Financiación UE: ¿No podían haberlo pensando antes? 15 de Junio de 2005
Mañana tendrá lugar en Luxembugo una cumpre europea para negociar los presupuestos de la UE. Después de los Noes francés y holandés, y de la crisis abierta en el seno de la UE a raíz de esto, las negociaciones para el presupuesto de una Comunidad Europea a 25 pintan bastante negras.
Gran Bretaña no quiere renunciar al “cheque britanico“ obtenido en plena época Thatcher; Francia, después de haber recibido el primer guantazo por parte de su ciudadanía, no quiere arriesgarse a recibir otro, asi que Chirac tampoco está dispuesto a negociar las subvenciones que reciben en concepto de política agraria común; Alemania dice que la vaca teutona no da para más y que no piensa aportar un euro más de lo que lo hace ahora; y España aporta talente y parece que Zapatero es el único que esta dispuesto a renunciar a algo (pero poquito) en aras del consenso.
En el fondo del asunto subyace el aumento de las aportaciones de la Europa rica al fondo común, derivada de la ampliación de la Unión Europea con 10 miembros más. Y pregunto yo: ¿no podían haberlo pensando antes? Tenían datos sobre la economía de cada uno de los 10 países que se acaban de incorporar. ¿No podían haber echado números antes de su incorporación, sobre la viabilidad económica de una ampliación tan bestia y de golpe, y las aportaciones extras que iban a tener que realizar, antes de organizar todo éste follon? ¿No hubiera sido mejor una ampliación progresiva, mas escalonada?
Con cada nueva actuación ponen en evidencia la irresponsabilidad de los dirigentes europeos. ¿Y aún se sorprenden de que la ciudadanía rechace su constitución? En el fondo de todo, el problema es el de siempre: los que van a Europa a obtener beneficios son los que en sus países de origen se presentan luego a las elecciones como cabeza de cartel, motivo por el cual no pueden permitirse el lujo de pensar en Europa, sino que deben pensar ante todo y sobre todo en sus países de origen. De muchos nacionalismos no se construye una Europa Unida.
Más información (posts relacionados):
- La EuroConstitución, finalmente aparcada
- La balcanizacion de… ¿Europa?
- La Europa que yo sueño
- Extraoficial: Holanda también dice Nee
- El turno de Holanda
- Estadistica del voto francés
- Comentarios sobre las declaraciones (mas referéndum)
- Extraoficial: el NO es ha impuesto (con enlaces relacionados a los posts anteriores sobre el seguimiento del euroreferéndum francés)
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Laurent Fabius, expulsado del Partido Socialista Francés 6 de Junio de 2005
La penúltima víctima del referéndum sobre la euroConstitución se llama Laurent Fabius, era hasta el sábado el número 2 del Partido Socialista Francés, y ha sido expulsado de la dirección del partido por ir contra-corriente. En éste caso, era la crónica de una muerte anunciada. La cosa fue más o menos así:
Ante la división de opiniones en el propio seno del partido socialista francés, decidieron convocar un referéndum interno, en el que los partidarios del SÍ obtuvieron una mayoría del 58%, con lo cual quedó acordado que los socialistas franceses harían campaña por eL SÍ en el referéndum. Sin embargo, Laurent Fabius (segundo de a bordo en el partido en aquel entonces) y su camarilla decidieron ir por libre, desatender la opinión mayoritaria dentro de su propio partido y hacer campaña por el NO. Finalmente, el NO triunfó en la consulta y ahora los tecnócratas europeos están metidos en un buen lío.
¿La respuesta del partido? Apartarles a todos de la dirección en el último consejo nacional y reorganizarse con una ejecutiva “más homogenea” para afrontar el futuro, como por ejemplo las presidenciales del 2007. Estos se andan con menos contemplaciones que Patxi López, que se limita a indicarles a sus propios disidentes dónde está la puerta.
Y mira que éso de “una ejecutiva más homogenea” me suena mal. Vale que lo que ha hecho Fabius está muy feo y además ha sido muy gordo, pero esta represalia me suena a purga, a eliminar la disidencia interna (que, conducida de manera constructiva, enriquece el debate). Cualquiera se atreve ahora a llevarle la contraria al gran Hollande, viendo cómo las gasta y que, a pesar del fracaso de su opción en el referéndum, ha salido fortalecido de la crisis dentro del partido.
La cuestión ahora es: ¿Cómo se va a tomar ésto la militancia socialista, o simplemente de izquiedas? Si el SÍ hubiera triunfado en el referéndum, ¿se habrían tomado medidas tan contundentes, o se habría tomado como una chiquillada de unas cuántas ovejas descarriadas? Yo creo que no, que les habrían echado igualmente: la pérdida de confianza ha sido muy fuerte. No obstante, a muchos nos queda la sensación de que las cosas no se hacen así.
Imagino que no seré la única a la que ésta situación le recuerde a la crisis socialista de cuando las primarias Borrel versus Almunia. El PSOE hubo de pasar una larga temporada en el banquillo, recomponerse y presentar un nuevo líder, limpio de las corruptelas del pasado, para volver a ganarse la confianza de los electores. Personalmente, les veo un futuro muy negro a los socialistas franceses, de aquí a las elecciones del 2007.
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La balcanización de… ¿Europa? 3 de Junio de 2005
Una pregunta flota en el aire: ¿Debe continuar el proceso de ratificación de la euroconstitución?
En mi opinión, sí, debería continuar el proceso tal como estaba planificado. Que dos países, por importantes que sean, hayan tumbado el texto, no debería ser motivo para nbo darles a los países que quedan su oportunidad de pronunciarse. Si admitimos que hay países más importantes que otros, vaya mierda de unión, con perdón.
No sería justo, además de muy poco práctico: si los burócratas de Bruselas hicieran un parón en el proceso para veisar el texto, y continuar después desde el punto en que se quedaron (es decir, volver a repetir las votaciones de Francia y Holanda, a ver si ésta vez es que sí) cada vez que dos países lo rechazan, el proceso de ratificación se puede eternizar; y para cuando acabemos con la última votación, el texto habría sufrido tantas modificaciones que tendríamos que empezar otra vez, porque de lo que votamos los españoles, que fuimos los primeros, igual no queda ya ni el prólogo.
Y, ya puestos, si cada país ve en el rechazo del tratado una vía para que se modifique y se incluyan sus aspiraciones, ¿creen que va a haber algún primo que le va a dar el visto bueno a la primera? ¡Anda ya!
¿Se imaginan lo que hubiera pasado si la Constitución Española se hubiera votado en fechas distintas en cada región? Imagien la situación (Advertencia: cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia): En Madrid votan los primeros, y sale que SÍ; luego vienen Galicia, Andalucía y Extremadura (perceptoras netas, por usar los mismos términos que Zapatero) y lo aprueban vía parlamentaria. Y hete aquí que les toca el turno a Catalunya y País Vasco… Redoble… Taráááá… Y resulta que sale que no, y hay que renegociar el texto y volver a someterlo a votación hasta que salga que sí en ésas dos regiones, y luego seguimos. Pero sólo votarán el nuevo texto las regiones que falten; en el resto, como ya lo han aprobado, dos piedras… ¿Se imaginan la que se hubiera podido liar? Mis nietos igual nacían todavía en plena transición.
Pero no se confundan: que crea que todos los países miembros tienen derecho a pronunciarse (faltaría más) no significa que opine que el proceso ha estado bien montado: para empezar, el que los distintos países se hayan organizado en fechas distintas puede influir (y, de hecho, influirá) en la decisión final que tomen los demás, especialmente si no es por vía parlamentaria (que se lo digan a Tony Blair).
Pero es que, además, los distintos procesos empleados para la rafiticación del texto en los distintos países hacen que no sea igual un SÍ en España que un SÍ en Alemania o en Lituania. Los resultados del referéndum holandés y francés demuestran que, en éste tema, la forma es importante: si ambos países hubieran optado por la vía parlamentaria, la euroconstitución se habría aprobado en los dos; y si en Alemania se hubiera optado por el referéndum, el texto habría sido sin duda rechazado. Por tanto, la forma condiciona el resultado, porque los representantes elegidos no tomarían la misma decisión que sus propios electores.
Es evidente que la clase política va por un lado, y la sociedad por otro cuando se trata de Europa. Se lo deberían haber olido, viendo las cifras de abstención en cada convocatoria de elecciones al Parlamento Europeo.
Mi propuesta va en el sentido de construir una auténtica unidad política supranacional: creo que lo mejor hubiera sido convocar un referéndum vinculante el mismo día en los 25 países. Mismo día, mismo método, mismas reglas del juego. E información, y sobre todo, debate honrado. Éso sí evidenciaría auténtica voluntad de hacer de Europa una auténtica unidad política, algo más que un simple mercado común y un foro de discusión ajeno a la ciudadanía.
El problema es cómo entienden Europa actualmente sus dirigentes políticos, o al menos dómo lo transmiten a los ciudadanos. En el Parlamento Español se dirimen los aspectos que afectarán a los españoles; pero el Parlamento Europeo, desde la óptica nacional, no es el lugar donde se reúnen políticos europeos a dirimir cuestiones de política europea: es un foro al que acuden dirigentes políticos de distintos países a debatir los asuntos propios de cada país y a defender los intereses de los ciudadanos de sus respectivos países de origen. ¿Es éso una verdadera unidad política? ¡Pero si hasta el Senado español está mejor organizado en ése sentido!
Una cosa es que Europa disponga de una cámara de representación territorial, que sería algo justo y necesario, donde debatir temas por ejemplo como la regeneración del caladero de anchoas del cantábrico, y en el que intervendrían España y Francia; y otra muy distinta que las cuestiones de política europea común (si es que tal cosa existe realmente) se resuelvan en ésa cámara de representación territorial, que creo yo no es el foro más adecuado para ello.

Evidentemente, los 25 países que integran la UE tienen distintos puntos de vista y necesidades diferentes. Pero considerar cada país como una masa de electores homogénea es un error. ¿Qué son más parecidos ideológicamente: un socialista español y un popular español, o un socialista español y un socialista francés?
Mientras al Parlamento Europeo se vaya como el que va a Bruselas: a obtener beneficios para su propio país (en nuestro caso, ayudas y subvenciones) no podremos construir una verdadera Unión Europea a nivel político. ¿Os imagináis un Congreso de los Diputados con 34 partidos nacionalistas -uno de derechas y otro de izquierdas por cada autonomía-? Así sería imposible constrir una España unida políticamente. Pues lo mismo ocurre con ésa entelequia llamada Unión Política Europea. Si Almunia y Mayor Oreja formaran una lista conjunta de cara a las próximas europeas, no notaríamos la diferencia a efectos prácticos.
Mientras no haya al menos dos partidos que se presenten con las mismas siglas y el mismo programa en toda Europa (y podamos elegir presidente y Gobierno, que ésa es otra) en lugar de que de cada país se presente una delegación de representantes nacionales, no podremos hablar de una Europa unida políticamente.
Si admitimos que los nacionalismos son intrínsecamente perjudiciales para el bien común de España, ¿qué los hace diferentes a nivel europeo? El nacionalismo no se mide en metros cuadrados de territorio defendido: tan nacionalista es un parlamentario del PNV en Madrid como uno del PSOE en Bruselas. Intentar construir una Unión Europea política con retales de nacionalismos nos lleva a batacazos como al que estamos asistiendo éstos días, con el rechazo de la Constitución Europea por dos de sus socios fundadores. Decididamente, sí, es necesario repensar Europa: al margen de si queremos una Europa más social o más liberal, creo que primero deberíamos pensar en cómo queremos unirnos políticamente.
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La Europa que yo sueño 2 de Junio de 2005
He leído ya unos cuantos blogs con comentarios sobre la euroconstitución y parece que hay cierto consenso en que los aspectos que la Constitución mejora son puramente cuestiones técnicas, que afectan al funcionamiento de las instituciones europeas, pero no son de aplicación necesariamente para los ciudadanos de a pie, como por ejemplo el sistema de mayorías necesario para la toma de decisiones en el Parlamento Europeo, terminar con la tontería de la presidencia rotativa, establecer la figura del Ministro de Exteriores de la UE con una política exterior común (algo que a mí se me antoja complicadísimo) y cuestiones similares.
Cuestiones que para mí, que soy novata en la materia, me parece que podrían haberse resuelto con una modificación del Tratado de Niza y para la que no había necesidad de montar todo éste espectáculo, para acabar como el Rosario de la Aurora.
En cuanto al contenido social del tratado, unos consideran que se pasa de liberal, y otros que se queda corto. Y he ahí el primer punto de conflicto, por el que va a ser mayoritariamente rechazado. No me extraña que lo consideren un fracaso: después de año y medio de trabajo, para parir 448 artículos, y resulta que no deja a nadie satisfecho.
Desde mi punto de vista, es muy diferente que los Estados renuncien a parte de su soberanía nacional, se eliminen carteras ministeriales innecesarias al asumir la UE las competencias y los Gobiernos (y los políticos con ellos) pierdan parte de su autonomía para legislar en el corto plazo, a que seamos los ciudadanos quienes renunciemos a derechos sociales históricos que tanto nos ha costado conseguir y al Estado del bienestar que tradicionalmente ha caracterizado a Europa, como punto intermedio entre el comunismo ruso y el ultraliberalismo estadounidense.
Que la guerra fría terminara con el triunfo del capitalismo no es motivo para liquidar la Europa social tal como fue concebida, no sólo como alternativa al comunismo, sino también a las dictaduras de corte fascista (dejémoslo en alternativa a las dictaduras, sin más).
En sus orígenes, Europa era una utopía, un “selecto club” al que, para pertenecer, habría que cumplir unos requisitos democráticos y sociales, que no se limitaban a los criterios de convergencia económica establecidos en Maastricht. Si la España de Franco hubiera cumplido los requisitos de inflación, deuda interna, paro, etc., no por ello hubiera sido admitida en el club. Europa era “mucho más que un club“, algo más que un simple mercado común.
Hoy ésos requisitos democráticos se están olvidando (se hará la vista gorda con más o menos disimulo para permitir la entrada de Turquía) y el espíritu social que caracterizaba a la Europa originaria se está diluyendo con la incorporación de toda una serie de países recién incorporados a la economía de mercado (y a la vida democrática también) y fervientes entusiastas de la doctrina neoliberal estadounidense.
No, ésta no es la Europa con la que yo sueño. Llámenme insolidaria por querer extender los derechos de que disfruto (elecciones libres, democráticas y justas, sin pucherazos; jubilación; prestación por desempleo; salario mínimo interprofesional; libertad de asociación y de sindicación; asistencia sanitaria universal; escolarización generalizada y gratuita…
a los aspirantes a miembros de la UE.
No desvirtuemos el proyecto original en aras de ampliar el mercado interno. Tratados de comerciales podemos firmar muchos. Pero pertencer a Europa debería significar algo más que éso.
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Extraoficial: Holanda también dice NEE 1 de Junio de 2005
10:51h Penúltima Hora: el 50% de los votos escrutados, parece que el NO se ha impuesto también en Holanda.
23:48h Bueno, ahora ya sí es oficial
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El turno de Holanda 1 de Junio de 2005
El Gobierno holandés ya daba ésta mañana por perdido el referéndum sobre la euroconstitución, después de que ayer los sondeos revelaran que la intención del 60% de los holandeses convocados es votar NO.
Viendo cómo está el patio tras el referéndum francés, el Ministro de Exteriores holandés ya ha avisado de que no habrá dimisiones, independientemente del resultado. Otro que aprende rápido.
Un dato curioso: los políticos piden a los ciudadanos que no se dejen influenciar por el voto francés, y el 96% de los holandeses asegura no estarlo: ya lo tenían decidido de antes, y los alaridos de pánico que se están escuchando éstos días procedentes, en su mayor parte, de Bruselas no les van a hacer cambiar de idea. Es una postura que les honra. Por lago se empeñó Zapatero en que los españoles fuésemos los primeros en votar: no las tanía todas consigo, y quería evitar el contagio. Parece ser que el debate también le produjo alergia…
El referéndum holandés, como el resto de los convocados hasta ahora, no es vinculante, pero los principales partidos han prometido que respetarán la voluntad popular si la participación, que se prevee baja, supere al menos el 30%. En caso contrario, entienden que la ciudadanía se desentiende de Europa y se reseran el derecho a hacer lo que les de la gana. La novedad consiste en que al menos se han auto-impuesto un límite “por abajo” para éso. La mala noticia (para ellos) es que, según el último dato de participación, ya se ha superado el 30% mínimo exigible. Más suerte la próxima vez.
En Holanda, siguiendo el mismo patrón que en Francia y España, los partidos que piden el NO son o bien de extrema izquierda, o bien de extrema derecha, pero no representan más allá del 15% de electorado. Parece claro que, en determinados temas, la ciudadanía va por un lado, y la clase dirigente, por el contrario.
Al menos, parece que tienen algo más claras las causas del NEE holandés, y no se van a dedicar a hacer elucubraciones sobre los motivos que les han llevado a rechazar el tratado: El NO holandés es un NO al €, que ha hecho aumentar los precios (éso en España no pasó, por éso votamos SÍ), y al dinero que Holanda aporta a la UE (bueno: de éso no tenemos de qué quejarnos, todavía…
, aportación que los holandeses no quieren que aumente con la unión a 25. 25 miembros que bajan el listón en los requisitos de acceso y la media de renta per cápita, y que van a necesitar una fuerte inversión de los fondos estructurales y de cohesión para ponerse al día (por no hablar de la débil tradición democrática de la mayoría de los nuevos socios).
El NO holandés puede congelar los presupuestos de la Unión Europea, cosa que también perjudicaría a España, bien porque recibiría menos ayudas de las que ya de por sí nos iban a recortar, bien porque nos va a tocar empezar a pagar las facturas de la UE a no mucho tardar.
El que tengan tan claro los motivos del NO holandés sí que les va a suponer un problema, porque cualquiera mira para otro lado cuando se terminen de contar los votos… Pero lo harán, no me cabe duda: hablarán del tema durante unos días, y luego, a otra cosa.
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Sobre el nuevo gabinete de Chirac 1 de Junio de 2005
Me he dado cuenta que he dedicado muchas letras a hablar de Villepin, muchas más a comentar la “dimisión” (por llamarlo de alguna manera) de Raffarin, pero aún no he comentado nada sobre el nombramiento de Sarkozy como segundo de a bordo en el nuevo Gobierno francés encabezado por Villepin.
Menuda pieza ha metido el amigo Chirac en su casa: acaba de sentar junto a él a su peor enemigo, no sólo porque sea el político más popular de Francia y pretenda levantarle el puesto a su jefe,
sino porque vendería a su madre para conseguir sus objetivos; un menage a trous difícil de entender, porque entre ellos se llevan a matar. Con éste nombramiento, Chirac ha demostrade más inteligente de lo que creía: a los enemigos es mejor tenerlos cerca, para tenerles vigilados.
El Gobierno Chirac estaba perdiendo popularidad a marchas forzadas. Y ahora está llenando su ejecutivo de caras guapas. Como golpe de efecto, no les negaré que no ha estado mal. Pero las próximas elecciones presidenciales, si no las adelantan, serán en el 2007, y hasta entonces tienen tiempo más que de sobra para cagarla hasta aburrir.
Por lo pronto, Villepin ha empezado en su cargo dándole las gracias a Raffarin y diciendo que seguirá el camino que éste abrió. Y Raffarin, por su parte, se va orgulloso de sus logros. Mal empezamos. A Raffarin no lo han dimitido por nada (ni por tampoco por su ligero problema de sobrepeso, si a éso vamos): las medidas sociales tan poco populares que pretendió poner en marcha hicieron que su popularidad estuviera por los suelos antes incluso de celebrarse el referéndum de marras. Que Villepin sea objetivamente más guapo, aficionado a la poesía y antibelicista no le va a librar de que la sociedad le monte unas cuantas manifestaciones en cuanto se pase de la raya, y una buena huelga si ven peligrar sus derechos. Buenos son los franceses para éso. Si sigue el camino marcado por Raffarin, debe saber que va a empezar una senda hacia el fracaso más sonado.
Yo sólo lo digo por si él todavía no se había enterado.
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Estádistica del voto francés 31 de Mayo de 2005
Circula por los opinaderos digitales y analógicos (básicamente: blogs y tertulias) la idea de que el voto NON ha sido el de los radicales, tanto de ultra-derecha como de ultra-izquierda, y el voto OUI procede de los moderados. Si fuera realmente así, Francia daría miedo: ¡cuánto radical suelto!
- 42 millones de franceses estaban convocados a las urnas;
- fue a votar algo más del 70%, lo que hace un total de casi 30 millones de votantes,
- de los cuales el 54% fue a favor del NON,
- lo que suma un total de (agárrense) ¡¡más de 16 millones entre radicales antisistema y ultra-nacionalistas!!
¡Y éso sólo en Francia! Madre de Dios…

Pero no se asusten, que no parece que la cosa sea tan grave como la pintan… Me he tomado la molesta de buscar los datos estadísticos recogidos a pie de urna, del perfil de los votantes de una opción y otra. Ahí están para que ustedes los valores como gusten. VOTARON “NON”
- El 81% de los obreros
- El 60% de los trabajadores en activo
- El 69% de los trabajadores con contrato eventual
- El 66% de los profesionales intermedios (cuadros medios)
- El 48% de los jubilados
Por edades:
- El 59% de entre 18 y 34 años
- El 65% de entre 35 y 49 años
Por zonas:
- Las ciudades donde el NO barrió fueron (entre otras, pero éstas las más destacadas) Marsella, Niza y Lille.
- En general, en las ciudades de población popular y trabajadora el NO fue mayoritario
VOTARON “OUI“
- El 67% de los ejecutivos e intelectuales El 60% de los profesionales liberales
Por zonas
- En París, el OUI obtuvo el 65%.
- En Lyon, Burdeos y Estrasburgo, el SÍ fue aplastante
DATOS GENERALES:
- El 72% de los votantes quiere seguir profundizando en Europa.
- El 57% de los que votaron NO se consideran europeístas.
- El 55% de los que votaron que NO habían votado a las izquierdas en las anteriores elecciones.
(Fuente del mapa vía Si No Lo Digo, Reviento) Si 54% de los votantes fuese de perfil ultra-radical, el país sería ingobernable. Lo que sí parece claro, viendo la estadística de los distintos perfiles según el voto emitido, es que existe cierto malestar ante una Europa ampliada y considerada excesivamente liberal. Los franceses no están dispuestos a renunciar tan fácilmente a un Estado del Bienestar, y los derechos que le son inherentes y que les ha costado más de 200 años (y muchas cabezas) conquistar y consolidar. Por otro lado, tiende a considerarse como una verdad inamovible, que los franceses han votado en clave interna o, para ser más concretos según una frase bastante extendida últimamente, para pegarle a Chirac una patada en el culo de Europa. No me parece muy alejado de la realidad, vaya éso por delante. Si el voto emitido no es favorable a lo que el propio Ejecutivo (y el 92% de la Asamblea Nacional) propugnaba, lo más lógico es que las cabezas guillotinadas hubieran sido o bien la del propio presidente, o bien la de su Ministro de Exteriores, que es el más afectado, al fin y al cabo, dada la naturaleza de lo que se estaba preguntando. Ahora bien, asumir como hace muchos, cual fue exactamente la motivación que llevó al elector francés a votar mayoritariamente NO a ésta Constitución Europea me parece excesivo. Excesivo por anti-democrático. Los votos, por definición, no están para ser analizados cualitativamente, sino cuantitativamente. Es decir: los votos no se interpretan; se cuenta. Y se empiezan argumentando que los electores votaron algo diferente a lo que se les preguntaba (en éso, los españoles somos especialistas: nos preguntan ¿”acepta el texto de la Constitución Europea?” y respondemos “Sí a Europa”.) y se acaba por asumir que el electorado no sabe votar porque no entiende las preguntas y responde lo que le da la gana. De ahí a decidir que no hacen falta elecciones porque la ciudadanía de ésto no entiende va sólo un paso. Con ésa forma de ver las cosas, sólo caben dos opciones: o repetir el referéndum hasta que los ciudadanos voten lo que los políticos quieren, o no convocarlo y decidir por su cuenta. Si a ustedes les parece aceptable alguna de las dos opciones, se buscan argumentos, porque yo no los veo. Por mi parte, propongo una solución para salir de dudas y que se ahorren sesudos análisis (que sólo les acabarán revelando lo que quieren oír): que convoquen otro referendum para preguntarles a los franceses, directamente y sin trampas, los motivos de su rechazo. Una lista con 5 ó 6 opciones, y un campo “otros” sería más que suficiente. Así se dejarían de elucubraciones que no les llevarán a nada y de tratar a los electores como si fueran idiotas incapaces de entender una simple pregunta. Mañana votan los holandeses y se preveé otro NO rotundo. ¿De verdad no tiene un “Plan B”? ¿En manos de quienes estamos? Si todo lo hacen igual, da miedo pensarlo… Y, si no preveían ni siquiera la posibilidad de que les tumbaran el tratado, ¿para qué nos han preguntado?
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And the winner is… Dominique de Villepin 31 de Mayo de 2005
Se confirma. Chirac se quita de encima a Raffarin (dicen que ha dimitido, pero horas antes de que se cerraran los colegios electorales, hasta él tenía claro quién iba a pagar el pato, saliera el resultado que saliera) y nombra a otro fiel amigo: Dominique de Villepin. Ya tenemos ganador.
No creo que vaya a servir de nada un lavado de cara en el Gobierno Chirac, especialmente si sigue con la misma política de hasta ahora, que tantas y tan sonadas caceroladas populares le ha reportado.
Ya tenemos primera víctima del NON galo a al tratado constitucional. Ésto no es lo que tenían en mente ni franceses ni alemanes (ni holandeses) cuando pensaban en una Europa unida y fuerte hace décadas. ¿Será ése bodrio de Constitución la siguiente víctima? Próxima parada: Holanda.
Raffarin: que le vaya bonito. Esperemos que, al menos, no haya sido en balde.
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Comentarios sobre las declaraciones (más referéndum) 30 de Mayo de 2005
Éste post recopila algunas declaraciones que me han llamado la atención acerca del referéndum de ayer en Francia, y que me gustaría comentar con vosotros que me aguantáis (masocas que sois, que lo sepáis):
Raffarin anuncia cambios en los miembros del Ejecutivo francés, pero no prevee cambios en la política. Pues entonces, ¿paqué? Las medidas que ha tomado, o ha pretendido tomar, el ejecutivo Chirac, vía Primer Ministro Raffarin, y que han sido sonadas, ahí están en las hemerotecas para quien quiera consultarlas. Me vienen a la cabeza, así a vote pronto: el aumento de la edad de jubilación a los 70, abolir la jornada laboral de 35 horas, y la última no hace muchos días, con la jornada de trabajo por el morro en un día festivo. Que cambien las caras, pero no cambie la línea política, va a servir de bien poco, me temo.

Raffarin, que no ha confirmado si ha presentado su dimisión a Chirac, se ha reunido esta mañana con el jefe de Estado, en el Palacio del Elíseo, para analizar las causas de la masiva derrota de la Constitución europea en el referéndum. No creo que dimita, éso no es de buen gusto. Más bien, como dije ayer, le dimitirán.
Penúltima Hora: Pues parece que sí, que le dimiten. (22:37 h)
El primer ministro, que según todos indicios será la primera víctima política del referéndum, admitió que los franceses “se han expresado masivamente“, cierto, nada que ver con la participación de filfa que tuvo el referéndum en España; y lo han hecho después de “un verdadero debate sobre el Tratado Constitucional, un debate apasionado que hará época” en la democracia francesa, algo de lo que se pueden sentir orgullosos, por cierto. Aquí no hubo debate: hubo “pedagogía”, que curiosamente, sirvió para que la mayoría que fueron a votar no tuvieran ni idea de lo que decía el texto, pero dieran un “SI a Europa” que nadie les había preguntado (a éstas alturas de la película, se da por hecho).
“Nuestros compatriotas han decidido rechazar el tratado y para mí, europeo de corazón, es una decepción profunda. Guardemos la valentía de Europa, hecha de dificultades superadas y de esperanzas confirmadas“, añade el comunicado del primer ministro. ¿Qué tendrá que ver el ser europeo de corazón o no? ¿Es que los que han votado NO no son europeos de corazón? Quizá es aún peor: lo son de cerebro, y éso es peligroso. Unos ciudadanos con conciencia, un pueblo que piensa, es el peor peligro para unos dirigentes mediocres: no les pasan ni una.
Javier Solana: “El pueblo francés se ha expresado. Ha preferido finalmente no apoyar la Constitución Europea. Respeto plenamente su elección, pero también la lamento profundamente“. El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y la Seguridad Común (PESC), lamentó anoche el ‘no’ de Francia a la Constitución y dijo: “lo que cabe hacer ahora es un análisis en profundidad de las causas que han conducido a este ‘no’ francés, y no dar por finalizado el proceso europeo. Me parece una de las opiniones más mesuradas que he oído: que analicen las causas es lo que hace falta, y luego presenten sus conclusiones al público. Otra opción es ver las causas que a ellos les interesen, y éso, me temo, serviría de bien poco.
La opinión que más me ha molestado, sin duda, ha sido la de Rafael Estrella, portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Comisión de Esteriores del Congreso. Considera que el NO de los franceses afecta a la continuidad de la Unión Europea como proyecto político y actor internacional. Si no piensan cambiar ni una coma de un texto que parece innegociable, no me extraña. Pero tranquilos, que siempre les queda la alternativa de sacarlo adelante sin el aval de la ciudadanía. A éstas alturas ya, no viene de una más.
Pero no ha sido éso lo que me ha molestado, sino la idea de que este resultado se debe a que los dirigentes franceses no han sabido transmitir la importancia de una constitución para Europa.
No estoy de acuerdo. Una cosa es que los franceses sean conscientes de la importancia de una constitución para Europa, y otra muy distinta que la que se les propone les valga, o que les sirva cualquier cosa, si a éso vamos. Una constitución es importante para Europa, pero no cualquier Constitución. Hagamos las cosas bien. Mientras no nos presenten un texto constitucional que sea aceptable para los ciudadanos a los que va a afectar, mejor seguir con el actual tratado. ¿Que el Tratado de Niza es inaplicable en una Unión Europea a 25 miembros? Pues que lo enmienden mientras ésto termina, pero que no nos vendan lamoto.
El portavoz parlamentario socialista de Exteriores subrayó por contra que, ante el resultado del referéndum galo, “el Gobierno español debe sentirse orgulloso por haber sabido transmitir a los ciudadanos españoles la ilusión (sobre el texto constitucional europeo) que los dirigentes franceses no han sabido trasladar. Lo que nos faltaba: ilusión por un tratado que casi nadie se había leído, y aprobado en un referéndum con aplastante abstención. Éso es optimismo.
Estoy en las antípodas de su opinión: la participación de los españoles en el referéndum fue bajísima, a diferencia del francés; en Francia hubo un debate abierto, que en España se nos hurtó; de los libros vendidos en los últimos meses en Francia, 6 de cada 10 eran sobre la Constitución Europea, mientras que en España seguía triunfando la ciencia ficción. La experiencia demuestra que los franceses estaban mucho más al tanto que los españoles del contenido de la Constitución europea y lo que representa. Si de algo pueden estar orgullosos los dirigentes españoles es de haber mantenido a su pueblo en la inopia (pueblo que, por otra parte, tampoco tenía muchas ganas de enterarse de qué iba la película). No tienen ningún derecho a hablar a los dirigentes galos con ésa condescendencia.
Se suponía que en el referéndum español se pregunta si se apoyaba o no la Constitución Europea. ¿Les parecen honradas las campañas de los dos partidos mayoritarios? Confunden a la población, da la sensación de que se pregunta por la integración en Europa, no por un texto que la mayor parte de la población no se había leído.


La opinión más esperada, la de Rajoy: le ha faltado tiempo para meter el dedo en la llaga y hablar de seguidismo del eje perdedor franco-alemán. Sinceramente: si la Constitución Europea potenciara realmente una proyección internacional fuerte de Europa como contrapeso a Estados Unidos, si con ella Europa dominaría el mundo, como dijo Zapatero, ¿la apoyaría el presidente de Estados Unidos con tanta alegría? Me temo que no. Aquí hay gato encerrado.
Según Rajoy, en Europa existe una “falta descomunal de liderazgo” y “España debe trabajar para recuperar su personalidad en la UE”, algo que “no implica el seguidismo a dos países, por importantes que sean“. Ya: para construir una Unión Europea fuerte, lo mejor es apoyarse en el país más euroescéptico de la Unión, y con Estados Unidos. Pues vamos apañados.
En fin: más comentarios y más declaraciones mañana, porque ¡me he dejado olvidada la libreta con los apuntes!
Saludos y gracias por soportarme un día más. La de ayer, la mayor cifra de visitas únicas y de número de comentarios. Próxima cita: el miércoles, con el referéndum holandés.
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Extraoficial: el NO se ha impuesto 29 de Mayo de 2005
Parece ser que sí, que finalmente el NO se ha impuesto en Francia, por un porcentaje de entre el 54′5% y el 55′6%, y Google News está ya que echa humo…
Los sondeos a pie de urna dan una victoria al NO por un estrecho margen. Pero ¡ojo! No son datos oficiales: son estimaciones de varios institutos demoscópicos, realizadas a partir de sondeos a pie de urna y dados a conocer al cierre de los colegios electorales. Habrá que esperar a los datos oficiales para confirmar la noticia.
Las declaraciones de los dirigentes, y el calendario para el Plan B, mañana.
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Ésto va a hacer sangre. Va a sentar precendente. El Miércoles votan los holandeses, y las encuestas son ya desfavorables al tratado. El efecto dominó puede ser aterrador para los dirigentes europeos. Y sólo hacen falta 4 países más que voten que no para echar atrás la Constitución Española. Se lo hubieran pensado antes. Lo dicho: me siento como si ganara el partido en la tanda de penalistis.
De todas formas, tampoco es como para echar las campanas al vuelo: no es un referéndum vinculante, así que ahora el Parlamento francés puede pasarse la voluntad popular por el forro y aprobar el Tratado por sus santos bemoles. ¿Que cómo se lo iban a vender a la opinión pública? Éso ya les da igual: si se convocaran elecciones hoy, dejaban al Gobierno Chirac en la paro.
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Penúltima hora: record de participación 29 de Mayo de 2005
Aún falta casi una hora para que se cierren algunos colegios electorales del área metropolitana de París, pero los datos que nos van llegado sobre la participación en el referéndum sobre la Constitución Europea en Francia indica que se están batiendo records de participación. El último dato que tenemos es que superará el 80%, superior incluso que el de la primera vuelta de las últimas elecciones presidenciales.
Si saldrá finalmente el OUI o el NOT, es algo que desconocemos, porque como la que suscribe es pesimista antropológica, me extrañaría que hubiera barrido el NO. La tasa de abstención que reflejaban las encuestas era demasiado elevada y la diferencia entre las dos posiciones demasiado estrecha como para vaticinar un resultado antes del escrutinio.
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Penúltima hora: Participación a las 19:00 29 de Mayo de 2005
La tasa de participación del referéndum francés de ratificación de la Constitución Europea es, a las 19:00 horas de la tarde, de un 66,24%. Con esta evolución se podría alcanzar el 75% de participación cuando cierren los colegios.
Una alta participación, dicen, beneficiaría el NO, que son los que están más movilizados. Por mi parte, hasta que no vea los resultados en las noticias, no me lo creeré.
En cuanto a Raffarin, parece que se confirma (él mismo parece tenerlo asumido) que será dimitido después del referéndum, independientemente del resultado. Típico: cesar a la persona que se considera responsable (o cabeza de turco) y seguir haciendo las cosas igual. Así, la cabeza que acabarán pidiendo no es la del primer ministro, sino la del Presidente directamente. Cuando las masas están sedientas de sangre, una caza menor sabe a poco.
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Penúltima hora: Participación en el referendum francés 29 de Mayo de 2005
La participación en el referéndum francés era, a medio día, del 25′08%.
En cambio, la abstención en los terrotorios de ultramar, que votaron ayer, para evitar que se pronunciasen sabiendo ya el resultado en la metrópoli y para fomentar la participación, superó el 70%. Todo un éxito.
Hasta las 10 de la noche, hora local (20h GMT) no empezaremos a conocer los resultados.
De La Vega ha dicho que Europa es fuerte para afrontar el posible rechazo francés al texto constitucional. Teniendo en cuenta que el referéndum no es vinculante, y que Chirac (con el apoyo del Parlamento) puede hacer lo que le de la gana después del referédum (no tiene más que echarle cara dura al asunto, y de éso va sobrado), pues debe ser que sí. El problema vendría, no de que los ciudadanos franceses rechazaran el texto, sino de que no pudiera ser aprobado en el Parlamento Francés, algo improbable, hoy por hoy.
La oligarquía se blinda frente a la opinión de las masas.
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Zapatero y el pesimismo en Francia 29 de Mayo de 2005
Rodríguez Zapatero ha sido el último dirigente europeo en apoyar a Jacques Chirac a animar a los franceses para que voten OUI en el referéndum sobre la Constitución Europea de hoy.
Nuestro presidente se marcó el viernes un viajecito relámpago al país vecino, y animó a los franceses con argumentos tan contundentes como que los ciudadanos de 9 países europeos han ratificado ya el tratado constitucional. A lo mejor es que nuestro presidente toma a los franceses, y al resto de los europeos, por tontos. No es cierto que los ciudadanos de 9 países hayan aprobado ya la Constitución Europea, porque en 8 de ellos ha sido ratificada en el Parlamento, y no por referéndum ciudadano. Ha sido la oligarquía quien ha decidido por ellos, y éso, obviamente, no significa que los ciudadanos avalaran la decisión de sus dirigentes. Pretender que los ciudadanos aceptarán todas las medidas que aprueben sus políticos es tanto como pretender que gobernar un país es lo más sencillo del mundo, que nunca hay oposición interna, las manifestaciones de la voluntad popular simplemente no existen. O éso, o que los ciudadanos de ésto no entienden y votarán lo que se les diga.
Ya lo dijo en el mismo acto el líder del Partido Socialista Francés, Francois Hollande: «la política es bella y simple» con el presidente español. Apañados estamos: en el resto de Europa también piensan que es un simple, así que no nos podemos esperar nada bueno.
Pero, como nuestro presidente es un optimista antropológico, como él mismo se define, todo lo ve de color de rosa, ¿qué le vamos a hacer? Cada uno es como es…
También dijo que «Europa necesita a Francia, necesita su ilusión, su cultura, su fuerza y su impulso». Ya lo sabéis, gabachos: O votáis que sí, o ya os estáis bajando del carro de Europa. Vosotros mismos. ¿Qué os habéis creido? Como mucho, os daremos una segunda oportunidad, para que os lo penséis mejor y votéis lo que os conviene, pero porque necesitamos vuestra ilusión y vuestra cultura, no os vayáis a pensar que es por interés… ¡Qué va!
Más argumentos contundentes esgrimidos en Francia para animar a los franceses: «el sí es optimista» o «El no es un laberinto, triste y pesimista. Y yo, con los pesimistas, no me voy a pasar un fin de semana a ningún sitio». Bueno, ¿y a mí qué me importa con quien te vayas tú a pasar el fin de semana? ¿En qué tiene que influir éso en mi decisión de voto? Se estarían planteando los franceses al oírle, me imagino. ¿Significa que está proponiéndoles un fin de semana con él a los partidarios del SÍ? ¿Y qué opina Sonsoles de ésto?
Por mi parte, ya dije en su momento que me ponen más los pesimistas como Saramago, que son los que tiran del carro para cambiar éste mundo de locos, que los optimistas como Zapatero, aunque me invite a pasar un fin de semana en La Moncloa.
Pero mi argumento preferido para que los franceses voten OUI hoy fue el siguiente: desde que la mayoría de los españoles votamos SÍ (la mayoría de los que fueron a votar, se entiende) al texto constitucional europeo, el país ha aumentado su crecimiento económico, ha bajado el paro y no se deslocaliza ninguna empresa. Me expliquen qué tendrá que ver una cosa con la otra, porque no lo veo.
Y, ya para terminar, cerró el acto diciendo que «Con la Constitución europea, Europa liderará el mundo». Acababa de ver La Guerra de las Galaxias, y venía con un poco de rollito Darth Vader. Y concluyó su intervención instando a los franceses a «votar con el corazón», que para pensar ya están los dirigentes, que ésto son cosas de mayores y nosotros no entendemos; y, claro, vaticinó la victoria del OUI, mientras el resto de Europa cierra los ojos, cruza los dedos, y le pone velas a todos los santos conocidos. Ya me explicarán porqué, porque si sale que no, se repite la votación, y santas pascuas. Y así hasta que acaben votando lo que a nosotros nos interesa. ¿Dónde está el problema?
Pues ¡ala! Más optimismo no cabe. Lo que no entiendo es, si realmente piensan todas éstas cosas que se deducen de su discurso, ¿para qué nos dejaron ir a votar? ¿No ven que no se nos puede dejar solos? Cada vez tengo más claro que no fue más que una maniobra de cara a la galería, para que veamos que de vez en cuanto también nos dejan intervenir en las decisiones importantes.
Si Francia vota finalmente que NO, me sentiré un poco como si mi equipo hubiera ganado el partido en la tanda de penaltis.
Ya veremos cómo acaba finalmente todo ésto. Hasta ésta noche no lo sabremos. Peronalmente, creo que al final se acabará imponiendo el OUI: sumo el porcentaje tan amplio de indecisos, y el miedo que han pretendido meterles en el cuerpo a los franceses, y me sale un SÍ como una casa. Sólo les ha faltado decirles que si votan NO vendrá el coco y les comerá. La única cosa buena de votar que NO, al parecer, es que será como darle una patada en el culo a su presidente, y también le tienen ganas… Así que si los franceses acaban votando NO, más en contra de Chirac que en contra del texto, y mucho más que en contra de Europa, será sólo culpa suya.
Seguiremos informando.
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¿Debería dimitir Chirac? 26 de Mayo de 2005
¿Deben dimitir Chirac y Raffarin si finalmente se impone el NO a la Constitución Europea en el referéndum francés? Respuesta a la gallega: ¿porqué? ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? ¿Es que acaso Chirac o Raffarin, presidente y primer ministro de la República respectivamente, son los autores del texto Constitucional, o de los artículos que más disgustan a la opinión pública francesa? Si no es así, ¿qué culpa tienen ellos de que el Tratado Constitucional sea un bodrio de mucho cuidado? A lo mejor a ellos les gusta, pero no tienen la culpa de que a algo más de la mitad de sus paisanos no. Y no será porque no se hayan esforzado…
La respuesta a todas éstas cuestiones guarda relación con lo que apuntaba hace dos días: se está planteando el referéndum en términos de SÍ o NO a Europa, y no al texto. Así que si ahora los ciudadanos franceses rechazan el texto (que es por lo que se les va a preguntar),, los políticos no podrán variar el análisis sobre el europeísmo francés de un día para otro, sin confundir a la gente y sin que se les vea el plumero.
Según las noticias que van llegando del país vecino, parece ser que la opinión pública francesa no se ha dejado tangar con el cuento de que si votan NO, Europa se hunde: se han informado sobre el tratado, han comprado libros sobre el tema (se supone que a éstas alturas los habrán leído ya) y han intentado formarse una opinión propia para responder con coherencia a la pregunta que se les va a plantear éste domingo. A los mandatarios franceses no les queda más remedio que asumir las consecuencias de su propia trampa.
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Referéndum en Francia 24 de Mayo de 2005
A apenas 5 días del referéndum, la división de la opinión pública francesa en lo que respecta a la Constitución Europea sigue dando que hablar. Y no es extraño porque, a diferencia del español, el referéndum francés SÍ es vinculante para el Gobierno de la República.
El último dato que hemos conocido al respecto es que el 53% de los franceses votará que NO al tratado constitucional, y la tendencia es al alza… Y parece ser que éste dato a los distintos gobiernos europeos les tiene bastante mosqueados, por el posible contagio ideológico que podría producirse.
No obstante, la diferencia sigue siendo ajustada, pues un 26% de indecisos es un porcentaje bastante alto, que podría finalmente decantar la balanza; sólo el 21% de los encuestados dice tener claro que votará a favor del texto….
Lo que quiero comentar, en éste caso, son los argumentos que esgrimen los favorables a ésta Constitución Europea. En primer lugar, me parece sorprendente que los 25 presidentes de los Estados miembros descarten considerar ningún escenario alternativo para el caso de que el “no” triunfe el Domingo, pero tampoco si al final se impone en la mayoría de los Estados. ¿Ni una pizca de autocrítica, siquiera? ¿No van a plantearse porqué sucede ésto, qué es lo que hace que la población rechace el tratado constitucional, si es que al final no sale adelante? ¿No van a modificar los puntos más conflictivos para que sea mínimamente aceptable para los ciudadanos que se van a ver afectados? ¿Qué clase de democracia estamos creando para Europa? Jamás nos lo habían dejado tan claro: no nos importa lo que digáis, no nos planteamos ni siquiera qué ocurriría si no aprobáis ésta constitución. Vamos, que les da igual: al fin y al cabo van a hacer lo que les de la gana igualmente…
En segundo lugar, me parece curioso que planteen la cuestión como un SÍ o un NO a Europa,
