2badbb4444af1185d4da8b69f87ae21bDe nuevo la Ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, anima a la ciudadanía a que se embarque imprudentemente en la compra de una vivienda en lugar de esperar tiempos mejores, para evitar que los precios en el mercado inmobiliario sigan cayendo ante la escasa demanda. Ya he perdido la cuenta de las veces que la Ministra ha dicho, desde que tomó posesión, que estamos “en un buen momento para comprar“. La pregunta pertinente es ¿un buen momento, para quien?

Sería bueno advertir que, con la crisis que ya tenemos encima, con las previsiones de aumento de paro en los próximos meses, recomendarnos que nos hipotequemos ahora en vez de esperar tiempos mejores (no vaya a ser que los precios de los pisos sigan bajando… ) es lo más parecido a tomarnos por una panda de lemmings. Además, conviene recordar que quienes compren una vivienda ahora y en los próximos meses se queden en el paro, NO se beneficiarán de la posibilidad de aplazar el 50% de la cuota porque solo afecta a quienes se hipotecaron antes de enero del 2008.

Recordemos que en abril el G-14, el lobby de las inmobiliarias, afirmaba que los precios de los pisos ya había tocado fondo, y pero el precio ha seguido bajando; en junio, Beatriz Corredor hizo su primera declaración en esta línea: “es el momento adecuado para comprar una vivienda” porque en aquel momento afirmaba que su incremento de precio subía entorno al IPC, lo que provocó un duro comunicado de la Plataforma por una Vivienda Digna; en octubre, Guillermo Chicote (presidente de los promotores españoles, para más señas) afirmó que no iba a permitir que los pisos bajaran un 30% o un 40% porque antes se los regalaba al banco; y ahora la ministra se descuelga con la afirmación de que es un buen momento para comprar “porque ha bajado el euríbor“, ¡como si los tipos de interés actuales fuesen a durar eternamente!

Es enternecedora la voluntad de la Ministra del Mercado Inmobiliario de ayudar a las pobres promotoras e inmobiliarias a que no se vean obligadas a bajar los precios y reducir sus escandalosos márgenes de beneficios, ya lo dijo ella misma hace unos días y es de agradecer su descarnada sinceridad: el objetivo del ministerio es la oferta y la demanda “se adapten” (¿aunque sea a costa de engañarnos con recomendaciones que van en contra del “interés general”?). Pero, sinceramente: esperaba que el Ministerio de Vivienda sirviese para ayudar a que pudiéramos acceder al derecho constitucional de una vivienda digna, y no para ayudar a las empresas del negocio inmobiliario a seguir enriqueciéndose. Ahora afirma:

“El mercado está obligando ya a los constructores a bajar precios, porque la oferta es muy amplia y la demanda no la está absorbiendo.”

Y al mismo tiempo, afirma que es un buen momento para comprar. ¡Basta ya, señora ministra! Si las inmobiliarias, promotoras y constructoras todavía tienen que bajar sus precios y recortar márgenes de beneficios para poder vender los pisos que tienen en stock, que los bajen. Pero no nos venga la ministra del ramo, quien debe garantizar nuestros derechos, a engañarnos poniéndose de parte de quien nos está dificultando el acceso a la vivienda que nos garantiza la constitución por su empecinamiento en mantener los precios escandalosamente altos e innacesibles para el grueso de la población. Porque esto empieza ya a parecerse al timo de la estampita.

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Brevíssimo: Aplazar el 50% de la hipoteca   3 de Noviembre de 2008

zapateroUna nota muy rápida sobre una de las medidas que el Consejo de Ministros aprobará este viernes para que la crisis nos resulte más llevadera: Los desempleados podrán aplazar el 50% del pago mensual de la hipoteca durante dos años. Señor Zapatero y compañía: a los que vivimos de alquiler porque nuestra economía no nos permite acceder a la vivienda en propiedad, también nos afecta el problema del paro. Y nosotros no podemos vender nuestro piso-inversión y marcharnos a uno más pequeño y de segunda mano si vienen mal dadas…

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¿Dónde vas, triste de tí?   28 de Octubre de 2008

Jean_Claude_TrichetJean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, anucia la posibilidad de bajar los tipos de interés de cara a la próxima semana. ¡¡¡Que siga la juergaaaa!!! Tipos de interés por debajo de la inflación equivale a perder dinero si depositas tus ahorros en el banco. Justo lo que nos hace falta. ¿Va a ayudar esta medida a que las entidades financieras reactiven la concesión de créditos? Permítanme que lo dude. Y a todo esto, si esperas que esta “posible” bajada de tipos de interés que ha anunciado el BCE afecte “inmediatamente” a la cuota de tu hipoteca, espera sentado.

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El drama de la ministra de vivienda   21 de Octubre de 2008

¿Cuántas inexactitudes puede pronunciar una ministra de vivienda en una sola declaración? Yo he contado unas cuantas esta mañana, atendiendo a este artículo de El País. Veamos:

Beatriz Corredor, ha asegurado hoy que “no es un drama” que las viviendas valgan “realmente lo que son”.

Para empezar, clase de economía básica: _nada_ “vale realmente lo que es“, sino lo que el mercado esté dispuesto a pagar a cambio. Da igual que algo valga x, si hay un número significativo de personas que están dispuestas a pagar 10 veces más de lo que cuesta. Dicho de otra manera, da igual que construir un piso valga (pongamos por caso) 600 euros el metro cuadrado, si hay demanda suficiente dispuesta a pagar por él 6.000 euros el metro cuadrado. Sólo el necio confunde valor y precio.

Subrayó que el objetivo del ministerio es la oferta y la demanda “se adapten”.

¡¡¿¿Perdóoooonnnn??!! ¿Este el el objetivo del Ministerio de Vivienda? ¡Pues apañados vamos! Que oferta y demanda se adapten es el objetivo del mercado, no del Ministerio. De hecho, el objetivo del Ministerio de Vivienda debería ser garantizar el derecho constitucional a una vivienda digna para todas aquéllas personas que no puedan pagar precios de mercado, ya sea mediante la construcción de viviendas de protección oficial o de precio tasado, la promoción del alquiler social, etc. Pero de que se adapten oferta y demanda debería poder encargarse el propio mercado por sí solo a no ser (me temo) que lo que pretenda sea ayudar a los promotores inmobiliarios a no recortar sus escandalosos márgenes a pesar de verse obligados a bajar los precios para que “la oferta y la demanda se adapten”. ¿No dijo Guillermo Chicote, presidente de los promotores españoles (esos que decían en abril que el precio de los pisos ya había tocado fondo), que antes que bajar los precios de los pisos un 30% se los regalaba al banco? Toda una declaración de fé en el mercado… Yo no pienso comprar hasta que tú bajes el precio, y antes de bajar el precio tú prefieres regalárselo al banco. Me explique la ministra cómo va a conseguir entonces el objetivo de adaptar la oferta y la demanda.

Sin embargo, Corredor ha asegurado que “no es una buena noticia” que se desplome un valor “que ayuda al ahorro familiar”, en referencia a los pequeños inversores que habían apostado por el ladrillo para depositar sus ahorros.

Menos lloros. Mientras no vendan, no pierden dinero, y si han apostado por el ladrillo para depositar sus ahorros, entiendo que se trata de una inversión a muy largo plazo (no en vano, para pagar una hipoteca hacen falta más de 25 años… ). Si no, no estamos hablando de “pequeños ahorradores”, sino de especuladores. Que alquilen los pisos que tienen vacíos. Y a los pasapiseros, enjuiciamiento por el delito de maquinación para alterar el precio de las cosas.

Preguntada sobre la posibilidad de que aumente el plazo de las cuentas ahorro vivienda, medida que la ministra calificó ayer de “razonable” ( … ) sobre todo para las familias a las que el banco no les concede una hipoteca.

¡Qué manía con las familias! Querida Ministra, la cuenta vivienda es un producto financiero destinado sobre todo a la juventud para incentivar el ahorro gracias a las desgravaciones fiascales, hasta ahora durante un plazo máximo de 4 años, para comprarse su primera vivienda. Eso de aludir constantemente a las familias cada vez que hablamos de economía es un recurso lacrimógeno que empieza a cansar.

Respecto al actual nivel del Euríbor, la ministra ha mostrado su confianza en que el indicador “se sitúe en los parámetros normales de referencia con el tipo de interés fijado con el Banco Central Europeo (BCE)”, lo que “bajará inmediatamente las cuotas hipotecarias“.

Bueno, pues tampoco. Las cuotas hipotecarias no bajarán “inmediatamente”, porque se revisan, dependiendo de la hipoteca, por períodos de 6 o 12 meses. Por lo tanto, supongamos que a mí me actualizaron los tipos de interés el mes pasado, y que HOY baja el euríbor 0.5 puntos. Esta bajada yo no la veré reflejada en mis cuotas hipotecarias “inmediatamente”, sino en la próxima actualización de tipos de interés (dentro de 6 meses o quizá dentro de un año), y eso suponiendo que durante los próximos meses el euríbor permanezca estable, lo que es mucho suponer teniendo en cuenta que se negocia a diario.

Y a propósito: no os fiéis de los que dicen que con una alza de + 0.xx del euríbor, se verán incrementadas las cuotas de la hipoteca en nosécuantos leuros, porque también es falso: las variaciones del euríbor afectan de forma diferente dependiendo del % de capital y el % de interés que componga la cuota mensual. Al principio de la vida del crédito hipotecario la cuota mensual que se paga es prácticamente todo intereses y una mínima parte capital; y, conforme avanzan los años, de cada cuota se paga más capital y menos intereses, siendo las últimas cuotas prácticamente todo capital y una mínima parte de intereses. Esto significa que si tienes tu hipoteca contratada hace poco tiempo, las variaciones del tipo de interés te afectan con mucha mayor intensidad.

Lo siento, pero lo que sí es un drama es que la vivienda se haya convertido en un lujo, cuando es un derecho constitucional. Y en esta situación a la que hemos llegado, lo que requiere la ciudadanía son dirigentes capaces, y no una ministra que no tiene clara la diferencia entre precio y valor, que no entiende cómo afecta el interés variable a las hipotecas y que, si me apuras, no tiene demasiado claros los objetivos del ministerio que dirige. No vamos bien.

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Justicia poética   5 de Octubre de 2008

Tanto tiempo diciéndonos que alquilar es tirar el dinero, y ahora resulta que los que han conseguido tumbar el sistema financiero internacional han sido los “listos” que se compraron una vivienda aunque objetivamente no aportaban garantías suficientes.

Y encima nos decían a los que vivimos de alquiler que por lo que pagamos bien podríamos comprarnos un piso, que si compras nunca pierdes el dinero porque es una inversión segura y los pisos nunca bajan de precio, y al fin y al cabo siempre te queda la opción de vender, comprarte un piso más pequeño y sacarte un buen beneficio.

Los que entonces se reían de nosotros, los arrendatarios, y nos miraban por encima del hombro con condescendencia la han jodido pero bien. De hecho, nos han jodido a todos. Animados, obviamente, por todos aquéllos que hacían dinero a su costa (inmobiliarias que se llevaban sus buenas comisiones, bancos que los fundían a intereses, etc.). ¿Y qué esperabas, acaso? El negocio va de eso.

No me negarás que algo de justicia poética tiene el asunto. Llámame rencorosa si quieres.

A veces pienso que no es que “el sistema” haya fallado: es que no hay sistema capaz de soportar tantos imbéciles juntos.

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Llevo algunas semanas escuchando esta crítica, esta pequeña pataleta de gente que se queja de que ahora muchos analistas escriben sesudos artículos que vienen a decir poco más o menos que esto de la crisis hace tiempo que se veía venir, pero en su momento no lo advirtieron, y la conclusión que extraen de este “hecho” es que realmente nadie tenía ni idea de la que se nos podía venir encima, y a toro pasado es muy fácil hacer valoraciones. La última crítica a los analistas económicos en esta línea se la he leído a Javier Ortiz en Público.

Sinceramente, decir a estas alturas que nadie nos advirtió de la crisis que se nos venía encima es de un cinismo que pone los pelos de punta. Hace años que reputados analistas económicos vienen advirtiendo del excesivo endeudamiento de la economía familiar, de la sobrevaloración del precio de la vivienda, del riesgo de endeudarse hasta las orejas a tipos de interés variable con el euríbor bajo mínimos, de la contínua escalada del precio del petróleo, del fin de la era de los combustibles a bajo precio… y de que las costuras de nuestra economía acabarían rebentando por algun lado. Quien diga que nadie le advirtió de la posibilidad de la crisis, o es un ignorante o un necio.

Pero mientras nos advertían de que nos estábamos poniendo la soga al cuello apurando nuestra capacidad de endeudamiento hasta estrangular nuestra economía familiar, con una inflación galopante y todas las hipotecas a interés variable, no prestábamos atención a estos avisos, llamábamos catastrofistas a los analistas que nos avisaban del peligro porque estábamos tan contentos poniéndonos hasta las patas, y ahora nos llevábamos las manos a la cabeza.

Si, según Almunia, el origen de la crisis está en la avaricia (curioso concepto económico que nunca estudié en la carrera, por cierto), todos deberíamos mirar nuestra parte de culpa. Si me compré un piso en pleno apogeo de la burbuja inmobiliaria, con unas cuotas astronómicas para los próximos 40 años a las que llego justita y con un interés variable inicialmente referenciado a un euríbor al 2%… y ahora me suben los tipos de interés y con ello la cuota de la hipoteca, con la inflación el carro de la compra está más caro, la gasolina no ha parado de subir, y yo sigo cobrando lo mismo, no hago más que tirar de Visa para poder llegar a final de mes pero no me privo de mis vacaciones a todo tren pidiendo un crédito a Cofidis… pues mi descalabro económico estaba cantado y hace falta estar ciego para no verlo, qué queréis que os diga.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Buena pregunta, ahí es donde están las causas. Pero que nadie nos lo advirtió es mentira. No prestamos oídos a aquéllos que nos advertían, les llamamos apocalípticos, catastrofistas y otras sandeces, y en consecuencia no hemos hecho nada para evitarlo y protegernos ante la que se nos venía encima. Puedes llamarme cínica, pero no hipócrita.

La culpa es de Zapatero, por empeñarse en llamarlo desaceleración cuando estaba claro que era una crisis, ¿verdad? La culpa de que mi jefe no me suba el sueldo no es de mi jefe, sino de Zapatero, ¿verdad? La culpa de que suba el petróleo y yo coja el coche cada día para ir a trabajar en vez del transporte público, también es de Zapatero, ¿verdad? Y si sube el precio del pollo, la culpa también es de Zapatero, lo que no tengo muy claro es si es culpa suya por no hacer un paréntesis en la economía de mercado, o por no liberalizar y privatizar el sector de los pollos de corral.

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Crisis for dummies   18 de Septiembre de 2008

¿Estás hasta las narices de escuchar hablar de la crisis, de las hipotecas sub-prime, de la restricción del crédito y del crack de los mercados financieros, y sigues sin enterarte de por dónde van los tiros? Felipe se ha currado un vídeo de 7 minutos para explicar, de forma muy esquemática, el origen y el desarrollo de la actual crisis económica. Su conclusión: nos han jodido bien.

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www.vendoporhipoteca.com   7 de Mayo de 2008

http://www.vendoporhipoteca.com/

La creación de la web www.vendoporhipoteca.com está dando lugar a no pocos equívocos sobre el tema. Uno de ellos es el propio “objeto” de esta web. Según circula por Internet, la finalidad de este portal inmobiliario consiste en que los propietarios de pisos agobiados por sus deudas puedan encontrar comprador que acepte su piso subrogando la hipoteca, esto es, los propietarios están dispuestos a aceptar como precio el importe de sus respectivas hipotecas descontando el capital amortizado, con tal de deshacerse de sus deudas y evitar así el embargo de los bancos, seguramente inspirados en este otro anuncio de un particular que vendía su piso por lo que le quedaba de hipoteca, renunciando incluso a lo que él había dado de entrada y las cuotas pagadas durante 15 meses: en total, casi 60.000 euros menos de lo que a él le costó apenas un año antes.

No te hagas ilusiones, lo siento pero lo de esta web no es tan tan tan así como parecería a simple vista. ¿Conoces el fenómeno de los pasapiseros? Gente que compraba sobre plano y vendía llave en mano cuando la vivienda ya estaba construida, evitando pasar por el notario y embolsándose la revalorización: Por un lado, la diferencia de precio entre la venta de un piso construido y la compra sobre plano (más barato) y la revalorización del valor de la vivienda durante el tiempo que tardan en construirla. En octubre colgué en este blog el anuncio de uno de estos personajes, que aseguraba vender dos pisos por no poder escriturar, ¿os acordáis?

Los pasapiseros normalmente pagan una cantidad simbólica en concepto de “reserva” de la vivienda, en ocasiones también una cantidad mensual hasta la entrega de llaves, y una vez terminada la vivienda, es cuando toca firmar la hipoteca. Estos pasapiseros normalmente conseguían vender antes de tener que escriturar en el momento álgido del mercado, con lo que no tenían que contratar la hipoteca a la que se habían comprometido al reservar el piso, pues cedían el derecho de adquisición que habían reservado a un tercero, embolsándose la diferencia entre la compra sobre plano uno o dos años antes y el precio de mercado de una vivienda nueva en el momento de escriturar.

Con el enfriamiento del mercado inmobiliario, muchos pasapiseros se encontraron con que esos pisos que reservaron quizá hace uno o dos años, ahora no consiguen venderlos, se les echa encima el plazo acordado y se han visto obligados a escriturar. Para estos pasapiseros, vender por el valor de la hipoteca ya les supone un ingreso importante puesto que compraron sobre plano, e hipotecaron por el valor de tasación de un piso construido, así que la diferencia siguen siendo unos cuantos millones que se embolsarán. El problema es que cada mes que pasa sin conseguir vender, están teniendo que pagar la letra de la hipoteca, y el margen de beneficios se reduce.

No dudo que habrá gente realmente entrampada en una hipoteca que ya no puede pagar por las subidas del euríbor, de hecho conozco unos cuantos que ya no me miran con condescendencia y mucho menos se atreven a reírse de mí y llamarme tonta cuando les digo que vivo de alquiler. Los que me decían que estaba tirando el dinero, ahora prefieren no sacar el tema y se acuerdan de cuando les decía que se estaban entrampando al límite de sus posibilidades, que los intereses no durarían bajos mucho tiempo y que se arrepentirían en un par de años cuando les actualizaran la cuota.

Pero me temo que ninguno de mis amigos entrampados hasta las orejas en una hipoteca se anunciará en la web www.vendoporhipoteca.com, de momento reducto de pasapiseros y promotores y donde en la mayoría de los inmuebles anunciados no aparece información relativa a las cuotas pendientes ni al importe que falta en la hipoteca. Es más, la mayor parte son promociones de nueva construcción.

Ítem más: si estás pensando en la opción de comprar un piso a un particular cambio de la hipoteca que le quede pendiente, debes tener en cuenta una serie de aspectos a la hora de subrogarte a una hipoteca existente.

Para empezar, a grandes rasgos, subrogarte a la hipoteca del propietario significa que te quedas su hipoteca, con las mismas condiciones pactadas en su momento, con el importe que le quedara pendiente, y pagando la misma cuota. La novación significa, en cambio, crear una hipoteca nueva, sobre una vivienda ya hipotecada o sobre una promoción nueva, con unas condiciones diferentes que pactes tú con la entidad bancaria de tu elección, y con el importe que pidas de la nueva hipoteca se liquida la antigua.

¿Qué condiciones tienes que mirar con lupa antes de subrogarte a la hipoteca del propietario?

En primer lugar, las comisiones. Dependiendo de las condiciones del préstamo hipotecario, es posible que la subrogación (y también la novación) conlleve una penalización sobre el importe del capital pendiente. Tenlo en cuenta porque eso significa añadir más gastos a la transacción a los que ya tenías previstos (actos jurídicos documentados, registro notarial, etc.). Comprueba en las condiciones del préstamo qué tiene menor comisión: la subrogación o la novación.

En segundo lugar, el plazo de amortización contratado y pendiente. En román paladino, los años de hipotecas que te quedan por delante. Por ejemplo, si se trata de una hipoteca a 25 años, contratada hace 5, significa que te queda por delante un plazo de amortización de 20 años. Dependiendo del importe de las cuotas, es probable que te interese alargar el plazo de amortización del crédito para que las cuotas sean inferiores (ten en cuenta que el saldo total que acabarás pagando será mayor cuanto más alargues el plazo, pues los intereses se incrementan una barbaridad; haz cálculos antes de firmar para comprobar qué plazo es el que más te conviene). Si quieres alargar el periodo de devolución del préstamo para que las cuotas mensuales sean más pequeñas, NO te conviene subrogar la hipoteca del propietario, sino contratar una nueva.

En tercer lugar, el diferencial con respecto el euríbor. Pillar una hipoteca a interés fijo, tal y como está el patio últimamente, es prácticamente imposible, y además carísimo, aunque todo es mirárselo. No obstante, lo más probable es que la hipoteca a la que optes a subrogarte sea a interés variable, con el índice de referencia euríbor (o quizá IRPH, aunque de estas se firman menos) más un diferencial x. Antes de subrogarte, comprueba si puedes encontrar una entidad que te ofrezca un diferencia más bajo con respecto al índice de referencia (euríbor o IRPH): notarás menos las variaciones y las cuotas serán siempre más baratas cuanto más pequeño sea el diferencial (el “margen” que el banco o la caja le añade al euríbor). Es habitual que veas las ofertas hipotecarias en forma de “euríbor +0.25″ o “euríbor +0.15″ o derivados. Mira el diferencial con respecto al índice de referencia de la hipoteca a la que te planteas subrogarte, y busca si puedes encontrar una oferta más barata.

Y en cuarto lugar, las condiciones generales. Si se trata de un préstamo hipotecario contratado hace tiempo, es posible que encuentres mejores condiciones, quizá sin penalización por amortización anticipada total o parcial (comisiones que te cobran por adelantar dinero para reducir el importe de las cuotas o acortar el plazo de préstamo), o te permita disponer en el futuro del capital ya amortizado, o cualquier otro tipo de ventaja adicional sobre las condiciones generales de un préstamo antiguo que las entidades financieras te puedan ofrecer hoy.

En definitiva, si “comprar por hipoteca” significa la obligación de subrogarte a la hipoteca del constructor o del propietario, hay que mirar bien la letra pequeña, porque el chollo no es tan bueno como parece.

Por cierto, sigo esperando a que me llamen de la Asociación Corporativa de Empresarios Inmobiliarios, esos que vendían 2.000 viviendas de nueva construcción a precio de coste en la provincia de Barcelona. Las últimas noticias que he tenido de ellos fueron un e-mail hace unos días en el que me decían que debido a la masiva presencia en prensa que han tenido, están desbordados de peticiones, y en breve se pondrán en contacto conmigo para ofrecerme lo que busco. ¿Ven como la solución al problema de la recesión en el mercado inmobiliario es tan sencilla como bajar los precios de los pisos?

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En los últimos días hemos podido leer en las páginas de economía de los diarios, las declaraciones de determinados representantes de lo que se llama “el diálogo social“: patronal, sindicatos, consellera de Treball… Hagamos un pequeño repaso:

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz, dice que para salir de la crisis que se nos viene encima, los sueldos de los trabajadores deberían crecer ligeramente por debajo del IPC, lo negativa que es la promesa electoral de Zapatero de subir el Salario Mínimo Interprofesional hasta 800 al final de esta legislatura, y propone al presidente que retrase al menos un par de años el cumplimiento de esta promesa electoral. Ahí es nada

Cándido Méndez, secretario General de la UGT, le responde que den ejemplo los altos ejecutivos y se bajen ellos sus sueldazos, que ya se los han subido este año tres veces por encima del IPC, de media.

El vicepresidente de la CEOE y presidente de la patronal catalana Foment del Treball, Joan Rosell, recoge el guante, dice que asume la crítica y admite que no es momento de hablar de contención salarial, pero al mismo tiempo suelta caer, como quien no quiere la cosa, una bomba de tremendo impacto: afirma que habría que vincular los salarios a los beneficios empresariales. Ah, muy bien, precisamente ahora que vienen mal dadas, ¿no? ¿Y por qué no pidió lo mismo durante los últimos 10 años de crecimiento económico ininterrumpido casi el doble de la media de la Unión Europea? Entonces no y ahora sí, ¿no? Muy bonito. Cuando los beneficios y el crecimiento eran máximos, pedían contención salarial para evitar la inflación, y ahora que la inflación está desbocada y se preveen menores beneficios, ahora sí hay que ligar los salarios a los beneficios. Mira, casi mejor nos lo jugamos a cara o cruz: cara, tú ganas; cruz, yo pierdo. Al fin y al cabo, el método es igual de transparente, pero mucho más sencillo de aplicar.

No es extraño que ayer, en la tradicional manifestación del 1º de mayo en Madrid, José María Fidalgo, secretario general de CC.OO., ironizara sobre esa propuesta que, dicho sea de paso, no tiene ni puta gracia:

Resulta curioso que tenga que ser ahora cuando tengamos que socializar la caída de los beneficios.

Joan Coscubiela y Josep Maria Álvarez (sus homólogos en Catalunya en CC.OO y UGT respectivamente) fueron ayer meridianamente claros en las concentraciones del Primero de Mayo en Barcelona: Ni un euro público para rescatar a los especuladores, que ya se han enriquecido bastante en los últimos años y son los culpables de la crisis actual; las inversiones públicas deben ir destinadas a los trabajadores y trabajadoras, que son quienes padecerán las consecuencias devastadoras de la crisis sin haber visto un duro euro de los beneficios rápidos y astronómicos de la última década de bonanza económica.

Al mismo tiempo, la consellera de Treball, Mar Serna, dice que recortar los salarios es lo fácil, lo de siempre, cuando lo que habría que hacer es invertir en formación, tecnología y fórmulas que mejoren la productividad para salir del paso y mejorar la estructura económica de nuestro país, que hace ya muchos años que los analistas vienen avisando que tiene los pies de barro.

Resulta tranquilizador, en la misma línea que las declaraciones de la Consellera, escuchar las palabras del flamante Ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, compartiendo manifestación en Barcelona con los líderes sindicales, decir que las propuestas de estos le parecen lógicas y razonables. No obstante, en tanto que mediador en las negociaciones de sindicatos y empresarios, una cosa es lo que pueda decir el Ministro en el contexto de una tradicional manifestación sindicalista, y otra muy diferente su actuación al frente del Ministerio. Con el tiempo hemos aprendido a desconfiar, y a que no es lo mismo predicar que dar trigo. Corbacho, compañero, todos los trabajadores de España te miramos y te pedimos: Celestino, no nos falles.

Y es que, después de tanto años de apretarnos el cinturón siempre los mismos y de asistir impotentes al espectáculo de beneficios máximos mientras nos pedían moderación salarial, de ver cómo la tarta del PIB se hacía cada vez más grande y los sueldos representaban año tras año una porción cada vez menor, después de perder poder adquisitivo mientras nos decían que era por el bien de la economía y para evitar una inflación desbocada… Ahora que suben los intereses y con ellos la cuota de las hipotecas, ya de por sí astronómicas, ahora que el consumo se retrae y le empiezan a ver las orejas al lobo… Ahora los empresarios deben tomar plena conciencia de que no es momento de hablar de moderación salarial, a no ser que quieran que el consumo se hunda y los trabajadores de a pie nos encabronemos más aún de lo que ya lo estamos.

Recuerdo en el año 1995, cuando tenía 14 años, una chirigota que le cantaban a Felipe González en los carnavales de Cádiz, la comparsa de las bisabuelas (por más que he buscado en youtube, no he conseguido encontrar el vídeo, pero si alguien lo localiza, que me dé el toque, que me encantaría volver a verlo):

Obsérvate, Felipe,
¿en qué te has convertío?
¿Dónde están los ideales
que componen tu partío?

¿No te remuerde el alma
que la crisis la soporte
el bolsillo del obrero,
y que tós los jubilaos
y tres millones de paraos
te llamen traicionero?

Tenía 14 años la primera vez que escuché esta cancioncilla, y 13 años después, ni se me olvida la letra ni se me olvidará mientras viva. Y Zapatero haría bien en tomar nota y no volver a repetir los errores pasados.

Actualización: ¡¡encontré el vídeo!! No tiene desperdicio. La comparsa es la de Las viudas de los bisabuelos de 55, y la parte a la que me refiero está a partir del minuto 3:40s. A ver si puedo subir esa parte a Youtube.

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¿Hipotecas a 62 años?   12 de Abril de 2008

Lo que faltaba. Como si no estuviera ya el patio suficientemente mal en cuanto a la burbuja inmobiliaria se refiere, entre en mi gmail y me encuentro con esto (clicka encima de la imagen para verla ampliada)

Un anuncio de una agencia financiera de dudosa solvencia, denominada Agencia Nacional de Créditos (que no tiene nada que ver con ninguna entidad de titularidad pública ni nada parecido), que ofrece hipotecas ¡¡a 62 años!! 100% sin avales ni gastos de entrada. Que alguien me diga si esto es o no es una hipoteca subprime, y luego me explican que en España no existen estas cosas:

Si todavía tienes dudas sobre si se trata de una hipoteca subprime o no, tranquil@, que te doy más datos de lo que ofrencen: 120% del importe de la vivienda (el importe de compra, se entiende, ya se encargarán de inflar convenientemente la tasación), no importa que estés inscrito en registros de morosos, tampoco te piden avales, y por si no te hubiera quedado suficientemente claro, te dicen que te financian el piso, los gastos notariales, y hasta los muebles: no hace falta que des ni un euro de entrada, todo va incluido en la misma cuota de la hipoteca. Si una empresa como esta no se merece quebrar, no sé a qué esperamos tú y yo para montar nuestro propio negociete.

De entrada, el hecho de que se hagan pasar por una Agencia Nacional, jugando con el equívoco de quien pudiera pensar que se trata de una agencia bajo la titularidad del Estado, a mí personalmente me lleva a desconfiar. La tal Agencia Nacional de Créditos ni es una entidad pública ni se le parece: es en realidad una Sociedad Limitada con la siguiente razón social e inscrita en el registro mercantil:

Ancredit Agencia Financiera s.l.
Parque empresarial “Alvento”
C/ Vía de los poblados nº1 - Edificio C (4ºA)
CP 28033 - Madrid
Tomo: 21977 Libro: 0 Folio: 31 Hoja: M 391657 Inscripción: 1

Más aún: utilizando su propio sistema para calcular la cuota de la hipoteca, he querido calcular la diferencia entre hipotecarse a 50 años y hacerlo a 62 como ellos mismos anuncian. Y el mensaje que devuelve el sistema es de lo más curioso: ofertan hipotecas a 62 años, pero el Banco de España no autoriza amortizaciones por un plazo superior a 50 años. ¿Qué pasa aquí? ¿Publicidad engañosa? ¿Timo en toda regla? ¿Qué es esto? ¿Alguien me lo explica?

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“Comprar es una inversión”   11 de Abril de 2008

Comprar es una inversión.

Si compras, nunca pierdes el dinero, siempre puedes vender y recuperar lo que hayas puesto.

Alquilar es tirar el dinero.

Por lo que me cuesta un alquiler, me compro un piso.

Los pisos nunca bajarán de precio

Si vienen mal dadas, vendo el piso y con lo que me saque de beneficio, me meto en uno más pequeño.

Que se lo digan a este, que compró hace 15 meses y ahora va a perder el dinero de la entrada y las cuotas que ha pagado en más de un año.

¿Crees que es un caso aislado? Presta atención a los anuncios de portales inmobiliarios en los próximos meses, y luego me cuentas…

Y es que hipotecarse al límite de la capacidad de endeudamiento, pensando que los intereses iban a estar bajos toda la vida y que lo de la burbuja inmobiliaria era un mito porque los pisos nunca bajarán de precio (conozco gente que aún lo cree) solo podía tener consecuencias desastrosas para la economía individual de demasiada gente, que ahora se ven con el agua al cuello. Esto estaba cantado.

Nota: anuncio visto en el twitter de Donaire.

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Si todavía queda alguien que cree que los pisos nunca bajarán de precio, le recomiendo que le eche un vistazo al borrador de la nueva Ley Hipotecaria que el Gobierno está preparando, y concretamente, a su fascinante artículo 9, que dice lo siguiente:

Artículo 9. Ampliación de hipoteca. 1. Si por razones de mercado o por cualquier otra circunstancia el valor del bien hipotecado desmereciese de la tasación inicial en más de un veinte por ciento, la entidad financiera acreedora, acreditándolo mediante tasación efectuada a su instancia, podrá exigir del deudor hipotecante la ampliación de la hipoteca a otros bienes suficientes para cubrir la relación exigible entre el valor del bien y el crédito que garantiza.

¿Qué significa esto? No se preocupen, que yo se lo explico. Significa, en pocas palabras, que si compraste un piso por, pongamos por caso, 240.000 euros, con (y aquí viene lo importante) una tasación de 300.000 euros, y por razones de mercado o cualquier otra (sic), ahora te lo vuelven a tasar y resulta que vale un 20% menos del valor por el que te lo tasaron, tendrás que ampliar tu hipoteca poniendo otros bienes como garantía hasta cubrir la diferencia entre el precio de tasación inicial tu hipoteca y la nueva tasación (el coche, los muebles, la tele de plasma y hasta la Play Station 3, si hace falta). Y en caso de impago, te embargarían la casa y todo lo que hubieras tenido que hipotecar para hacer frente a la deuda.

Una garantía vía reglamento legal como esta es necesaria cuando se cumplen tres condiciones en el mercado:

  1. Precios de los pisos sobretasados (y las entidades financieras lo saben de sobra) y en clara bajada, con cada vez menor demanda
  2. Intereses en aumento
  3. Pepitos hipotecados hasta el límite de su capacidad de endeudamiento, al borde del embargo si los intereses siguen creciendo

En tales circunstancias, las entidades financieras pueden encontrarse con una bolsa de viviendas sobretasadas, que valen menos que el dinero que pagaron (mediante los hipotecados a los que se lo prestaron) para pagarlas. Ciertamente, no es un panorama nada satisfactorio para quienes tienen su dinero invertido en el mercado inmobiliario.

Para las entidades bancarias que tienen un porcentaje suficientemente alto de su capital comprometido en préstamos hipotecarios con el aval de la propia vivienda, en caso de que los precios de las viviendas bajen (y, por lo tanto, su valor no cubra el total de la deuda contraída para comprarla), y en previsión de que los tipos de interés sigan subiendo hasta ahogar a aquéllos que se hipotecaron con esfuerzo con unos intereses al 2% y ya por aquel entonces al límite de su capacidad de endeudamiento, los bancos quieren protegerse frente a embargos que no cubran el total del importe anticipado para la compra de la vivienda.

Dicho en otras palabras: si te dejo 200.000 euros para pagar un piso, que ahora te tengo que embargar porque no puedes pagar, y resulta que ese piso ya no vale 200.000 sino 160.000 o menos, resulta que los dos hemos perdido dinero con el negocio (tú, todas las cuotas que hubieras adelantado por ese piso que pensabas que sería tuyo algún día y ahora te embargan; yo, por haberte prestado un dinero que ahora no puedo recuperar). Y la manera de protegerse es más propia de usureros que de entidades financieras del s. XXI: pactamos que yo te dejo dinero, y si no me lo devuelves, me quedo con tu casa; pero si después de un tiempo, resulta que tu casa no vale tanto como creíamos, cambiamos las reglas del juego y además me quedo con tu coche, con tu tele de plasma y con tu Play Station 3. Y date con un canto en los dientes de que no te rompa las piernas, porque entonces no podrías seguir trabajando, y todavía me tienes que pagar el crédito de la VISA.

Esto responde a las sobretasaciones que con tanta alegría se han estado haciendo. Si el banco te daba el 80% del valor de tasación, su propia empresa de tasaciones se encargaba de tasar el piso por el 130% del valor de la venta, y así te damos de hipoteca el 100% + gastos y todavía te sobra pasta para comprarte los muebles. Esta era una práctica sorprendentemente habitual, en una coyuntura, claro, alcista en cuanto a precios, por lo que si te tasaba el piso un 30% por encima de su valor “real”, no era difícil que en poco tiempo el piso alcanzara ese valor en el mercado. Sin embargo, se acabó la alegría, el FMI pronostica caídas de entre un 20% y un 30% la en los precios de los pisos. Eres muy libre de creer que los pisos nunca bajarán de precio (y obrar en consecuencia), pero si los bancos están empezando a tomar precauciones por si los pisos bajan de precio, es por algo.

Una pregunta para los más necios del lugar: Si los pisos nunca bajarán de precio, ¿para qué necesitan los bancos protegerse legalmente frente a la eventualidad de que bajen de precio?

Pero la cosa sigue y es aún peor:

El deudor, después de requerido para efectuar al ampliación, podrá optar por la devolución de la totalidad del préstamo o de la parte de éste que exceda del importe resultante de aplicar a la tasación actual el porcentaje utilizado para determinar inicialmente la cuantía del mismo. Si dentro del plazo de dos meses desde que fuera requerido para la ampliación, el deudor no la realiza ni devuelve la parte de préstamo a que se refiere el párrafo anterior, se entenderá que ha optado por la devolución de la totalidad del préstamo, la que le será inmediatamente exigible por la entidad acreedora.

Inmediatamente exigible. Un escalofrío me recorre la espalda, y eso que vivo de alquiler. ¿Significa eso lo que creo que significa? Seguiré buscando información.

Si te has hipotecado hace relativamente poco tiempo (5 años o menos), haciendo un esfuerzo (esto es: al límite de tu capacidad y apretándote mucho el cinturón) cuando los intereses eran los más bajos de la historia y cada subida del euríbor acerca un poco más a la perspectiva de alimentarte a base de pasta y tranchetes… si esta ley se aprueba tal cual, date por jodid@, amig@, porque precisamente se ha hecho pensando en tí: tienes todas las papeletas para irte a la calle más pronto que tarde, y como (¡sorpresa!) tu piso ahora vale menos de lo que te dijeron que valía cuando te lo tasaron (sí, y también te dijeron que los pisos nunca bajarían de precio, y que alquilar es tirar el dinero, y que comprar es una inversión, ¿verdad? Empiezas a ser consciente de hasta qué punto te engañaron), el banco no se va a resignar a cobrar menos de lo que te prestó.

En cambio, si tienes la suerte de no haberte hipotecado (sí, tal y como está el patio, puede considerarse una suerte), estás de enhorabuena. A ver quien es el guapo que se hipoteca a 50 años, con los intereses bajo mínimos, y los precios desbocados y sobretasados actuales. Seguro que a tí no te pillan desprevenid@.

Por otro lado, por lo que respecta a las entidades bancarias, supongo que son conscientes de que, si esto se aprueba tal y como está redactado, solo conseguirán firmar la hipoteca de los tontos del pueblo. Estarán ahorcándose con su propia soga, ya que esto es pan para hoy y hambre para mañana: conseguirán cobrar (más o menos) algo más de lo que cobrarían sin esta ley en los casos de embargo pero, o bien confían en que el estereotipo de mejor comprar que alquilar porque alquilar es tirar el dinero está tan arraigado que a pesar de todo la gente se seguirá hipotecando, o no veo yo muy claro cómo van a firmar nuevas hipotecas a partir de que esto se apruebe: la perspectiva de alquilar, con este panorama, ya no es ni siquiera medio mala.

¿Y los promotores inmobiliarios que ya tienen promociones terminadas y no consiguen sacarse de encima, o avanzadas y sin perspectivas de venta? ¿Qué harán? Si este proyecto de decreto ley sale adelante, todavía lo van a tener más negro para vender. O le dan salida mediante el alquiler, lo que significa que para recuperar la inversión hecha para construir necesitarán unos cuantos años (con las entidades financieras pisándoles los talones, por cierto), o bien engañan sin contemplaciones a los pobres incautos que se les acerquen (algo que, por otro lado, tampoco nos sorprendería tanto, ¿no? al fin y al cabo, estamos hartos de escuchar eso de que los pisos nunca bajarán de precio, que alquilar es tirar el dinero y que ahora es un buen momento para comprar -verídico: me lo dijo un comercial inmobiliario hace solo unos meses, con la que está cayendo, tela…Wink. Se preveen suicidios masivos, con lo que de paso también acabamos con el paro en la construcción.

De momento, tengo entendido que esto no es más que un borrador todavía, que aún no está aprobado y está en fase de elaboración. Se trata de un Proyecto de Real Decreto (nota al margen: un Real Decreto Ley está reservado para casos de extraordinaria y urgente necesidad) y como tal, no pasan por tramitación parlamentaria sino que son aprobados por el Consejo de Ministros, por lo que no hay debate parlamentario ni procedimiento de enmiendas: el Congreso se limita a ratificar la situación de urgencia que ha llevado a la promulgación de la norma. No hay opción, por tanto, de que el artículo 9 decaiga en el proceso ordinario de enmiendas. La banca siempre gana, señores. ¿O acaso tenían alguna duda?

Texto completo del proyecto de Real Decreto de Regulación del Mercado Hipotecario.

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A mí el slogan elegido por el Partido Popular para promocionar a su ¿líder? Mariano Rajoy, más que al de Izquierda Unida en las municipales, me recuerda al anuncio del Carrefour:

¿Te imaginas que no costara tanto ser feliz?, con Carrefour es posible.

Con Carrefour es posible

con IU es posiblellegar a fin de mes con Rajoy es posible

¿Habrán contratado a la misma agencia publicitaria Izquierda Unida, el PP y el Carrefour? Misterios de la política.

El caso es que, claro, el slogan “Con Rajoy es posible” se presta a cientos de interpretaciones, más aún si lo que te promete es ni más ni menos que “llegar a fin de mes“. Ahí es nada. Vale, sabemos que en campaña todos los partidos cometen ciertos excesos y se presentan a sí mismos como la nueva utopía hecha realidad. Pero lo del PP es que clama al cielo:

¿Van a hacer que bajen las hipotecas? No van a promocionar el alquiler, ya que se han dedicado a criticar sin piedad la medida de los 210€ al mes para que los jóvenes puedan emanciparse, y afirman que su única medida es seguir potenciando el modelo de compra con suelo liberalizado que ya hemos comprobado que alienta la especulación y modelos urbanísticos poco sostenibles, como el del litoral de la Comunidad Valenciana que la UE ha condenado en repetidas ocasiones.

¿Van a subir los sueldos por decreto? Al menos, el salario mínimo ya han dicho que no lo van a subir porque genera inflación, así que imagínate el resto. Rajoy de mileuristas no nos saca. Su solución pasa por aumentar en 50€ al mes el sueldo de quien cobra menos de 850€. Brillante. Quizá con eso ya puedan independizarse, y no con los 210€ de la Ministra…

¿Van a intervenir en los mercados para bajar los precios de los alimentos? Rajoy y los suyos critican al Gobierno porque no hace nada (es decir, no interviene en los mercados) para que bajen los precios de los cereales, de la leche, de la carne, del pescado, de la fruta… Quizá esté yo equivocada y me falle la memoria, pero ¿no dijo el PP en su slogan de campaña en las autonómicas que tenían un proyecto de centro LIBERAL? ¿Y no están los liberales totalmente en contra de cualquier tipo de intervencionismo en los mercados? ¿No es el mercado la solución para todos los males de la sociedad, que iguala oferta y demanda mediante el sistema de precios, según la doctrina liberal? Luego, si el PP tiene un proyecto de centro liberal, cabe suponer que su crítica al Gobierno por no intervenir en los precios de los alimentos es un hablar por hablar, y que ellos tampoco lo harían si gobernaran. Luego el PP tampoco bajaría los precios.

No bajarán los precios de los alimentos, no contribuirán a que bajen los precios de los pisos, no subirán los sueldos, el recorte de impuestos que preveén para el conjunto de la ciudadanía equivale a un aumento ridículo de la renta disponible mensual… ¿Cómo se lo van a montar Rajoy y su equipo para conseguir que lleguemos a final de mes, entonces?

Y como podríamos seguir con cuestiones metafísicas sobre las propuestas de Rajoy para que lleguemos a fin de mes, y como todavía nos queda mucha mili de campaña electoral, alguien se ha currado una galería de banners para el equipo de campaña del PP con ideas para su programa. ¿Por qué no? Ya puestos… Con Rajoy TODO es posible. Aquí van unas cuantas ideas:

Con Rajoy es posible tres veces sin sacarla

Con Rajoy es posible mear dentroCon Rajoy es posible el rasurado perfectoCon Rajoy es posible la III RepúblicaCon Rajoy es posible que haya sido ETA Con Rajoy es posible el himno nacional en EuskeraCon Rajoy es posible pasar de cuartos de finalCon Rajoy es posible legalizar las drogasCon Rajoy es posible el botellónCon Rajoy es posible predecir el tiempo en SevillaCon Rajoy es posible llegar virgen a los 40Con Rajoy es posible el sexo anal sin dolorCon Rajoy es posible el matrimonio gayCon Rajoy es posible el milagro de los panes y los pecesCon Rajoy es posible mentir y no dimitir nunca

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La realidad se impone poco a poco en las encuestas: no deja de ser paradójico que precisamente hoy que se conoce la sentencia en el juicio a los imputados por el atentado del 11M, el CIS haga público su última encuesta demoscópica en la que, por primera vez, la vivienda es el primer problema para los españoles por delante del terrorismo, que baja 9 puntos aunque se mantiene en segunda posición.

El incremento espectacular del precio de la vivienda durante los últimos 15 años, la incertidumbre sobre la evolución de la burbuja inmobiliaria, el encarecimiento de las cuotas de la hipoteca a causa de la subida de tipos de interés y la dificultad cada vez mayor de refinanciar las deudas con una nueva hipoteca con un plazo de amortización más largo, pocas viviendas de protección oficial y ayudas alejadas de la realidad (y que, encima, promueven la compra), un mercado de alquiler escaso y al que cada vez que se intenta remediar los líderes de opinión boicotean cualquier iniciativa, la precariedad laboral, los sueldos bajos (no sea que ocurra un desastre nacional si el Gobierno sube el salario mínimo), entre otros motivos, han llevado la vivienda al primer lugar en las preocupaciones de los españoles.

¿Quién no tiene un hijo que no se puede ir de casa? Que levante la mano a quien no le haya subido recientemente la cuota de la hipoteca un buen pico. ¿Quien no ha vivido la frustrante odisea de quererse emancipar y se ha encontrado con que la realidad del mercado inmobiliario se le reía en la cara?

En periodo preelectoral, si los gobiernos tratan de legislar a golpe de encuesta, el estudio del CIS solo puede ser contemplado como una buena noticia.

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Goteo de malas noticias en la prensa para todos aquéllos implicados en el negocio inmobiliario. Recojo unas cuantas que me han parecido interesantes y añado mis propios comentarios al respecto.

Las grandes empresas están vendiendo suelo para tener liquidez y hacer frente al endeudamiento a corto plazo. La crisis desatada por Llanera, que acaparaba suelo rústico esperando que fuese recalificado para poder construir, ha creado un clima favorable a la contracción de la demanda, lo que lleva aparejado una bajada de los nprecios. Más de una empresa se encuentra ahora con que tiene que vender el suelo que acabaraba por debajo del precio al que lo compró, al no verse realizadas sus expectativas de construir en él y obtener los beneficios esperados de esa nueva constr