¡Artículo publicado también en Bottup!
Cuando oigo / leo a un conservador hablando de “la gente normal” se me ponen los pelos de punta, porque sé que eso significa, por extensión, que considera a una parte de la población como “gente anormal“, y estoy segura de que esa dicotomía aterra a cualquier persona sensata. Cualquiera que no encaje en sus parámetros morales, de comportamiento o de origen tiene mucho números para ser considerado una persona “anormal“, lo cual no deja de ser una muestra, quizá encubierta o socialmente aceptada (¡qué poder tiene el lenguaje!) de intolerancia y sectarismo absurdo. “Todo aquel que no encaje en mis patrones no es normal, es anormal“. Aterrador, ¿no?

He oído al pirado de Federico decir que Zapatero sólo habla con terroristas, homosexuales y catalanes (sic!), pero no con la gente normal (Federico también utiliza el lenguaje de una forma muy peculiar: dice terroristas cuando quiere decir nacionalistas, y dice gente normal cuando quiere decir votantes del PP del sector más intolerante, ese sector que cree que Gallardón es un izquierdista radical y Piqué un peligroso separatista que merecería estar en la cárcel).

También he oído a Rajoy interiorizar las palabras del talibán de las ondas episcopales y decir que Zapatero es un radical que margina a las personas normales (que son las que votan a su partido, claro).

Y he oído a Acebes decir que las personas normales, los españoles de bien, son los que van a las manifestaciones del PP.

Cada vez van poniendo más difícil esto de acceder a la categoría de “personas normales”, claro que en vista de la compañía, tampoco tengo muy claro si me apetece serlo…

Recientemente he podido leer la agria recriminación que hace Alberto Fernández Díaz (candidato por el PP a la alcaldía de Barcelona) al equipo de Gobierno municipal: les echa en cara que en el Ayuntamiento haya un Consejo de Gays y Lesbianas, pero no haya un Consejo de la Familia “normal”.

Otro que utiliza las palabras para darles el significado que a él le viene en gana. Cuando Fernández Díaz habla de “familia normal”, a lo que en realidad se refiere es a la “familia tradicional”, que es bien diferente y desde luego no implica que los hijos de padres separados tengan una familia “anormal” (y menos teniendo en cuenta las cifras de divorcios en España), ni que a una familia disfuncional con padres bien casados y mal avenidos se la pueda considerar “normal”.

Por regla general, cuando decimos que algo es “normal”, podemos darle varios significados:

  • Que es habitual, que se da con una frecuencia superior a la media
  • Que es lo que está bien, lo que se ajusta a las normas. “Así ha sido siempre, es lo normal“.

Calificar a las personas o los estilos de vida de normales o no es una perversión del lenguaje, que implica discriminación e impone barreras entre el “yo” y el “otro”. Cuando los políticos conservadores se refieren a la “gente normal“, los ciudadanos decentes, los españoles de bien, o cualquier otro derivado, pretenden estigmatizar al otro, al anormal. Y, por extensión, al que apoya al que pacta o negocia con el indecente, el falsario, el anormal (el terrorista, el catalán, el homosexual).

Esta trampa del lenguaje nos la tienden contínua y descaradamente los conservadores, y si no estamos alerta es muy fácil dejárnosla colar. Pero la respuesta es muy sencilla:

No existe la “gente normal“, pero sí existen personas de mente estrecha.

Relacionado: La “normalidad” y el “naturalismo” alrededor de la orientación sexual (Jose Rodríguez en Socialdemocracia.org)

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El huracán (mediático) Aquilino   22 de Junio de 2005

Vía Escolar.net:

El PP ha metido la pata con la comparecencia de Aquilino Polaino en el Senado. Que ahora se desmarquen de las declaraciones homofóbicas y descatalogadas de éste hombre en la tribuna de oradores a toro pasado, no sirve de gran cosa. Creo que han metido la pata hasta el sobaco.

El que ahora se desmarquen y digan que ellos, como partido y como personas, no suscriben las declaraciones de éste señor, invitado por ellos, va a servir de bien poco. Entre otras cosas porque, aunque digan que la opinión del PP en éste tema es de sobra conocida, también son de sobra conocidas las declaraciones de Fraga en pleno mitin, diciendo que los homosexuales se sienten orgullosos de funcionar al revés, y que los detalles de sus relaciones son asquerosos y encima se pretenden legalizar. Esto lo solventan diciendo que son las cosas de Don Manuel, pero pasan de largo sobre la cuestión de que Don Manuel las pronuncia en pleno mitin, en plena campaña electoral de la que es candidato a la Xunta, y que son declaraciones aplaudidas por miles de militantes. Cierto: la opinión del PP en el tema es de sobra conocida, pero en sentido contrario al que ellos creen. De nada sirve que ahora se desmarquen de las tesis del señor Polaino en el Senado. Me explicaré porqué.

El señor Polaino no es un señor que pasaba por allí, dijo una serie de barbaridades y se marchó a casa. No. Hay que ver las cosas en su contexto.

En el Senado se debatía la polémica reforma del código civil que permitirá el matrimonio y la adopción por parte de parejas de homosexuales, y precisamente éste segundo punto era el que requería la comparecencia de expertos en el tema para que los legisladores pudieran evaluar los efectos de ésta modificación del código civil sobre los sujetos de la modificación, es decir, los niños adoptados. Cada grupo parlamentario sostiene una opinión sobre la modificación de ésta ley, y convocó a tres experos para que apoyaran científicamente la opinión de cada grupo.

De nada sirve que ahora el PP diga que no suscribe las opiniones del señor Polaino, y que convocar a un experto no significa que el convocante asuma las tesis del invitado, porque en realidad es todo lo contrario: No es que el PP asuma las tesis del experto en cuestión, sino que el experto sostiene unas tesis muy cercanas a las del PP, y por éso se le convoca: para que apoye con argumentos supuestamente científicos la opinión del PP para no apoyar la reforma del código civil.

Estoy dispuesta a admitir las excusas de descoordinación, de problemas de agenda con los expertos que el PP convocó inicialmente, y todo lo que ellos quieran. Pero el hecho es que ellos fueron los responsables de la comparecencia del señor Aquilino Polaino, que acudió en calidad de experto para apoyar científicamente las tesis del PP, y les ha salido rana. Se ha armado un buen revuelo, y es que para éstas cosas no se puede coger al primero que pasaba por allí, que por otro lado tampoco es el caso. El señor Aquilino era un personaje de sobra conocido, y sus tesis también. Sabían a lo que se exponían cuando le convocaban, por lo que ahora alguien debe asumir su responsabilidad.

Resulta curioso que incluso desde los micrófonos de la COPE se critique la polémitica comparecencia, por entender que les hace un flaco favor a sus reivindicaciones (cosa con la que estoy totalmente de acuerdo), y Federico Jiménez Losantos apunta directamente a Ángel Acebes como posible responsable. ¿Es posible? Posible, es. Y además, no me extrañaría nada. ¿Es cierto? No pondría la mano en el fuego, no lo sé, aunque tampoco parece descartable a priori.

Y, para finalizar, un par de párrafos dedicados a las declaraciones del señor Aquilino: no soy una experta en el tema de la homosexualidad, pero creo que los dirigentes del PP han convocado para que apoye sus opiniones a un doctor que utiliza métodos tan modernos y revolucionarios que ya se utilizaban durante el franquismo para curar la homosexualidad, que a diferencia de la opinión de la Organización Mundial de la Salud, él continúa considerando como una enfermedad mental. Él y muchos militantes y dirigentes del PP, aunque ahora lo nieguen. Ésto, ya de por sí, no habla demasiado bien, ni en favor de la libertad sexual de los españoles, ni de la tolerancia del PP hacia un sector de sus propios militantes.

Éste señor es un peligro para la salud pública, que trata de curar a sus pacientes basándose en el psicoanálisis, una rama de la psicología bastante devaluada hoy en día, por contener numerosas incorrecciones y falsedades. La técnica del señor Aquilino Polaino se basa en el experimento del perro de Pavlov, que salivaba al escuchar la campanilla de la comida. Algo parecido: éste hombre trataba de que sus pacientes asimilaran la excitación sexual que les produce una persona del mismo sexo con sensaciones desagradables, como vómitos o incluso electroshocks. Durante el franquismo se llegó incluso a practicar la pérdida de masa encefálica. Aterrador. Y encima, con nulos resultados. Un médico que es un peligro para la salud pública debería ser apartado de la práctica de la medicina.

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Me he dado cuenta, por las frases coreadas y por los argumentos utilizados por el bando contrario, es decir, por los contrarios a los matrimonios homosexuales y a la adopción por parte de éstos, de que hemos planteado el debate en términos distintos a los que lo plantea la ley, y por tanto estamos dando lugar a ciertas distorsiones.

En primer lugar, estamos hablando sobre la base de que la reforma del código civil viene a regular uniones que podrán darse en el futuro, cuando éso no es cierto: regula situaciones que ya se están dando, como son las uniones estables homosexuales (hasta ahora recogidas en los registros de uniones de hecho, en el que legislaban las autonomías que así lo quisieran, y que no son reconocidas en todo el territorio del Estado) y las adopciones por parte de homosexuales, que se están dando aunque de forma individual. Ésto de la familia sí importa, un matrimonio es el formado entre hombre y mujer y un niño tiene derecho a un padre y una madre son trazos demasiados gruesos, y conviene dejar algunas cosas claras para no desvirtuar el debate.

Para empezar, hay que dejar claro los tipos de familias que existen actualmente, porque se está transmitiendo la idea de que la única familia válida es la familia tradicional, o familia nuclear, y éso no es cierto. A no ser, y éso ya cada cual, que no se consideren como válidas los otros tipos de familias existentes. Y en éso ya no entro, porque queda para la ideología de cada uno. Pero la responsabilidad del legislador es protegerlas todas. Progeger a la familia, independientemente de cuántos miembros la formen.

Existen familias nucleares (utilizaré el término para referirme a la familia tradicional, para abreviar) y familias monoparentales. Ésto es familias tradicionales y familias donde únicamente existe uno de los progenitores. Y entre éstas últimas puedes encontrar:

Rouco Varela, en la mani de ayer

* Personas solteras que han adoptado individualmente (ésos niños adoptados no tienen derecho a un padre y una madre, se entiende).

* Madres solteras. Bien por inseminación artificial, bien por métodos ¡ejem! naturales

Hay imagenes que son impagables

* Padres / Madres viudos. Evidentemente, son una derivación de la familia tradicional por una causa sobrevenida. Pero también constituyen un tipo de familia al que tener en cuenta.

* Familias separadas. Aquí introduzco a los padres separados, en los que uno de los progenitores ÚNICAMENTE ve a sus hijos un fin de semana cada 15 días. No me parece que éso sea propio de un padre, sino más bien del típico tío enrollado.

Acebes, en su salsa: ¡entre amigos!

* Familias homoparentales: Ésto es, familias QUE EXISTEN HOY EN DÍA (Zapatero no se inventa nada, no cambia nada: sólo legisla en base a la realidad) formadas por dos personas del mismo sexo, con sus hijos. Ésta es la madre del cordero, y contra estas familias, que ya existen, es contra las que se manifiestan hoy en Madrid, porque no quieren que éstas familias que ya existen tengan los mismos derechos, y proteger con ello a los menores. Son situaciones que ya se están dando, y en el que el menor está desprogegido, si su progenitor biológico o padre/madre adoptivo/a fallece. Son los casos siguientes:

Existen madres solteras, porque se han inseminado. Pero también existen madres que se han inseminado, son lesbianas y viven con otra mujer.

Existen también personas que han adoptado individualmente, pero que son homosexuales, y viven con su pareja.

Y existen mujeres separadas o divorciadas, cuyos hijos naturales viven con ellas y su pareja de sexo femenido. Lo mismo para los padres con su pareja de sexo masculino y los hijos que vivan con ellos.

Los dos primeros tipos de familias homoparentales son los que ésta ley pretende regular. No pretende sacar nuevos tipos de familias de debajo de las piedras: pretende proteger legalmente a las que ya existen y a las que en un futuro se puedan crear.

Juan Antonio Martínez Camino, secretario general de la Conferencia Episcopal

Existen, como veis, diferentes tipos de familias, y no todas tienen la cobertura legal necesaria para proteger a los niños. Éso es lo que pretende ésta ley. No entiendo todas las vueltas que se le ha llegado a dar para acabar convocando una manifestación contra ésto. Una manifestación convocada, exclusivamente, para que se limiten los derechos de otros tipos de familias distintos del nuestro, esgrimiendo a los niños (los más perjudicados de no aprobarse la medida) como argumento. Sorprendente.

He llegado a la conclusión de que, en contra de lo que muchos afirman, la manifestación de ayer no iba en contra de que gays y lesbianas puedan formar sus propias familias, pues no es éso lo que piden en un ejercicio soberbio de incoherencia que puse de relieve en su momento. Contra lo que se manifiestan es en contra de que gays y lesbianas puedan formalizar, y estar amparados legalmente, las familias que ya tienen formadas o las que se puedan formar en el futuro. No quieren impedirles adoptar por separado, ni inseminarse artificialmente, ni quitarles la custodia de sus hijos biológicos a los homosexuales. No. A lo que se oponen es a que se les reconozcan los derechos a sus parejas como co-eduacodres de ésos niños, que ya viven en una familia homosexual. Que es muy diferente a todo lo que nos estaban contando. Es una manifestación para recortar derechos a los que tienen iguales obligaciones.

Los que estuvieron allí:

Más información:

Nada sin Dios. Pues va a ser que no...

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18-J: No estamos contra nadie   18 de Junio de 2005

Sólo estamos en contra de que ésos pervertidos y degenerados puedan casarse, y mucho menos adoptar, porque pueden hacer de los niños unos degenerados pervertidos como ellos…

Vía Escolar.net: Me acaba de llegar al móvil: Que el otro lado de la cama lo ocupe quien tú decidas y no un obispo. Por la libertad de elegir. Pásalo.

Vía Desbarradas de Akin, les enlazo un cruce de mails entre Hazte Oir y un usuario que participaba en sus foros. Para no perdérselo: ha sido baneado por no comulgar con su ideología (viva la tolerancia, viva el pluralismo…Wink, y le recomiendan que, para acceder a los foros de HazteOir.org deje de escuchar La Ser y de leer El País durante una temporada. Éstos son, entre otros, los que han salido hoy a la calle a protestar contra, digo, a favor de la familia tradicional. Y a favor del porque lo digo yo y punto, tran tradicional de ésas familias, ¿porqué no decirlo? En A Sueldo de Moscú nos proponen un ejercicio de pluralismo con ellos, a ver qué pasa…

Ah, por cierto: en representación de las manzanas, como nos temíamos, ha ido Ana Botella; y en representación de las peras no han ido ni Rajoy ni Gallardón (el colectivo radical de peras unidas se está planteando ya pedir dimisiones), sino que ha ido Acebes. ¿Quién si no?

Estoy escuchando en éste momento el manifiesto que acaba de leer la periodista de la cadena Cope Cristina López Schlichting, y algunas cosas me llaman la atención:

  • Millón y medio de personas en las calles. Libertad Digital recoge los datos de los organizadores en su titular y afirmaba, ya antes de empezar la manifestación, Madrid se llena. La Cope es más discreta (por una vez) y habla de “Cientos de miles“, pero lo daremos por bueno. El portavoz de Hazte Oir ha ido más lejos y ha hablado de 2 millones. No importa cuántos sean: mañana Rajoy dirá que ha sido la manifestación más numerosa desde la transición… Pero tengo que matizar que han hecho trampa: había numerosas familias numerosas; de hecho la mayoría de los asistentes eran familias enteras. No es que los niños no cuenten como personas, pero no me diréis que como ciudadanos con poder decisión sobre si apoyan la ley en cuestión o no… Pues para éso los niños no cuentan mucho, ¿no? O sea, que ése Millón y medio de personas habría que dividirlo al menos por dos, teniendo en cuenta una familia media con dos hijos, que no es la media de los que ha acudido (probablemente, la media de hijos estará más cerca de 4 ó 5 que de 1,2, pero lo tiraremos por lo bajo). Dejémoslo en 800.000 personas, ésto dando como buenos los cálculos de los organizadores. El contrapunto, el día 2 de julio.
  • Los manifestantes llevan banderas de España de todos los formatos y tamaños. ¿Qué tienen que ver con el lema de la manifestación? ¡Ya lo tengo! En el de la libertad: ahí meten la bandera de España. Digo yo, vamos, porque no acabo de ver qué pintan…
  • No hay un Gobierno democrático que no escuche a la ciudadanía en una manifestación tan numerosa… ¿No lo hay? A mí se me ocurre uno… ¡Ah, no! Ése no sirve: no era democrático. ¿O sí? Ya no me acuerdo.
  • La familia sí importa: una frase repetida y repetida. ¿Qué familia se ataca con ésta ley? ¿En qué afecta a la familia tradicional, que dos personas del mismo sexo puedan casarse? La mía, por ejemplo, heterosexual y más o menos tradicional: ¿va a desintegrarse si se casan los vecinos del tercero? Honradamente, no lo veo. ¿Alguien me lo explica? Porque aún nadie ha sido capaz de darme una explicación convincente para algo que llevan repitiendo ya unos cuantos días…
  • El Gobierno no puede pasarse nuestros derechos por el Arco del Triunfo: ésta frase la ha pronunciado el portavoz del Foro Español de la Familia. ¿Qué derechos suyos conculca ésta ley? ¿En qué les perjudica a ellos, particularmente? No lo entiendo, y él tampoco lo explica: se limita a decir que el Gobierno ataca sus derechos, y los de la familia por extensión, pero no indica cuales y yo me quedo con la duda.
  • La manifestación se ha llevado a cabo con respeto, sin lemas insultates, sin pancartas de mal gusto. No, si lo insultante y de mal gusto es ya la propia manifestación en sí: millón y medio de personas en la calle para pedir que a otros les nieguen sus derechos. Si éso no es una falta de respeto y una demostración de mal gusto, ya me dirán.
  • No estamos contra nadie. Ésto merece punto y aparte.

Vía el Blog de Sandra Berlanga, llego hasta éste artículo de Soledad Gallego-Díaz, donde una frase merece la pena recalcar:

Por mucho que lo intenten disfrazar con lemas travestidos, lo que los convocantes del sábado quieren es que homosexualidad y heterosexualidad no sean consideradas equivalentes. No quieren que las dos inclinaciones eróticas, y su práctica entre adultos, merezcan el mismo trato, ni que se las considere “iguales en estimación, valor y capacidad”. Por eso exigen que la unión entre homosexuales no se denomine igual que la unión entre heterosexuales. Tan simple como eso.

Tan simple y tan retorcido como éso. En realidad, es lo de siempre: que consideran a los homosexuales en el peor de los casos unos degenerados pervertidos, y en el mejor unos enfermos para los que la ciencia aún no ha encontrado cura. Y no quieren que los degenerados puedan casarse entre ellos y contaminar la ¿santa? institución del matrimonio.

Resumiendo: que estoy de acuerdo con De La Vega, cuando dice que la manifestación pretende apoyar discriminaciones odiosas, prejuicios sin discriminación.

Dentro de 500 años, la Iglesia Católica tendrá que pedir perdón por lo que está haciendo hoy contra los homosexuales. La lástima es que ya no lo verán mis ojos.

Ellos, por su parte, ya están ideando las medidas a tomar si finalmente el 30 de junio, como todo indica, la ley se aprueba en el Parlamento: van a tratar de presentar recurso de inconstitucionalidad y, en caso de que éste no prospere, van a hacer todo lo posible porque en el momento de que el PP llegue al poder, ésta ley sea derogada. Van dados. Por suerte.

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¿Contra qué nos manifestamos hoy?   18 de Junio de 2005

- ¿Contra qué nos manifestamos hoy?
- Contra las bodas gays
- ¡Ah, vale! Pues me apunto
Cartel manifestación contra el matrimonio homosexual. Puedes leer el manifiesto que se leerá clickando aquí

La manifestación de hoy, sábado 18 de junio, la convoca el Foro Español de la Familia, se han sumado a ella la Conferencia Episcopal en bloque , a pesar de algunas disidencias (en un primer momento el Arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, expresó su voluntad de no asistir a la manifestación ni tampoco recomendar a sus fieles que asistan, en base a su propia responsabilidad y libertad individual: cada cual sabrá lo que tiene que hacer; pero la jerarquía católica le reconvino rápidamente por su actitud: disidentes, los justos y calladitos, vamos los de siempre: catalanes, vascos, gallegos, canarios, andaluces menos el de Huelva…Wink. El PP también se ha sumado alegremente, pues entre estos grupos se encuentra en su salsa.

¿Y contra qué se manifiestan? Se preguntarán ustedes. Oficialmente, contra todo lo siguiente:

  • Contra la equiparación del matrimonio homosexual con el heterosexual
  • Contra la adopción por parte de parejas del mismo sexo
  • Contra la banalización legal del compromiso matrimonial mediante el divorcio unilateral y sin causa (se supone que por mero capricho) desde los tres meses de la boda,
  • Contra el progresivo menoscabo del derecho a la vida (entiendo: eutanasia y aborto. Es también una manifestación preventiva, para que el Gobierno se vaya enterando de lo que le espera)
  • Contro la limitación del derecho de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos (aquí entiendo la exclusión de la asignatura alternativa a la religión perpetrada por el PP y paralizada por el PSOE nada más llegó al poder)
  • Y contra la exclusión de las expresiones y convicciones morales y religiosas de la vida pública (se han enterado de que pretenden prohibir las procesiones de Semana Santa, la Navidad y hasta los Reyes Magos, y no vea usted como se han puesto).


El lema de la manifestación es: “La familia sí importa. Por el derecho a un padre y a una madre. Por la libertad”. Lo de la libertad es que vale lo mismo para un roto que para un descosío, oiga. Y además queda la mar de bien, aunque lo que se pida sea un recorte de las libertades de los demás. ¿Quién se va a fijar en éso? Ésto es lo que piden:

a) La retirada del proyecto de ley que equipara las uniones de personas del mismo sexo con el matrimonio, así como una regulación sobre la adopción que garantice el derecho del niño a tener una madre y un padre, en concordancia con la Convención de la ONU sobre los derechos del niño.

Sobre ésto, ver las propuestas que hago para dar coherencia y homogeneidad a todas éstas peticiones, y que no se queden únicamente en la prohibición de adoptar a las parejas homosexuales: si realmente pretenden proteger los derechos del niño a tener un padre y una madre, hay que ir más allá y modificar la regulación íntegramente, con el fin de proteger a los niños, el ¿verdadero motivo? de todo ésto.

b) Una política integral de protección a la familia, fundada en el mutuo compromiso e igualdad del hombre y la mujer que crean el ambiente idóneo para las nuevas vidas, generando la solidaridad social más consistente que conocemos.

¿Considerarán familia las monoparentales, es decir, las consabidas madres solteras? Creo que no. O no lo consideran un ambiente idóneo para las nuevas vidas, que también puede ser. ¿Porqué no las prohiben? ¡Ya está bien de poner los derechos de la madre por delante de los del niño! ¿No? Deberían haber incluido en el manifiesto, y en la Iniciativa Legislativa Popular que están llevando a cabo, una moción para prohibir las madres solteras, las inseminaciones artificiales a mujeres solas, y por supuesto la adopción individual. Pero no lo han hecho. Ellos sabrán porqué. Yo me temo que realmente los derechos del niño son sólo una excusa para tapar su homofobia recalcitrante.

c) El respeto y el apoyo a la libertad de los padres para decidir sobre la educación de sus hijos y, en particular, para responsabilizarse de su formación moral, cívica y religiosa.

Ésto lo firmo: deben ser los padres quienes se responsabilicen de la formación moral, cívica y religiosa de sus hijos. Y no la escuela. Y menos con el dinero de todos. O si no, quiero que a mis hijos les den clases de Taichi en la escuela. ¿Qué se han creído? ¿Que tienen el copyright de las religiones? Vale que ellos crean que fuera de la Iglesia católica no hay salvación, pero ¿y los que no nos creemos sus patrañas? ¿Tenemos que pasar por el aro también? Los tiempos del nacionalcatolicismo pasaron. La religión, que se estudie en casa y/o en catequesis.

d) Un ordenamiento jurídico que garantice el respeto a la vida humana en su integridad, tan esencialmente unido al matrimonio y la familia.

No acabo de ver qué tiene que ver el matrimonio con la procreación. ¿No se puede procrear fuera del matrimonio? Válgame Dios, qué confundida he estado durante todo éste tiempo… Como yo no estoy casada, ¿puedo dejar de tomar la píldora? ¿O lo que debería hacer es dejar de follar? Me parece que va a ser ésto último…

e) Una valoración positiva del hecho religioso en libertad, dado su carácter humanizador, social, ético y como motor del compromiso personal con la solidaridad, la justicia y la igualdad.

¿Valoración Positiva? Cada cual que haga la valoración que cree conveniente. ¿O debe ser el Gobierno el que promueva los valores de la religión, concretamente la católica, como algo positivo? ¿Y porqué no de la filosofía budista, o zen, por ejemplo? Un Estado aconfesional (¿se habrán enterado de ésta circunstancia?) es, por definición, neutro: ni positivo ni negativo en cuanto a la valoración del hecho religioso. Cada ciudadano es libre de valorarlo como cree oportuno. ¿O pretenden un retorno a los tiempos del nacionalcatolicismo? Pues lo siento, pero va a ser que no. Tendrán que esperar tiempos mejores para éso.

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Resulta especialmente doloroso que la Conferencia Episcopal en bloque vaya a ponerse a la cabeza de la manifestación de mañana, teniendo en cuenta que no ha hecho lo mismo en ocasiones anteriores, mucho más importantes, acordes con su predicamento, y desde luego mucho menos controvertidas y más universales… No sé, por ejemplo: la marcha contra el hambre del sábado pasado en Madrid. ¿Dónde estaban? ¿En Salamanca, de visita cultural y sin alzacuellos?

20 de sus más destacados miembros a ponerse en la cabeza de la manifestación de mañana, en defensa de una familia que ellos han renunciado a crear (pero, para compensar, quieren administrar la de todos).

<<En sus 2000 años de existencia, la Iglesia Católica no recuerda ninguna ocasión tan grave como esta desde el punto de vista legal>>.

Alguien debería explicarles de una vez que nadie les va a obligar a casar parejas homosexuales, que son bodas civiles, y que son únicamente para ésos ateos pervertidos, que de todas formas ya estaban condenados… ¿En serio aún no se han enterado de que el matrimonio civil está fuera de su jurisdicción, por voluntad propia además ya que son ellos mismos quienes no lo reconocen?

A Juan Antonio Martínez Camino, secretario de la Conferencia Episcopal Española, le preocupa también que con ésta ley se desprotege al matrimonio entre hombre y mujer. ¿Sí? ¿Porqué? ¿De qué derechos se les privará? ¿En qué les va a afectar? Él mismo nos lo explica, en la entrevista que concedió a Telemadrid: los colegios católicos concertados no podrán decir que el matrimonio es una vínculo sagrado entre hombre y mujer. Que no, hombre, que no es éso: claro que podrán seguir diciéndolo, nadie se lo prohibe: pero no confundan a los niños. Explíquenles que éso es en el matrimonio católico, que es el único que reconoce Dios, y que la homosexualidad y la sodomía son pecado. ¿Ve qué fácil? Lo que no pretenderá, imagino, es que el resto de la sociedad se autoregule en base a su doctrina.

Pero el señor camino va más allá, y habla de los padres, y de la educación que ahora no podrán dar a sus hijos: carecerían de respaldo legal para educar a sus hijos en el matrimonio tradicional. Me gustaría saber porqué. ¿No existe el divorcio? ¿Y no educan a los niños católicos en que el matrimonio es un vínculo sagrado e indivisible, que es para toda la vida? Son ganas de confundir el matrimonio canónico con el matrimonio civil. Son ganas de mezclar las cosas. Y es por éso por lo que están montando todo éste cirio. Insisto: Alguien debería explicarles de una vez que ésta ley afecta únicamente a los matrimonios civiles, que los matrimonios canónicos se van a quedar tal como están, quédense tranquilos, que nadie les va a obligar a casar homosexuales en sus Iglesias.

Las leyes civiles nos afectan a todos, y ahí ni los curas ni los católicos pueden imponer su criterio. Ellos ya tienen su propia ley por la que regirse (recogida en el código de Derecho Canónico). Que nos dejen a los demás regularnos con los códigos que queramos. ¿Nos pretenden imponer una sharia católica? ¿Se imaginan que organizaran una manifestación exigiendo la virginidad femenina como requisito legal para poder casarse, porque ellos así lo enseñan en los colegios católicos concertados, y así los padres católicos tengan respaldo legal para educar a sus hijos en ésa doctrina? ¿Se lo íbamos a consentir? Pues la que está liando la Iglesia por los matrimonios homosexuales no se diferencia mucho de éso. Otra cosa son los colectivos laicos, para los que hay otra clase de argumentos (aunque en cuanto meten a Dios de por medio, se pueden utilizar los mismos, cuando no directamente el escepticismo).

Pero en cuanto a la Iglesia, aquí, creo que se está saliendo de sus límites. Y ojo que si ellos salen de sus límites significa que los demás podemos entrar. ¿Entramos a hablar de financiación? Porque el dinero con el que se van a fletar varios autobuses salen del bosillo de todos los contribuyentes, del tuyo y del mío; y yo, honradamente, para que los curas vayan a manifestaciones a recortar mis derechos y libertades, en nombre de una pretendida libertad, NO PONGO UN DURO. ¿Me dejarán ejercer mi libertad de conciencia?

Por cierto, parece que los curas catalanes se desmarcan de la convocatoria: resulta que tienen cosas mejores que hacer que ponerse detrás de una pancarta y protestar contra el mayor ataque a la Iglesia Católica de los últimos 2.000 años. ¿Y qué serán ésos “compromisos previos” tan importantes…? La curiosidad me reconcome.

En cualquier caso, con o son curas catalanes, los organizadores de la manifestación calculan que serán aproximadamente unas 500.000 personas. Pues vaya cosa: sólo los cálculos aproximados de homosexuales españoles ya son más. Según los datos que manejan las entidades católicas, en España hay varios millones de católicos. ¿Dónde van a estar el sábado? ¿En la playa? Conviene recordar, llegados a éste punto, que el matrimonio homosexual estaba en el programa electoral del PSOE, que llegó al poder con 12 millones de votos. No obstante, la defensa del matrimonio no debería entender de ideologías: medio millón de personas, en defensa de una institución supuestamente tan universal como es el matrimonio, son, comparativamente hablando, cuatro gatos fanáticos.

¿Habrá finalmente más gente en el Carnal de Carlinhos Brown que en la manifestación del Foro Español de la Familia? Los colectivos homosexuales han llamado a portar banderas multicolores a la Castellana, mientras bailan samba. Puede estar divertido, a pesar de que la Federación Estatal de Gays y Lesbianas niegue que se trate de una contramanifestación. Por su parte, partidarios del matrimonio homosexual han convocado a la prensa a mediodía en la Plaza Cibeles para leer un manifiesto.
Éste sábado en Madrid va a estar movidito.

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ContraManifestación Gay 18-J   16 de Junio de 2005

Desde hace días vengo notando que algunos visitantes llegan a este blog a través de unas búsquedas en algunos buscadores que me tenían mosqueada. A continuación muestro una captura de pantalla de las estadísticas de miarroba.com para este blog por cadenas de búsquedas.


¿Se está cociendo una contra-manifestación para el 18-J? No me sorprende, la verdad. Con la repercusión mediática que está teniendo la manifestación “a favor de la familia” (ni digáis contra el matrimonio homosexual, que Acebes se nos enfada), lo raro es que el colectivo de gays y lesbianas esperara hasta el día del orgullo gay para organizar la suya. Lo que me hubiera extrañado es que dejaran pasar la oportunidad de convocar una contramanifestación.

Y hoy me entero, gracias al diario El Mundo, que sí, que se está cociendo la contramanifestación rosa. Como el día está complicado para organizar una manifestación (ya están la del Foro Español de la Familia, y también el Carnaval de Carlinhos Brown, y no es plan de cortar medio Madrid al tráfico, aunque sea un sábado), pues se han apuntado a la otra, al Carnaval de la Castellana, para hacer “una fiesta por la libertad y diversidad“. Lo de la libertad no lo acabo de entender, porque va a estar en la otra manifestación también. Es decir: van a haber dos manifestaciones opuestas, y las dos reivindican la libertad… En cualquier caso: han quedado en la Plaza Castilla a las 7 de la tarde. Lo digo para los que han llegado hasta aquí buscando ésa información.

Lo de unirse al Carnaval de Carlinhos Brown, tengo que decir que me parece una convocatoria deshonesta. Por el número de asistentes, quiero decir. No se podrán comparar, ni mucho menos, ambas convocatorias. Y el colectivo homosexual no pretenderá, imagino, apropiarse del número de asistentes al carnaval callejero, aunque dicen claramente que su intención es “conseguir que Carlinhos convoque a más gente que los obispos y el PP unas calles más abajo”. Lo dicho: me parece una convocatoria deshonesta, porque ambas iniciativas no son comparables.

En cualquier caso, parece que la Federación Estatal de Gays y Lesbianas se desmarca de ésta convocatoria, que procede (según indica elMundo.es) de la revista Shagay. Lo que sí han convocado es un acto de prensa en apoyo a ley sobre el matrimonio gay unas horas antes de la manifestación del Foro de la Familia, a las 12 del mediodía en la Plaza Cibeles, donde se leerá éste manifiesto, titulado: “La igualdad no es negociable, la igualdad es completa o no es igualdad“, en el que expresan que las familias homoparentales son hoy una realidad, no es algo nuevo que se invente el Gobierno para fastidiar a la Iglesia, y que como realidad es necesaria su regulación legal. En el siguiente párrafo vienen a corroborar lo que ya decía en un post anterior:

Lesbianas y gays forman familias, tienen hijos. No son estériles, tienen hijos biológicos, pueden adoptar individualmente y, en el caso de las lesbianas, pueden recurrir a la inseminación artificial. Sus hijos e hijas tienen que tener la misma protección que el resto de niños. Y para ello es necesario que se les reconozca por derecho, legalmente, que tienen dos padres o dos madres, como ocurre ya de hecho, en su vida cotidiana. Lo contrario es vulnerar el interés y bien del menor. Por el bien de los niños y niñas que ya crecen en las familias homoparentales hay que regular estas situaciones.

Hoy en día, lo que ocurre es que si el progenitor biológico muere, su pareja no puede hacerse cargo legalmente del menor, ya que no tiene ninguna ley que le ampare. Ésto es mucho más grave en el caso de las parejas de lesbianas inseminadas artificialmente, o cuando el menor es adoptado y fallece el adoptante. Si se pretende proteger realmente al menor, habría que regular éstas situaciones, que ya se están dando hoy en día. En cualquier caso, siempre será mejor que el menor continúe viviendo con el que, a todos los efectos, es el otro padre o la otra madre que ya conoce, a que sea recogido por el Estado y dado posteriormente en adopción a una pareja de heterosexuales a los que no conoce de nada, o incluso (rizando el rizo), a una persona individualmente que puede que sea homosexual y tenga pareja, o quizá no.

El manifiesto continúa diciendo que las leyes las dicta el Parlamento, y no son una emanación de la ley de Dios, y que la verdadera convocatoria para celebrar la aprobación del matrimonio civil homosexual es el día 2 de julio.

Por cierto, que el manifiesto que se leerá en la manifestación del Foro Español de la Familia pueden encontrarlo aquí. No se preocupen, que también tengo ya preparado comentario al respecto (¿podría ser de otro modo?), pero tendrán que esperar al mismo sábado de la manifestación para verlo publicado. Paciencia, que ya queda menos.

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El 18 de junio está convocada una manifestación en Madrid por parte del Foro Español de la Familia, por noesigual.org y otros convocantes a la que ya se han sumado la Conferencia Episcopal (no sin cierta división interna) y la dirección del PP (al entender los objetivos de la convocatoria coinciden con su programa electoral: imaginamos que la representación del PP en ésta manifestación, puesto que se hace en Madrid, correrá a cargo de la concejala Botella por las manzanas, y del Alcalde Gallardón en nombre de las peras).

Convocantes de la manifestación. Puedes leer el manifiesto que se leerá clickando aquí

Como pueden ver, el lema de la manifestación es “Por el Derecho a una madre y un padre“, y sobre ésto quisiera hablarles hoy.

Es sabido que el motivo que ha desencadenado ésta manifestación popular es la reforma del Código Civil para permitir las uniones matrimoniales civiles entre personas del mismo sexo, y la posibilidad de ser candidatos a padres adoptivos, con los mismos requisitos que las parejas heterosexuales.

Los argumentos de los detractores del matrimonio gay

Los argumentos que se utilizan para negar la ampliación de éstos derechos a las parejas compuestas por dos personas del mismo sexo son, a mi entender, bastante peregrinos, como la ley de Dios (que descarto directamente: lo que no puede demostrarse no puede utilizarse como argumento), la ley natural, la historia e incluso la semántica. A cual más rocambolesca razón para justificar lo que, a mi entender, no es más que un prejuicio: los homosexuales no son personas normales y, por tanto, no deben poder casarse ni, mucho menos, formar una familia. Hay que proteger a la infancia de ésos degenerados y preservar la institución del matrimonio de la intrusión de los desviados, y la familia…

Bueno: cuando hablan de la familia ya se meten en tal jardín que sólo pueden salir apelando al derecho del niño a tener un padre y una madre, porque en realidad hablan de un tipo de familia muy concreto: la tradicional familia nuclear.

Me parece una opinión muy respetable, pero una ley aprobada en Las Cortes no se paraliza sin debate, así que van a tener que justificarse, dar argumentos y tratar de convencernos. Y yo, por mi parte, voy a tratar de hacer lo mismo. Si quieren debate, pues aquí me tienen, dispuesta a lo que haga falta.

El argumento de la semántica: lo que hemos entendido siempre por matrimonio

Para empezar, quieren limitar el matrimonio a las parejas heterosexuales. Para ello dan toda una clase de argumentos. Yo voy a dar los míos. Empezaré por lo fácil, el tema semántico: los significados de las palabras han ido variando a lo largo del tiempo y adaptándose a la realidad; no es la realidad la que se adapta a la palabra, sino al revés.

Deduzco, no obstante, que la palabra en sí no es lo más importante, sino el concepto al que hace referencia, el que no quieren que varíe. Quieren que el matrimonio siga siendo una institución reservada para un hombre y una mujer. Porque la gente que se manifestará hoy, serán puristas de otra cosa, pero de la lengua, no. Si no lo he entendido mal, ésta no es una manifestación de académicos de la lengua, precisamente.

La institución del matrimonio civil y los derechos universales

Me parece bien que no quieran que “se contamine” una institución como el matrimonio, que consideran de su propiedad. El problema es que vivimos en un Estado de derecho, y los derechos son universales, no pueden ser limitados por razón del sexo o la orientación sexual de la persona. El matrimonio no es un club. El matrimonio católico, sí; y ahí me parece bien que pongan todos los requisitos de acceso que quieran: virginidad de los contrayentes (porque es de ambos, ¿no?), que no hayan estado casados previsamente (aunque en determinados casos muy notorios se pueda hacer la vista gorda), etc. En el matrimonio católico no me meto: ellos son libres de permitir o denegar la entrada en su club a quienes consideren oportuno. Pero el matrimonio civil está fuera de su jurisdicción.

Desconozco qué pensarán en el colectivo homosexual de la propuesta de darle al matrimonio gay otra denominación distinta de la de matrimonio, pero no creo que les haga mucha gracia: tanto tiempo luchando contra la discriminación para que ahora, cuando están tan cerca de conseguirlo, les pongan otro nombre a sus uniones, abriendo la puerta a que posteriormente se les recorten los derechos que acaban de conseguir.
Porque, no nos engañemos: el único motivo de que se llame “matrimonio” a los dos tipos de uniones es para evitar posteriores discriminaciones legales: una vez aprobada la reforma, los dos tipos de uniones serán legalmente iguales y, o se deroga la propia ley, o no se podrán aprobar leyes que afecten únicamente a una parte de los matrimonios.
Tradición matrimonial
Apelan también a la tradición del matrimonio y a la ley natural. Si de tradición matrimonial hablamos, hay que recordar que el matrimonio civil, que es lo que ésta ley regula (en ningún caso se obligará a los católicos a casar homosexuales en sus Iglesias, estén tranquilos) es una institución bastante reciente. El matrimonio civil no se recogió en nuestro sistema legal hasta la Constitución Republicana de 1931, que en términos históricos es hace cuatro días.
Lo tradicional en España es el matrimonio católico, y ahí ya he dicho que me da igual a quien admitan. Pero el matrimonio civil es una cosa bastante reciente, y distinta del religioso.
El matrimonio como institución se ha inventado para proteger las herencias, no a los hijos. El matrimonio nace de la necesidad de discriminar a los hijos bastardos del patrimonio paterno (valga la redundancia, pues era el padre quien acumulaba el patrimonio familiar). El matrimonio por amor no aparece hasta el siglo XIX con la llegada del Romanticismo; hasta entonces, lo que existía (y aún existe) es el matrimonio por conveniencia. Y la conveniencia era, las más de las veces, económica.
Así que, si quieren rescatar el matrimonio tradicional, no deben sorprenderse de que aireemos las vergüenzas de ésa tradición.
La Ley Natural
Y en cuanto a la Ley Natural, si en la naturaleza existe el matrimonio, lamento decir que yo no me he enterado. Es más: incluso los ejemplos de monogamia en la naturaleza son escasos.
Se asegura también que las uniones homosexuales no son naturales porque no pueden procrear de forma natural. Lamento mi ignorancia: Desconocía que para casarse fuera necesario un certificado de fertilidad, y una declaración de intenciones. Si a lo natural vamos, los tratamientos de fertilidad asistida tampoco son naturales y ahí están, ayudando a formar muchas familias que por sus propios medios (naturales, por supuesto) no podrían.
Si la fertilidad fuese requisito para contraer matrimonio, no permitirían casarse a aquéllas parejas en las que alguno de los miembros sea estéril, porque no pueden procrear de forma natural; y tampoco a aquéllas que no tengan intención de tener hijos, porque va contra la naturaleza. Y, por si no se habían enterado, no es necesario estar casado para tener hijos: la naturaleza de éso entiende bastante. ¿Qué tiene que ver el matrimonio con la procreación, entonces? Desde mi punto de vista, nada, pero a algunos les hablas de sexo y las neuronas se les disparan.
Por cierto: para educar a un hijo, igual que para parirlo, tampoco es necesario que exista un contrato entre los cónyuges: es necesario la voluntad y el compromiso por parte de ambos, pero el matrimonio es un postizo que nada tiene que ver con la educación.

El concepto de familia

Sobre la familia, es extraño, porque el concepto de familia que manejan los convocantes de la manifestación del 18-J no es universal. La familia que sí importa para ellos no es una familia en el sentido genérico del término, sino un tipo de familia muy concreto, lo que se conoce como la tradicional familia nuclear.



Puesto que la ley contra la que se manifiestan prevee la adopción por parte de parejas homosexuales, a lo que se oponen frontalmente, se hace necesario sentar las bases del debate, para que nadie se confunda.

Afirman los convocantes en defensa de los niños, que éstos tienen derecho a un padre y una madre. Nada que objetar. Pero sí unos apuntes sobre la vida real, y luego vemos cómo se pueden resolver.Un niño tiene derecho a un padre y una madre, pero…

  • Se permite la adopción a personas solteras, o de forma individual, y sin preguntar por su elección sexual ni si el solicitante tiene pareja (del mismo o de distinto sexo).
  • Se permite la inseminación artificial a mujeres solteras, o con pareja pero no se les pregunta por ésta circunstancia.
  • Nadie obliga a volver a casarse a divorciados/as, ni tampoco a viudos/as con hijos menores. ¿Ésos niños no tienen derecho a un padre y una madre?
  • Nadie obliga a un padre a reconocer, y mucho menos a hacerse cargo de un hijo no deseado si la madre no lo desea y quiere hacerse cargo del bebé por su cuenta. Es lo que se ha conocido toda la vida como “madres solteras“, y no sólo no están prohibidas sino que reciben ayudas del Gobierno central y autonómico.

Y todo ésto a pesar de que un niño tiene derecho a un padre y una madre. A mí me parece perfecto que defiendan los derechos de los niños, faltaría más, si es de éso realmente de lo que se trata, así que llevémoslo hasta sus últimas consecuencias. Si un niño tiene derecho a un padre y una madre, hay una serie de reformas legistalitivas que no he visto contempladas en el manifiesto que van a leer el sábado, y sí he visto otras que, si de proteger a los niños y a la familia se trata, me parecen secundarias. Propongo que:

  • Prohibamos la adopción por parte de parejas homosexuales y personas individuales. Si un niño tiene derecho a un padre y una madre, los únicos que tienen derecho a adoptar son las parejas heterosexuales
  • Prohibamos la inseminación artificial a mujeres solteras y a las lesbianas aunque tengan pareja. Si un niño tiene derecho a un padre y una madre, los únicos que deben tener acceso a las técnicas de reproducción asistida son las parejas heterosexuales.
  • Obliguemos a las viudas/os y a las separadas/os que tengan hijos mejores a contraer matrimonio de nuevo en un plazo no superior a un año. No se puede consentir que los niños vivan si las figuras masculina y femenina en el hogar, porque cuanto más tiempo pase, más se les perjudica. Mejor: deberán casarse en un plazo no superior a 6 meses.
  • Obligación de las madres solteras a buscar un padre para la criatura antes del nacimiento del bebé.
  • En caso de no conseguirlo, el Estado estará en la obligación de facilitarle al niño el progenitor que le falte. Porque un niño tiene derecho a un padre y una madre.

Las leyes deben ser coherentes, no sólo en relación a la sociedad para la que legislan, sino también entre ellas. Si un niño necesita el referente sexual masculino y femenino en el hogar (y los roles tradicionales que conllevan, aunque aquí nos podríamos extender mucho más…Wink para formar su personalidad, no hay ningún motivo para no aprobar las medidas que propongo. A no ser que, en realidad, no sea tan imprescindible tener éstos dos referentes en casa (los niños no viven como monjas de clausura: se relacionan con otros hombres y otras mujeres, profesores por ejemplo, fuera de casa), y entonces de lo que estamos hablando sea lisa y llanamente un prejuicio.

La heterosexualidad de los padres, ¿garantiza la estabilidad emocional de los hijos?

Informes sobre cómo influye la orientación sexual de los padres en los hijos se podrán presentar los que se quieran. Pero lo que es fácilmente demostrable mediante observación directa es que el sexo de los padres no garantiza ni la orientación sexual de los hijos (de padres heteros nacen hijos gays), ni su estabilidad emocional (de padres heteros nacen hijos psicópatas y maníacodepresivos), ni su comportamiento social (de padres heteros nacen hijos violadores y asesinos).

¿Podrían afirmar que los asesinos, pederastas y violadores son mayoritariamente hijos de padres/madres homosexuales? No: el patrón común no es el sexo de los progenitores, sino la dedicación a sus hijos: casi siempre son padres que han hecho dejación de la educación de sus hijos.
De lo que podemos deducir que lo importante no es el sexo de los padres, ni si están casados o no, sino la dedicación y entrega a la educación de los hijos.
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¿Católicos a la calle?   10 de Junio de 2005

Se lo he escuchado decir ésta mañana a Iñaki Gabilondo, y ahora veo que Nacho Escolar se hace eco también del editorial (el texto íntegro y original aquí) de la revista Reinado Social, una revista mensual editada por la Congregación de los Sagrados Corazones desde 1918 (una revista de gran solera, en palabras de Gabilondo). Por mi parte, he de reconocer que es la primera vez que oigo hablar de ésta publicación, aunque igual algún católico en la sala nos puede aportar más información

Como decía, el editorial de éste mes no tiene desperdicio, y empieza así:

Si el sentido común no lo remedia, las calles de Madrid serán este junio testigo de una manifestación católica. (…Wink La calle es de todos y las decisiones personales. A ella hemos salido con gusto a protestar, por ejemplo, contra la guerra de Irak (contra la que, por cierto, no se movilizaron quienes ahora lo hacen con tanto fervor).

Y es que ya se sabe: no moviliza tanto la muerte como el sexo. ¡Donde va a parar! Pero continúa mucho mejor todavía:

Ante todo, pensamos que es peligroso dar gato político por liebre religiosa; o sea, so capa de manifestación católica, de desagravio a la Iglesia católica “perseguida”, arrimar el ascua de la fe a la sardina de la política partidista pura y dura. En la medida que se haga, y no faltan señales, eso se llama en castellano engañar y manipular.

La siguiente línea es muy ilustrativa, especialmente si procede de una organización católica. Ojo al dato:

¿De verdad, con el corazón en la mano, y con un análisis mínimamente sereno de la realidad, alguien puede probar que la Iglesia española está perseguida?

Y atención porque lo que muchos veníamos diciendo desde hace tiempo, que una cosa es la Conferencia Episcopal, la jerarquía católica o el mismísimo Vaticano, y otra muy distinta las bases (y no hablaré ya de la Iglesia de la Liberación, porque sería meterme en un jardín del que después no iba a saber salir), lo admiten ellos mismos, se hacen eco de lo que opinan muchos católicos de base, que lo que está haciendo la jerarquía católica es echar más leña al fuego, y muchos de ellos, con el corazón en la mano, no pueden secundar la convocatoria. Monseñor Carlos Amigo es uno de ellos, consciente de su responsabilidad:

(…Wink Nos permitimos advertir del riesgo de convertir en sima la brecha cada vez más profunda dentro de la comunidad católica, con este tipo de manifestaciones. (…Wink constatamos con preocupación el riesgo, si no de dos Iglesias, sí el de una polarización peligrosa de posiciones dentro de la Iglesia.

Y termina, a mi juicio, poniendo el dedo en la llaga (o metiendo el dedo en el ojo, eso ya según cada cual):

mientras unos, más tradicionales y potentes, que enfatizan la ortodoxia, gozan de la simpatía de la Jerarquía; otros, más progresistas, que dan prioridad a la praxis de la justicia, de la paz… tienen una vida menos reconocida y más difícilmente reconocible.

Informativos Telecinco recoge el texto íntegro del editorial (en un formato mucho más fácil de leer que el de la propia revista) y a continuación el texto de la Conferencia Episcopal adhiriéndose a la manifestación convocada por el Foro de la Familia contra ésas leyes de detalles asquerosos (según Fraga, imagino que se refería al sexo, y es que a su edad, ya se sabe…Wink que quieren acabar de deshacer la familia en, no lo olvidemos, la jornada de reflexión las elecciones gallegas. ¿Se harán eco los periódicos gallegos de la manifestación? Estoy segura de que sí.

Y sobre lo del matrimonio civil homosexual, poco más que añadir a todo lo dicho anteriormente. Resumiendo:

  • Nadie va a obligar a los curas a casar parejas homosexuales. Se van a poder casar por lo civil, y el matrimonio civil no es una institución que concierta a la Iglesia católica.
  • No recuerdo manifestaciones similares cuando se aprobó la ley que permitía a las parejas heteros casarse por lo civil, ni tampoco con la aprobación de la ley del divorcio (se subieron por las paredes, pero no llamaron a la ciudadanía a salir a la calle).
  • El matrimonio, como tal, es un invento para proteger las herencias. El matrimonio por amor no se institucionalizó hasta el siglo XIX, con el romanticismo; antes de ésa época (y aún hoy en día en determinadas culturas) lo que estaba establecido era el matrimonio por conveniencia: ése es el verdadero objetivo del matrimonio en el derecho natural. Y si me apuran el verdadero motivo por el que los curas católicos no pueden casarse. Antes de la necesidad de separar a los hijos bastardos de las herencias, el matrimonio, simplemente, no existía. Podríamos incluso plantearnos si la especie humana es monógama por naturaleza, pero eso ya es harina de otro costal.

Y en cuanto a la adopción: si de padres heterosexuales se educaran hijos perfectamente civilizados, nada que objetar. Pero está estadísticamente comprobado que:

  • El 100% de los niños maltratados o abandonados son hijos de padres heterosexuales
  • El 100% de los niños que roban, asesinan o violan a otros menores son hijos de padres heterosexuales
  • El 100% de los niños que tienen problemas de estudios son hijos de padres heterosexuales.
  • El 100% de los adolescentes que se suicidan o tienen desequilibrios emocionales son hijos de padres heterosexuales.

Ante éstos datos aplastantes, señores, propongo que se prohíba adoptar a las parejas heterosexuales. Si es que parece que nos estamos volviendo locos.

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¿Podemos estar seguros?   6 de Junio de 2005

Hace unos días me hacía eco de un post que circulaba por la red, en el que se utilizaban los mismos argumentos que se están empleando para denostar los matrimonios homosexuales, cambiando los protagonistas por sus contrarios y abogando por autorizar las bodas entre católicos a pesar de que a algunos el catolicismo les parezca una aberración… Si no recuerdan el post, lo pueden encontrar aquí.

En los comentarios, César me hacía notar que la cuestión no es tan simple, pues depende del punto de vista de cada cual. El comentario original lo pueden encontrar aquí. Con su permiso, reproduzco a continuación su respuesta a mi post:

No es tan sencillo como una simple homofobia. Los que somos creyentes (yo por ejemplo como protestante, no católico) tenemos una visión distinta.

Desde un punto de vista ateo, en la que el hombre está aquí por mera evolución, el mundo es intrascendente, por lo q lo importante es vivir aquí. Desde ese punto de vista el hecho de que los católicos o los protestantes estemos en contra del “matrimonio” homosexual es mera discriminación.

Pero para un creyente (incluso gente atea con moral conservadora) no deja de ser una afrenta que tratamos de evitar.

César

Al margen de que no dice para quien es una afrenta el matrimonio homosexual (deduzco que para el colectivo al que pertenece), el comentario me parece de la suficiente relevancia como para dedicarle un post, pues creo que dice cosas lo bastante intersantes como para responderlas con más detenimiento y abrir un debate al respecto.

Para empezar, me parece interesante que haga constar que se trata de puntos de vista distintos. De entrada, ya es refrescante que alguien te hable, honradamente, desde su punto de vista y no desde la verdad revelada (ya sea por el partido o por la comunidad o colectivo de turno).

El problema, es el siguiente: ¿cómo podemos estar seguros?¿Cómo podemos saber quien tiene razón? Él hace muy bien (aunque imagino que inconscientemente, que a éstas alturas ya sabemos de qué pie cojea cada uno, y si me equivoco me lo dices) en plantear el debate en términos de diferentes puntos de vista, en los que nadie va a tener razón, porque son únicamente opiniones, y todas son igualmente válidas.

Ahora bien: un católico, un protestante, un judío, un musulmán o un ateo pueden tener todos unas convicciones muy fuertes, unas creencias muy firmes, pero en el fondo, la cuestión es: ¿pueden estar completamente seguros de no equivocarse? ¿TODOS pueden estarlo? Por poder pueden, pero es evidente que unos deberán estar equivocados para que otros tengan razón. La pregunta es ¿quien? No lo sabemos. No podemos saberlo. No existe ningún método ni empírico ni científico para saber cual de las distintas religiones o filosofías de vida es la correcta, o siquiera si alguna de ellas lo es.

Por lo tanto, creo que lo más justo, puesto que no podemos verificar quien tiene razón, es pactar unos mínimos de convivencia, entre los que se encuentra el respeto y la tolerancia al que no piensa y siente igual que nosotros. Mientras no se me demuestre que estoy equivocada, prefiero pecar de tolerante que de lo contrario. Con el tema del matrimonio gay, lo mismo: mientras no se me demuestre que Dios existe y no quiere que los homosexuales se unan en santo matrimonio civil, por mí, pueden hacer lo que quieran. Llegado el día del juicio, prefiero que se me acuse de haber sido tonta, que de haber sido cruel. Seguro que el castigo es mucho más leve.

Igual que no sabemos si Dios aceptaría a los homosexuales en su Iglesia, ni si estaría de acuerdo con lapidar a las adúlteras, tampoco podemos saber a ciencia cierta si somos los heteros los que estamos equivocados. Lo que voy a decir es una burrada, lo sé, pero ¿cómo podemos estar seguros de que realmente no son los homosexuales los elegidos de Dios? ¿Quien nos asegura que el plan no es que la humanidad se autodestruya, de una forma o de otra? Ocasiones no nos han faltado: desde la peste bubónica hasta la bomba atómica, ocasiones para terminar con la especie humana hemos tenido a patadas. Quizá sea ése El Plan, y después de nosotros tenga que venir una raza superior. Lara comentaba también que si en