La última voluntad y el funeral de Estado 25 de Agosto de 2008
El funeral de Estado por los fallecidos en Barajas en el vuelo de Spanair JK-5022 será el día 1 de septiembre. Un funeral de Estado. El mero concepto me rechina.
Considero que es importante, sobre todo desde la situación de los familiares de las víctimas, respetar la voluntad de los fallecidos respecto a su propio funeral, en caso de que en algún momento de sus vidas hubieran expresado cómo les gustaría que fueran. Y, sinceramente, dudo mucho que ninguna persona de a pie (que no se desplace habitualmente en coche oficial, se me entiende) se imagine para sí misma un funeral de Estado.
En mi familia, por ejemplo, mis padres saben perfectamente que me gustaría donar mis órganos y, el resto, que sea incinerado. No quiero que me sepulten en un nicho en una pared, dónde vengan a traerme flores mis allegados una vez cada año bisiesto, donde nadie se acuerde de mí, y al cabo de unos años que saquen mi cuerpo de ahí y me tiren a la basura para hacer sitio a muertos más recientes. Nada de eso: cuando muera, quiero seguir viviendo en el cuerpo de otras personas, quiero que mi muerte sirva para dar vida a otras personas que necesiten esos órganos para vivir; y mis cenizas, quiero que las tiren al mar (¿eso contamina?), para que mis familiares y mis amigos no necesiten ir a un triste cementerio donde me tienen abandonada a llevarme flores de vez en cuando. Nada de eso: quiero que cada vez que miren el mar se acuerden de mí, con nostalgia pero sin tristeza, y seguiré viva en su recuerdo y en los cuerpos de las personas a las que con mis órganos contribuí a que continuaran con vida.
Yo no quiero un funeral de Estado. Si tuviera la desgracia de morir en un accidente múltiple y tan trágico como el de Barajas, decidle a quien quiera que se encargue de este tema que no quiero que me metan en una caja de madera, con un cura rezando por mi alma, y acabar emparedada en un muro. Y si resulta que además la persona encargada de rezar por mi alma es Rouco Varela, os juro que me reencarno en el próximo Ministro de Hacienda, y os cagáis todos.
No creo ser una excepción. Estoy segura de que, quien más o quien menos, aunque no nos guste pensar en la muerte, sí que tenemos más o menos una idea de cómo nos gustaría que fuese nuestro funeral, idea que probablemente hayamos compartido alguna vez con nuestros familiares más cercanos. ¿No es así? Y si así es, ¿a cuento de qué celebrar un funeral de Estado, según los deseos del Estado para estos casos y no según los deseos de cada una de las víctimas, celebrado en la intimidad de sus allegados? Personalmente, no me gustaría nada que mi funeral fuese televisado por TVE, y saber que las vecinas estarán pegadas a la tele deseando que la cámara capte las lágrimas de mi madre o la cara de desolación de mi marido. Me dan arcadas solo de pensarlo.
¿A cuento de qué, mercadear política y mediáticamente con 153 muertes, y con las vidas de sus familiares y amigos, como si de la boda del heredero de la jefatura de Estado se tratara? Creo, sinceramente, que para honrar la memoria de las víctimas (de cualquier víctima, ya puestos) no debería realizarse ningún funeral de Estado, no solo por el hecho de que se trata de un ritual católico y el Estado es aconfesional (casi un detalle sin importancia a estas alturas de la película), sino por respeto a todas esas personas, que igual son católicas practicantes como ateas convencidas, protestantes, judías, musulmanas, budistas, en trámites de apostasía o que le tengan una tirria insoportable a Rouco Varela y a los de su cuerda. ¿Qué sabemos nosotros? ¿Y qué derecho tiene el Estado a decidir por las víctimas y por sus familiares la forma en que quieren dar el último adiós a sus seres queridos?
Todo esto del funeral de Estado me parece una vergüenza y una tremenda falta de respeto.
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Lo que nos contaron en el cursillo prematrimonial 2 de Junio de 2008
Os lo advertí y no quisísteis creerme. Pues ha llegado el momento de la venganza: os voy a contar lo que nos explicaron en el cursillo prematrimonial. Si nunca has pasado por eso y tienes curiosidad, siéntate y lee, estás en tu casa.
Antes de entrar estaba nerviosa y algo asustada, porque si se les ocurre recomendarme que, como mujer, mi papel en el matrimonio consiste básicamente en servir a mi marido, y su receta se basa en la resignación cristiana, salgo de allí excomulgada por la vía directa.
Sin embargo, tengo que admitir que no fue una experiencia tan terrible como me imaginaba, incluso me sorprendió agradablemente en algunos aspectos que seguidamente os relataré.
Algo más de una hora de charla con un matrimonio bastante joven, muy pijos los dos (él, polo lacoste; ella, look a lo hippy-fashion con pendiente de Tous), que llevaban 16 años casados y tenían 2 hijas, la menor de 10 años. Aparte de pijos, no eran tan conservadores como yo me esperaba, y estaban más bien por la igualdad hombre-mujer, reparto equitativo de tareas en el hogar y en esa línea.
Incluso el cura, contra todo pronóstico, se pronunció a favor de la emancipación de la mujer, de la necesidad de llenar su vida con otras cosas que le resulten más satisfactorias para su autorealización personal que servir al hombre, y en contra de que el hombre sea tan completamente inútil en su quehacer diario que requiera de una mujer que le atienda hasta para lavarle la ropa o hacerle la comida. Y más sorprendente aún, a pesar de lo conservador que el párraco nos pareció cuando fuimos a verle la primera vez, en esta charla criticó el machismo de la Iglesia Católica, y el hecho de que la mujer en la Iglesia tenga un papel subordinado al hombre y tenga vetado el acceso al poder. Nos explicó que en los palacios cardenalicios, los obispos normalmente tienen monjas que les atienden, y dedican toda su vida a atender las necesidades rutinarias de esos hombres que no saben cuidarse solos: les lavan la ropa, les hacen la comida, les mantienen sus estancias limpias, etc. El cura de nuestro pueblo dijo no comprender cómo una existencia así puede llenar, ni a la mujer ni al hombre, y que el mero hecho de que se dé esta situación ya implica que algo no va bien. La verdad es que me sorprendió agradablemente su alegato.
Sin embargo, me dio la sensación de que todo era un discurso bastante precocinado “al gusto del consumidor”. Es decir, que no era auténtico sino más bien una pose, por cómo nos habían calado (sobre todo a mí) desde el primer momento. La mujer que nos dio el cursillo prematrimonial en algún momento se aceleró con que la culpa de que hoy en día se produzcan tantos divorcios la tiene la emancipación de la mujer, porque está muy envalentonada, ya no necesita al hombre para subsistir, puede valerse por sí misma, y en consecuencia aguanta mucho menos. Tuve que pararle los pies y decirle que cuando se rompe un matrimonio, la culpa generalmente es de los dos y no de una sola de las partes, y que no es sólo que la mujer sea hoy en día mucho más independiente, cosa que me parece positiva, sino que los hombres no han sabido encontrar su sitio y hacerse a la idea de que están teniendo que ceder cuotas de poder cada vez más grandes y cada vez más rápido. Mientras no se mentalicen de esa nueva situación y encuentren su lugar, cuanto más tiempo se empecinen en no querer renunciar a sus privilegios históricos, más les costará asumir que su pareja ya no es una persona dependiente sino que tiene que tratarla en plano de igualdad y más les costará hacerse a la idea de que hombres y mujeres somos iguales en dignidad, iguales en derechos e iguales en responsabilidades (la frase no es mía, es del cura…). Todos se mostraron de acuerdo conmigo (al menos, eso dijeron), y el cura admitió que no es fácil cambiar 20 siglos de dominación machista en una sola generación.
Por otro lado, ví removerse en su silla al cura cuando la mujer que nos estaba dando el cursillo se pronunció a favor del divorcio en casos de malos tratos, y también en aquéllas situaciones en las que la mujer viva tan completamente sometida a su marido que le resulte insufrible continuar viviendo así. Creo que no le hizo demasiada gracia, aunque tuvo el buen gusto de mantener la boca cerrada, porque se podía haber montado un buen cirio y si me toca mucho las narices igual pierde dos clientes hasta ahora cautivos. Hay cosas por las que no estoy dispuesta a pasar.
Por lo demás, la charla discurrió sobre un temario de tópicos de psicología de revista femenina.
- La base de toda pareja está en la comunicación
- Si tu pareja hace algo que te ha molestado, díselo y no te lo guardes para tí, que después la bola se hace cada vez más grande y es peor
- Compartid aficiones que os interesen a los dos
- No tengáis aficiones que puedan descomponer el ritmo de la pareja
- Guardad un rato para vosotros, haced una escapada juntos de vez en cuando
- Cuidad de la pareja, que los hijos llega un momento que se van de casa
- Guardad cada uno vuestro propio espacio personal
- Compartid las tareas del hogar
¿Se os ocurren más tópicos? Seguro que me dejo alguno.
Y, para finalizar, nos pasaron un cuento titulado “Amar sin ataduras” en la que una pareja de jóvenes indios (él, bravo guerrero; ella, HIJA DE el jefe de la tribu… ¿lo véis?) le pedía al hechicero que les hiciera un conjuro para permanecer siempre unidos. El hechicero les pide que traigan un halcón y un águila, las aten por las patas y las dejen sueltas. Las aves intentan volar, pero al estar atadas no lo consiguen, y empiezan a darse picotazos la una a la otra. La moraleja del cuento es evidente: no te cases. Pues a buenas horas me lo dicen…
P.D. : Más de una hora de cursillo prematrimonial, y ni una palabra sobre sexo.
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Leer un contrato antes de firmarlo 9 de Mayo de 2008
¿Cuántas veces habrás oído que no hay que firmar un contrato sin haberlo leído antes, y que hay que leer siempre la letra pequeña? Digo yo que la condición mínima sine-qua-non es, al menos, que el contrato en cuestión esté redactado en un idioma que entiendas.
Bueno, pues la Iglesia Católica presenta a las partes contratantes un modelo de contrato con validez civil, sin posibilidad de cancelación, con una duración que se alarga durante toda la vida de los contrantes y con una serie de obligaciones… en un idioma que los firmantes no entienden. El modelo de contrato matrimonial de la Iglesia católica está redactado únicamente en latín.
Cuando el cura nos enseñó el modelo de contrato que tendremos que firmar el día de la boda, le pedí que nos explicara el motivo por el cual está redactado _solo_ en latín. Nos dijo que es porque es el idioma oficial del Vaticano, y que al estar redactado en ese idioma, el “papel” puede viajar a cualquier iglesia de cualquier Estado. No me quedo muy convencida con la explicación: nada impide que el documento esté traducido también al idioma local, y considero que eso lo dotaría de garantías jurídicas para los contrayentes, que no tendrían que firmar un documento que les implica de por vida sin saber lo que están firmando, más que fiándose de la buena voluntad de la Iglesia (algo que, a estas alturas, no constituye una garantía, precisamente).
Estoy considerando seriamente la posibilidad de solicitar al cura de la Iglesia en la que me caso una copia del modelo de contrato redactado en al menos uno de los idiomas oficiales de mi comunidad autónoma, no me importa cual, pero creo que estoy en mi derecho de saber qué es lo que estoy firmando, y qué obligaciones comporta la firma de ese contrato, más aún cuando no hay posibilidad de deshacerlo (salvo si tienes pasta y te apetezca reclamar la nulidad, cosa que tampoco viene al caso en este momento).
¿Tú firmarías un contrato que te implica de por vida y sin posibilidad de cancelación, sin saber lo que estás firmando? Yo, desde luego, no. Y no entiendo cómo se le permite a la Iglesia actuar así.
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La “liberal” Esperanza Aguirre cede a la Iglesia poder de decisión en la Sanidad pública 24 de Abril de 2008
Se ha apropiado para sí misma de la etiqueta liberal y los autodenominados liberales la adoran. Sin embargo, Esperanza Aguirre pone en práctica políticas a las que el término neocón le queda estrecho: son políticas teocón. Como la última idea brillante de la Presidenta de la Comunidad de Madrid: Ha firmado un convenio con el arzobispado de Madrid, encarnado en la figura del cardenal de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Rouco Varela (otro liberal de pro, conocido por su activismo militante en favor de la libertad de la iglesia para imponernos sus criterios de vida a los demás aunque no comulguemos con ellos, a favor de la conservación de sus propios privilegios y en contra de la ampliación de derechos a otros colectivos tradicionalmente marginados) para que la Iglesia imponga sus criterios ético-morales en la sanidad pública.
Estos dos liberales han firmado un acuerdo para que en los comités de ética y en los equipos multidisciplinares de cuidados paliativos en los hospitales públicos de la Comunidad de Madrid participen esos señores con sotana que pretenden imponernos por nuestro bien una forma de vivir y una forma de morir. Los curas tendrán voz y voto en los hospitales públicos de Madrid en casos de abortos, cuidados paliativos, etc. en igualdad de condiciones que el resto de médicos miembros de estos equipos, independientemente de la religión o la ideología de cada paciente.
Un paso más hacia el nacional-catolicismo que nada tiene que ver con el liberalismo que Esperanza Aguirre predica, pero también es un nuevo avance en la imparable privatización de la sanidad pública que Aguirre está llevando a cabo en Madrid: ya que los curas tendrán voz y voto en los hospitales públicos, resulta evidente que si te ves en una situación complicada, antes de arriesgarte a que el voto religioso o la influencia de los de las sotanas sea determinante para que actúen en contra de tus propios deseos, la única alternativa será la sanidad privada. Ante la posibilidad de que en la sanidad pública no te apliquen cuidados paliativos para aliviarte el dolor en tus últimos días, que te impidan abortar a pesar de estar entre los supuestos recogidos por la ley, que te fuercen a ser mantenido con vida de forma artificial a pesar de haber hecho testamento vital… ante estas perspectivas, quizá acudir a a sanidad privada ya no te parezca tan mala idea.
La estrategia de Esperanza Aguirre persigue, una vez más, que la ciudadanía en Madrid no elija la sanidad pública y se decante por la privada, para avanzar con mayor libertad hacia su total privatización. Ya lo hicieron con la campaña de desprestigio al Doctor Montes (al que nadie le ha pedido perdón todavía después de haberle acusado de más de 400 asesinatos, por cierto), haciendo correr el infundio de que la sanidad pública mataba pacientes deliberadamente. Y ahora vuelven a hacerlo estaba vez introduciendo la influencia de aquéllos que te recomiendan que reces y aguantes estoicamente el dolor antes de administrarte calmantes, porque Jesús no tuvo cuidados paliativos pero su muerte fue la mar de digna, o eso dicen ellos.
Yo me pregunto, ¿qué pinta la religión católica, y porqué tiene que influir en la ética de las personas no católicas en decisiones de las que dependen su vida, su muerte y su salud? El cura, que esté en la habitación del paciente asesorando al enfermo a la hora de redactar su testamento vital, SI EL PACIENTE ASÍ LO QUIERE. Pero en los comités de ética y cuidados paliativos, y con voz y VOTO en este comité, en todos los casos independientemente de la ideología del paciente, lo siento pero no pintan nada. En palabras de César:
Lo del cura de guardia es una forma de presión a los médicos, un nuevo censor del dolor que velará para que los pacientes mueran en medio de santificadores dolores. Como en una nueva inquisición, la iglesia entregará los cuerpos de los moribundos al brazo secular impidiéndole el alivio a su dolor.
Elena Valenciano es contundente con su crítica: Pacientes bien atendidos y no mártires
No queremos que los curas decidan sobre nuestro sufrimiento. Ellos creen en los mártires y nosotros creemos en la Ciencia, en la libertad individual y en evitar, en la medida de lo posible, el sufrimiento de la gente.
Primero cambiaron los púlpitos por las calles, luego por las aulas y, ahora, por los hospitales madrileños… Pasito a pasito y siempre de la mano del PP
Leo el post que ha escrito Luis Solana al respecto y todavía me indigno más: ¡¡resulta que este convenio lleva en vigor desde enero!! Y nos enteramos ahora, casi 3 meses después. Intolerable. ¿A qué se dedica la prensa en este país? ¿Y por qué no se hizo público en su momento? ¿Qué pretendía ocultar Esperanza Aguirre? ¿Y qué dirá ahora al respecto? ¿Le perjudicará en su carrera hacia la presidencia del PP? ¿La seguirá apoyando Pedro J.? Más aún, ¿tenía constancia Pedro J. de este convenio entre Iglesia y Comunidad Autónoma, y se lo cayó como un perro? ¿Alguien cree que si este acuerdo se hubiera firmado entre Montilla y el arzobispado catalán, no habría sido portada de El Mundo?
Maripuchi comenta que el fiscal general del Estado debería actuar de oficio contra este convenio firmado entre la Comunidad de Madrid y el Arzobispado de la misma comunidad autónoma, puesto que si aconfesional es el Estado según nuestra Constitución, aconfesionales deben ser también los servicios públicos.
José Carlos también tiene claro que el convenio firmado entre Esperanza Aguirre y Rouco Varela otorga a una confesión religiosa un poder del que la Constitución de 1978 les despojó.
El Rey de la Baraja, siempre documentado y atento a los matices, no perdona:
El gobierno de Esperanza Aguirre y el cardenal Rouco Varela han firmado un convenio en el que se establece que el Servicio de Asistencia Religiosa Católica, hasta ahora dedicado a visitar a los enfermos, va a formar parte del comité de ética y del comité interdisciplinar de cuidados paliativos de los hospitales públicos de la Comunidad de Madrid. Estos comités se encargan de decisiones tan trascendentales como la sedación de enfermos terminales, la práctica de un aborto o la reanimación de un bebé en determinados casos, y estaban hasta ahora formados por los facultativos de cada centro. (…
Que un
comercialsacerdote visite o no a un enfermo terminal paraintentar venderle su productocumplir con los ritos de su religión no deja de ser legítimo, siempre que sea con el consentimiento del paciente o, en su defecto, de sus familiares. Pero que unos señores que rigen sus vidas según los designios de un amigo invisible participen en decisiones estrictamente médicas es una broma de muy mal gusto. ¿Qué será lo siguiente? ¿Leer el horóscopo en el comité de ética? ¿Y qué horóscopo, ya puestos? ¿El occidental o el chino?
Me decía Xarroazul hace unos días que a los que somos ajenos al Partido Popular no nos debe importar su proceso interno de elección de candidato o candidata de cara a las elecciones generales del 2012. Bueno, pues no, precisamente por cosas como esta. Este convenio con el arzobispado lo ha firmado la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, una de las candidatas (si bien no oficialmente, al menos todavía) a presidir el PP, un partido con posibilidades de gobernar y, por tanto, a ser alternativa de Gobierno a Zapatero, así que si Esperanza Aguirre llega o no a presidir el PP, es algo que nos afecta a todos, ya que ahora es la Comunidad de Madrid, pero mañana podría ser toda España, mañana te podría tocar a tí.
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Duda: ¿se puede apostatar después de haberte casado por la Iglesia? 18 de Marzo de 2008
Tengo una duda importante: me caso por la Iglesia el 28 de junio de este año, es decir, dentro de poco más de 3 meses, y no sé si después de haber pasado por el altar me estará permitido apostatar o no.
Sí, ya sé lo que me váis a preguntar: si quieres apostatar, ¿por qué cxxo te casas por la iglesia? De hecho, Mireia fue la primera en decirme que eso es perpetuar una instituación en la que no crees y que además es altamente perjudicial para la independencia de la mujer, y lo tengo muy presente.
Pero casarse es cosa de dos, como todo en pareja, y en ocasiones cede una parte y en ocasiones cede la otra, y en otras ceden ambos para llegar a un punto intermedio. Sobre la boda, él no contemplaba otra alternativa que por la Iglesia (supongo que porque asociaba casarse por lo civil a hacerlo en un despacho gris del ayuntamiento o del registro civil, y en eso tiene razón, a mí tampoco me hace gracia, pero ¿y en el jardín del restaurante, al aire libre? eso ya es otra cosa…
, y tengo que admitir que a mí toda la parafernalia del asunto me hace gracia, así que ¿por qué no? La verdad es que me lo estoy tomando con mucho humor, no consigo disociarlo de la preparación de un carnaval o una gran fiesta, y me lo estoy pasando bomba.
Pero las consecuencias que tendrá esto para los que viven del negocio de la fé me preocupan. Consolarme pensando que un grano no hace granero no oculta la profunda incoherencia de lo que voy a hacer, partiendo ya de la base de lo asimétrico de los planteamientos de ambas partes: para el cura que me casa, es una muestra de mi fe que le permitirá engordar el censo de cristianos católicos del que pervive la idea de que la religión católica es la más numerosa en España; para mí, es una especie de carnaval, una fiesta con una parafernalia curiosa, y también un convencionalismo social y una forma de darle una alegría a mi madre, que se emocionó al verme vestida de blanco por primera vez.
Me cabrea que se aprovechen de mí para obtener beneficios, que presupongan por qué hago algo (vale, sí, ya lo sé, no es excusa), así que estoy planteándome dejar claro que NO comulgo con la Iglesia católica y sus postulados reaccionarios, apostatando. Pero, eso sí, después de la boda, para poder darles el capricho a mi novio, a mi familia y a la suya. ¿Incoherente? En parte sí, para ser coherente conmigo misma no debería prestarme a ese juego y directamente decir que NO, que no me caso por la Iglesia porque me parece una institución retrógrada que discrimina y humilla a la mujer (y ya veremos cuando nos toque pasar por el cursillo prematrimonial…
. Pero como dije más arriba, la pareja es cosa de dos, y en ocasiones toca que ceder, y ser razonablemente coherente. A ver cómo me las apaño para cuadrar ambas cosas.
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Manolo saco, la Iglesia y fuego amigo 17 de Marzo de 2008
Me encantan Manolo Saco y su blog, Fuego amigo, porque no se corta un pelo, y tiene un humor afilado como la hoja de un cuchillo jamonero. Es habitual en su blog artículos en los que se ceba con la Iglesia Católica y sus incoherencias en tanto pretenden que todos vivamos bajo su yugo (voluntaria o involuntariamente), como hace en el post de hoy, del que no me he podido resistir a extraeros un párrafo de muestra:
La institución más rica y poderosa de la Tierra, como decíamos el otro día, considera pecado la riqueza excesiva… la de los demás. Esa inmensa asociación de solteros, que a diario desperdicia sus genes en poluciones nocturnas, ya sean incontroladas o mediante trabajos manuales de desatasco, considera a su vez un pecado la manipulación genética. Defiende a la familia, pero su icono de madre es una virgen y el padre perfecto es un tipo que no le tocó un pelo a su mujer, conocido como PP, siglas de Padre Putativo, y no lo que estáis pensando, so guarros.
Pues leer entero el post de Manolo Saco en Aplicar la razón puede ser un infierno.
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Concordato.org: Ésta sí la voy a firmar 22 de Junio de 2005
Vía A Sueldo de Moscú llego hasta otra recogida de firmas, que parece que se está poniendo de moda últimamente.
Ésta iniciativa, recogida en la web Concordato.org, pretende la revisión del Concordato entre el Gobierno de España y el Gobierno de un país que se ha negado a firmar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ésto es, el Estado Vaticano.
El primer punto dice lo siguiente:
1. Exigimos la finalización de la financianciación de la Iglesia a costa de los presupuestos generales del Estado. La Iglesia, al igual que el resto de organizaciones religiosas, debe lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Reclamamos también la normalización de las aportaciones tributarias a las arcas del Estado por parte de la Iglesia y sus empleados.
Pues me parece muy bien, sí señor. Si yo me pago las sesiones de meditación zen, ellos que se paguen sus misas. Que se autofinancien como cualquier ONG. Y si tan alta es la labor social que desempeñan (me vienen a la mente escenas de curas con monaguillos, pero creo que no se refieren a éso…
, que pidan una subvención para una actividad concreta.
No me parece bien que con el dinero que sale de mis impuestos los curas fleten autobuses para llevar a la manada a Madrid a manifestarse en contra de mis derechos. A éso en mi pueblo se le llama además de puta, pongo la cama. Y no señor, por ahí no paso.
El segundo punto de la petición también tiene su gracia:
2. Exigimos la revisión de la enseñanza de Religión. Si se imparte la asignatura de religión como parte del curriculum, esta ha de ser religión como hecho histórico- cultural y no desde el punto de vista confesional. La decisión de contenidos será siempre responsabilidad del Estado. Los profesores deberán de tener un estatuto jurídico (acceso, cese, derechos, incluída la libertad de cátedra, y obigaciones) igual al del resto de los docentes: empleados del Estado pagados por él y sometidos a su disciplina y a su inspección. La enseñanza confesional de la religión debe corresponder siempre a las confesiones religiosas y nunca formar parte del curriculum.
Totalmente de acuerdo con éste punto: la catequesis, que se enseñe en las parroquias, y no en los colegios. Al estudio de la historia de las religiones no me opongo, pero éso implica conocer tanto la persecución de los cristianos por los romanos, como la persecución de todo el mundo practicada por los propios cristianos. El estudio de la historia de las religiones implica conocer que a los romanos echaban a los cristianos a los leones, y también que más tarde eran los cristianos quienes echaban a la hoguera a homosexuales, brujas y herejes, entre otros.
Además, me viene a la cabeza ahora mismo el caso del profesor de religión que acaba de saltar a las portadas de todos los periódicos, padre de una niña recién nacida y con una esposa en paro, que ha sido despedido por el Obispo por pedirse 84 días de baja maternal. El Estatuto de los Trabajadores y los Convenios Colectivos no rigen para los profesores de religión: para ellos sólo rige la Ley de Dios, y Dios no entiende de permisos por maternidad, menos aún para padres…
Y el tercer punto solicita al Gobierno que se rija por la Constitución a la hora de sostener acuerdos con países que no han ratificado la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Si quieren ustedes firmar, pueden hacerlo aquí. No creo que llegue muy lejos, pero por intentarlo que no quede. Y si no, siempre nos queda el recurso de fletar autobuses y plantarnos un sábado en Madrid a reivindicar que los cristianos se paguen sus creencias, como hacemos los demás.
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¿Qué tipo de familia es el que importa más? 19 de Junio de 2005
Me he dado cuenta, por las frases coreadas y por los argumentos utilizados por el bando contrario, es decir, por los contrarios a los matrimonios homosexuales y a la adopción por parte de éstos, de que hemos planteado el debate en términos distintos a los que lo plantea la ley, y por tanto estamos dando lugar a ciertas distorsiones.

En primer lugar, estamos hablando sobre la base de que la reforma del código civil viene a regular uniones que podrán darse en el futuro, cuando éso no es cierto: regula situaciones que ya se están dando, como son las uniones estables homosexuales (hasta ahora recogidas en los registros de uniones de hecho, en el que legislaban las autonomías que así lo quisieran, y que no son reconocidas en todo el territorio del Estado) y las adopciones por parte de homosexuales, que se están dando aunque de forma individual. Ésto de la familia sí importa, un matrimonio es el formado entre hombre y mujer y un niño tiene derecho a un padre y una madre son trazos demasiados gruesos, y conviene dejar algunas cosas claras para no desvirtuar el debate.
Para empezar, hay que dejar claro los tipos de familias que existen actualmente, porque se está transmitiendo la idea de que la única familia válida es la familia tradicional, o familia nuclear, y éso no es cierto. A no ser, y éso ya cada cual, que no se consideren como válidas los otros tipos de familias existentes. Y en éso ya no entro, porque queda para la ideología de cada uno. Pero la responsabilidad del legislador es protegerlas todas. Progeger a la familia, independientemente de cuántos miembros la formen.
Existen familias nucleares (utilizaré el término para referirme a la familia tradicional, para abreviar) y familias monoparentales. Ésto es familias tradicionales y familias donde únicamente existe uno de los progenitores. Y entre éstas últimas puedes encontrar:

* Personas solteras que han adoptado individualmente (ésos niños adoptados no tienen derecho a un padre y una madre, se entiende).
* Madres solteras. Bien por inseminación artificial, bien por métodos ¡ejem! naturales

* Padres / Madres viudos. Evidentemente, son una derivación de la familia tradicional por una causa sobrevenida. Pero también constituyen un tipo de familia al que tener en cuenta.
* Familias separadas. Aquí introduzco a los padres separados, en los que uno de los progenitores ÚNICAMENTE ve a sus hijos un fin de semana cada 15 días. No me parece que éso sea propio de un padre, sino más bien del típico tío enrollado.

* Familias homoparentales: Ésto es, familias QUE EXISTEN HOY EN DÍA (Zapatero no se inventa nada, no cambia nada: sólo legisla en base a la realidad) formadas por dos personas del mismo sexo, con sus hijos. Ésta es la madre del cordero, y contra estas familias, que ya existen, es contra las que se manifiestan hoy en Madrid, porque no quieren que éstas familias que ya existen tengan los mismos derechos, y proteger con ello a los menores. Son situaciones que ya se están dando, y en el que el menor está desprogegido, si su progenitor biológico o padre/madre adoptivo/a fallece. Son los casos siguientes:
Existen madres solteras, porque se han inseminado. Pero también existen madres que se han inseminado, son lesbianas y viven con otra mujer.
Existen también personas que han adoptado individualmente, pero que son homosexuales, y viven con su pareja.
Y existen mujeres separadas o divorciadas, cuyos hijos naturales viven con ellas y su pareja de sexo femenido. Lo mismo para los padres con su pareja de sexo masculino y los hijos que vivan con ellos.
Los dos primeros tipos de familias homoparentales son los que ésta ley pretende regular. No pretende sacar nuevos tipos de familias de debajo de las piedras: pretende proteger legalmente a las que ya existen y a las que en un futuro se puedan crear.

Existen, como veis, diferentes tipos de familias, y no todas tienen la cobertura legal necesaria para proteger a los niños. Éso es lo que pretende ésta ley. No entiendo todas las vueltas que se le ha llegado a dar para acabar convocando una manifestación contra ésto. Una manifestación convocada, exclusivamente, para que se limiten los derechos de otros tipos de familias distintos del nuestro, esgrimiendo a los niños (los más perjudicados de no aprobarse la medida) como argumento. Sorprendente.
He llegado a la conclusión de que, en contra de lo que muchos afirman, la manifestación de ayer no iba en contra de que gays y lesbianas puedan formar sus propias familias, pues no es éso lo que piden en un ejercicio soberbio de incoherencia que puse de relieve en su momento. Contra lo que se manifiestan es en contra de que gays y lesbianas puedan formalizar, y estar amparados legalmente, las familias que ya tienen formadas o las que se puedan formar en el futuro. No quieren impedirles adoptar por separado, ni inseminarse artificialmente, ni quitarles la custodia de sus hijos biológicos a los homosexuales. No. A lo que se oponen es a que se les reconozcan los derechos a sus parejas como co-eduacodres de ésos niños, que ya viven en una familia homosexual. Que es muy diferente a todo lo que nos estaban contando. Es una manifestación para recortar derechos a los que tienen iguales obligaciones.
Los que estuvieron allí:
- EnriqueB hizo doblete: estuvo en las dos manis y sacó fotos para que podáis compararlas.
- El Palimpsesto estuvo en la lectura del manifiesto gay de las 12 en el monumento conmemorativo a la Constitución
- La Fragua se dedicó a sacar fotos de algunas banderas curiosas. Vale especialmente la pena la foto de Sol en el momento de leer el manifiesto. Así estaba.
Más información:
- La manifestación, en imágenes (en ElMundo.es)
- Especial El País: La nueva Familia
- Periodista Digital: La familia y un millón
- Info-Apostasía: A mí, que me den de baja. Con mi dinero no se financian manifestaciones para recortar derechos a los demás. Por cierto: ¿para cuándo una manifestación pidiendo que a la Iglesia la financien sus fieles?
- Manu intenta mostrar una imagen, aproximada, de los metros cuadrados que ha ocupado la manifestación
- El Palimpsesto estuvo allí y hace otra crónica de las suyas
- Así No Son Las Cosas también estuvo allí y aporta la suya
- Ricardo, en A Sueldo de Moscú, les recomienda que digan misa.

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¿Contra qué nos manifestamos hoy? 18 de Junio de 2005
- Contra las bodas gays
- ¡Ah, vale! Pues me apunto

Cartel manifestación contra el matrimonio homosexual. Puedes leer el manifiesto que se leerá clickando aquí
La manifestación de hoy, sábado 18 de junio, la convoca el Foro Español de la Familia, se han sumado a ella la Conferencia Episcopal en bloque , a pesar de algunas disidencias (en un primer momento el Arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, expresó su voluntad de no asistir a la manifestación ni tampoco recomendar a sus fieles que asistan, en base a su propia responsabilidad y libertad individual: cada cual sabrá lo que tiene que hacer; pero la jerarquía católica le reconvino rápidamente por su actitud: disidentes, los justos y calladitos, vamos los de siempre: catalanes, vascos, gallegos, canarios, andaluces menos el de Huelva…
. El PP también se ha sumado alegremente, pues entre estos grupos se encuentra en su salsa.
¿Y contra qué se manifiestan? Se preguntarán ustedes. Oficialmente, contra todo lo siguiente:
- Contra la equiparación del matrimonio homosexual con el heterosexual
- Contra la adopción por parte de parejas del mismo sexo
- Contra la banalización legal del compromiso matrimonial mediante el divorcio unilateral y sin causa (se supone que por mero capricho) desde los tres meses de la boda,
- Contra el progresivo menoscabo del derecho a la vida (entiendo: eutanasia y aborto. Es también una manifestación preventiva, para que el Gobierno se vaya enterando de lo que le espera)
- Contro la limitación del derecho de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos (aquí entiendo la exclusión de la asignatura alternativa a la religión perpetrada por el PP y paralizada por el PSOE nada más llegó al poder)
- Y contra la exclusión de las expresiones y convicciones morales y religiosas de la vida pública (se han enterado de que pretenden prohibir las procesiones de Semana Santa, la Navidad y hasta los Reyes Magos, y no vea usted como se han puesto).
El lema de la manifestación es: “La familia sí importa. Por el derecho a un padre y a una madre. Por la libertad”. Lo de la libertad es que vale lo mismo para un roto que para un descosío, oiga. Y además queda la mar de bien, aunque lo que se pida sea un recorte de las libertades de los demás. ¿Quién se va a fijar en éso? Ésto es lo que piden:
a) La retirada del proyecto de ley que equipara las uniones de personas del mismo sexo con el matrimonio, así como una regulación sobre la adopción que garantice el derecho del niño a tener una madre y un padre, en concordancia con la Convención de la ONU sobre los derechos del niño.
Sobre ésto, ver las propuestas que hago para dar coherencia y homogeneidad a todas éstas peticiones, y que no se queden únicamente en la prohibición de adoptar a las parejas homosexuales: si realmente pretenden proteger los derechos del niño a tener un padre y una madre, hay que ir más allá y modificar la regulación íntegramente, con el fin de proteger a los niños, el ¿verdadero motivo? de todo ésto.
b) Una política integral de protección a la familia, fundada en el mutuo compromiso e igualdad del hombre y la mujer que crean el ambiente idóneo para las nuevas vidas, generando la solidaridad social más consistente que conocemos.
¿Considerarán familia las monoparentales, es decir, las consabidas madres solteras? Creo que no. O no lo consideran un ambiente idóneo para las nuevas vidas, que también puede ser. ¿Porqué no las prohiben? ¡Ya está bien de poner los derechos de la madre por delante de los del niño! ¿No? Deberían haber incluido en el manifiesto, y en la Iniciativa Legislativa Popular que están llevando a cabo, una moción para prohibir las madres solteras, las inseminaciones artificiales a mujeres solas, y por supuesto la adopción individual. Pero no lo han hecho. Ellos sabrán porqué. Yo me temo que realmente los derechos del niño son sólo una excusa para tapar su homofobia recalcitrante.
c) El respeto y el apoyo a la libertad de los padres para decidir sobre la educación de sus hijos y, en particular, para responsabilizarse de su formación moral, cívica y religiosa.
Ésto lo firmo: deben ser los padres quienes se responsabilicen de la formación moral, cívica y religiosa de sus hijos. Y no la escuela. Y menos con el dinero de todos. O si no, quiero que a mis hijos les den clases de Taichi en la escuela. ¿Qué se han creído? ¿Que tienen el copyright de las religiones? Vale que ellos crean que fuera de la Iglesia católica no hay salvación, pero ¿y los que no nos creemos sus patrañas? ¿Tenemos que pasar por el aro también? Los tiempos del nacionalcatolicismo pasaron. La religión, que se estudie en casa y/o en catequesis.
d) Un ordenamiento jurídico que garantice el respeto a la vida humana en su integridad, tan esencialmente unido al matrimonio y la familia.
No acabo de ver qué tiene que ver el matrimonio con la procreación. ¿No se puede procrear fuera del matrimonio? Válgame Dios, qué confundida he estado durante todo éste tiempo… Como yo no estoy casada, ¿puedo dejar de tomar la píldora? ¿O lo que debería hacer es dejar de follar? Me parece que va a ser ésto último…
e) Una valoración positiva del hecho religioso en libertad, dado su carácter humanizador, social, ético y como motor del compromiso personal con la solidaridad, la justicia y la igualdad.
¿Valoración Positiva? Cada cual que haga la valoración que cree conveniente. ¿O debe ser el Gobierno el que promueva los valores de la religión, concretamente la católica, como algo positivo? ¿Y porqué no de la filosofía budista, o zen, por ejemplo? Un Estado aconfesional (¿se habrán enterado de ésta circunstancia?) es, por definición, neutro: ni positivo ni negativo en cuanto a la valoración del hecho religioso. Cada ciudadano es libre de valorarlo como cree oportuno. ¿O pretenden un retorno a los tiempos del nacionalcatolicismo? Pues lo siento, pero va a ser que no. Tendrán que esperar tiempos mejores para éso.
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¿Por qué se pone la Iglesia a la cabeza de ésta mani? 17 de Junio de 2005
Resulta especialmente doloroso que la Conferencia Episcopal en bloque vaya a ponerse a la cabeza de la manifestación de mañana, teniendo en cuenta que no ha hecho lo mismo en ocasiones anteriores, mucho más importantes, acordes con su predicamento, y desde luego mucho menos controvertidas y más universales… No sé, por ejemplo: la marcha contra el hambre del sábado pasado en Madrid. ¿Dónde estaban? ¿En Salamanca, de visita cultural y sin alzacuellos?
20 de sus más destacados miembros a ponerse en la cabeza de la manifestación de mañana, en defensa de una familia que ellos han renunciado a crear (pero, para compensar, quieren administrar la de todos).
<<En sus 2000 años de existencia, la Iglesia Católica no recuerda ninguna ocasión tan grave como esta desde el punto de vista legal>>.
Alguien debería explicarles de una vez que nadie les va a obligar a casar parejas homosexuales, que son bodas civiles, y que son únicamente para ésos ateos pervertidos, que de todas formas ya estaban condenados… ¿En serio aún no se han enterado de que el matrimonio civil está fuera de su jurisdicción, por voluntad propia además ya que son ellos mismos quienes no lo reconocen?
A Juan Antonio Martínez Camino, secretario de la Conferencia Episcopal Española, le preocupa también que con ésta ley se desprotege al matrimonio entre hombre y mujer. ¿Sí? ¿Porqué? ¿De qué derechos se les privará? ¿En qué les va a afectar? Él mismo nos lo explica, en la entrevista que concedió a Telemadrid: los colegios católicos concertados no podrán decir que el matrimonio es una vínculo sagrado entre hombre y mujer. Que no, hombre, que no es éso: claro que podrán seguir diciéndolo, nadie se lo prohibe: pero no confundan a los niños. Explíquenles que éso es en el matrimonio católico, que es el único que reconoce Dios, y que la homosexualidad y la sodomía son pecado. ¿Ve qué fácil? Lo que no pretenderá, imagino, es que el resto de la sociedad se autoregule en base a su doctrina.
Pero el señor camino va más allá, y habla de los padres, y de la educación que ahora no podrán dar a sus hijos: carecerían de respaldo legal para educar a sus hijos en el matrimonio tradicional. Me gustaría saber porqué. ¿No existe el divorcio? ¿Y no educan a los niños católicos en que el matrimonio es un vínculo sagrado e indivisible, que es para toda la vida? Son ganas de confundir el matrimonio canónico con el matrimonio civil. Son ganas de mezclar las cosas. Y es por éso por lo que están montando todo éste cirio. Insisto: Alguien debería explicarles de una vez que ésta ley afecta únicamente a los matrimonios civiles, que los matrimonios canónicos se van a quedar tal como están, quédense tranquilos, que nadie les va a obligar a casar homosexuales en sus Iglesias.

Las leyes civiles nos afectan a todos, y ahí ni los curas ni los católicos pueden imponer su criterio. Ellos ya tienen su propia ley por la que regirse (recogida en el código de Derecho Canónico). Que nos dejen a los demás regularnos con los códigos que queramos. ¿Nos pretenden imponer una sharia católica? ¿Se imaginan que organizaran una manifestación exigiendo la virginidad femenina como requisito legal para poder casarse, porque ellos así lo enseñan en los colegios católicos concertados, y así los padres católicos tengan respaldo legal para educar a sus hijos en ésa doctrina? ¿Se lo íbamos a consentir? Pues la que está liando la Iglesia por los matrimonios homosexuales no se diferencia mucho de éso. Otra cosa son los colectivos laicos, para los que hay otra clase de argumentos (aunque en cuanto meten a Dios de por medio, se pueden utilizar los mismos, cuando no directamente el escepticismo).
Pero en cuanto a la Iglesia, aquí, creo que se está saliendo de sus límites. Y ojo que si ellos salen de sus límites significa que los demás podemos entrar. ¿Entramos a hablar de financiación? Porque el dinero con el que se van a fletar varios autobuses salen del bosillo de todos los contribuyentes, del tuyo y del mío; y yo, honradamente, para que los curas vayan a manifestaciones a recortar mis derechos y libertades, en nombre de una pretendida libertad, NO PONGO UN DURO. ¿Me dejarán ejercer mi libertad de conciencia?
Por cierto, parece que los curas catalanes se desmarcan de la convocatoria: resulta que tienen cosas mejores que hacer que ponerse detrás de una pancarta y protestar contra el mayor ataque a la Iglesia Católica de los últimos 2.000 años. ¿Y qué serán ésos “compromisos previos” tan importantes…? La curiosidad me reconcome.
En cualquier caso, con o son curas catalanes, los organizadores de la manifestación calculan que serán aproximadamente unas 500.000 personas. Pues vaya cosa: sólo los cálculos aproximados de homosexuales españoles ya son más. Según los datos que manejan las entidades católicas, en España hay varios millones de católicos. ¿Dónde van a estar el sábado? ¿En la playa? Conviene recordar, llegados a éste punto, que el matrimonio homosexual estaba en el programa electoral del PSOE, que llegó al poder con 12 millones de votos. No obstante, la defensa del matrimonio no debería entender de ideologías: medio millón de personas, en defensa de una institución supuestamente tan universal como es el matrimonio, son, comparativamente hablando, cuatro gatos fanáticos.
¿Habrá finalmente más gente en el Carnal de Carlinhos Brown que en la manifestación del Foro Español de la Familia? Los colectivos homosexuales han llamado a portar banderas multicolores a la Castellana, mientras bailan samba. Puede estar divertido, a pesar de que la Federación Estatal de Gays y Lesbianas niegue que se trate de una contramanifestación. Por su parte, partidarios del matrimonio homosexual han convocado a la prensa a mediodía en la Plaza Cibeles para leer un manifiesto.
Éste sábado en Madrid va a estar movidito.
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¿Católicos a la calle? 10 de Junio de 2005
Como decía, el editorial de éste mes no tiene desperdicio, y empieza así:
Si el sentido común no lo remedia, las calles de Madrid serán este junio testigo de una manifestación católica. (…
La calle es de todos y las decisiones personales. A ella hemos salido con gusto a protestar, por ejemplo, contra la guerra de Irak (contra la que, por cierto, no se movilizaron quienes ahora lo hacen con tanto fervor).
Y es que ya se sabe: no moviliza tanto la muerte como el sexo. ¡Donde va a parar! Pero continúa mucho mejor todavía:
Ante todo, pensamos que es peligroso dar gato político por liebre religiosa; o sea, so capa de manifestación católica, de desagravio a la Iglesia católica “perseguida”, arrimar el ascua de la fe a la sardina de la política partidista pura y dura. En la medida que se haga, y no faltan señales, eso se llama en castellano engañar y manipular.
La siguiente línea es muy ilustrativa, especialmente si procede de una organización católica. Ojo al dato:
¿De verdad, con el corazón en la mano, y con un análisis mínimamente sereno de la realidad, alguien puede probar que la Iglesia española está perseguida?
Y atención porque lo que muchos veníamos diciendo desde hace tiempo, que una cosa es la Conferencia Episcopal, la jerarquía católica o el mismísimo Vaticano, y otra muy distinta las bases (y no hablaré ya de la Iglesia de la Liberación, porque sería meterme en un jardín del que después no iba a saber salir), lo admiten ellos mismos, se hacen eco de lo que opinan muchos católicos de base, que lo que está haciendo la jerarquía católica es echar más leña al fuego, y muchos de ellos, con el corazón en la mano, no pueden secundar la convocatoria. Monseñor Carlos Amigo es uno de ellos, consciente de su responsabilidad:
(…
Nos permitimos advertir del riesgo de convertir en sima la brecha cada vez más profunda dentro de la comunidad católica, con este tipo de manifestaciones. (…
constatamos con preocupación el riesgo, si no de dos Iglesias, sí el de una polarización peligrosa de posiciones dentro de la Iglesia.
Y termina, a mi juicio, poniendo el dedo en la llaga (o metiendo el dedo en el ojo, eso ya según cada cual):
mientras unos, más tradicionales y potentes, que enfatizan la ortodoxia, gozan de la simpatía de la Jerarquía; otros, más progresistas, que dan prioridad a la praxis de la justicia, de la paz… tienen una vida menos reconocida y más difícilmente reconocible.
Informativos Telecinco recoge el texto íntegro del editorial (en un formato mucho más fácil de leer que el de la propia revista) y a continuación el texto de la Conferencia Episcopal adhiriéndose a la manifestación convocada por el Foro de la Familia contra ésas leyes de detalles asquerosos (según Fraga, imagino que se refería al sexo, y es que a su edad, ya se sabe…
que quieren acabar de deshacer la familia en, no lo olvidemos, la jornada de reflexión las elecciones gallegas. ¿Se harán eco los periódicos gallegos de la manifestación? Estoy segura de que sí.
Y sobre lo del matrimonio civil homosexual, poco más que añadir a todo lo dicho anteriormente. Resumiendo:
- Nadie va a obligar a los curas a casar parejas homosexuales. Se van a poder casar por lo civil, y el matrimonio civil no es una institución que concierta a la Iglesia católica.
- No recuerdo manifestaciones similares cuando se aprobó la ley que permitía a las parejas heteros casarse por lo civil, ni tampoco con la aprobación de la ley del divorcio (se subieron por las paredes, pero no llamaron a la ciudadanía a salir a la calle).
- El matrimonio, como tal, es un invento para proteger las herencias. El matrimonio por amor no se institucionalizó hasta el siglo XIX, con el romanticismo; antes de ésa época (y aún hoy en día en determinadas culturas) lo que estaba establecido era el matrimonio por conveniencia: ése es el verdadero objetivo del matrimonio en el derecho natural. Y si me apuran el verdadero motivo por el que los curas católicos no pueden casarse. Antes de la necesidad de separar a los hijos bastardos de las herencias, el matrimonio, simplemente, no existía. Podríamos incluso plantearnos si la especie humana es monógama por naturaleza, pero eso ya es harina de otro costal.
Y en cuanto a la adopción: si de padres heterosexuales se educaran hijos perfectamente civilizados, nada que objetar. Pero está estadísticamente comprobado que:
- El 100% de los niños maltratados o abandonados son hijos de padres heterosexuales
- El 100% de los niños que roban, asesinan o violan a otros menores son hijos de padres heterosexuales
- El 100% de los niños que tienen problemas de estudios son hijos de padres heterosexuales.
- El 100% de los adolescentes que se suicidan o tienen desequilibrios emocionales son hijos de padres heterosexuales.
Ante éstos datos aplastantes, señores, propongo que se prohíba adoptar a las parejas heterosexuales. Si es que parece que nos estamos volviendo locos.
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Sí al matrimonio católico 4 de Junio de 2005
Vía Escolar.net y también 1984 - 20 años después he seguido la pista a un interesante post sobre el matrimonio entre católicos, y he llegado hasta el blog Psycofonías. Como dice Juan Carlos García, en 1984…,
A veces, la mejor manera de entender un argumento es reproducirlo de forma exacta pero cambiando los protagonistas por sus supuestos antagónicos.
Y éso es lo que hace Psycobite en éste texto en referencia a la polémica sobre el matrimonio homosexual: cambiar homosexual por católico y abrir una reflexión sobre si se debería permitir el matrimonio y la adopción entre parejas de católicos… No tiene desperdicio. Como muetra, un par de botones:
Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedirselo.
El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de caracter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.
Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Casi nada. Espero que lo disfruten.
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Mercantilismo religioso 29 de Mayo de 2005
Cuando la agenda de periodistas y políticos está más aburrida que de costumbre, son los blogs de otros compañeros los que me inspiran algunos temas sobre los que escribir y así salir de la monotonía de la política española.
Hoy es CaraACara quien me inspira: en su blog postea sobre las comuniones desde el punto de vista de un cristiano de corazón. Yo, que de las religiones del corazón no entiendo, aportaré mi opinión desde el punto de vista de alguien que ve a la Iglesia Católica con los ojos de una incrédula sorprendida.
Desde el cristianismo practicante es habitual la queja de que, aunque más del 80% de la población se declare católica, es mínimo el porcentaje de ellos que acude a la Iglesia con regularidad, más allá de las celebraciones tradicionales: bodas, bautizos, comuniones… Digo yo que será por algo.
Creo que todavía deberían estar contentos de que aún sigan acudiendo a la Iglesia en ésas ocasiones, ya que si no fuera por las comuniones en abril y mayo, por las bodas y los bautizos, los templos estarían vacíos la mayor parte del año, y a ver cómo justificaban entonces la jerarquía el presupuesto que se llevan del Estado todo los años (al margen del IRPF).
Si a ésas celebraciones les quitamos todo el espectáculo carnavalesco, en más del 80% de los casos no quedaría nada. Si esas celebraciones religiosas tradicionales se limitaran a la expresión del sentimiento religioso, el número de eventos de éstas características se vería drásticamente reducido.
Sean sinceros: tomen una comunión que recuerden con cariño, y quítenle los vestidos de princesita o de almirante; la comida en un restaurante de postín; los regalos y el dinero; y dejen exclusivamente la celebración íntima con los familiares más cercanos, el acto religioso de recibir a Jesús y dos años de catequesis. ¿Qué les queda? Un aburrimiento de mucho cuidado, y una lucha diaria con los niños para convencerles de lo bonito que es hacer la comunión.
Lo mismo ocurre con las bodas: le quitas la despedida de solteros y la fiesta del banquete, y si tenías una lista de 300 invitados, la puedes reducir a 30, con suerte. ¿Porqué ocurre ésto? Pues, en mi opinión, porque éstas celebraciones han perdido el carácter religioso y litúrgico de antaño, primándose el aspecto festivo del evento. Y el aspecto mercantil, también.
Hoy en día, celebrar una boda o una comunión representa un desembolso considerable. Desde los 100 € por cubierto en un restaurante medio decente (un abuso, ¿qué quieren que les diga?) hasta los “donativos” en el templo, que en ocasiones alcanzan incluso los 400 € (y no estoy hablando precisamente de la Catedral de La Almudena, sino iglesias de barrio o ciudad), o el recuerdo gráfico del día, pues hay iglesias que tienen contratada la exclusiva con una empresa en concreto y no te permiten que sea un fotógrafo familiar aficionado, por ejemplo, el que grabe la celebración con todo el cariño del mundo: si quieres las fotos y/o el DVD del evento, tienes que pasar también por caja. Y todos aprovechando la celebración para sacar tajada.
Entre todos han contribuido a convertir una celebración religiosa íntima y tradicional en un carnaval carísimo. Y no me estoy quejando, que conste: como no va conmigo, no me quejo. Simplemente me sorprenden aún más las quejas amargas de los católicos militantes. ¿Qué preferirían? ¿Limitar ésas celebraciones a los católicos practicantes, o reducirlas a su esencia religiosa? ¿Ambas cosas? Me parece bien, allá ellos, no seré yo quien les diga cómo organizarse. Pero deberán ser conscientes de que lo que ésto les va a acarrear. Aunque sospecho que no es éso lo que quieren, sino todo lo contrario: desearían que quienes se casan por la Iglesia, y los invitados que acuden al acto, volvieran a menudo en lugar de limitar su presencia a ésas ocasiones especiales. Pues ya saben lo que tienen que hacer: organizar una fiesta cada domingo, con banquete y música incluidos; igual así consiguen enganchar más fieles. Pero si ni una cosa ni la otra les parecen aceptables, entonces, ¿de qué se quejan?
Su mensaje más integrista cada vez cala menos. Se impone una reflexión profunda si no quieren resignarse a desaparecer en unas pocas generaciones pero, éso sí, pataleando y echándole la culpa al Gobierno. Ya verás la que se va a montar con el tema de la reforma del modelo de financiación de la Iglesia Católica. El subsecretario de Justicia, López Guerra, ha abierto la veda, anunciando que el Gobierno está estudiando aumentar la asignación del 0,5% del IRPF para que la Iglesia se financie exclusivamente con las aportaciones de sus fieles, y el Estado no tenga que añadir una aportación adicional vía Presupuestos Generales del Estado.
Ya han advertido de que no se hará de forma unilateral, sino en una comisión mixta Iglesia-Estado,



