nuevo Gobierno que más me llaman la atención.

Las sorpresas
El nuevo Gobierno de Zapatero depara varias sorpresas, como por ejemplo:
La continuidad de Magdalena Álvarez, Ministra de Fomento reprobada en el Parlament de Catalunya por su catastrófica gestión en el tema del AVE, socavones incluidos, que ha retrasado la adjudicación de transferencias de Renfe y que no es previsible que dé salida a la transferencia del Aeropuerto del Prat. Es una de las Ministras que la ciudadanía en general daba por amortizadas y se daba prácticamente por hecho su salida del nuevo ejecutivo.
No sé si debido a las presiones de Manuel Chaves para que la malagueña continúe, Zapatero ha cedido, o se trata de una apuesta de futuro ante los nuevos retos que la economía española depara para el futuro, como el mayor peso de la obra pública en el PIB español con el fin de absorber el desempleo y la desaceleración en la obra civil y, sobre todo, en la construcción residencial.
Según Escolar, la patronal de la construcción habla bien de Magdalena Álvarez, la Ministra tiene la confianza del Vicepresidente 2º, Pedro Solbes, que la respalda, y además está en un ministerio clave para abordar la crisis económica que se nos avecina. Dice Escolar que hace falta incentivar la obra pública y alguien nuevo en el ministerio no lo podría hacer tan deprisa. Pueden ser motivos técnicos. Los motivos políticos, se me escapan.
Mariano Fernández Bermejo, resiste en el Ministerio de Justicia. A pesar de la draconiana huelga que los funcionarios de Justicia del Estado le montaron al Ministro, llegando incluso a desautorizarle como interlocutor en la negociación-imposición; y a pesar del coste en términos de imagen que tuvo la reforma del piso en el que habita, a cargo del Estado, y en puertas de las elecciones generales (¿se puede ser más torpe), Mariano Fernández Bermejo resiste en su posición de Ministro de Justicia. Le queda por delante la labor de reformar la administración de Justicia para hacerla más ágil y resolutiva, así como más cercana a la ciudadanía. Después de la huelga y vistas las posiciones de los funcionarios, me da que no lo va a tener fácil.
Carme Chacón, pasa del Ministerio de Vivienda al de Defensa. Esto, para mí, es otra sorpresa superlativa. ¿Por qué pasar a una Ministra bien valorada en Vivienda, un tema MUY sensible para la ciudadanía, y más con el contexto económico actual, a un ministerio tan anodino, desde el punto de vista ciudadano, como Defensa? No entiendo el cambio, si no es como un golpe de efecto mediático en un aspecto transversal en el Ejecutivo de Zapatero: la igualdad. Una Ministra, joven, mujer, embarazada (y con el plus de la catalanidad), pero con un curriculum quizá algo escaso en política internacional (ha sido observadora internacional para la OSCE en Bosnia-Herzegovina en 1996 y en Albania en 1997), puede sin ningún tipo de problema encargarse en un área tan típicamente asociada a la masculinidad como el Ejército. El mensaje es meridianamente claro: no hay ningún área que les pueda ser vetadas a las mujeres por razón de género.
Me pregunto cómo se tomarán los militares, no ya el hecho de que la titular del Ministerio sea una mujer (después de las experiencias con José Bono y José Antonio Alonso) sino el hecho de que, dentro de nada, se tome una baja por maternidad (me cuenta Maripuchi que no puede tomarse una baja por maternidad porque el reglamento del Congreso lo impide, ya que nadie puede votar por ella, así que el nuevo Ministerio de Igualdad ya tiene su primera tarea: la reforma del reglamento del Congreso). Desde luego, es una apuesta por la ejemplaridad de las medidas del ejecutivo que Zapatero expuso en su discurso de presentación del nuevo Ejecutivo, y que está en la base del propio hecho del mayor número de mujeres que de hombres en el Consejo de Ministros. No le niego la audacia a José Luis Rodríguez Zapatero en el nombramiento de la ministra, pero además del impacto mediático, va a tener que gestionar un tema sensible, y espero que no con los militares en contra (los mismos militares que estuvieron en pie de guerra por el tema del Estatut, sin ir más lejos). Me da en la nariz que es un Ministerio del que si se habla poco durante esta legislatura, casi mejor.
Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo e Inmigración. Otro Ministro PSC pata negra. El del alcalde de L’Hospitalet de Llobregat era un nombre que llevaba sonando desde hace meses, pero precisamente como sustituto de Magdalena Álvarez en Fomento (no olvidemos que L’Hospitalet ha sido precisamente una de las ciudades más castigadas por los socavones del AVE, buque insignia de Fomento, en la anterior legislatura), y no de Jesús Caldera. Se hará cargo, además de la cartera de Trabajo, también de la de Inmigración, al considerar que en L’Hospitalet ha hecho un gran trabajo en cuanto a la integración de los inmigrantes en el tejido social de la ciudad.
Por cierto, como nota a pie de página, ¿por qué asuntos sociales se desliga de Trabajo, y pasa a compartir ministerio con Educación? Es otra de las modificaciones que me sorprenden, y a las que no consigo encontrar explicación. Una de las afirmaciones (uno de los guiños al PP) que Zapatero hizo en su discurso de investidura fue que se ampliará la dotación presupuestaria en cuanto a políticas sociales, precisamente para que el mayor número de inmigrantes no repercuta en los derechos de los ciudadanos autóctonos. Precisamente por eso, entre otras cosas pero precisamente por eso, no entiendo que se desligue asuntos sociales de inmigración y trabajo.
Bibiana Aído, Ministra de Igualdad. ¿Qué competencias tendrá este ministerio? Lo desconozco. Creo que es otro de esos ministerios de impacto mediático y la primera vez en la historia que. La primera vez en la historia que se crea un Ministerio dedicado a la Igualdad, y al frente la ministra más joven de la historia, mérito que hasta ahora ostentaba Carme Chacón (que en cambio adquiere el título de la primera mujer Ministra de Defensa, algo que nadie le podrá quitar ya). Mucho se va a hablar de ella durante las próximas semanas, de su curriculum, de su acción de gobierno, de sus competencias, de si se tratará de un ministerio transversal cuya acción se extienda hacia las áreas de sus compañeros del Consejo de Ministros (algo que sería del todo deseable), o si se tratará de un Ministerio florero con la intención de servir de ejemplo al resto de la sociedad, en línea con el predicar con el ejemplo que Zapatero comentó en el discurso de presentación de la nueva composición del Gobierno. Tendremos ocasión de hablar de este tema largo y tendido en lo sucesivo.
Las caras nuevas
Miguel Sebastián, Ministro de Industria, Turismo y Comercio, en sustitución de Joan Clos, no es una sorpresa, pues después de las elecciones municipales y del triste resultado obtenido en Madrid por el que fuera asesor económico en la Moncloa, dicen los que conocen lo que se cocina de puertas para adentro que Zapatero le había prometido el Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Beatriz Corredor, Ministra de Vivienda. Una cara nueva en un Ministerio que debe ser de calado y debería tener más competencias de las que tiene actualmente, con la que se nos viene ya nos está cayendo encima. La vivienda debería ser una prioridad en la próxima legislatura, pero no únicamente en lo que respecta a rescatar a las promotoras y a las inmobiliarias en crisis, sino en lo que respecta al acceso a la vivienda por parte de la ciudadanía.
Cristina Garmendia, Ministra de Ciencia e Innovación. Cae la tecnología de las competencias del Ministerio de Ciencia y del de Educación (¿pasarán a ser ahora competencia del ministerio de Industria? Me imagino que es lo más probable), y se hace cargo de la cartera de Ciencia e Innovación una empresaria vasca y miembro de la Junta Directiva de la CEOE (de la patronal, para que nos entendamos), aspecto este que está haciendo correr ríos de tinta: ¡una empresaria miembro de la patronal de empresarios, ministra en un Gobierno socialista! En realidad, teniendo en cuenta la cartera que ocupará, no me sorprende lo más mínimo. Más sorprendente hubiera sido, al menos para mí, que ocupara la cartera de Trabajo y Asuntos Sociales, por ejemplo. Entonces sí habríamos tenido mucho de qué hablar (¡menuda aliada habría tenido Pedro Solbes, en tal caso, en el Consejo de Ministros!), pero teniendo en cuenta que es Doctora en Biología Molecular y presidenta y consejera delegada de Genetrix, grupos de empresas de referencia en la promoción empresarial en el ámbito biofarmacéutico, desde el 2001, pues sinceramente, su nombramiento no me parece tan escandaloso, a no ser que un@ sea muy purista.
Los que caen
Jesús Caldera se apea del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Es una pérdida que me entristece, la verdad. No veo lógico que, después de haber coordinado el programa electoral, ahora se le relegue a una fundación para el análisis y el pensamiento del socialismo en España. Vale que lo de “con 1.000 euros en España se vive realmente bien si tienes pareja” fue un patinazo digno de antología, pero si no se le llamó a capítulo entonces, ¿por qué ahora? ¿Qué ha hecho este hombre, después de haber logrado aumentar el número de afiliados a la seguridad social en más de dos millones (de menos de 17 en 2004, a más de 19 millones de afiliados en 200
, para que ahora se merezca el destierro?
Joan Clos cae del Ministerio de Justicia (sic), Industria, Turismo y Comercio. Ninguna sorpresa. Ya nadie cuestiona que su nombramiento respondió a la consabida patada hacia arriba para que dejara la alcaldía de Barcelona (¿le ocurrirá lo mismo a Celestino Corbacho?) en manos de Jordi Hereu, y estaba cantado que le retirarían acabada esta legislatura. Dicen que porque no se le conocen logros en su labor de ministro, pero yo sí recuerdo un par: la super-multa a Telefónica por el tema de las cabinas de teléfono, y la ley de defensa de las garantías del consumidor. Zapatero dijo que tendrá un destino “digno” en el proyecto socialista, ya veremos dónde recala. Probablemente en ese cementerio de elefantes que es el Parlamento Europeo.
Cristina Narbona no continuará al frente de Medio Ambiente. Esta es otra de las caídas que me sorprende. Cierto es que los regantes de la Comunidad Valenciana no la tenían en alta estima, precisamente, pero teniendo en cuenta que el Medio Ambiente y en concreto la lucha contra el Cambio Climático son uno de los puntales del Gobierno Zapatero (a la par que la lucha en favor de la Igualdad), no entiendo que se fusionen el Ministerio de Agricultura y el de Medio Ambiente, englobados ahora en Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino, que capitaneará Elena Espinosa, ampliando así sus responsabilidades ministeriales. Se trata de una decisión estratégica que no acabo de entender.
Los que se mantienen
Pedro Solbes y De la Vega, los dos vicepresidentes, tenían confirmación de su continuidad antes que el resto de Ministros. Dicen que se cuenta que se rumorea que Pedro Solbes solo se habría comprometido con Zapatero para media legislatura, y que por lo tanto Miguel Sebastián, anterior asesor económico de Zapatero, estaría en una posición inmejorable para sustituir al actual Ministro de Economía y Vicepresidente segundo.
Rubalcaba se mantiene en Interior, a pesar de que había expresado que estaba cansado y no le hacía ninguna gracia continuar en esa cartera, y que había pedido otra responsabilidad. ¿Será la confirmación, junto con la de Pedro Solbes, de que esta composición del nuevo Ejecutivo de Zapatero solo durará media legislatura?
Moratinos también continúa en Exteriores, a pesar de todos los chistes que le han dedicado la gente de Libertad Digital y de Intereconomía. Chistes, porque lo que se dicen críticas, he leído más bien poquitas.
Bernat Soria también continúa al frente del Ministerio de Sanidad, lo que significa que tendrá que pelear con Solbes por el tema de la promesa electoral referente a la salud bucodental gratuita para los niños.
César Antonio Molina continúa en Educación, una de cal con Soria, y una de arena con Molina: parece ser que el canon digital definitivamente ha venido para quedarse.
La crítica de la oposición
La crítica, por parte de Rajoy, de que es un gobierno continuista tiene poco brío, suena si me lo permiten un poquitín maricomplejines, porque a ver: ¿qué gobierno que tenga la oportunidad de desarrollar una segunda legislatura, no se vanagloriaría precisamente de poder continuar con su proyecto al haber recibido el apoyo mayoritario de la ciudadanía al mismo? ¡Continuista no es una crítica, Mariano, es todo un logro!
Y la crítica constructiva
El hecho de que, después de casi 30 años de Monarquía Parlamentaria supuestamente laica, los Ministros y el Presidente del Gobierno todavía tengan que jurar o prometer sus cargos ante un crucifijo no deja de ser una anomalía democrática. Prieto se ha dado cuenta y yo lo comparto.
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