¿Contra qué nos manifestamos hoy?   18 de Junio de 2005

- ¿Contra qué nos manifestamos hoy?
- Contra las bodas gays
- ¡Ah, vale! Pues me apunto
Cartel manifestación contra el matrimonio homosexual. Puedes leer el manifiesto que se leerá clickando aquí

La manifestación de hoy, sábado 18 de junio, la convoca el Foro Español de la Familia, se han sumado a ella la Conferencia Episcopal en bloque , a pesar de algunas disidencias (en un primer momento el Arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, expresó su voluntad de no asistir a la manifestación ni tampoco recomendar a sus fieles que asistan, en base a su propia responsabilidad y libertad individual: cada cual sabrá lo que tiene que hacer; pero la jerarquía católica le reconvino rápidamente por su actitud: disidentes, los justos y calladitos, vamos los de siempre: catalanes, vascos, gallegos, canarios, andaluces menos el de Huelva…Wink. El PP también se ha sumado alegremente, pues entre estos grupos se encuentra en su salsa.

¿Y contra qué se manifiestan? Se preguntarán ustedes. Oficialmente, contra todo lo siguiente:

  • Contra la equiparación del matrimonio homosexual con el heterosexual
  • Contra la adopción por parte de parejas del mismo sexo
  • Contra la banalización legal del compromiso matrimonial mediante el divorcio unilateral y sin causa (se supone que por mero capricho) desde los tres meses de la boda,
  • Contra el progresivo menoscabo del derecho a la vida (entiendo: eutanasia y aborto. Es también una manifestación preventiva, para que el Gobierno se vaya enterando de lo que le espera)
  • Contro la limitación del derecho de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos (aquí entiendo la exclusión de la asignatura alternativa a la religión perpetrada por el PP y paralizada por el PSOE nada más llegó al poder)
  • Y contra la exclusión de las expresiones y convicciones morales y religiosas de la vida pública (se han enterado de que pretenden prohibir las procesiones de Semana Santa, la Navidad y hasta los Reyes Magos, y no vea usted como se han puesto).


El lema de la manifestación es: “La familia sí importa. Por el derecho a un padre y a una madre. Por la libertad”. Lo de la libertad es que vale lo mismo para un roto que para un descosío, oiga. Y además queda la mar de bien, aunque lo que se pida sea un recorte de las libertades de los demás. ¿Quién se va a fijar en éso? Ésto es lo que piden:

a) La retirada del proyecto de ley que equipara las uniones de personas del mismo sexo con el matrimonio, así como una regulación sobre la adopción que garantice el derecho del niño a tener una madre y un padre, en concordancia con la Convención de la ONU sobre los derechos del niño.

Sobre ésto, ver las propuestas que hago para dar coherencia y homogeneidad a todas éstas peticiones, y que no se queden únicamente en la prohibición de adoptar a las parejas homosexuales: si realmente pretenden proteger los derechos del niño a tener un padre y una madre, hay que ir más allá y modificar la regulación íntegramente, con el fin de proteger a los niños, el ¿verdadero motivo? de todo ésto.

b) Una política integral de protección a la familia, fundada en el mutuo compromiso e igualdad del hombre y la mujer que crean el ambiente idóneo para las nuevas vidas, generando la solidaridad social más consistente que conocemos.

¿Considerarán familia las monoparentales, es decir, las consabidas madres solteras? Creo que no. O no lo consideran un ambiente idóneo para las nuevas vidas, que también puede ser. ¿Porqué no las prohiben? ¡Ya está bien de poner los derechos de la madre por delante de los del niño! ¿No? Deberían haber incluido en el manifiesto, y en la Iniciativa Legislativa Popular que están llevando a cabo, una moción para prohibir las madres solteras, las inseminaciones artificiales a mujeres solas, y por supuesto la adopción individual. Pero no lo han hecho. Ellos sabrán porqué. Yo me temo que realmente los derechos del niño son sólo una excusa para tapar su homofobia recalcitrante.

c) El respeto y el apoyo a la libertad de los padres para decidir sobre la educación de sus hijos y, en particular, para responsabilizarse de su formación moral, cívica y religiosa.

Ésto lo firmo: deben ser los padres quienes se responsabilicen de la formación moral, cívica y religiosa de sus hijos. Y no la escuela. Y menos con el dinero de todos. O si no, quiero que a mis hijos les den clases de Taichi en la escuela. ¿Qué se han creído? ¿Que tienen el copyright de las religiones? Vale que ellos crean que fuera de la Iglesia católica no hay salvación, pero ¿y los que no nos creemos sus patrañas? ¿Tenemos que pasar por el aro también? Los tiempos del nacionalcatolicismo pasaron. La religión, que se estudie en casa y/o en catequesis.

d) Un ordenamiento jurídico que garantice el respeto a la vida humana en su integridad, tan esencialmente unido al matrimonio y la familia.

No acabo de ver qué tiene que ver el matrimonio con la procreación. ¿No se puede procrear fuera del matrimonio? Válgame Dios, qué confundida he estado durante todo éste tiempo… Como yo no estoy casada, ¿puedo dejar de tomar la píldora? ¿O lo que debería hacer es dejar de follar? Me parece que va a ser ésto último…

e) Una valoración positiva del hecho religioso en libertad, dado su carácter humanizador, social, ético y como motor del compromiso personal con la solidaridad, la justicia y la igualdad.

¿Valoración Positiva? Cada cual que haga la valoración que cree conveniente. ¿O debe ser el Gobierno el que promueva los valores de la religión, concretamente la católica, como algo positivo? ¿Y porqué no de la filosofía budista, o zen, por ejemplo? Un Estado aconfesional (¿se habrán enterado de ésta circunstancia?) es, por definición, neutro: ni positivo ni negativo en cuanto a la valoración del hecho religioso. Cada ciudadano es libre de valorarlo como cree oportuno. ¿O pretenden un retorno a los tiempos del nacionalcatolicismo? Pues lo siento, pero va a ser que no. Tendrán que esperar tiempos mejores para éso.

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“Yo habría hecho lo mismo”   15 de Junio de 2005

Hace unos días, una madre le prendió fuego al hombre que violó a su hija cuando ésta tenía 13 años. De éso hace 7. El hombre había salido de permiso penitenciario tras cumplir 7 años de condena. Yo habría hecho lo mismo. Es la frase más repetida (y la suscribo) cuando se comenta éste tema. Hoy el juez ha decretado la entrada en prisión provisional y sin fianza de ésta mujer, que no superó nunca el trauma que le causó la violación de su hija. Había sido condenado tan sólo a 9 años por violación: tenía 62 años cuando abusó sexualmente de una niña de 13. Yo habría hecho lo mismo, y si me dan ocasión, no llega a ingresar en la cárcel: lo ingresan directamente en el cementerio. Lo que quede de él.

Algo falla, entonces, cuando la ciudadanía desconfía de la justicia, y ve como solución viable el tomarse la justicia por su mano, incluso exponiéndose a los riesgos que podría comportar ésa acción.

Desconozco si, en éste caso, se dará el atenuante de provocación: los hechos sucedieron cuando el hombre se encontraba en la barra de un bar cercano a la casa de la víctima y su madre; desde el lugar de residencia del violador hasta el bar en cuestión hay otros 9 bares en el recorrido más directo. No sé. Más bien me temo lo contrario: que el fiscal alegue premeditación, porque la mujer volvió a casa, cogió el coche, se fue a una gasolinera cercana, compró un bidón de gasolina, se lo roció por encima al violador de su hija y a continuación le prendió fuego. Y después se dio a la fuga ¿”Enajenación mental transitoria“? Dudo que éso la vaya a librar.

Lo que resulta evidente es que el acto no puede quedar sin castigo. Sería un mal ejemplo para la sociedad. Es una lástima. Porque yo hubiera hecho lo mismo.

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El 18 de junio está convocada una manifestación en Madrid por parte del Foro Español de la Familia, por noesigual.org y otros convocantes a la que ya se han sumado la Conferencia Episcopal (no sin cierta división interna) y la dirección del PP (al entender los objetivos de la convocatoria coinciden con su programa electoral: imaginamos que la representación del PP en ésta manifestación, puesto que se hace en Madrid, correrá a cargo de la concejala Botella por las manzanas, y del Alcalde Gallardón en nombre de las peras).

Convocantes de la manifestación. Puedes leer el manifiesto que se leerá clickando aquí

Como pueden ver, el lema de la manifestación es “Por el Derecho a una madre y un padre“, y sobre ésto quisiera hablarles hoy.

Es sabido que el motivo que ha desencadenado ésta manifestación popular es la reforma del Código Civil para permitir las uniones matrimoniales civiles entre personas del mismo sexo, y la posibilidad de ser candidatos a padres adoptivos, con los mismos requisitos que las parejas heterosexuales.

Los argumentos de los detractores del matrimonio gay

Los argumentos que se utilizan para negar la ampliación de éstos derechos a las parejas compuestas por dos personas del mismo sexo son, a mi entender, bastante peregrinos, como la ley de Dios (que descarto directamente: lo que no puede demostrarse no puede utilizarse como argumento), la ley natural, la historia e incluso la semántica. A cual más rocambolesca razón para justificar lo que, a mi entender, no es más que un prejuicio: los homosexuales no son personas normales y, por tanto, no deben poder casarse ni, mucho menos, formar una familia. Hay que proteger a la infancia de ésos degenerados y preservar la institución del matrimonio de la intrusión de los desviados, y la familia…

Bueno: cuando hablan de la familia ya se meten en tal jardín que sólo pueden salir apelando al derecho del niño a tener un padre y una madre, porque en realidad hablan de un tipo de familia muy concreto: la tradicional familia nuclear.

Me parece una opinión muy respetable, pero una ley aprobada en Las Cortes no se paraliza sin debate, así que van a tener que justificarse, dar argumentos y tratar de convencernos. Y yo, por mi parte, voy a tratar de hacer lo mismo. Si quieren debate, pues aquí me tienen, dispuesta a lo que haga falta.

El argumento de la semántica: lo que hemos entendido siempre por matrimonio

Para empezar, quieren limitar el matrimonio a las parejas heterosexuales. Para ello dan toda una clase de argumentos. Yo voy a dar los míos. Empezaré por lo fácil, el tema semántico: los significados de las palabras han ido variando a lo largo del tiempo y adaptándose a la realidad; no es la realidad la que se adapta a la palabra, sino al revés.

Deduzco, no obstante, que la palabra en sí no es lo más importante, sino el concepto al que hace referencia, el que no quieren que varíe. Quieren que el matrimonio siga siendo una institución reservada para un hombre y una mujer. Porque la gente que se manifestará hoy, serán puristas de otra cosa, pero de la lengua, no. Si no lo he entendido mal, ésta no es una manifestación de académicos de la lengua, precisamente.

La institución del matrimonio civil y los derechos universales

Me parece bien que no quieran que “se contamine” una institución como el matrimonio, que consideran de su propiedad. El problema es que vivimos en un Estado de derecho, y los derechos son universales, no pueden ser limitados por razón del sexo o la orientación sexual de la persona. El matrimonio no es un club. El matrimonio católico, sí; y ahí me parece bien que pongan todos los requisitos de acceso que quieran: virginidad de los contrayentes (porque es de ambos, ¿no?), que no hayan estado casados previsamente (aunque en determinados casos muy notorios se pueda hacer la vista gorda), etc. En el matrimonio católico no me meto: ellos son libres de permitir o denegar la entrada en su club a quienes consideren oportuno. Pero el matrimonio civil está fuera de su jurisdicción.

Desconozco qué pensarán en el colectivo homosexual de la propuesta de darle al matrimonio gay otra denominación distinta de la de matrimonio, pero no creo que les haga mucha gracia: tanto tiempo luchando contra la discriminación para que ahora, cuando están tan cerca de conseguirlo, les pongan otro nombre a sus uniones, abriendo la puerta a que posteriormente se les recorten los derechos que acaban de conseguir.
Porque, no nos engañemos: el único motivo de que se llame “matrimonio” a los dos tipos de uniones es para evitar posteriores discriminaciones legales: una vez aprobada la reforma, los dos tipos de uniones serán legalmente iguales y, o se deroga la propia ley, o no se podrán aprobar leyes que afecten únicamente a una parte de los matrimonios.
Tradición matrimonial
Apelan también a la tradición del matrimonio y a la ley natural. Si de tradición matrimonial hablamos, hay que recordar que el matrimonio civil, que es lo que ésta ley regula (en ningún caso se obligará a los católicos a casar homosexuales en sus Iglesias, estén tranquilos) es una institución bastante reciente. El matrimonio civil no se recogió en nuestro sistema legal hasta la Constitución Republicana de 1931, que en términos históricos es hace cuatro días.
Lo tradicional en España es el matrimonio católico, y ahí ya he dicho que me da igual a quien admitan. Pero el matrimonio civil es una cosa bastante reciente, y distinta del religioso.
El matrimonio como institución se ha inventado para proteger las herencias, no a los hijos. El matrimonio nace de la necesidad de discriminar a los hijos bastardos del patrimonio paterno (valga la redundancia, pues era el padre quien acumulaba el patrimonio familiar). El matrimonio por amor no aparece hasta el siglo XIX con la llegada del Romanticismo; hasta entonces, lo que existía (y aún existe) es el matrimonio por conveniencia. Y la conveniencia era, las más de las veces, económica.
Así que, si quieren rescatar el matrimonio tradicional, no deben sorprenderse de que aireemos las vergüenzas de ésa tradición.
La Ley Natural
Y en cuanto a la Ley Natural, si en la naturaleza existe el matrimonio, lamento decir que yo no me he enterado. Es más: incluso los ejemplos de monogamia en la naturaleza son escasos.
Se asegura también que las uniones homosexuales no son naturales porque no pueden procrear de forma natural. Lamento mi ignorancia: Desconocía que para casarse fuera necesario un certificado de fertilidad, y una declaración de intenciones. Si a lo natural vamos, los tratamientos de fertilidad asistida tampoco son naturales y ahí están, ayudando a formar muchas familias que por sus propios medios (naturales, por supuesto) no podrían.
Si la fertilidad fuese requisito para contraer matrimonio, no permitirían casarse a aquéllas parejas en las que alguno de los miembros sea estéril, porque no pueden procrear de forma natural; y tampoco a aquéllas que no tengan intención de tener hijos, porque va contra la naturaleza. Y, por si no se habían enterado, no es necesario estar casado para tener hijos: la naturaleza de éso entiende bastante. ¿Qué tiene que ver el matrimonio con la procreación, entonces? Desde mi punto de vista, nada, pero a algunos les hablas de sexo y las neuronas se les disparan.
Por cierto: para educar a un hijo, igual que para parirlo, tampoco es necesario que exista un contrato entre los cónyuges: es necesario la voluntad y el compromiso por parte de ambos, pero el matrimonio es un postizo que nada tiene que ver con la educación.

El concepto de familia

Sobre la familia, es extraño, porque el concepto de familia que manejan los convocantes de la manifestación del 18-J no es universal. La familia que sí importa para ellos no es una familia en el sentido genérico del término, sino un tipo de familia muy concreto, lo que se conoce como la tradicional familia nuclear.



Puesto que la ley contra la que se manifiestan prevee la adopción por parte de parejas homosexuales, a lo que se oponen frontalmente, se hace necesario sentar las bases del debate, para que nadie se confunda.

Afirman los convocantes en defensa de los niños, que éstos tienen derecho a un padre y una madre. Nada que objetar. Pero sí unos apuntes sobre la vida real, y luego vemos cómo se pueden resolver.Un niño tiene derecho a un padre y una madre, pero…

  • Se permite la adopción a personas solteras, o de forma individual, y sin preguntar por su elección sexual ni si el solicitante tiene pareja (del mismo o de distinto sexo).
  • Se permite la inseminación artificial a mujeres solteras, o con pareja pero no se les pregunta por ésta circunstancia.
  • Nadie obliga a volver a casarse a divorciados/as, ni tampoco a viudos/as con hijos menores. ¿Ésos niños no tienen derecho a un padre y una madre?
  • Nadie obliga a un padre a reconocer, y mucho menos a hacerse cargo de un hijo no deseado si la madre no lo desea y quiere hacerse cargo del bebé por su cuenta. Es lo que se ha conocido toda la vida como “madres solteras“, y no sólo no están prohibidas sino que reciben ayudas del Gobierno central y autonómico.

Y todo ésto a pesar de que un niño tiene derecho a un padre y una madre. A mí me parece perfecto que defiendan los derechos de los niños, faltaría más, si es de éso realmente de lo que se trata, así que llevémoslo hasta sus últimas consecuencias. Si un niño tiene derecho a un padre y una madre, hay una serie de reformas legistalitivas que no he visto contempladas en el manifiesto que van a leer el sábado, y sí he visto otras que, si de proteger a los niños y a la familia se trata, me parecen secundarias. Propongo que:

  • Prohibamos la adopción por parte de parejas homosexuales y personas individuales. Si un niño tiene derecho a un padre y una madre, los únicos que tienen derecho a adoptar son las parejas heterosexuales
  • Prohibamos la inseminación artificial a mujeres solteras y a las lesbianas aunque tengan pareja. Si un niño tiene derecho a un padre y una madre, los únicos que deben tener acceso a las técnicas de reproducción asistida son las parejas heterosexuales.
  • Obliguemos a las viudas/os y a las separadas/os que tengan hijos mejores a contraer matrimonio de nuevo en un plazo no superior a un año. No se puede consentir que los niños vivan si las figuras masculina y femenina en el hogar, porque cuanto más tiempo pase, más se les perjudica. Mejor: deberán casarse en un plazo no superior a 6 meses.
  • Obligación de las madres solteras a buscar un padre para la criatura antes del nacimiento del bebé.
  • En caso de no conseguirlo, el Estado estará en la obligación de facilitarle al niño el progenitor que le falte. Porque un niño tiene derecho a un padre y una madre.

Las leyes deben ser coherentes, no sólo en relación a la sociedad para la que legislan, sino también entre ellas. Si un niño necesita el referente sexual masculino y femenino en el hogar (y los roles tradicionales que conllevan, aunque aquí nos podríamos extender mucho más…Wink para formar su personalidad, no hay ningún motivo para no aprobar las medidas que propongo. A no ser que, en realidad, no sea tan imprescindible tener éstos dos referentes en casa (los niños no viven como monjas de clausura: se relacionan con otros hombres y otras mujeres, profesores por ejemplo, fuera de casa), y entonces de lo que estamos hablando sea lisa y llanamente un prejuicio.

La heterosexualidad de los padres, ¿garantiza la estabilidad emocional de los hijos?

Informes sobre cómo influye la orientación sexual de los padres en los hijos se podrán presentar los que se quieran. Pero lo que es fácilmente demostrable mediante observación directa es que el sexo de los padres no garantiza ni la orientación sexual de los hijos (de padres heteros nacen hijos gays), ni su estabilidad emocional (de padres heteros nacen hijos psicópatas y maníacodepresivos), ni su comportamiento social (de padres heteros nacen hijos violadores y asesinos).

¿Podrían afirmar que los asesinos, pederastas y violadores son mayoritariamente hijos de padres/madres homosexuales? No: el patrón común no es el sexo de los progenitores, sino la dedicación a sus hijos: casi siempre son padres que han hecho dejación de la educación de sus hijos.
De lo que podemos deducir que lo importante no es el sexo de los padres, ni si están casados o no, sino la dedicación y entrega a la educación de los hijos.
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¿Católicos a la calle?   10 de Junio de 2005

Se lo he escuchado decir ésta mañana a Iñaki Gabilondo, y ahora veo que Nacho Escolar se hace eco también del editorial (el texto íntegro y original aquí) de la revista Reinado Social, una revista mensual editada por la Congregación de los Sagrados Corazones desde 1918 (una revista de gran solera, en palabras de Gabilondo). Por mi parte, he de reconocer que es la primera vez que oigo hablar de ésta publicación, aunque igual algún católico en la sala nos puede aportar más información

Como decía, el editorial de éste mes no tiene desperdicio, y empieza así:

Si el sentido común no lo remedia, las calles de Madrid serán este junio testigo de una manifestación católica. (…Wink La calle es de todos y las decisiones personales. A ella hemos salido con gusto a protestar, por ejemplo, contra la guerra de Irak (contra la que, por cierto, no se movilizaron quienes ahora lo hacen con tanto fervor).

Y es que ya se sabe: no moviliza tanto la muerte como el sexo. ¡Donde va a parar! Pero continúa mucho mejor todavía:

Ante todo, pensamos que es peligroso dar gato político por liebre religiosa; o sea, so capa de manifestación católica, de desagravio a la Iglesia católica “perseguida”, arrimar el ascua de la fe a la sardina de la política partidista pura y dura. En la medida que se haga, y no faltan señales, eso se llama en castellano engañar y manipular.

La siguiente línea es muy ilustrativa, especialmente si procede de una organización católica. Ojo al dato:

¿De verdad, con el corazón en la mano, y con un análisis mínimamente sereno de la realidad, alguien puede probar que la Iglesia española está perseguida?

Y atención porque lo que muchos veníamos diciendo desde hace tiempo, que una cosa es la Conferencia Episcopal, la jerarquía católica o el mismísimo Vaticano, y otra muy distinta las bases (y no hablaré ya de la Iglesia de la Liberación, porque sería meterme en un jardín del que después no iba a saber salir), lo admiten ellos mismos, se hacen eco de lo que opinan muchos católicos de base, que lo que está haciendo la jerarquía católica es echar más leña al fuego, y muchos de ellos, con el corazón en la mano, no pueden secundar la convocatoria. Monseñor Carlos Amigo es uno de ellos, consciente de su responsabilidad:

(…Wink Nos permitimos advertir del riesgo de convertir en sima la brecha cada vez más profunda dentro de la comunidad católica, con este tipo de manifestaciones. (…Wink constatamos con preocupación el riesgo, si no de dos Iglesias, sí el de una polarización peligrosa de posiciones dentro de la Iglesia.

Y termina, a mi juicio, poniendo el dedo en la llaga (o metiendo el dedo en el ojo, eso ya según cada cual):

mientras unos, más tradicionales y potentes, que enfatizan la ortodoxia, gozan de la simpatía de la Jerarquía; otros, más progresistas, que dan prioridad a la praxis de la justicia, de la paz… tienen una vida menos reconocida y más difícilmente reconocible.

Informativos Telecinco recoge el texto íntegro del editorial (en un formato mucho más fácil de leer que el de la propia revista) y a continuación el texto de la Conferencia Episcopal adhiriéndose a la manifestación convocada por el Foro de la Familia contra ésas leyes de detalles asquerosos (según Fraga, imagino que se refería al sexo, y es que a su edad, ya se sabe…Wink que quieren acabar de deshacer la familia en, no lo olvidemos, la jornada de reflexión las elecciones gallegas. ¿Se harán eco los periódicos gallegos de la manifestación? Estoy segura de que sí.

Y sobre lo del matrimonio civil homosexual, poco más que añadir a todo lo dicho anteriormente. Resumiendo:

  • Nadie va a obligar a los curas a casar parejas homosexuales. Se van a poder casar por lo civil, y el matrimonio civil no es una institución que concierta a la Iglesia católica.
  • No recuerdo manifestaciones similares cuando se aprobó la ley que permitía a las parejas heteros casarse por lo civil, ni tampoco con la aprobación de la ley del divorcio (se subieron por las paredes, pero no llamaron a la ciudadanía a salir a la calle).
  • El matrimonio, como tal, es un invento para proteger las herencias. El matrimonio por amor no se institucionalizó hasta el siglo XIX, con el romanticismo; antes de ésa época (y aún hoy en día en determinadas culturas) lo que estaba establecido era el matrimonio por conveniencia: ése es el verdadero objetivo del matrimonio en el derecho natural. Y si me apuran el verdadero motivo por el que los curas católicos no pueden casarse. Antes de la necesidad de separar a los hijos bastardos de las herencias, el matrimonio, simplemente, no existía. Podríamos incluso plantearnos si la especie humana es monógama por naturaleza, pero eso ya es harina de otro costal.

Y en cuanto a la adopción: si de padres heterosexuales se educaran hijos perfectamente civilizados, nada que objetar. Pero está estadísticamente comprobado que:

  • El 100% de los niños maltratados o abandonados son hijos de padres heterosexuales
  • El 100% de los niños que roban, asesinan o violan a otros menores son hijos de padres heterosexuales
  • El 100% de los niños que tienen problemas de estudios son hijos de padres heterosexuales.
  • El 100% de los adolescentes que se suicidan o tienen desequilibrios emocionales son hijos de padres heterosexuales.

Ante éstos datos aplastantes, señores, propongo que se prohíba adoptar a las parejas heterosexuales. Si es que parece que nos estamos volviendo locos.

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Mercantilismo religioso   29 de Mayo de 2005

Cuando la agenda de periodistas y políticos está más aburrida que de costumbre, son los blogs de otros compañeros los que me inspiran algunos temas sobre los que escribir y así salir de la monotonía de la política española.

Hoy es CaraACara quien me inspira: en su blog postea sobre las comuniones desde el punto de vista de un cristiano de corazón. Yo, que de las religiones del corazón no entiendo, aportaré mi opinión desde el punto de vista de alguien que ve a la Iglesia Católica con los ojos de una incrédula sorprendida.

Desde el cristianismo practicante es habitual la queja de que, aunque más del 80% de la población se declare católica, es mínimo el porcentaje de ellos que acude a la Iglesia con regularidad, más allá de las celebraciones tradicionales: bodas, bautizos, comuniones… Digo yo que será por algo.

Creo que todavía deberían estar contentos de que aún sigan acudiendo a la Iglesia en ésas ocasiones, ya que si no fuera por las comuniones en abril y mayo, por las bodas y los bautizos, los templos estarían vacíos la mayor parte del año, y a ver cómo justificaban entonces la jerarquía el presupuesto que se llevan del Estado todo los años (al margen del IRPF).
Si a ésas celebraciones les quitamos todo el espectáculo carnavalesco, en más del 80% de los casos no quedaría nada. Si esas celebraciones religiosas tradicionales se limitaran a la expresión del sentimiento religioso, el número de eventos de éstas características se vería drásticamente reducido.

Sean sinceros: tomen una comunión que recuerden con cariño, y quítenle los vestidos de princesita o de almirante; la comida en un restaurante de postín; los regalos y el dinero; y dejen exclusivamente la celebración íntima con los familiares más cercanos, el acto religioso de recibir a Jesús y dos años de catequesis. ¿Qué les queda? Un aburrimiento de mucho cuidado, y una lucha diaria con los niños para convencerles de lo bonito que es hacer la comunión.

Lo mismo ocurre con las bodas: le quitas la despedida de solteros y la fiesta del banquete, y si tenías una lista de 300 invitados, la puedes reducir a 30, con suerte. ¿Porqué ocurre ésto? Pues, en mi opinión, porque éstas celebraciones han perdido el carácter religioso y litúrgico de antaño, primándose el aspecto festivo del evento. Y el aspecto mercantil, también.

Hoy en día, celebrar una boda o una comunión representa un desembolso considerable. Desde los 100 € por cubierto en un restaurante medio decente (un abuso, ¿qué quieren que les diga?) hasta los “donativos” en el templo, que en ocasiones alcanzan incluso los 400 € (y no estoy hablando precisamente de la Catedral de La Almudena, sino iglesias de barrio o ciudad), o el recuerdo gráfico del día, pues hay iglesias que tienen contratada la exclusiva con una empresa en concreto y no te permiten que sea un fotógrafo familiar aficionado, por ejemplo, el que grabe la celebración con todo el cariño del mundo: si quieres las fotos y/o el DVD del evento, tienes que pasar también por caja. Y todos aprovechando la celebración para sacar tajada.

Entre todos han contribuido a convertir una celebración religiosa íntima y tradicional en un carnaval carísimo. Y no me estoy quejando, que conste: como no va conmigo, no me quejo. Simplemente me sorprenden aún más las quejas amargas de los católicos militantes. ¿Qué preferirían? ¿Limitar ésas celebraciones a los católicos practicantes, o reducirlas a su esencia religiosa? ¿Ambas cosas? Me parece bien, allá ellos, no seré yo quien les diga cómo organizarse. Pero deberán ser conscientes de que lo que ésto les va a acarrear. Aunque sospecho que no es éso lo que quieren, sino todo lo contrario: desearían que quienes se casan por la Iglesia, y los invitados que acuden al acto, volvieran a menudo en lugar de limitar su presencia a ésas ocasiones especiales. Pues ya saben lo que tienen que hacer: organizar una fiesta cada domingo, con banquete y música incluidos; igual así consiguen enganchar más fieles. Pero si ni una cosa ni la otra les parecen aceptables, entonces, ¿de qué se quejan?

Su mensaje más integrista cada vez cala menos. Se impone una reflexión profunda si no quieren resignarse a desaparecer en unas pocas generaciones pero, éso sí, pataleando y echándole la culpa al Gobierno. Ya verás la que se va a montar con el tema de la reforma del modelo de financiación de la Iglesia Católica. El subsecretario de Justicia, López Guerra, ha abierto la veda, anunciando que el Gobierno está estudiando aumentar la asignación del 0,5% del IRPF para que la Iglesia se financie exclusivamente con las aportaciones de sus fieles, y el Estado no tenga que añadir una aportación adicional vía Presupuestos Generales del Estado.

Ya han advertido de que no se hará de forma unilateral, sino en una comisión mixta Iglesia-Estado, pero pretenden llevarlo a cabo antes de la negociación de los próximos Presupuestos Generales, en Diciembre, por lo que las negociaciones con la Iglesia en éste sentido tienen que empezar ya. Desde mi punto de vista, la autofinanciación es algo a lo que Iglesia no debería poder negarse, a pesar de haberlo hecho cada vez que se ha puesto el tema encima de la mesa. Admitir que la Iglesia no puede financiarse exclusivamente con la aportación de sus fieles es tanto como cuestionar la influencia social de la Iglesia Católica. Y con lo calentitos que están los ánimos después de las últimas reformas legislativas, y con la intención de sacar a la calle a su base social, ya predigo desde aquí que las reformas destinadas a que la Iglesia se autofinancie van a ser moviditas. Iglesia y Estado no se van a poner de acuerdo y se va a liar gorda. Todavía nos vamos a divertir.

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Stop pedofilia   27 de Mayo de 2005

Sobre la desmantelación de la red de violadores de bebés, sólo quiero decir:

¡Ojalá que se pudran en la cárcel por muchos años!

Por una red limpia, y por una sociedad también limpia.

El canguro maldito, Vía Periodista Digital

El cabecilla de los violadores de bebés declara que abusó de un centenar de niños, Vía Cadena Ser. Os aseguro que si alguno de ésos niños hubiera sido hijo mío, a mí me llevan presa, pero a él no lo encuentran vivo.Extracto de la noticia que me parece, digamos, poco edificante:

Fuentes policiales indicaron hoy que no se han recibido denuncias por parte de las familias de las víctimas, aunque se ha detectado un gran malestar entre algunas de ellas al ver la fotografía del presunto autor, ya que lo han reconocido como cuidador de sus hijos.

Yo es que hay cosas que no puedo entender…

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Polémica en Los Lunnis   26 de Mayo de 2005

La primera boda gay en España, y la más polémica, después de que se aprobara en el Congreso la Reforma del Código Civil para permitirlo (*), se ha dado en un programa infantil: en Los Lunnis, dos peluches del mismo sexo (dos hombres, se presupone) se casaban el miércoles pasado, día 18, en TVE. Y claro, con la que está cayendo, se les han echado encima. ¿Qué esperaban? El PP se opone a la reforma de una ley dirigida a adultos (para poder casarse, las dos personas deben ser mayores de edad o tener autorización paterna), y más aún por lo que respecta a los niños, opiniéndose a que las parejas homosexuales puedan adoptar. Por lo tanto, es lógico, desde su punto de vista, que se opongan a que ésas escenas las vean los niños, aunque sea con muñecos de felpa, pues pretende la normalización de lo que ellos consideran anormal.

Desde los colectivos de gays, lesbianas y transexuales se insiste en la necesidad de una educación no homófoba (que evite, por ejemplo, situaciones tan bochornosas como la que está viviendo El País por el anuncio de ayer en la página 8, pagado por la Asociación de Padres y Madres de España) , no sexista y no discriminatoria. Desconozco la posición inicial del PP al respecto, aunque, según Ana Botella, por ejemplo “la discriminación a los homosexuales no existe porque ella no la ve”. Las declaraciones de Fraga son aún más reveladoras, cuando dice en pleno mitin que “no entiende que los homosexuales se sientan orgullosos de funcionar al revés”. Se imaginarán entonces que no estarán muy por la labor de “normalizar” la homosexualidad e inculcar a los niños que es “normal”, que es “una opción respetable” y similares.

Pero si los dirigentes políticos no lo dicen claramente, los foros sociales y asociaciones en defensa de la familia, sí. Y se oponen a una educación infantil no homófoba, porque creen que están en su derecho a considerar “desviados” a los que han elegido amar y mantener relaciones sexuales con adultos de su mismo sexo. Hasta aquí llega mi comprensión. Lo de Los Lunnis, tan pronto y dirigido a niños tan pequeños, ha sido una torpeza política: primero porque con la polémica que hay montada en torno al tema de los matrimonios homosexuales entre los propios adultos, no parece demasiado apropiado echar más leña al fuego, y encima metiendo al ente público (por cierto, ¿no decían que se había acabado la televisión partidista?) y a los niños de por medio; y, en segundo lugar, porque la reforma del Código Civil aún no ha terminado su recorrido parlamentario (ver nota a pie de página), por lo que las bodas homosexuales aún no son una realidad legal. Son unos chapuzas y les pierden las prisas.

Pero de ahí a la “manipulación política” y a que en poco tiempo quizá podamos ver a los Lunnis debatiendo sobre el Pacto Antiterrorista (audio), va un trecho largo… Por lo pronto, ya se han encontrado con una denuncia del colectivo de funcionarios «Manos Limpias» ante la Fiscalía de Menores, acusando directamente a Carmen Caffarel de transgredir “el derecho al honor e intimidad de los menores”, que no tengo yo muy claro qué tendrá que ver, pero ahí está. Veremos si prospera.

Personalmente, no me parece mal que se enseñe a los niños cómo es el mundo que les rodea, que sepan que “ésas cosas existen“. La valoración moral corresponde a los padres inculcársela, en función de los valores que defienda cada cual. Los niños aprenden con naturalidad que hay distintas clases de parejas, y ahora también de matrimonios y familias, más allá de la tradicional familia nuclear. En el aprendizaje del mundo que les rodea, los niños deben aprender qué es el divorcio, porqué tienen compañeros de clase cuyo padre no vive con ellos en casa, y también porqué otros compañeros tienen dos papás o (algo que ya ocurría desde antes de ésta reforma, gracias a la inseminación artificial) dos mamás. Saber que existe no creo que les incite a ponerlo en práctica. Y es a los padres a quienes corresponde explicarles si el divorcio es una opción legítima cuando el amor se acaba, o es un pecado mortal. De la misma forma con las parejas y matrimonios homosexuales o interraciales, como tantas otras cosas. Si dejan que la tele eduque a sus hijos, mal van. Los profesores deben ayudar a los niños a conocer el mundo que les rodea. Los padres deben darles las pautas de comportamiento para desenvolverse por el mundo.

Saludos: Jéssica.

* Nota al pie: Conviene recordar que el tema de las bodas gays todavía NO está aprobado definitivamente, pues aún no ha terminado todo el recorrido parlamentario. Falta que el Senado lo apruebe, lo enmiende o lo rechace; de ocurrir cualquiera de las dos últimas opciones (con toda probabilidad la última, pues el PP tiene mayoría en el Senado), volvería al Congreso para ser debatido y nuevamente aprobado, presumiblemente por la misma correlación de fuerzas que lo aprobó la vez anterior. Se prevée que hasta finales de junio, como muy pronto, no entrará en vigor.

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Tierna infancia   17 de Mayo de 2005

En el colegio de Entrevías, en Vallecas (Madrid) se ha sabido que varios niños de 12 y 13 años forzaban, durante la hora del descanso, a otros niños de entre 6 y 7 años a mantener relaciones sexuales, a practicarles sexo oral, a lamer el suelo del aula y los zapatos de sus agresores. Es aterrador. Quien acuñara la expresión “tierna infancia” no sabía de lo que hablaba.

Anoche escuché por la radio que la dirección del centro conocía los hechos y no hizo nada para evitar que se repitieran y proteger a los más pequeños de los mayores por considerarlo “chiquilladas”. Escuché también que no se avisó a los padres de los chavales, y que fueron los padres de los agredidos los que se enteraron por sus hijos. No he podido verificar ésta información en el resto de noticias que he encontrado ésta mañana sobre el tema. Os revelaré mis fuentes, y que cada uno les de la credibilidad que estime oportuna: ayer lo escuché en Hora25 en la Ser, y hoy lo ha publicado El País.

Con todo, lo que me parece más grave es que, por lo visto, los hechos se produjeron, según he podido leer, a la hora del mediodía, en el momento de la siesta, tiempo en el que los menores estaban solos, y eran cuidados por pre-adolescentes de 12 y 13 años, en lugar de por profesores. ¿En qué estaba pensando la dirección del centro?

Ahora los padres han interpuesto una denuncia. Y ahora, cuando ya es quizá demasiado tarde, la dirección del centro reacciona y expulsa a dos de los 4 (presuntos) agresores. ¿Qué ha cambiado en la dirección del colegio? Si tuvieron conocimiento de los hechos y los notificaron a los padres, ¿porqué han esperado hasta ahora, que se ha hecho público, para expulsar a los agresores? ¿Porqué no lo hizo antes? Y si no informaron a los padres de lo que estaba ocurriendo, por tomarlo como cosas de críos, ¿qué les ha hecho ahora cambiar de opinión? ¿La denuncia de los padres, el miedo a la presión social, el que por fin se hayan dado cuenta de su error? ¿En qué estaban pensando para no haber tomado medidas antes?

Me pongo en el lugar de los padres, y desde luego una se plantea en manos de quien estamos dejando a nuestros niños. ¿Qué razones, qué motivos o qué circunstancias pueden llevar a unos educadores infantiles a dejar a unos niños solos, al cuidado de otros algo más mayores; a cerrar los ojos ante tamaña crueldad que sucede a su alrededor? ¿Están los educadores ciegos, demasiado cansados, extresados, no tienen medios para responder, o qué está pasando aquí?

No puedo entenderlo: como el caso Jokin sacó a la luz, en la mayor parte de los colegios (por no decir en todos) se acosa y se maltrata a los compañeros y además sale baratísimo; ésto de forzar a mantener relaciones sexuales a unos niños totalmente indenfensos es que clama al cielo. Y el denominador común es siempre el mismo: los profesores no ven, o no quieren, o no pueden ver lo que sucede a su alrededor, dentro de los propios centros escolares; y si lo ven, no actúan, no hacen nada por evitar que hechos como éstos se repitan. ¿Qué les ocurre a los pedagogos de éste país?

Los que me leeis desde hace semanas sabéis que creo que es la familia, los padres, quienes deben educar a sus hijos para evitar que se conviertan en acosadores, maltratadores, monstruos en definitiva. ¿Qué clase de valores han transmitido, o han olvidado transmitir a sus hijos? ¿Donde estaban los padres de ésos pre-adolescentes mientras sus hios forzaban sexualmente a niños de 5 ó 6 años en el patio del colegio? ¿Qué les debe estar pasando ahora por la mente?

Padres, hijos, profesores y educadores involucrados en éste caso y otros similares: tienen todo mi desprecio.

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Condena a los terroristas escolares   13 de Mayo de 2005

Ya tenemos condena para los terroristas escolares que forzaron a un compañero de instituto, desesperado, maltratado y humillado, a tirarse desde la muralla de Hondarribia.

Una condena, desde mi punto de vista, ridícula: 18 meses de libertad vigilada. Por favor, seamos serios: que son menores, se supone que ya estaban en “libertad vigilada” por sus padres, y a la vista están los resultados. ¿Qué les hace pensar que ahora va a ser diferente, o que ésto les va a hacer reflexionar?

¡Ah, pero espera! Es que cuatro de ellos van a estar la friolera de ¡3 fines de semana! a la sombra, en un centro educativo. Y los habrán dejado sin paga un mes, también, me imagino… Si no los han educado ni sus padres ni los profesores en los 16 años que tienen, ¿qué les hace pensar a las autoridades que en tres fines de semana van a arreglar el desastre mental que tienen en el coco? Con sentencias así, le entran ganas a una de tomarse la justicia por su mano. Es que no me lo puedo creer.

Si existe la justicia, éstos salvajes deberían pasarle el resto de sus vidas sin poder dormir por las noches.

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Vida familiar y laboral   6 de Mayo de 2005

Ayer conocimos los resultados de una encuesta realizada por el Instituto de la Mujer (que, por cierto, no he conseguido localizar detallado en su web, sino de una forma muy general) a 4.000 personas asalariadas y 1.000 empresarios. Los resultados podrían dar lugar a grandes titulares sensacionalistas, tales como “La mitad de los españoles opina que la mujer debe dejar de trabajar para cuidar de los hijos“. Ahí queda éso.

Realmente, por los datos que he leído, el estudio no descubre nada nuevo, si acaso le pone cifras concretas, y lo que a mí me sorprende es que el titular imaginario de arriba sólo pueda citar “a la mitad” (45%), dada la forma tan tendenciosa en que estaba redactada la pregunta en cuestión: “¿Quién debería dejar el trabajo al tener el primer hijo?“. La respuesta es inducida por la formade plantear la pregunta: los que han dicho que debe ser el hombre no llegan al 1%. Lo que me sorprende es que los que han respondido “la mujer” no sean más que el 45%. ¿Y el otro 54%? No puede ser un “No sabe / No contesta”

A tener en cuesta otro dato: casi un tercio de los hombres opina que la mujer debería trabajar menos horas fuera de casa para trabajar más dentro… Lo que significa, si vemos el vaso medio lleno, es que el 66% no opina lo mismo; claro que aquí habría que descartar los que opinan que la mujer ni siquiera debería trabajar fuera de casa, directamente, pero me atreveré a decir que no creo que estos especímenes representen un alto porcentaje, y además están en peligro de extinción (afortunadamente).

No obstante, como suele pasar, hay notables diferencias entre lo que pensamos y lo que hacemos, pues el mismo informe también indica que las mujeres trabajadoras dedican un ¡¡111%!!! (?) que los hombres a las tareas domésticas… Lo que significa éste porcentaje, entiendo yo, es que los hombres no hacen ni el huevo (0%) y las mujeres no es que lo hagan todo (100%)… ¡es que lo hacen TODO y MÁS! (111%). Espectacular. ¿Cómo calcularán los porcentajes? Y, sobre todo, ¿cómo van a representarlo gráficamente? ¿Con una tarta y dos quesitos? (o un queso de bola, y dos quesitos de la vaca que ríe…Wink. Estas cosas suelen ocurrir cuando quieres que los datos de una encuesta que has pagado te den la razón…

No obstante, lo que me parece interesante, al margen de que el 65% de los encuestados pagaría más impuestos a cambio de obtener más ayudas, son los resultados que se extraen al cruzar las respuestas de las mujeres con las de los empresarios:

  • El 55% de las mujeres tienen problemas para compatibilizar la jornada laboral con la vida familiar.
  • El 41% de los empresas se atreven a confesar que la mujer con hijos rinde menos en el trabajo (los que lo piensan y no lo dicen, porque es políticamente incorrecto, se supone que son muchos más).

De lo anterior se deduce que si se tomaran medidas para que las mujeres con responsabilidades familiares tuvieran más facilidad para conciliar ambos aspectos de su vida, éstas rendirían mucho más en el trabajo. Pero la realidad es justamente la contraria:

  • Sólo un 20% de las empresas encuestadas tiene en cuenta estas medidas, y una mayoría aplastante de los empresarios cree que la empresa sólo debe preocuparse de ser rentable y es responsabilidad de la mujer y su familia el cómo se organiza en su vida privada, como si fuese contradictorio buscar fórmulas para conciliar vida laboral y familiar cuando se ha demostrado con el punto anterior que es todo lo contrario.

¿Los resultados de lo anterior? Varios e interesantes, a destacar:

  • El 30% de las mujeres abandona el trabajo tras ser madre. Un 30% fácilmente sustituible, se deduce, porque si no, no se entiende que las empresas no tomen medidas para atajar esta fuga de cerebros…
  • Un número importante (aunqueno cuantificado en éste estudio) de mujeres menores de 35 años son discriminadas en los procesos selectivos para puestos de responsabilidad, ante la perspectiva (más que probable) de que dimitan de su cargo al ser madres, o no rindan lo suficiente (tanto como un hombre, se entiende) si lo son.

Y aún nos sorprende que haya tantas licenciadas y tan pocas mujeres en los Consejos de Administración. Determinados roles no van a cambiar de un día para otro.

  • Al verse en la obligación de elegir entre ser madre a una edad razonable (menos de 30 años) o tener una carrera profesional de éxito, muchas mujeres deciden actualr como lo haría un hombre (a los que, al parecer, no les afecta tanto ser padres) y psoponer el momento de ser madres.

La incorporación de la mujer al mercado laboral ha sido económicamente beneficioso, pero demográficamente catastrófico, porque el resto de estructuras sociales no se han adaptado a éste cambio con la misma rapidez. En consecuencia, siguen siendo mayoritariamente las madres las que se ocupan de la educación de los hijos (los padres, los que imponen los catigos más duros, y los que se los saltan con mayor facilidad…Wink, las que se quedan en casa cuando el niño tiene fiebre, las que van a hablar con el tutor cuando saca malas notas y la que sufre cuando su hijo padece mal de amores…

El problema es que, trabajando 8 horas diarias (lo que significa pasarse 10 o más fuera de casa), y encima al volver tener que ocuparse de las tareas del hogar, quedan pocas horas y menos fuerzas para batallar con la educación de niños y adolescentes. Si les ponemos una tele en su cuarto, no tendremos que discutir con ellos para que se vayan a la cama; si les compramos la consola, no saldrán a la calle a meterse en líos… No hay tiempo para educar en valores,y así estamos: embarazos adolescentes (no deseados, por supuesto), violencia en los centros escolares, pastillas en las discotecas, fracaso escolar…

Además de una catástrofe demográfica, la entrada masiva de la mujer en el mercado laboral, sin un periódo de “transición” o de adaptación de la sociedad, también va camino de ser una catástrofe social. Y es que así hacemos las cosas en España: deprisa, a lo loco y, en la mayoría de los casos, sin medir las consecuencias.

La solución no es, bajo mi punto de vista, que la mujer se quede en casa, como proponen algunos. Porque entonces es que no llegamos ni al día 20, intentar llegar a final de mes sería ya una misión imposible. La solución pasa por racionalizar los horarios de trabajo con jornadas más intensivas; por acoplar lo máximo posible el calendario laboral y el escolar, con renuncias por ambas partes; por generalizar la oferta de guarderías en los propios centros de trabajo; por ampliar los horarios de los colegios con actividades extraescolares a modo de esplai en los mismos centros. E implicar a los dos miembros de la pareja en la educación de los hijos, pues hay algunas parejas en las que no se implica ninguno de los dos. Y es que “sacar adelante” a un hijo es algo más que darle de comer, llevarle al cole y comprarle ropa y caprichos, como algunos creen.

Si no nos implicamos más en la educación de nuestros hijos, el futuro de éste país está en el fondo del pozo, no europeo, sino tercermundista.

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Terrorismo escolar: bullying   27 de Abril de 2005

Hoy ha quedado visto para sentencia el juicio contra los agresores de Jokin, un adolescente que no pudo resistir por más tiempo la presión y el acosoal que era sometido por sus compañeros de colegio, y desesperado al no encontrar apoyo en ningún adulto, acabó suicidándose.

Un grito deseperado que nadie quiso escuchar hasta que fue demasiado tarde, y ahora nos echamos las manos a la cabeza y nos rasgamos las vestiduras pidiendo mano dura contra los agresores, vigilancia en los centros, etc.

Algunos creen que ésto es nuevo y hasta le han puesto un nombre que imita al inglés:”bullying“, lo llaman, algo así como “buscando bulla“. Tiene cojones: como si poniéndole una terminología pseudo-técnica pudiéramos acercarnos de una forma más o menos académica a una realidad social que no es ni mucho menos nueva.

El caso Jokin no es un caso aislado, ni tampoco algo nuevo. Es la consecuencia extrema de una realidad habitual en prácticamente todos los centros educativos españoles desde hace muchísimos años. Es habitual en casi todos los colegios que la mayoría de los alumnos tengan algúnmote más o menos insultante, con el que mchas veces nos han hecho rabiar en el patio del colegio o en los pasillos del instituto. El insulto es algo habitual en nuestras escuelas, y ésto, ya de por sí, es como para darle un toque de atención a la sociedad y a las autoridades competentes: la tierna infancia se ha convertido en un mito, los niños son la encarnación de la crueldad.

El problema se desata cuando el recurso al insulto se dispara y se focaliza en una sola persona. Piensen en su época de estudiantes: seguro que no les cuesta recordar a aquel compañero al que todos le tenían manía, aunque probablemente les sea más difícil recordar el motivo de ésa rabia concentrada en un niño, seguramente porque ni siquiera hubiera un motivo claro: cualquier diferencia mínimamente destacable es motivo suficiente para convertirle a uno en blanco de los insultos y las agresiones de los compañeros. El empollón de la clase suele ser un blanco fácil.

Pero, de la misma manera que en todas las clases hay un niño que es blanco de todos los insultos, también suele haber un grupito de gamerros y matones que se dedican a hacerle la vida imposible, ante las risas y las burlas del resto de los compañeros. Los profesores suelen hacer la vista gorda en la mayoría de los casos, y los padres, cuando se dan cuenta, no saben cómo reaccionar., porque hagan lo que hagan, no va a servir de nada: los padres no pueden asistir a clase con sus hijos y hacer frente a ésos psicoterroristas para protegerle. Y dentro de los muros del colegio, nadie lo hace. La indefensión del chaval acosado es total. El límite máximo al que pueden llegar las agresiones sólo lo marcan los que agreden. El agredido está en sus manos durante años, y harán con él lo que quiera, porque ésto no suele ser cosa de una moda pasajera: al que le cogen manía no se libra de ella hasta que termina el instituto, y en ocasiones, ni siquiera entonces.

Por qué ocurren éstas cosas no es algo fácil de determinar. La educación que reciben los niños de sus padres es un aspecto fundamental (“No hagas lo que hago: haz lo que digoWink, y los valores que perciben en nuestra sociedad hacen el resto. Cabrones como Cárdenas, que para triunfar se han dedicado a putear al que es diferente y mostrarlo como una actitud guay, son un buen ejemplo.

Pero tiene que aber algo más profundo, necesariamente tiene que existir una explicación para que grupos de niños se dediquen a torturar psicológicamente a otro más débil, y que el resto rían la gracia.

Me preocupa qué sentirán los padres de los acusados en el juicio de Jokin (alguno aún ha tenido la cara dura de disculpar el comportamiento de su hijo en el periódico), pero me preocupa más cuántos padres tienen hijos de ése mismo corte y no se dan cuenta, no lo quieren ver, o incluso los alientan a que tengan ésa actitud. ¿Cuánto tiempo más va a tener que pasar? ¿Cuántos niños y adolescentes tendrán que vivir atemorizados y maltratados por sus compañeros de colegio todos los días? ¿Cuántos niños más tendrán que morir hasta que nos decidamos a hacer algo?

La acusación particular pide más de 4 años para los agresores. La defensa, la absolución. Me gustaría saber en base a qué se puede defender que unos cuantos chavales que insultan, aterroriza, humillan y pegan entre varios a otro complementamente indefenso, de forma continuada durante años, deba quedar sin castigo. Dicen que “con el revuelo mediático” que se ha montado han pagado lo suficiente, que algunos incluso se han tenido que ir de Hondarribia (probablemente, a seguir maltratando a otros compañeros en otros centros donde no los conozca nadie). A mí no me parece que hayan pagado siquiera una mínima parte. Si tienen conciencia, el resto de su vida de insomnio y remordimientos podría estar bien. Como no es el caso 4 años de reclusión me parece apropiado. La sentencia, dentro de 10 ó 15 días.

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España: tenemos un problema   23 de Abril de 2005

Nota: Iba a titular éste post “23 de Abril: día del Libro” pero tal como me ha quedado, al final he optado por el de “España: tenemos un problema”. Quizá hoy estoy algo más pesimista de lo habitual. Y lo peor de todo es que sin motivo aparente. Siento descargarlo con los lectores de éste blog, que me escuchan sin rechistar (que ésa es otra: a ver si protestamos un poquito y me dais caña en los comentarios, que parece que o me dais la razón en todo, o me habéis dejado directamente por imposible…Wink

Hoy se celebra en muchas comunidades autónomas españolas el día del Libro. Es decir: mañana, a los chicos, hay que regalarles un libro (no valen cómics, mucho menos DVS’s o CD’s, que hay mucho listo…Wink. A las chicas, hay que regalarles rosas. Hace ya mucho tiempo que aprendimos a leer, pero ¿qué más da? El machismo atávico español no va a cambiar su inercia de un día para otro, ni siquiera de un año para otro. Muchas mujeres tendrán que morir todavía en el intento. Y aún hay quien se echa las manos a la cabeza ante reformas legales como la ley del divorcio. Casada, y bien casada, hasta que la muerte os separe. Amén

He dado un triple salto mortal en el razonamiento que estaba siguiendo, lo sé y no lo pretendía, pero así se va a quedar. En otro post, probablemente desarrolle ésa línea argumental, aunque las modificaciones en la ley del divorcio son tan espesas, que ahora no me apetece entrar a comentarlas. Y tampoco me apetece hablar ahora de violencia doméstica, porque probablemente acabaría redactando un post kilométrico y para éso hacen falta fuerzas. Acababa de redactar uno sobre el macro-juicio contra AlQaeda que empezó ayer por la tarde en Madrid, con datos recopilados de varias webs y algunos links interesantes (¡alabado sea Google News! Te alabamos, señor), y el maldito Internet Explorer se me ha reiniciado y he perdido todo el trabajo. ¡Maldita sea! No me quedan fuerzas para empezar desde cero: tengo cuerda para rato sobre otros temas en los que puedo aportar mucho más

Éste post iba a ir sobre un tema sencillito (aparentemente): la Diada de Sant Jordi en Catalunya, el día del Libro, que suena bastante mejor, en el resto de España (creo), pero se me ha complicado la cosa y ha acabado derivando en lo que van a ver…

Está bien que tengamos un día del Libro. Es decir: está bien que dediquemos, al menos un día al año, por tradición, a comprar libros. Ahora sólo nos falta buscar una fecha en el calendario libre para instituir un día para leerlos. Y es que, si no fuera por Sant Jordi o san Jorge, muchos profesionales del negocio editorial ya podrían dedicarse a editar revistas porno…

No estoy descubriendo al asesino de Kenedy si digo que en España se lee poco, poquísimo. Lo que los españoles tardamos todo un año en leer, en los países nórdicos se lo ventilan en tres meses. Y ésto es aún más problemático en el segmento de menos de 30 años. La nueva generación de nacidos en España entre los años 80 y los 90 han desarrollado una extraña alergia a los libros. Creo que científicos norteamericanos ya están estudiando el problema. En Barcelona, se nos ha ocurrido que con un día al año no es suficiente para formentar la lectura, así que nos hemos cogido un año entero para intentarlo. Hasta el momento, sin mucho éxito.

Ya sé que Sardá no tiene la culpa de todos los males de ésta sociedad, pero no me negarán que no es precisamente un buen ejemplo. Ni él ni los zánganos de Gran Hermano o las petardas de Salsa Rosa y todos los sucedáneos. Se está transmitiendo a los jóvenes la idea de que basta con acostarse con algún frikie (o decirlo de forma que parezca medio creíble…Wink o participar en un concurso diseñado para hamsters para ganar pasta y dedicarte a vivir del cuento. Con éste panorama, es normal que a los jóvenes españoles la cultura les dé repelús. ¿Para qué, si no les sirve de nada? Y ojo que no estamos hablando de ser el típico gamberrete de clase, más o menos graciosillo; sino de ser un PUTO IGNORANTE toda la vida. El empollón de la clase nunca había estado más marginado.

¿Qué va a ser de ésta generación, cuando hayan pasado 10 años? Me temo que serán una pandilla de borregos sin criterio, con quienes políticos y empresarios sin escrúpulos (ambos) harán con ellos lo que quieran. Una sociedad así, narcotizada y sin criterio, es la que están buscando. Sociedad basura.

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