Dios los cría, y ellos se juntan
Díaz Ferrán, el insigne empresario que no paga las cuotas de la seguridad social de sus empleados y se reúne con el Gobierno y sindicatos para pactar una rebaja en las mismas usando la hucha de las pensiones.
Díaz Ferrán, el empresario que no sería cliente de sus propias empresas ni jarto vino.
Díaz Ferrán, ese empresario orgulloso de serlo y presidente de la patronal de lo orgulloso que se siente.
Díaz Ferrán, Ecce homo! Resulta que tiene otra empresa más a punto de entrar en suspensión de pagos, Viajes Marsans, una agencia de viajes que no ha tenido empacho en ESTAFAR miles de euros a sus clientes.
Supongo que dentro de unos meses veremos otro titular como el de más arriba, con otras curiosas declaraciones de Díaz Ferrán: “Yo no hubiera elegido Viajes Marsans para viajar a ningún sitio” y se quedaría tan pichi.
Mientras tanto, en el otro extremo de la galaxia, otro estafador de altos vuelos lleva un año desaparecido de la justicia desde que se dio a la fuga dejando tras de sí una estela de pufos inmobiliarios difícil de describir.
Hace unos días, los Mossos d’Esquadra detienen a este otro empresario orgulloso de serlo y acusado de estafa.
¿Y dónde diríais que estaba escondido este pollo acusado de estafa inmobiliaria y prófugo de la justicia? Nada menos que en el hotel Ritz. Hasta para ser un jodido estafador hay que tener glamour. ¿Y quien diríais que pagaba la habitación en el lujoso hotel? Viajes Marsans, la empresa que está a punto de quebrar y que pertenece al otro manifiesto estafador, Díaz Ferrán.
Como diría mi madre, Dios los cría y ellos se juntan. Yo no entiendo mucho de leyes, pero esto huele a asociación ilícita para delinquir.


















