No mires a los ojos de la gente

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No llores por las víctimas del terremoto de Haiti…

… Existen males mayores. Llora por nosotros, por nuestra pobre situación espiritual, por nuestra concepción materialista de la vida. Nosotros estamos padeciendo un mal más grave que el de las víctimas del terremoto de Haiiti. Así que ya lo sabes, no llores por las víctimas del terremoto, llora por nosotros, que estamos peor.

Y conste que no lo digo yo, eh! Que lo dice nada más y nada menos que todo un señor obispo, concretamente el de San Sebastián, Monseñor Munilla…

Las valoraciones personales os las dejo a vosotr@s, que yo cuando me cabreo solo me salen tacos.

14 Enero 2010 a las 21:26 - Comentar esta publicación
patty
a este cabronazo le dejaba yo con un par de familias a las que se les han muerto los hijos este tiparraco es un esquizofrénico bipolar peligroso
24 Enero 10 a las 20:02
Quin King
EL OBISPO DIJO ¡UNA GRAN VERDAD! Monseñor Munilla, en la entrevista que la periodista Gemma Nierga le hizo en el espacio La Mañana en la SER, dio en el clavo con sus declaraciones, y no tiene que rectificar nada señor Lehendakari del Gobierno Vasco, porque ha dicho absolutamente la verdad.- Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos, y demás gentes, se rasgan las vestiduras (y hasta las entrañas), para condenar al obispo Munilla, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir, porque sería propio de gente “sinsorga” atacarle de esa manera si lo que ha dicho “no es verdad”, ya que en ese supuesto sería mas correcto advertirle y sacarle de su error con argumentos de caridad cristiana (o no hacer “ni caso” a lo dicho, por… “estupidez”).- Pero no.- Munilla ha dicho ¡una gran verdad!, y eso, duele a los que se quieren erigir en pedestales de sabiduría para que la plebe los aplauda.- A los soberbios, les sale como un resorte lo de… ¡ha blasfemado!, ¡crucifiquémosle!, que es lo que en el fondo vienen a decir y querer todos los críticos del obispo.- El obispo Munilla ha dicho que: “es un mal más grande el que nosotros padecemos que el que esos inocentes sufren”, refiriéndose a la catástrofe de Haití, para hacernos comprender “la gravedad del mal del que nos habla”.- También ha dicho y escrito otras muchas cosas que ustedes no quieren escuchar ni leer, agarrándose a esa frase como clavo ardiendo para condenarle.- Son tan “monstruosos” los pensamientos de los que dicen que Monseñor es insensible a los dolores que padecen sus semejantes en Haití, que no hacen otra cosa que ratificar como verdaderas las opiniones del obispo respecto a la “enfermedad espiritual de nuestra sociedad”.- ¿A ustedes les extraña los males que nuestra sociedad padece?: “niños que desaparecen”, “chicas jóvenes terriblemente asesinadas”, “violaciones con ensañamiento”, “mujeres acuchilladas por sus parejas”, “padres maltratados por sus hijos”, “profesores amenazados y despreciados por sus alumnos”, “policías encubridores de gravísimos delitos”, “financieros estafadores”, “empresarios que se quedan con lo ajeno”, “robos con violencia”, “divorcios que desorientan a los hijos”, “abortos de chicas adolescentes”, “juventud adoradora del alcohol y las drogas”, “terrorismo con extorsiones y muertes”, “bandas callejeras de matones”, “políticos corruptos”, “mafias de trata de blancas”, “jueces prevaricadores”, y… pueden seguir enumerando males hasta donde quieran. Con lo que la juventud percibe de nuestra sociedad a través de los medios de comunicación como “modelos de vida”, no es extraño que después pasen todas esas cosas.- Y para más inri, pretenden quitar los crucifijos de las escuelas y colegios, que es querer quitar los mandatos que Jesucristo nos dio para enderezar nuestras conductas, para que seamos “hombres nuevos”; y no hay nadie que nos haga ver la “gran catástrofe” a la que nuestra sociedad se encamina.- El obispo Munilla sí lo hace: con sus escritos, con sus declaraciones, con las explicaciones del Catecismo de la Iglesia Católica.- Si la sal se desala… ¿quién la salará?.- Me encantaría que todos esos virulentos críticos del señor obispo de San Sebastián, religiosos y teólogos, me explicasen el Catecismo de la Iglesia Católica como lo hace el obispo Munilla.- De “los titulares” y “tergiversaciones” que se hacen en los periódicos y revistas, me extraña menos, porque viven de la noticia espectacular, aunque sea mentira.- No se si lo hacen queriendo ó sin querer, pero son muy hábiles en recortar frases ó pensamientos para que la noticia sea “espectacular”, “monstruosa” y “escandalosa”, para que vayamos corriendo al kiosco a comprar el periódico.- Un columnista que llama “tarugo” al señor obispo, también ha escrito: “Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia”.- (aunque dice que puede estar emitiendo un juicio temerario al criticar a Monseñor).- Señor periodista, usted que escribe columnas que casi son “puro Evangelio”, ¿no le habrá traicionado también “ese pedestal” de tener que escribir a diario algo espectacular, sin pensar muy bien en lo que dice, para que compremos el periódico y le paguen a usted su sueldo?- Quiero pensar que al obispo Munilla, no le han, ó no han querido entenderle: por eso uno de los teólogos que quieren crucificarle por lo dicho en la entrevista, le recrimina y escribe: “Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana”.- ¿No será… LA VIDA ETERNA… señor teólogo?, y por ende ¿la vida humana, que es sagrada para los que creen y para los que no creen en Dios? .- Quiero estar, en este caso, al lado del señor obispo de San Sebastián, Don José Ignacio Munilla Aguirre, porque ha dicho… ¡UNA GRAN VERDAD!-
22 Febrero 10 a las 21:17

¡A ver si se van a creer los rojos que también tienen derecho a adoctrinar a los niños!

Empiezo a entender el porqué la derecha se ha opuesto ferozmente a que se enseñen en las escuelas los principios democráticos y constitucionales de igualdad, los derechos humanos, etc.

Han argumentado sin descanso que “la izquierda pretende adoctrinar a nuestros hijos” y nos hemos creído, inocentes de nosotros, que lo que la derecha pretende es que _nadie_ adoctrine a sus hijos. Nada más lejos de la realidad: lo que reivindican es su derecho exclusivo a hacerlo, con sus hijos y con los de todos. No se oponen a que, en su retorcida forma de interpretar la realidad, sus hijos sean adoctrinados “en general”, sino a que sean “otros” los que pretendan cuestionarles ese derecho que consideran suyo, en tanto que portadores de la verdad absoluta y verdadera, palabra de dios, amen.

Adoctrinar a los niños es un derecho. De los reaccionarios. Es un derecho exclusivamente suyo. Eso es lo que ellos creen. A lo que se niegan _no_ es que los niños sean adoctrinados en los colegios, sino a que los adoctrinen otros.

¡A ver si se van a creer los rojos que también tienen derecho a manipular las conciencias de los niños! ¡No, no y no! Ese es un derecho que nos asiste solo a la derecha-democrática-de-toda-la-vida.

Porque si no, es que no lo entiendo. Tanto quejarse de que Educación para la Ciudadanía manipulaba las conciencias de los niños, y ahora nos enteramos de esto.

La presentación de diapositivas que precede a este texto fue proyectada en una clase de Educación para la Ciudadanía del colegio concertado Purísima Concepción y Santa María Micaela, también conocido en Logroño como ‘Adoratrices’.

¿Tú a eso como lo llamas? Hipocresía, vale, sí, eso también. Pero ¿no es acaso adoctrinamiento de los niños en el colegio? ¿No violenta esto acaso el derecho de los padres a transmitir a sus hijos sus propios planteamientos morales sobre el tema? No, esto no. La derecha puedo hacerlo. La derecha puede poner al lado de la imagen de una Ministra o del Presidente del Gobierno un feto descuartizado, y aquí no pasa nada; pero si la izquierda pretende que los niños comprendan la constitución que nos ampara a todos, se arma la de dios es cristo. Creen que Educación para la Ciudadanía pretende adoctrinar, y montan el cirio porque creen que les van a hurtar a ellos ese derecho, y les importa un pimiento la libertad de elección de sus hijos, que conozcan todas las posibilidades y puedan elegir libre e informadamente su destino. Menos mal que nos lo han dejado bien claro, ahora ni un paso atrás.

26 Marzo 2009 a las 16:22 - Comentar esta publicación
Aitor
Jessica. Lo que no cuela es pretender hacer de un episodio aislado una regla general. Afirmar que este ejemplo de adoctrinamiento es algo generalizado no sólo es gratuito, sino también hipócrita y demagógico.
30 Marzo 09 a las 14:06
¿que pasa Aitor? ?ya no te acuerdas de cuando este tipo de cosas se daban en papel??? Último post en el blog de toxcatl: De vuelta
19 Abril 09 a las 11:29

Si no sigues mis dictados morales, es mejor que te mueras

Después de leer las últimas declaraciones relacionadas con la doctrina de la Iglesia en materia de reproducción, estoy en condiciones que afirmar que es mentira que la Iglesia defienda la vida: si no sigues sus dictados morales, te prefieren muerto.

Esa es la idea que predica la Conferencia Episcopal. Y no lo digo yo, que lo dicen ellos. Veamos:

Aún estamos sorprendidos de saber que la Iglesia condena al primer bebé que nació para salvar a su hermano de una enfermedad incurable. Debido a los métodos de selección embrionaria que se utilizaron para que naciera un bebé sano que pudiera ser donante compatible, la Iglesia se opone a esta práctica médica. Para la Iglesia, este bebé no debería haber nacido y su hermano debería haber muerto.

En su reciente viaje a África, el vice-Dios Maledicto XIV dijo que el uso del preservativo solo agrava el problema, y en occidente por muy católicos que seamos (o no) nos cuesta entender cómo un miembro de la ONU puede pasearse impunemente por el mundo difundiendo un mensaje peligrosísimo para la salud pública que va en contra de los dictámenes aprobados por la propia ONU, por la Organización Mundial de la Salud y por la evidencia empírica de que el uso del preservativo ha logrado contener la epidemia del SIDA en Europa y Estados Unidos que tantas vidas ha segado.

Y ahora el portavoz de la Conferencia Episcopal, Martínez Camino, nos aclara el significado de las palabras de su jefe: “Repartir indiscriminadamente preservativos contribuye a las relaciones sexuales promiscuas“. Acabáramos: lo que les preocupa no es el SIDA y la muerte inevitable que conlleva en el continente africano privado de los medicamentos que al menos contienen el desarrollo de la enfermedad. Lo que les preocupa es la promiscuidad, la moral sexual. Resumiendo: si no sigues la moral de la Iglesia Católica, y prefieres ir follando por ahí sin ton ni son, mejor que lo hagas _sin_ condón a ver si con un poco de suerte pillas un castigo divino en forma de SIDA y mueres entre dolores, por vicioso pecador. A ver qué es eso de ir poniéndole barreras de látex a los castigos divinos.

Vamos, que a la Iglesia no le interesa defender la vida sino la moral. Si no sigues los dictados de su moral, para ellos estás mejor muerto. Y todavía tienen la desfachatez de hacer campañas en contra del aborto con el pretexto de “defender la vida”. Disculpen que no me ría, porque la cosa es seria.

y_yo

23 Marzo 2009 a las 19:46 - Comentar esta publicación
palito
http://www.20minutos.es/noticia/459399/0/aborto/fetos/colegio/ Me he quedado ko al verlo... increíble...
26 Marzo 09 a las 16:18
Juan
Afortunadamente la sociedad española está reaccionando positivamente y la mayoría rechaza las payasadas de estos inquisidores desesperados ante su pérdida de influencias. El actual Papa va a pasar a la historia como uno de los más impopulares. No hace sino meter la pata con sus comentarios (la religión musulmana es violenta, el nombramiento de unos obispos que niegan el Holocausto nazi, sus comentarios en África sobre el preservativo) y siempre tiene que rectificar y pedir disculpas. Este quiere imponer sus ideas medievales y se está tropezando con una sociedad a la altura del siglo XXi que no lo tolerará.
30 Marzo 09 a las 11:22

Especies protegidas

En momentos en los que estás agotada, dolorida y con la neurona en huelga, recurres a los amigos, que aún sin saberlo te hacen el enorme favor de poner en palabras lo que te ronda por la cabeza de una forma mucho más clara de lo que yo me veo capaz en este momento. Es el caso de Bernardo, de el Siglo de Las Luces, que ayer escribió en su blog este post que hoy os traigo sobre la campaña de la Iglesia Católica para que se puedan cazar linces ibéricos sin restricción, me parece.

La Iglesia Católica de Estados Unidos pagó en 2008 un total de 436 millones de dólares para evitar juicios por pederastia hacia sus miembros. En total se presentaron 803 denuncias (un 16% más que en 2007) de las que más de la mitad corresponden a niños.

La verdad, no sé si un bebé español estará más protegido que un lince ibérico, pero estoy en condiciones de afirmar que un jaguar o un puma americano goza de más tranquilidad que cualquier tierno infante que merodee alrededor de una iglesia católica en aquel país.

Y es que mientras no se tiene constancia de que ningún felino haya presentado denuncia por enculamiento, son miles los niños que han acabado acusando a sacerdotes por abusos sexuales de todo tipo. Eso sí, estos curas son coherentes. No los matan, no. Sólo se los follan y a buen seguro sin condón, por lo que Benedicto XVI puede respirar tranquilo.

Y entretanto, quienes se autoerigen como defensores de la vida al condenar el aborto, tienen los santos cojones de estigmatizar el uso del preservativo, lo que llevará a una muerte segura a aquellos pobres desgraciados -en el sentido más humano de la palabra- que se lo crean.

Desde luego, cualquier africano, pobre y de religión católica, está mucho más cerca de la extinción que el lince o el alimoche..

Bola extra: la viñeta de ayer de Manel Fontdevila. Se puede decir más alto pero no más claro:

19 Marzo 2009 a las 17:44 - Comentar esta publicación
“Y es que mientras no se tiene constancia de que ningún felino haya presentado denuncia por enculamiento” . bestia. Puedo enteder una boutade hasta macabra aunque sea de mal gusto pero debías ser consecuente y no censurarme. Un estado laico de acuerdo pero la Iglesia como institución tiene todo su derecho a publicitar sus ideas privadas entre las cuales no entra el abuso a menores. "Dios" es un concepto de bondad y la jerarquia eclesiástica trata de comunicarlo mejor posible. Qué Pastor olvida guiar sus ovejas. No? Último post en el blog de acraciacosmopolita:Doble to be linked
20 Marzo 09 a las 16:19
1º no te censuro, así que no flipes y 2º, entre sus ideas no entrará el abuso de menores, pero en la práctica lo encubren y evitan que se juzgue. Por sus hechos los conoceréis (¿No fue San Pablo quien dijo eso?)
21 Marzo 09 a las 13:49

Probablemente Esperanza no existe…

Vía Guerra Eterna he encontrado el Bus Slogan Generator, una web donde puedes generar slogans a semejanza de los buses ateos que tanta polémica han generado, hasta el punto de que monseñor Rouco Varela ha defendido la libertad de expresión “tutelada” para evitar que los españoles blasfememos. Se conoce que, si pudieran, prohibirían el ¡cawendios! de toda la vida.

Este es el bus que yo propondría para recorrer las calles de la Villa de Madrid:

bus

Seguro que a Gallardón le iba a encantar. Total, para lo que le queda en el convento a la lideresa

2 Febrero 2009 a las 16:12 - Comentar esta publicación
No sé cuánto le quedará a la lideresa en el convento (ahora parece que la investigación interna del PP se suspende, ¿por qué) pero me llamó mucho la atención el análisis que hiciste el otro día. ¿Acabarán Rajoy y Esperanza despellejándose y cargándose al partido? Si al final resultará que el que se rompe y el que está en la mayor de las crisis es el Partido Popular... Un saludo.
2 Febrero 09 a las 21:32

La trampa de un concepto cerrado de familia

Dicen desde el sector más reaccionario de la sociedad que el requisito para que a un grupo de personas con lazos de parentesco de primer grado se le pueda denominar “familia” hablando con propiedad es que la unión esté compuesta por un hombre y una mujer. Cualquier unidad familiar que carezca de estas dos partes de diferente sexo no puede considerarse familia, según la doctrina conservadora que pretende que las uniones homosexuales o las familias monoparentales no puedan ser denominadas “familias” como dios manda.

El problema de una definición tan estrecha de familia es que deja fuera numerosas realidades sociales que, por sus propias circunstancias, no encajan en la definición de familia que la Iglesia y sectores afines proponen, por ejemplo en la mani-misa de hace unos días en la Plaza de Colón convocada por la jerarquía católica española.

Veamos la trampa que existe en la definición de familia compuesta por un hombre, una mujer y sus hijos. Según esta restrictiva definición de familia:

  • Las familias monoparentales no son una familia. ya que una familia se compone de hombre, mujer e hijos. Una madre soltera y su hijo no entran dentro de la definición de familia, es otra cosa. No tengo muy claro qué, pero familia está claro que no, porque falta un hombre en la ecuación.
  • Una viuda con sus cuatros hijos no son una familia, ya que en esta unidad familiar falta una de las partes indispensables para que pueda ser considerada como tal, un hombre. Una mujer y sus hijos no son familia. Una madre soltera y sus hijos no son familia. Por lo tanto, una viuda y sus hijos tampoco son una familia. Si no hay un hombre, ya no son una familia. ¿Qué son? No lo sé, pregúntenle a Rouco Varela o a alguno de sus subalternos, que yo no tengo ni idea.
  • Una madre adoptiva y sus hijos adoptados no son una familia. La ley española permite a personas individuales adoptar, por lo que es perfectamente legal, y de hecho sucede, que una persona sola (hombre o mujer) adopte. Pero esta convivencia de una madre y su hijo adoptivo no puede ser considerada familia, porque sigue faltando el hombre. Si adoptaran una pareja compuesta por hombre y mujer, esa tríada sí sería considerado familia (hombre, mujer e hijos), pero si es una persona sola la que adopta, el resultado no es una familia, sino otra cosa. Tal vez algún día nos explicarán el qué.
  • Una mujer que se insemine artificialmente y sus hijos no son una familia. La ley, la ciencia y la realidad social permiten a una mujer inseminarse individualmente con espermatozoides anónimos recurriendo a un banco de esperma. El resultado de esta operación es una madre y uno o varios hijos, pero sin ningún hombre “familiar” o sentimentalmente vinculado. Como en el primer punto, pero si cuando nos referimos a “madre soltera” generalmente tendemos a pensar en medios naturales, en el prejuicio social y en un padre ausente que no se quiso hacer cargo de la criatura, al hablar de inseminación artificial es evidente que nos referimos a un embarazo buscado. Pero esa madre y esos hijos tampoco constituyen una familia porque sigue faltando el varón que complete la definición estricta de familia como “hombre, mujer e hijos”.

Y si en todos los puntos anteriores nos hemos referido a familias monoparentales de una u otra manera, es evidente que si una mujer y sus hijos no son una familia, menos aún lo serán dos mujeres y sus hijos, se mire por donde se miren.

Por todo lo anterior, es por lo que he afirmado al principio de este post que una definición tan estrecha de familia deja fuera numerosas realidades sociales, fuera del paraguas del concepto “familia” y, por lo tanto, alejadas de todas las ayudas sociales de que pudieran beneficiarse. ¿No sería injusto que a una mujer con cuatro hijos que enviudara joven, se le retiraran las ayudas a familia numerosa porque, al no haber un hombre en la familia, dejan de encajar en el concepto estricto de familia? ¿Y por qué habría que premiar a quien pierde el marido por encima de quien nunca lo ha tenido, para sacar adelante a su progenie? ¿Acaso es diferente desde el punto de vista doctrinario una viuda con cuatro hijos, que una mujer que se insemina artificialmente y de resultas de eso tiene cuatrillizos? De hecho, si nos atenemos a la definición que estamos comentando (familia = hombre, mujer e hijos), ninguno de los dos casos es una familia. ¿por qué deberíamos tratar de forma distinta a dos grupos iguales de personas?

Si disfrazan sus proclamas reaccionarias de defensa de la infancia, justo es admitir que todos esos niños de los ejemplos anteriores merecen la misma defensa y protección. ¿Obligarían a una viuda a casarse de nuevo, porque los niños merecen un padre y una madre? ¿Obligarían a una madre soltera a casarse con el padre de la criatura, aún en contra de su voluntad, porque los niños merecen un padre y una madre (aunque no los quieran a ellos y se odien entre ellos)? ¿Obligarían a una divorciada a casarse de nuevo, porque los niños merecen un padre y una madre? ¿Prohibirían las inseminaciones artificiales y la adopción a personas solteras, porque los niños merecen un padre y una madre?

¿Es Alba un buen ejemplo de todo esto, con un padrastro maltratador y una madre que prefiere cerrar los ojos a la realidad, porque los niños merecen un padre y una madre?

Y es que el sectarismo de algunos conservadores y de todos esos reaccionarios de la misa-manifa de hace unos días o desconoce la realidad, o prefiere cerrar los ojos al mundo que les rodea y prefieren pensar que todo es como antaño, como en un pasado en el que hacía falta un hombre para dejar embarazada a una mujer, en el que cuando a una la preñaban los padres del personaje en cuestión le obligaban a comportarse como dios manda, en el que no existía el divorcio y el matrimonio era una institución sagrada para toda la vida… Pero la sociedad ha avanzado, las cosas ya no son como eran hace 50 años en una dictadura nacional-católica, y hay otras realidades sociales que merecen la misma protección que la que estas personas reclaman para sí mismas y pretenden negar para los demás, cerrando los ojos y creyendo que todo lo que no entra en sus esquemas es vicio y depravación. No, señores y señoras, hay vida más allá de sus templos y la gente ya no vive conforme a los esquemas que ustedes les marcan, sino conforme cada cual decide vivir. Asúmanlo o no, pero no pretendan que todos sigamos sus doctrinas o nos atengamos a ver recortados nuestros derechos, porque su poder de influencia es cada vez más limitado y, les guste o no, la ciudadanía elige a sus representantes políticos que no les deben obediencia ninguna.

1 Enero 2009 a las 19:56 - Comentar esta publicación
La impresión que causa el artículo es que respira ideología y no argumentos. ¿Es un avance disolver la familia? ¿Es un avance destruir la sicología de los hijos, que necesitan testimonio de unidad, fidelidad, amor pleno, respeto a la palabra dada y al compromiso? Los frutos amargos están a la vista, y sólo un ciego voluntario no los ve. Progreso es construir, no destruir. Progreso es respeto al otro y a la otra, respeto a los hijos, respeto a todos. Progreso es aquello que ayuda a la persona a ser más persona. Es familia una viuda que lucha por sus hijos, es familia una madre soltera que opta por la vida y sale a flote con su entrega en circunstancias muchas veces difíciles. Argumentar con la verdad y en buen tono es el medio de dialogar. Descalificar no. Destruir la familia es el primer eslabón para destruir todo, y cuando hace cincuenta años, ¡qué lindos tiempos familiares!, era escasa la desunión entre los esposos y con los hijos, no había nada de la delincuencia que hoy nos azota, y del abandono de los hijos, y de la destrucción de la vida. Así que aquello no era retrógrado, era muy bello. Y cuando la gente grande cuenta de la tranquilidad en la que vivíamos, no está exagerando ni añorando paraísos perdidos, sino sólo la normalidad, el sentido común.
15 Enero 10 a las 17:02
Si, claro, con Franco vivíamos mejor, y eso no es ideología, es la realidad yquien no quiera verlo es que está ciego. Con dos cojones... .-= Último post en el blog de Jessica: No llores por las víctimas del terremoto de Haiti… =-.
15 Enero 10 a las 17:11

¡Uy! Casi se me olvida…

Qué maleducada soy, se me olvidó felicitaros las fiestas…

Así pues:

Feliz solsticio de invierno, festividad pagana en honor del Sol Invictus para tod@s!!

Y que cada cual lo celebre como le dé la gana…

27 Diciembre 2008 a las 20:15 - Comentar esta publicación

La última voluntad y el funeral de Estado

El funeral de Estado por los fallecidos en Barajas en el vuelo de Spanair JK-5022 será el día 1 de septiembre. Un funeral de Estado. El mero concepto me rechina.

Considero que es importante, sobre todo desde la situación de los familiares de las víctimas, respetar la voluntad de los fallecidos respecto a su propio funeral, en caso de que en algún momento de sus vidas hubieran expresado cómo les gustaría que fueran. Y, sinceramente, dudo mucho que ninguna persona de a pie (que no se desplace habitualmente en coche oficial, se me entiende) se imagine para sí misma un funeral de Estado.

En mi familia, por ejemplo, mis padres saben perfectamente que me gustaría donar mis órganos y, el resto, que sea incinerado. No quiero que me sepulten en un nicho en una pared, dónde vengan a traerme flores mis allegados una vez cada año bisiesto, donde nadie se acuerde de mí, y al cabo de unos años que saquen mi cuerpo de ahí y me tiren a la basura para hacer sitio a muertos más recientes. Nada de eso: cuando muera, quiero seguir viviendo en el cuerpo de otras personas, quiero que mi muerte sirva para dar vida a otras personas que necesiten esos órganos para vivir; y mis cenizas, quiero que las tiren al mar (¿eso contamina?), para que mis familiares y mis amigos no necesiten ir a un triste cementerio donde me tienen abandonada a llevarme flores de vez en cuando. Nada de eso: quiero que cada vez que miren el mar se acuerden de mí, con nostalgia pero sin tristeza, y seguiré viva en su recuerdo y en los cuerpos de las personas a las que con mis órganos contribuí a que continuaran con vida.

Yo no quiero un funeral de Estado. Si tuviera la desgracia de morir en un accidente múltiple y tan trágico como el de Barajas, decidle a quien quiera que se encargue de este tema que no quiero que me metan en una caja de madera, con un cura rezando por mi alma, y acabar emparedada en un muro. Y si resulta que además la persona encargada de rezar por mi alma es Rouco Varela, os juro que me reencarno en el próximo Ministro de Hacienda, y os cagáis todos.

No creo ser una excepción. Estoy segura de que, quien más o quien menos, aunque no nos guste pensar en la muerte, sí que tenemos más o menos una idea de cómo nos gustaría que fuese nuestro funeral, idea que probablemente hayamos compartido alguna vez con nuestros familiares más cercanos. ¿No es así? Y si así es, ¿a cuento de qué celebrar un funeral de Estado, según los deseos del Estado para estos casos y no según los deseos de cada una de las víctimas, celebrado en la intimidad de sus allegados? Personalmente, no me gustaría nada que mi funeral fuese televisado por TVE, y saber que las vecinas estarán pegadas a la tele deseando que la cámara capte las lágrimas de mi madre o la cara de desolación de mi marido. Me dan arcadas solo de pensarlo.

¿A cuento de qué, mercadear política y mediáticamente con 153 muertes, y con las vidas de sus familiares y amigos, como si de la boda del heredero de la jefatura de Estado se tratara? Creo, sinceramente, que para honrar la memoria de las víctimas (de cualquier víctima, ya puestos) no debería realizarse ningún funeral de Estado, no solo por el hecho de que se trata de un ritual católico y el Estado es aconfesional (casi un detalle sin importancia a estas alturas de la película), sino por respeto a todas esas personas, que igual son católicas practicantes como ateas convencidas, protestantes, judías, musulmanas, budistas, en trámites de apostasía o que le tengan una tirria insoportable a Rouco Varela y a los de su cuerda. ¿Qué sabemos nosotros? ¿Y qué derecho tiene el Estado a decidir por las víctimas y por sus familiares la forma en que quieren dar el último adiós a sus seres queridos?

Todo esto del funeral de Estado me parece una vergüenza y una tremenda falta de respeto.

25 Agosto 2008 a las 12:21 - Comentar esta publicación
Como todos podríamos ser potenciales objetos de espectáculos como éste, no estaría mal que hiciéramos una especie de testamento en el que dejáramos muy claro que ni muertos queremos ser florero en funerales; que no queremos misas, ni responsos, ni la presencia de medios de comunicación.
31 Agosto 08 a las 08:26
Tierra
seguimos estando de acuerdo en que la iglesia y aún el estado (kr no están tan separados como se nos pretende hacer creer) dberían ser más respetuosos con el ciudadano al ke sólo se le recuerda a la hora ke todos sabemos y dejar ke optemos por nuestro funeral a nuestro libre albedrío. Algo han de dejarnos hacer en "libertad", o....
3 Septiembre 08 a las 12:04

Lo que nos contaron en el cursillo prematrimonial

Os lo advertí y no quisísteis creerme. Pues ha llegado el momento de la venganza: os voy a contar lo que nos explicaron en el cursillo prematrimonial. Si nunca has pasado por eso y tienes curiosidad, siéntate y lee, estás en tu casa.

Antes de entrar estaba nerviosa y algo asustada, porque si se les ocurre recomendarme que, como mujer, mi papel en el matrimonio consiste básicamente en servir a mi marido, y su receta se basa en la resignación cristiana, salgo de allí excomulgada por la vía directa.

Sin embargo, tengo que admitir que no fue una experiencia tan terrible como me imaginaba, incluso me sorprendió agradablemente en algunos aspectos que seguidamente os relataré.

Algo más de una hora de charla con un matrimonio bastante joven, muy pijos los dos (él, polo lacoste; ella, look a lo hippy-fashion con pendiente de Tous), que llevaban 16 años casados y tenían 2 hijas, la menor de 10 años. Aparte de pijos, no eran tan conservadores como yo me esperaba, y estaban más bien por la igualdad hombre-mujer, reparto equitativo de tareas en el hogar y en esa línea.

Incluso el cura, contra todo pronóstico, se pronunció a favor de la emancipación de la mujer, de la necesidad de llenar su vida con otras cosas que le resulten más satisfactorias para su autorealización personal que servir al hombre, y en contra de que el hombre sea tan completamente inútil en su quehacer diario que requiera de una mujer que le atienda hasta para lavarle la ropa o hacerle la comida. Y más sorprendente aún, a pesar de lo conservador que el párraco nos pareció cuando fuimos a verle la primera vez, en esta charla criticó el machismo de la Iglesia Católica, y el hecho de que la mujer en la Iglesia tenga un papel subordinado al hombre y tenga vetado el acceso al poder. Nos explicó que en los palacios cardenalicios, los obispos normalmente tienen monjas que les atienden, y dedican toda su vida a atender las necesidades rutinarias de esos hombres que no saben cuidarse solos: les lavan la ropa, les hacen la comida, les mantienen sus estancias limpias, etc. El cura de nuestro pueblo dijo no comprender cómo una existencia así puede llenar, ni a la mujer ni al hombre, y que el mero hecho de que se dé esta situación ya implica que algo no va bien. La verdad es que me sorprendió agradablemente su alegato.

Sin embargo, me dio la sensación de que todo era un discurso bastante precocinado “al gusto del consumidor”. Es decir, que no era auténtico sino más bien una pose, por cómo nos habían calado (sobre todo a mí) desde el primer momento. La mujer que nos dio el cursillo prematrimonial en algún momento se aceleró con que la culpa de que hoy en día se produzcan tantos divorcios la tiene la emancipación de la mujer, porque está muy envalentonada, ya no necesita al hombre para subsistir, puede valerse por sí misma, y en consecuencia aguanta mucho menos. Tuve que pararle los pies y decirle que cuando se rompe un matrimonio, la culpa generalmente es de los dos y no de una sola de las partes, y que no es sólo que la mujer sea hoy en día mucho más independiente, cosa que me parece positiva, sino que los hombres no han sabido encontrar su sitio y hacerse a la idea de que están teniendo que ceder cuotas de poder cada vez más grandes y cada vez más rápido. Mientras no se mentalicen de esa nueva situación y encuentren su lugar, cuanto más tiempo se empecinen en no querer renunciar a sus privilegios históricos, más les costará asumir que su pareja ya no es una persona dependiente sino que tiene que tratarla en plano de igualdad y más les costará hacerse a la idea de que hombres y mujeres somos iguales en dignidad, iguales en derechos e iguales en responsabilidades (la frase no es mía, es del cura…). Todos se mostraron de acuerdo conmigo (al menos, eso dijeron), y el cura admitió que no es fácil cambiar 20 siglos de dominación machista en una sola generación.

Por otro lado, ví removerse en su silla al cura cuando la mujer que nos estaba dando el cursillo se pronunció a favor del divorcio en casos de malos tratos, y también en aquéllas situaciones en las que la mujer viva tan completamente sometida a su marido que le resulte insufrible continuar viviendo así. Creo que no le hizo demasiada gracia, aunque tuvo el buen gusto de mantener la boca cerrada, porque se podía haber montado un buen cirio y si me toca mucho las narices igual pierde dos clientes hasta ahora cautivos. Hay cosas por las que no estoy dispuesta a pasar.

Por lo demás, la charla discurrió sobre un temario de tópicos de psicología de revista femenina.

  • La base de toda pareja está en la comunicación
  • Si tu pareja hace algo que te ha molestado, díselo y no te lo guardes para tí, que después la bola se hace cada vez más grande y es peor
  • Compartid aficiones que os interesen a los dos
  • No tengáis aficiones que puedan descomponer el ritmo de la pareja
  • Guardad un rato para vosotros, haced una escapada juntos de vez en cuando
  • Cuidad de la pareja, que los hijos llega un momento que se van de casa
  • Guardad cada uno vuestro propio espacio personal
  • Compartid las tareas del hogar

¿Se os ocurren más tópicos? Seguro que me dejo alguno.

Y, para finalizar, nos pasaron un cuento titulado “Amar sin ataduras” en la que una pareja de jóvenes indios (él, bravo guerrero; ella, HIJA DE el jefe de la tribu… ¿lo véis?) le pedía al hechicero que les hiciera un conjuro para permanecer siempre unidos. El hechicero les pide que traigan un halcón y un águila, las aten por las patas y las dejen sueltas. Las aves intentan volar, pero al estar atadas no lo consiguen, y empiezan a darse picotazos la una a la otra. La moraleja del cuento es evidente: no te cases. Pues a buenas horas me lo dicen

P.D. : Más de una hora de cursillo prematrimonial, y ni una palabra sobre sexo.

2 Junio 2008 a las 10:59 - Comentar esta publicación
Juan
Sinceramente, y sin ánimo de ofender, ¿por qué te casas por la iglesia católica? Si cuestionas sus valores, ¿por qué participas de ellos? Yo opino lo mismo que tú, y por eso no soy cristiano, no me confirmé en la fe, no me casé por la iglesia y no bauticé a mi hija. Sin embargo veo vuestra actitud muy común, y me cuesta entenderla. Yo creo que las convicciones ideológicas nos tienen que llevar a ciertas renuncias; además, ni el catolicismo es la única religión, ni es la única forma de ser cristiano; ni siquiera de vivir la espiritualidad.
4 Junio 08 a las 14:09
Juan, ya lo he explicado en este blog más de una vez: convivir en pareja significa aceptar ciertas cosas y renunciar a otras. Dices "Veo vuestra actitud muy común y me cuesta entenderla". ¿Por qué pluralizas? Mi pareja sí es creyente, y no concibe otra boda que no sea por la iglesia. Y yo he decidido aceptar eso y casarme por la iglesia. Él acepta y renuncia a otras cosas, como por ejemplo que no bautizaremos a nuestros hijos. ¿Por qué debo tener más derecho yo a imponer mi criterio anti-religioso, que él a imponer el suyo pro-religioso, por decirlo de alguna manera? Pues ninguno de los dos tiene más derecho que el otro: una pareja significa compartir, aceptar, y en ocasiones renunciar.
4 Junio 08 a las 14:16

Leer un contrato antes de firmarlo

¿Cuántas veces habrás oído que no hay que firmar un contrato sin haberlo leído antes, y que hay que leer siempre la letra pequeña? Digo yo que la condición mínima sine-qua-non es, al menos, que el contrato en cuestión esté redactado en un idioma que entiendas.

Bueno, pues la Iglesia Católica presenta a las partes contratantes un modelo de contrato con validez civil, sin posibilidad de cancelación, con una duración que se alarga durante toda la vida de los contrantes y con una serie de obligaciones… en un idioma que los firmantes no entienden. El modelo de contrato matrimonial de la Iglesia católica está redactado únicamente en latín.

Cuando el cura nos enseñó el modelo de contrato que tendremos que firmar el día de la boda, le pedí que nos explicara el motivo por el cual está redactado _solo_ en latín. Nos dijo que es porque es el idioma oficial del Vaticano, y que al estar redactado en ese idioma, el “papel” puede viajar a cualquier iglesia de cualquier Estado. No me quedo muy convencida con la explicación: nada impide que el documento esté traducido también al idioma local, y considero que eso lo dotaría de garantías jurídicas para los contrayentes, que no tendrían que firmar un documento que les implica de por vida sin saber lo que están firmando, más que fiándose de la buena voluntad de la Iglesia (algo que, a estas alturas, no constituye una garantía, precisamente).

Estoy considerando seriamente la posibilidad de solicitar al cura de la Iglesia en la que me caso una copia del modelo de contrato redactado en al menos uno de los idiomas oficiales de mi comunidad autónoma, no me importa cual, pero creo que estoy en mi derecho de saber qué es lo que estoy firmando, y qué obligaciones comporta la firma de ese contrato, más aún cuando no hay posibilidad de deshacerlo (salvo si tienes pasta y te apetezca reclamar la nulidad, cosa que tampoco viene al caso en este momento).

¿Tú firmarías un contrato que te implica de por vida y sin posibilidad de cancelación, sin saber lo que estás firmando? Yo, desde luego, no. Y no entiendo cómo se le permite a la Iglesia actuar así.

9 Mayo 2008 a las 11:24 - Comentar esta publicación
Draakun
No te cases!! Que la principal causa de divorcio es... el matrimomio!! X.D
3 Junio 08 a las 20:54
¡Pero con lo bonito que es casarse ante Dios!
3 Junio 08 a las 20:55